{"id":5006,"date":"2012-10-25T21:20:25","date_gmt":"2012-10-26T02:20:25","guid":{"rendered":"http:\/\/newwp.insightcrime.org?p=5006"},"modified":"2023-10-20T13:22:17","modified_gmt":"2023-10-20T18:22:17","slug":"esclavas-victimas-del-crimen-en-guatemala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/investigaciones\/esclavas-victimas-del-crimen-en-guatemala\/","title":{"rendered":"De esclavas y siervas: La escurridiza red de los cuerpos ocupados"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las redes de crimen organizado dedicadas a la trata de personas han tenido mucho tiempo para perfeccionar su sistema y para aliarse con nuevos actores como los narcotraficantes. Mujeres ind\u00edgenas son movilizadas, por peque\u00f1as estructuras, de las \u00e1reas rurales a la capital. Decenas, quiz\u00e1s cientos, de mujeres son trasladadas de otros pa\u00edses a Guatemala por organizaciones grandes para tr\u00e1nsito o estad\u00eda. La explotaci\u00f3n sexual, en un pa\u00eds que apenas empieza a reconocerla como delito, con altos \u00edndices de criminalidad y con un deficiente respeto a los derechos humanos, se encuentra en territorio perfecto.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-left is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-paragraph\"><em><strong>Este art\u00edculo hace parte de una serie sobre el papel de la delincuencia organizada en la conducci\u00f3n de los desplazamientos y la esclavitud en la regi\u00f3n. <em><strong>Vea el especial completo de <a href=\"https:\/\/www.plazapublica.com.gt\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-primary-variation-color\">Plaza P\u00fablica<\/mark><\/a>, con multimedia, <a href=\"https:\/\/www.plazapublica.com.gt\/content\/de-esclavas-y-de-siervas-victimas-del-crimen-en-guatemala\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-primary-variation-color\">aqu\u00ed<\/mark>.<\/a><\/strong><\/em><\/strong><\/em> <em><strong>Vea la serie completa <a href=\"https:\/\/insightcrime.org\/es\/investigaciones\/esclavos-del-crimen\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-primary-variation-color\">aq<\/mark><\/a><\/strong><\/em><strong><em><a href=\"https:\/\/insightcrime.org\/es\/investigaciones\/esclavos-del-crimen\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-primary-variation-color\">u\u00ed<\/mark><\/a>. <\/em><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-su-cuerpo-es-su-cuerpo-nbsp\">Su cuerpo es su cuerpo&nbsp;<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobra una rocola y hace falta un ata\u00fad. En la cantina sin nombre todo es un poco l\u00fagubre, un poco sucio, un poco triste. Un poco como un funeral. Uno de los hombres aprieta a una mujer por la cintura y se tambalean lentamente frente al aparato lleno de luces del que sale la m\u00fasica. No se miran uno al otro. En una silla pegada a la pared, otra mujer est\u00e1 sentada junto a un hombre mayor, los separa una mesa atestada de litros vac\u00edos de cerveza. Ella hace esfuerzos por no dormirse, sus p\u00e1rpados se cierran por largo tiempo hasta que frunce la cara y vuelve a servir m\u00e1s cerveza. S\u00f3lo en el rinc\u00f3n hay un ambiente festivo, m\u00e1s botellas sobre la mesa, mientras un individuo fornido, con chaleco de guardaespaldas, se sienta junto la mujer del g\u00fcipil m\u00e1s lujoso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es posible detectar a qui\u00e9n le va mejor en la vida por el g\u00fcipil, mejor econ\u00f3micamente. Los bordados de estas blusas de las ind\u00edgenas mayas son m\u00e1s ricos, m\u00e1s cuidados, la tela m\u00e1s fina. La luz aqu\u00ed es escasa y las paredes sucias, descascaradas, amarillentas, est\u00e1n cubiertas por afiches con mujeres rubias, tetonas, altas y en bikini que promocionan cerveza. Contrastan las modelos de las fotos con las q\u2019eqch\u00edes que atienden el local.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mujer que bailaba apretada al hombre desaparece de escena. Eso suceder\u00e1 toda la noche: de pronto una de las cuatro se esfuma por la \u00fanica salida que da a la calle y vuelve media hora despu\u00e9s, con uno de los hombres. Vuelven de los hoteluchos de la vuelta de la calle.