Este artículo hace parte de nuestra serie de historias narradas

El descubrimiento de un campo de trabajo forzado del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), donde también se encontraron restos humanos, ha generado luto nacional en México y evidencia las crueles tácticas del grupo criminal para reclutar miembros. 

El 24 de marzo, el secretario de Seguridad Ciudadana de México, Omar García Harfuch, anunció durante una conferencia de prensa que las autoridades habían detenido a alias “El Comandante Lastra”, un integrante del CJNG presuntamente responsable de actos de reclutamiento forzado.

Según García Harfuch, el Comandante Lastra estaría vinculado con el campo de adiestramiento y exterminio del CJNG encontrado por Guerreros Buscadores, un colectivo civil de búsqueda de personas desaparecidas, el pasado 5 de marzo en el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco. El colectivo encontró restos humanos y más de 400 prendas de vestir. Además, señaló que en el lugar se hallaron crematorios clandestinos. 

El hallazgo causó horror en la población civil y controversia entre las autoridades, ya que la fiscalía de Jalisco inicialmente refutó que el lugar hubiera funcionado como crematorio y sostuvo que el rancho estaba inactivo. Esto se debe a que la Guardia Nacional había realizado un operativo seis meses antes en ese mismo rancho que resultó en la detención de 10 individuos acusados de secuestrar a dos personas que se encontraban en el terreno. La fiscalía de Jalisco declaró que, en el momento de la inspección del campo y en una revisión posterior, no se encontraron indicios de los elementos que fueron hallados en marzo de este año.

Sin embargo, el colectivo y diversos medios que visitaron la zona encontraron evidencia de que sí continuó activo y que funcionaba para el adiestramiento y entrenamiento de reclutas forzados del CJNG. Por ejemplo, encontraron que el campo disponía de zonas destinadas para el entrenamiento militar con láminas para practicar tiro y obstáculos de llantas. Estos elementos no suelen encontrarse en otros sitios con fosas clandestinas vinculados al crimen organizado.

Además, de acuerdo con testimonios de sobrevivientes y familiares a los medios locales, en este campo se encontraban individuos que habían sido víctimas de reclutamiento forzado, así como algunos que habían llegado voluntariamente, y que estaban siendo sometidos a entrenamiento. Si sobrevivían, presuntamente eran enviados a distintas partes del país para unirse a las filas de los sicarios del CJNG. 

A nivel federal, el fiscal general Alejandro Gertz señaló el 30 de abril que no se encontró evidencia de que el lugar funcionara como crematorio clandestino o que se llevaran a cabo ejecuciones masivas, a pesar del hallazgo de restos humanos. Sin embargo, confirmó que se trataba de un centro de entrenamiento vinculado al CJNG.

La desaparición forzada ha generado una crisis prolongada en México, con más de 110.000 personas reportadas como desaparecidas y no localizadas. Jalisco ha sido uno de los epicentros de esta tragedia. Entre diciembre de 2018 y febrero de 2025, se han hallado 186 fosas clandestinas con al menos 2.000 restos, y se tiene registro de aproximadamente 11.688 personas desaparecidas.

Análisis de InSight Crime

El caso del Rancho Izaguirre está vinculado a una estrategia criminal característica del CJNG para engrosar sus filas.

No es el primer campo de adiestramiento y entrenamiento del CJNG que se ha descubierto. Los primeros fueron hallados en el municipio de Tala, Jalisco, en julio de 2017, tras la búsqueda de la desaparición de seis personas. En estos campos, como en el Rancho Izaguirre, se encontraron zonas designadas para el entrenamiento físico y la práctica de tiro. 

Según Jorge Ramírez, profesor e investigador de la Universidad de Guadalajara, se estima que existen otros lugares donde hay campos de adiestramiento y entrenamiento del CJNG en Tapalpa, Puerto Vallarta y Lagos de Moreno en Jalisco. Es decir, podría existir una red de estos campos debido a la necesidad de sicarios para responder a la rápida expansión del CJNG.  

Las fuerzas del CJNG se componen tanto de civiles como de exmilitares. Sus estrategias de reclutamiento suelen estar vinculadas a tácticas de intimidación y coerción para la incorporación de nuevos reclutas.

“[Las tácticas del CJNG] están basadas en la amenaza hacia los familiares de la persona que finalmente terminan privando de su libertad […]. La amenaza a la familia creo que es el punto clave para terminar de incorporarlos”, dijo Ramírez a InSight Crime.

Igualmente, el grupo utiliza tácticas de engaño vinculadas a la promoción de incentivos económicos como empleos bien remunerados. Quienes responden a estas ofertas falsas, suelen ser víctimas de desaparición forzada. 

Este fenómeno se ha observado, particularmente, en el estado de Jalisco, el epicentro del grupo criminal y donde la desaparición de personas se ha intensificado a partir de 2021. 

Las autoridades han descubierto algunos casos que ilustran cómo funcionan estas tácticas. En marzo de 2016, por ejemplo, se detectó una empresa fantasma del CJNG llamada Segmex que se promocionaba como una empresa líder en seguridad privada en Jalisco. Esta empresa ofrecía empleos por un salario de 3.000 pesos semanales (US$149 aproximadamente) y un sueldo superior si el individuo contaba con experiencia previa policial o militar. En realidad, las ofertas de trabajo eran falsas y ocultaban el reclutamiento al grupo.

En 2018, un presunto miembro del CJNG fue encontrado culpable del delito de desaparición forzada de seis individuos en Puerto Vallarta, Jalisco. La declaración de una de las víctimas menciona que fue contactado para un presunto empleo y que se involucró con los miembros del grupo criminal después de que su familia fuera amenazada. El culpable fue sentenciado a cuatro años de prisión. 

En 2019, un sobreviviente de uno de los campos de entrenamiento del CJNG en Jalisco relató que fue engañado con una oferta de trabajo como guardia de seguridad en Villahermosa, Tabasco. El sueldo que le ofrecían era de 3.500 pesos semanales (US$173 aproximadamente). Había sido citado en una estación de ómnibus junto con otros 19 individuos para comenzar el trabajo y en el trayecto descubrió que en realidad trabajaría para el CJNG.

VEA TAMBIÉN: Estudio devela tácticas de reclutamiento de carteles en México

La sociedad civil y algunos medios locales también han arrojado luz sobre estas dinámicas. En 2024, por ejemplo, se reportaron 30 casos de jóvenes que desaparecieron después de asistir a supuestas entrevistas de trabajo en San Pedro Tlaquepaque, Jalisco. 

“[Usar la promoción de empleos falsos] es un método inteligente de reclutamiento, sobre todo cuando esas ofertas son de guardias de seguridad, lo que le permite al CJNG detectar perfiles que tienen ya familiaridad con la violencia o aspiran a ejercerla”, dijo Ramírez. 

*Este artículo fue actualizado el 6 de mayo de 2025 para reflejar las declaraciones del fiscal general de México, Alejandro Gertz Manero, el 30 de abril, en las que asegura que no se encontró evidencia para afirmar que el rancho funcionaba como campo de exterminio.

Imagen principal: Policías vigilan el acceso al rancho Izaguirre en Teuchitlán, estado de Jalisco, México, 11 de marzo de 2025. Crédito: AP Photo/Alfredo Moya.