Jhonsson Smit Cruz Torres, alias “Jhonsson Pulpo”, presunto líder del grupo criminal peruano Los Pulpos, fue capturado en Bolivia el 1 de septiembre. Su detención se produjo días después de que la policía acusara a su organización de estar detrás de un violento secuestro que acaparó los titulares en Perú. La captura podría sacudir al grupo que presuntamente dirigía, pero difícilmente contribuirá a contener la crisis de extorsión que atraviesa el país.

El gobierno peruano confirmó la captura de Jhonsson Pulpo en La Paz, y aseguró que fue resultado de meses de trabajo conjunto de inteligencia con la policía boliviana, así como con la Oficina Federal de Investigaciones (Federal Bureau of Investigation, FBI) y la Administración para el Control de Drogas (Drug Enforcement Administration, DEA) de Estados Unidos. Jhonsson Pulpo fue rápidamente entregado a las autoridades peruanas.

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Jhonsson Pulpo era uno de los criminales más buscados de Perú, con una recompensa de hasta US$148.000 (500.000 soles) por información que condujera a su captura. Presuntamente heredó el liderazgo de Los Pulpos a los 17 años, después de que su padre, Jhon Smith Cruz Arce, alias “Jhon Pulpo”, fundador y antiguo líder del grupo, fuera encarcelado en 2013.

Jhonsson Pulpo era requerido por delitos que incluyen robo seguido de muerte, homicidio agravado, sicariato, crimen organizado y secuestro. En 2022, un tribunal de Trujillo lo condenó en ausencia a cadena perpetua. El grupo que presuntamente lideraba, Los Pulpos, es una organización criminal familiar y multigeneracional que surgió en el distrito de El Porvenir, en la ciudad de Trujillo. Tras la captura de Jhonsson Pulpo, la policía boliviana señaló que, aunque la base de operaciones del grupo se encuentra en Perú, este se ha expandido a otros países.

La captura se produjo días después del secuestro del empresario minero Jenss Lara Tantaquilla en Trujillo, perpetrado por hombres armados que, según la policía, se hicieron pasar por agentes. El caso volvió a poner a Los Pulpos en el centro de la atención mediática. Las cuatro personas que viajaban con Lara fueron asesinadas.

Lara fue liberado al día siguiente. El ministro de Justicia de Perú, Ernesto Álvarez, vinculó su secuestro con la decisión de dejar de pagar extorsiones a Los Pulpos. Eleuterio Lara, padre del empresario, negó públicamente que la familia hubiera pagado un rescate.

No está claro quién podría reemplazar a Jhonsson Pulpo al frente del grupo criminal. Su padre fue liberado en 2025 tras cumplir 17 años de prisión después de su captura y condena.

El lugar de Los Pulpos en el panorama criminal de Perú

Los Pulpos han acaparado los titulares en Perú durante los últimos años, principalmente por extorsionar a operadores de transporte público y a propietarios de pequeñas y medianas empresas en la región minera de La Libertad. El grupo también ha expandido sus actividades, como el secuestro y otros mercados criminales, además de traspasar las fronteras de Perú. Actualmente tiene presencia en Chile y Ecuador, según la policía peruana y reportes de InSight Crime. La policía de Perú también sostiene que la banda tiene presencia en Argentina.

Los Pulpos se han convertido en la cara más visible de la crisis de extorsión en Perú. En 2025, el país registró un récord de denuncias por extorsión, con cerca de 27.000 casos. Los homicidios relacionados con la extorsión también se han disparado. Miles de pequeños negocios se han visto obligados a cerrar debido a la inseguridad y los extorsionadores han comenzado a atacar sectores poco habituales, según una asociación local de bodegueros.

Aunque la captura de Cruz Torres representa un golpe importante para el liderazgo de la organización, Los Pulpos están lejos de ser el único grupo que obtiene ganancias de la extorsión en Perú, y es poco probable que su arresto tenga un impacto real en los índices de este delito.

“Funcionan como un chivo expiatorio. Pase lo que pase, sea bueno o malo, la gente dice: ‘Fueron Los Pulpos’”, dijo a InSight Crime Julio Corcuera Portugal, exviceministro del Interior.

“Tal vez su mayor impacto sea el nivel de violencia que generan. Pero si desaparecieran, las dinámicas criminales se mantendrían”, agregó.

La extorsión es hoy un negocio altamente lucrativo para cientos de grupos criminales en todo el país. Solo en Lima, el gobierno estimó a comienzos de 2025 que había más de 200 organizaciones criminales activas.

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Entre otros presuntos líderes criminales notorios se encuentra Erick Moreno Hernández, alias “El Monstruo”, acusado de dirigir Los Injertos del Cono Norte, una red criminal responsable de secuestros y extorsiones en el norte de Lima. El Monstruo permanece prófugo desde que huyó de Perú el año pasado.

Otros grupos dedicados a la extorsión se han extendido por las zonas mineras del país. La Jauría opera en la provincia de Trujillo, en el departamento de La Libertad, mientras que los Guardianes de la Trocha actúan en la región amazónica de Madre de Dios. Ambos extorsionan a mineros ilegales y a empresas vinculadas a esta actividad.

Además de El Monstruo, otros nombres que siguen figurando en la lista de los más buscados por el gobierno incluyen a Rodrigo Torres, presunto narcotraficante, y Gonzalo Monteverde Bussalleu, requerido por lavado de dinero en relación con el escándalo de corrupción de Odebrecht.

En medio de esta proliferación de grupos dedicados a la extorsión, el debilitamiento de Los Pulpos podría abrir oportunidades para sus rivales, según Corcuera Portugal.

“La captura va a debilitar a Los Pulpos, pero también va a generar que las otras organizaciones criminales que operan en el norte de Perú y en Trujillo intenten ocupar los espacios que dejan”, afirmó.