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"\/images\/AMyzygLZizsTgAczXZX_GMuOah3M1Uoyy_qm2e62clQ.jpg\" alt=\"AMyzygLZizsTgAczXZX GMuOah3M1Uoyy qm2e62clQ\" style=\"width:620px;height:400px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es la Novena avenida del centro de la Ciudad de Guatemala. Los muros sucios, rejas en las ventanas, las camionetas lanzan chorros de humo y las farolas iluminan menos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A s\u00f3lo tres calles est\u00e1 la remozada, iluminada y peatonal Sexta avenida, con caf\u00e9s reci\u00e9n inaugurados, a los que las mujeres venidas de las Verapaces, en el abandonado norte del pa\u00eds, probablemente no vayan nunca. A tres cuadras est\u00e1 tambi\u00e9n el Palacio Nacional de la Cultura, la sede de Gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la Novena avenida algunos le llaman \u201cla Tijuanita\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ellas desconf\u00edan al principio, intentan disimular la sorpresa de que dos mujeres incursionen en ese espacio t\u00e1citamente dedicado a los hombres. Son ellos, los hombres, los que pagan el doble por una cerveza. Y son ellas, las mujeres, \u201clas ficheras\u201d, las que se quedan con una parte de ese precio. Las \u201cficheras\u201d, ese nombre que reciben las camareras que ganan comisi\u00f3n por emborrachar a los clientes y cuya tarea implica, casi siempre, emborracharse a su lado. Llegan a tomarse hasta 24 cervezas en una noche, confesar\u00e1n despu\u00e9s. La mujer que est\u00e1 a punto de dormirse, desde su lugar hace un gesto de \u201csalud\u201d, entre parpadeo y parpadeo, arruga la cara y r\u00ede a carcajadas. El hombre que est\u00e1 junto a ella sigue bebiendo en silencio. Y la que bailaba antes, ahora pasa junto nosotras. Preguntamos: \u201c\u00bfQui\u00e9n es el due\u00f1o aqu\u00ed?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella con disimulo se\u00f1ala a los que parecen m\u00e1s contentos y dice: \u201cla se\u00f1ora\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hombre del chaleco, el que est\u00e1 junto a \u201cla due\u00f1a\u201d del g\u00fcipil lujoso, se acerca a la mesa de las extra\u00f1as, a nuestra mesa, y eleva la voz y finge una especie de acento for\u00e1neo, para que seg\u00fan \u00e9l le entendamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Buenas noches, se\u00f1oritas. Bienvenidas a mi local-, y acto seguido su conversaci\u00f3n intenta averiguar qu\u00e9 diablos hacemos all\u00ed. Le hablamos de un paseo \u2013mentira\u2013, de una afici\u00f3n a las rocolas \u2013verdad\u2013, de una decepci\u00f3n amorosa \u2013media verdad\u2013, de las ganas de emborracharnos \u2013por motivos profesionales\u2013. El hombre se convence. Se infla y asegura que \u00e9ste es su negocio, ella s\u00f3lo es la encargada de cuidarlo. Se sienta a nuestra mesa. Dice que tiene un BMW y que fue a la universidad, confunde el nombre y es incapaz de decir lo que estudi\u00f3, criminal\u00edstica, o algo as\u00ed. Dice ser kaibil \u2013la fuerza del ej\u00e9rcito de elite, admirada por muchos y temida por muchos m\u00e1s\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013\u00bfNo tiene problemas de seguridad aqu\u00ed? \u2013preguntamos con el tono con que en otros pa\u00edses se pregunta por el clima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013No. \u00bfY saben por qu\u00e9?\u2013dice bajando la voz\u2013 \u00a1A m\u00ed me pela la verga! Porque yo trabajo en la Presidencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuelga de su cuello, escondido bajo la camisa, un gafete. Lo muestra con orgullo. En \u00e9l su fotograf\u00eda y el logo del Gobierno. Alcanzamos a registrar su nombre. Pero lo vuelve a guardar r\u00e1pidamente, lo que impide ver en qu\u00e9 instituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Una vez vino la polic\u00eda y estaban tratando de extorsionarme. Entonces llam\u00e9 a la ORP (la oficina de responsabilidad policial). Tengo un mi cuate con ellos. \u201cMir\u00e1, vos, fijate\u2026\u201d. Y a los diez minutos ya estaban aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es imposible, por el momento, saber cu\u00e1nto es alarde y cu\u00e1nto es cierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Yo vengo aqu\u00ed con el carro del Estado. No entro. S\u00f3lo paso a recoger el dinero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013\u00bfNo han tenido problemas las chicas? \u00bfQu\u00e9 alg\u00fan cliente se ponga violento o que haga problemas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Ese es problema de ellas \u2013responde sin pensarlo\u2013. A m\u00ed me vale vergas. Que ellas vean c\u00f3mo se salvan. Su cuerpo es su cuerpo. Su cuerpo es su cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus cuerpos siguen embriag\u00e1ndose. Sus cuerpos se esfuman entre las cortinas para reaparecer en el cuarto de un hotel con un desconocido, por menos de cien quetzales (US$12). Hoteles en donde no es tan raro hallar cuerpos de mujeres asesinadas sin identificar. Su cuerpo es su cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l sigue hablando. Tambi\u00e9n es propietario de una empresa de seguridad privada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De pronto, recibe una llamada, se levanta con prisas y se despide serio y con mucha menos amabilidad que con la que se present\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quedan s\u00f3lo las mujeres, una mesa con unos j\u00f3venes que hacen malabares entre la mayor\u00eda de edad y la adolescencia, un hombre solitario de pelo cortado a ras, y otra mesa con un joven de gorra de beisbol que insiste con agresividad en sacar a bailar a todas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Invitamos a la mujer somnolienta a acercarse a nuestra mesa. Es peque\u00f1ita, casi enana. Pone en la rocola Calle 13, que rompe con varias horas de rancheras, baladas y bachata y ahora parece m\u00e1s despierta. Explica que lleg\u00f3 aqu\u00ed porque una de sus compa\u00f1eras la llam\u00f3. Ella trabajaba antes en servicio dom\u00e9stico, pero apenas le alcanzaba para vivir y tiene tres hijos en su pueblo, tiene que enviar dinero. Ella asegura que s\u00f3lo \u201cficherea\u201d, no se va con los clientes. Es madre soltera. Pero no le gusta este lugar. La tratan mal, admite, mirando de reojo a la compa\u00f1era m\u00e1s maquillada, la que bailaba m\u00e1s, la que desaparece con m\u00e1s frecuencia y que aparenta ser la mano derecha de la encargada. Aqu\u00ed no le dan comida. En otro lugar en el que estuvo s\u00ed le daban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Duerme en la trastienda, escondida tras la barra por una cortina. (Alguien explicar\u00e1 despu\u00e9s que probablemente es un espacio con colchones y petates en el suelo donde duermen todas hacinadas \u2013 quien nos lo explica, una trabajadora sexual que lidera una organizaci\u00f3n, asegura que en la zona de Tijuanita, de la Novena, funciona igual en todos los locales. Tambi\u00e9n nos dir\u00e1 que los Q1,100 que afirman ganar de salario base son mentira, que rondan los Q800 (US$100 al mes), menos que el salario m\u00ednimo legal de Q2,040 (US$260)-. El redondeo del salario es a base de las fichas y s\u00ed, por \u201cocuparse\u201d con los clientes. En El Salvador le dicen \u201cocupar\u201d a \u201cutilizar\u201d; el diccionario dice: \u201cocupar: Tomar posesi\u00f3n o apoderarse de un territorio. Llenar un espacio o lugar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se sientan tres a nuestra mesa, incluida la administradora o \u201cla due\u00f1a\u201d. S\u00f3lo la m\u00e1s joven, que apenas habr\u00e1 cumplido la mayor\u00eda de edad, se queda tras el mueble que hace de barra y custodia las refrigeradoras con cerveza. Ahora los clientes beben solos, aunque les siguen comprando cervezas a las chicas e invit\u00e1ndolas a botellas que ellas traen a nuestro puesto. Intercambiamos cigarros, reunimos monedas para la m\u00fasica. Re\u00edmos y brindamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Varios litros despu\u00e9s, se ponen serias y cuentan: todas vienen de peque\u00f1as aldeas, todas tienen hijos all\u00e1, todas son madres solteras, no vislumbran otra posibilidad que trabajar en la cantina sin nombre, o en otro lugar similar en alg\u00fan punto de la ciudad \u2013El Tr\u00e9bol, La Terminal, El Cerrito, Zona 6\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La del g\u00fcipil caro se vanagloria de ser la propietaria del lugar. \u201cLa patente est\u00e1 a mi nombre\u201d, dice orgullosa. Si en alg\u00fan momento llega a haber un allanamiento, un problema legal, o finalmente las autoridades decidieran entrar a Tijuanita, e investigar si all\u00ed hay explotaci\u00f3n sexual, ella ser\u00eda la que ir\u00eda a prisi\u00f3n. El que dice ser el due\u00f1o, el que recoge el dinero en carro del Estado, seg\u00fan \u00e9l, estar\u00eda tranquilo, su nombre no tiene rastro all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 pasa si toca ocuparse con un tipo violento, con un pat\u00e1n que no respete? Sonr\u00ede. \u201c\u00a1Es que no hay que ser tontas! \u00a1No hay que pensar! Se piensa en el pisto: el pisto es el pisto\u201d. El dinero es el dinero. No hay que pensar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llega la polic\u00eda a la Novena. Esas supervisiones que se realizan de rutina los fines de semana. Un convoy de unas doce patrullas, con las luces iluminando los herrumbrados carteles. Los polic\u00edas descienden armados de la parte trasera de los picops bajo una llovizna liviana. Recorren los antros. \u201cYa se fueron los que venden droga\u201d, dicen las mujeres sobre los que se dedican al narcomenudeo en las esquinas y, susurra una, tambi\u00e9n en algunas cantinas. \u201cAqu\u00ed no pasa nada\u201d, dice otra, \u201cmi primo es polic\u00eda\u201d. Y en efecto, entran dos agentes a la cantina sin nombre, dan un vistazo y se van. Y no pasa nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los clientes, el de pelo corto confiesa: \u201cYo soy polic\u00eda, pero a ellos no les digo nada\u201d, y muestra una fotograf\u00eda uniformado. Ellas murmuran que hay que tener cuidado, junto a la mesa del polic\u00eda, el que invita agresivo a bailar es el asaltante de la cuadra, todos saben que es el que se encarga, pistola en mano, de robar celulares por la zona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La peque\u00f1ita asegura tener novio y nos informa que a \u00e9l no le gusta que trabaje all\u00ed. Para que no la oiga la jefa, baja la voz y adelanta que se ir\u00e1 al d\u00eda siguiente, se va a otra cantina por El Tr\u00e9bol, donde s\u00ed les dan comida. La encargada que hace unos minutos era altiva y dec\u00eda que no hay que ser tontas y que no hay que pensar, ahora tambi\u00e9n se quiebra: llora, su esposo est\u00e1 preso, ella tiene que trabajar por sus hijos, que est\u00e1n al cuidado de su madre en Verapaz. \u201cMa\u00f1ana lo voy a ver a la c\u00e1rcel\u201d, solloza, e intenta secarse las l\u00e1grimas. La peque\u00f1ita asegura que el jefe porta pistola \u2013nada extra\u00f1o en Guatemala, un pa\u00eds de 14 millones de habitantes, donde se calcula que circulan m\u00e1s de un mill\u00f3n de armas de fuego, 800 mil sin registro\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sigue lloviendo. Nos vamos. Dejamos tras las cortinas a las mujeres, recordar a sus hijos las ha puesto tristes. Se quedan alrededor de la mesa. Los autos y la lluvia acallan la m\u00fasica de los otros negocios, entran parejas a los hoteluchos. El sem\u00e1foro parpadea. En la cantina sin nombre ya no suena la rocola.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-a-ciegas-en-el-laberinto\">A ciegas en el laberinto<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parece una escena inofensiva y de tan cotidiana, normal. Las mujeres no est\u00e1n atadas y parecieran no estar forzadas a estar all\u00ed. No hay despliegues espectaculares de hombres armados y fuerza. El due\u00f1o de la cantina sin nombre es un solo hombre, al menos es lo que dice, y cuesta relacionarlo con redes o con el delito. Pero este individuo es uno de los nudos de micro redes del crimen. Primero, en Guatemala est\u00e1 penada la explotaci\u00f3n sexual \u2013incluido el proxenetismo-. Segundo, a partir de locales como \u00e9ste se ha ido tejiendo una red de captaci\u00f3n de mujeres que son enganchadas y retenidas \u2013por fuerza o por la necesidad de ellas- para beneficio de terceros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Convenci\u00f3n de Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Trasnacional, tambi\u00e9n llamada la<a href=\"https:\/\/www.unodc.org\/documents\/treaties\/UNTOC\/Publications\/TOC%20Convention\/TOCebook-s.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> Convenci\u00f3n de Palermo <\/a>define que como \u201c\u201dgrupo delictivo organizado se entender\u00e1 un grupo estructurado de tres o m\u00e1s personas que exista durante cierto tiempo y que act\u00fae concertadamente con el prop\u00f3sito de cometer uno o m\u00e1s delitos\u2026\u201d.En negocios repartidos por la ciudad capital y en zonas urbanas de toda Guatemala, se replica el sistema: captadores que buscan a las mujeres en poblaciones peque\u00f1as \u2013utilizan enga\u00f1os, en algunos casos pagan por ellas a sus familiares y en otros, poco documentados, las llevan por la fuerza-; los encargados del transporte, en donde se pierde el hilo con el primer captador, hasta llevarlas a estos locales en donde viven en precarias condiciones, en donde se encuentran con los \u201ccuidadores\u201d, casi siempre mujeres que se encargan de la administraci\u00f3n. En otros casos el sistema es m\u00e1s expedito, las mismas mujeres se acercan a los locales, provenientes de las zonas rurales, empujadas por la necesidad; luego es probable que ellas mismas hagan de captadoras con las vecinas de sus poblados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">D\u00edas despu\u00e9s de la visita a la cantina sin nombre se investig\u00f3 si el supuesto propietario trabajaba en la entidad estatal que \u00e9l afirmaba. Hay tres hom\u00f3nimos en los departamentos de la Presidencia. Sin embargo, las posibilidades de que el due\u00f1o de un solapado burdel sea el mismo que el de un funcionario p\u00fablico son altas. Uno de los nombres encaja con su lugar de procedencia. La empresa de seguridad privada no aparece registrada, pero eso no implica que no exista, hay 300 compa\u00f1\u00edas de seguridad funcionando sin licencia del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Decenas, cientos, de cantinas con el apelativo de cevicher\u00eda, chicharroner\u00eda, comedor, funcionan de formas similares en toda Guatemala. En otras zonas de la ciudad, con instalaciones m\u00e1s lujosas, funcionan como \u201cnight clubs\u201d, aunque para fines legales son lo mismo. Con diferentes modalidades, todos est\u00e1n cometiendo un delito: explotaci\u00f3n sexual. Los m\u00e9todos de coerci\u00f3n son variados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es que las redes de trata y de explotaci\u00f3n sexual est\u00e1n tejidas con hilos invisibles. El delito es dif\u00edcil de detectar, lo dicen los expertos, los fiscales, los libros, lo dice la observaci\u00f3n, las mismas v\u00edctimas a veces no saben que lo son. Encontrar las dimensiones del crimen es tambi\u00e9n complicado, imposible quiz\u00e1s. Han surgido alertas mundiales en los \u00faltimos a\u00f1os, abanderadas por Naciones Unidas, en las que se asegura que el fen\u00f3meno es gigantesco, una red de traficantes de esclavos se globaliza y miles \u00bfmillones? de personas caen en ella. La mayor\u00eda, mujeres y menores, son transportadas entre pa\u00edses o en su mismo territorio, con enga\u00f1os, por la fuerza, manipuladas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Kevin Bales, autor de La nueva esclavitud en la econom\u00eda global, se\u00f1ala como caracter\u00edsticas fundamentales de la esclavitud moderna la ausencia de propiedad legal sobre el esclavo, el coste de adquisici\u00f3n bajo, la alta rentabilidad que obtiene el explotador, y el car\u00e1cter temporal del abuso, pues renueva las v\u00edctimas en lugar de obtener provecho de las mismas durante d\u00e9cadas. Se afirma que despu\u00e9s del tr\u00e1fico de drogas y de armas, la trata de personas es la actividad ilegal m\u00e1s lucrativa del mundo.<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" style=\"margin: 15px auto; border-image-source: none; display: block;\" src=\"\/images\/1Hb5vd7wIKwnmGviinHqcQJwdNZQ7iDcMfcsQ3A_sc4.jpg\" alt=\"1Hb5vd7wIKwnmGviinHqcQJwdNZQ7iDcMfcsQ3A sc4\" height=\"411\" width=\"620\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) declar\u00f3 que US$32 mil millones (Q250 mil millones) se generan por el negocio cada a\u00f1o. Bales afirma que son 27 millones de esclavos en el mundo \u2013la mitad de ellos en la India\u2013. Pero todo son proyecciones. El dinero tiene esa habilidad para mimetizarse con otros billetes m\u00e1s limpios, en sistemas bancarios sin demasiado control, especialmente si para buscar el rastro se ve de reojo y se busca sin querer encontrar. Guatemala, por ejemplo, es uno de los nueve pa\u00edses en el mundo en el que Hacienda no puede verificar si lo que los ciudadanos declaran que ganan es lo mismo que ingresan en su cuenta bancaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esas esclavitudes tienen diferentes rostros y m\u00e1scaras. No es necesario tener encadenadas a las v\u00edctimas para que \u00e9stas no puedan liberarse. Hay grilletes m\u00e1s pesados y perversos: la pobreza, la necesidad, la falta de oportunidades, el enga\u00f1o, la violencia, el chantaje e incluso la manipulaci\u00f3n emocional. \u00bfC\u00f3mo detectar y detener un delito que es como un pez ba\u00f1ado en mantequilla en una laguna de aceite turbio?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lugares como la cantina sin nombre o los \u201cnight club\u201d, en todos hay delitos; alguien est\u00e1 obteniendo beneficios econ\u00f3micos por la \u201cutilizaci\u00f3n\u201d del cuerpo de otra persona. Es penado por la ley. Es decir, el delito de trata incluye al de explotaci\u00f3n sexual y es all\u00ed donde se esconden todos esos lugares que hasta hace muy poco no eran considerados ilegales. La propia normalidad con que siguen funcionando, la complicaci\u00f3n de conseguir que las v\u00edctimas se reconozcan como tales y asuman que el patr\u00f3n que las contrata y el \u201ccliente\u201d que paga por tener relaciones sexuales con ellas est\u00e1n delinquiendo; que la propia sociedad no entienda el por qu\u00e9 es ilegal que alguien utilice el cuerpo del otro para su propio beneficio; complican mucho m\u00e1s la persecuci\u00f3n y las redes se fortalecen. S\u00ed, en estos lugares ellas pueden salir y entrar, parecer\u00eda que est\u00e1n por propia voluntad, pero se desconoce el hecho de que esa voluntad probablemente ha sido doblegada por otras circunstancias ajenas a estos espacios de rocolas y espejos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Guatemala, en 2009, la Comisi\u00f3n Nacional de la Adolescencia y la Ni\u00f1ez (instituci\u00f3n coordinada por entes estatales en las que participan oeneg\u00e9s) calculaba que unos 15 mil ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes eran v\u00edctimas de trata en el pa\u00eds. Pero es una cifra cuyo sustento estad\u00edstico no est\u00e1 claro \u2013dados los datos del Ministerio de Gobernaci\u00f3n (Mingob) y el Ministerio P\u00fablico (MP)\u2013. Activistas que se encargan de dar resguardo a v\u00edctimas dicen que el asunto es m\u00e1s grave y que las instituciones de seguridad y justicia no tienen una panor\u00e1mica correcta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Leonel Dub\u00f3n, director de la oeneg\u00e9 Casa Alianza y fundador del hogar Refugio de la Ni\u00f1ez \u2013que se especializan en dar acogida a v\u00edctimas de violencia sexual y trata\u2013, tiene registrados 120 casos de trata en el a\u00f1o y asegura que hay regiones del pa\u00eds \u2013las Verapaces, en especial\u2013 en que se detectan casos de mujeres desaparecidas con mucha m\u00e1s frecuencia que las que las autoridades registran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alexander Colop, el abogado que dirige la fiscal\u00eda de trata del Ministerio P\u00fablico (MP), no se arriesga a dar datos. El sistema que hasta ahora se utiliza en el MP no diferencia las diversas modalidades de trata \u2013adopci\u00f3n irregular, explotaci\u00f3n sexual o laboral\u2013. Colop evita hacer proyecciones del fen\u00f3meno, se rige por las denuncias e investigaciones que ingresan al MP. \u201cSe escucha, se habla de historias, (pero) el no tener estudios puede generar informaci\u00f3n que no sea real\u201d, dice el fiscal. En lo que va del 2012 -hasta agosto-, el MP ha registrado 446 denuncias por este delito, mientras que el Ministerio de Gobernaci\u00f3n ten\u00eda contabilizados a julio de este a\u00f1o 80. Colop reconoce la deficiencia del control de estad\u00edsticas y asegura que el MP est\u00e1 implementando un nuevo sistema que permita llevar un registro certero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El MP, el Mingob y la Procuradur\u00eda de Derechos Humanos (PDH) presentan informes dispares. En 2009 con la <a href=\"https:\/\/www.unicef.org\/guatemala\/spanish\/LeyContraViolenciaSexual_Explot_y_Trata.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley contra la violencia sexual<\/a>, explotaci\u00f3n y trata de personas, se instituy\u00f3 la Secretar\u00eda contra la Violencia, Explotaci\u00f3n Sexual y Trata de personas (Svet) \u2013ente de la Vicepresidencia-. Sin embargo, fue hasta agosto de este a\u00f1o \u2013tres a\u00f1os despu\u00e9s de su formaci\u00f3n- con la visita de Najat Maalla M\u2019jid, la Relatora de Naciones Unidas ONU sobre venta de ni\u00f1os, prostituci\u00f3n infantil y utilizaci\u00f3n de ni\u00f1os en pornograf\u00eda, que la Svet entreg\u00f3 un informe y firm\u00f3 un acuerdo con la Organizaci\u00f3n Internacional para las Migraciones para hacer monitoreos \u2013tarea incumplida desde 2009-. Una de las conclusiones de la relatora fue la imposibilidad de tener un diagn\u00f3stico adecuado \u2013en referencia a la trata infantil- \u201cdebido a lo contrastantes que le resultan los datos de las distintas instituciones\u201d.M\u2019jidencontr\u00f3 que las instituciones gubernamentales no tienen definidos sus roles en cuanto a la trata infantil y que eso impide una fiscalizaci\u00f3n de sus obligaciones. Su conclusi\u00f3n se puede extrapolar a la trata de adultos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ley penaliza la \u201cpromoci\u00f3n, facilitaci\u00f3n o favorecimiento de la prostituci\u00f3n\u201d; es decir, proh\u00edbe el proxenetismo a extremos de rigurosidad como el de Suecia. No obstante, hay una especie de acuerdo t\u00e1cito entre instituciones \u2013la polic\u00eda y las municipalidades, por ejemplo\u2013, en el que si no hay denuncias, la explotaci\u00f3n sexual sigue funcionando sin que haya demasiadas acciones que persigan de oficio el delito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay muchas instituciones estatales, secretar\u00edas, departamentos de los ministerios, involucrados en la prevenci\u00f3n, en la protecci\u00f3n y en la persecuci\u00f3n, pero da la impresi\u00f3n de que funcionan de forma aislada unas de otras y que m\u00e1s bien se encargan de apagar fuegos, sin que se descubran las cabezas y las ra\u00edces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta hace unos meses, a pesar de la ley, las trabajadoras sexuales estaban obligadas a portar una tarjeta de salud que las etiquetaba como tales y que garantizaba que no padec\u00edan de alguna enfermedad de transmisi\u00f3n sexual. Por un lado se daba alguna protecci\u00f3n sanitaria a las mujeres, pero implicaba que el Ministerio de Salud indirectamente certificaba a las mujeres para tranquilidad de un cliente o un patr\u00f3n, que si se cumpliera la ley, ser\u00edan delincuentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un doble rasero en el que el Estado por un lado criminaliza, pero por otro deja estar. Y que, tambi\u00e9n, abandona en una calle oscura y desolada, en total vulnerabilidad, a las mujeres que por opci\u00f3n personal deciden prestar servicios sexuales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cifras no coinciden entre instituciones cuyas responsabilidades se entrecruzan confuncionarios desinformados. Esfuerzos evidentes en otros espacios \u2013la Fiscal\u00eda, el Ministerio de Gobernaci\u00f3n- al final son acciones asiladas. Con tareas pendientes en todos los aspectos de los derechos humanos, a ciegas, con contradicciones, el Estado intenta proteger a las mujeres. Pero el esfuerzo no alcanza y las continuas zancadillas que el Estado se da a s\u00ed mismo y que le da el crimen organizado siguen ensa\u00f1\u00e1ndose contra las m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-la-vida-no-tan-alegre\">La vida no tan alegre<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carolina est\u00e1 cansada. A Carolina le faltan dientes. Tiene la piel manchada y el pelo revuelto en un mo\u00f1o. Tiene los ojos color caramelo. Trae un beb\u00e9 sujeto a la espalda. Estuvo haciendo cola en el centro de salud por varias horas. Hoy encuentra refugio en esta casa iluminada con techos altos y paredes blancas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un sal\u00f3n amplio, las trabajadoras sexuales aprenden a hacer artesan\u00edas y bisuter\u00eda. Reciben cursos de salud sexual y hacen terapias psicol\u00f3gicas y de autoestima. Se escuchaen uno de los salones a la capacitadora: \u201csu cuerpo es su cuerpo\u201d. Les plantean el trabajo sexual como una opci\u00f3n que deben tomar ellas y que han de ser conscientes de que nadie tiene derecho a explotarlas. Les hacen ver que tienen otras elecciones y que ellas deben decidir. Por la Organizaci\u00f3n de Mujeres en Superaci\u00f3n (OMES) pasan decenas de mujeres, muchas de ellas mayores de cincuenta y sesenta a\u00f1os. Yanira Tobar, la directora de OMES, explica que de vez en cuando llega una anciana de 84 a\u00f1os que se sigue prostituyendo en La Terminal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tobar es trabajadora sexual. La clave para ella es \u201cla dignidad\u201d, la decisi\u00f3n propia. Pero, ella misma lo reconoce: es complicado dilucidar cu\u00e1ndo es una decisi\u00f3n propia y cu\u00e1ndo son las circunstancias, la pobreza, los tratantes manipuladores, o el mismo sistema el que las obliga a ejercer el oficio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carolina acepta hablar y dar la cara para las fotos. Prefiere que se publique su nombre de \u201crol\u201d. Su verdadero nombre es un juego de palabras hermoso, pero muy poca gente lo conoce: ha pasado demasiado tiempo siendo Carolina.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"\/images\/rvizziiRbXcKVPQ1HYWPjOra9j1Bo_aySkCkhV1fMk4.jpg\" alt=\"rvizziiRbXcKVPQ1HYWPjOra9j1Bo aySkCkhV1fMk4\" style=\"width:620px;height:411px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella naci\u00f3 en San Vicente, en El Salvador. A su padre nunca lo conoci\u00f3, su madre muri\u00f3 cuando ella ten\u00eda nueve a\u00f1os. Se cr\u00edo con sus abuelos hasta que ellos murieron y se fue a vivir con su t\u00eda. A los 14 a\u00f1os la t\u00eda la trajo a Guatemala, le dijo que trabajar\u00eda como empleada dom\u00e9stica en una casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cYo llegu\u00e9 all\u00ed y la noche que mi t\u00eda me llev\u00f3, la se\u00f1ora de la casa me puso a lavar una pila llena de trastes. Que lavara, me dijo, y despu\u00e9s me fuera a un cuartito y que all\u00ed estaba la ropa que iba a usar. Le dije: \u00bfpara dormir? Y ella me dijo: No, \u00bftu t\u00eda no te coment\u00f3 algo de lo que ibas a hacer aqu\u00ed? Esto es un prost\u00edbulo. Yo, gracias a Dios, estudi\u00e9 a tercero b\u00e1sico y entend\u00eda el significado de las palabras. Yo no he trabajado as\u00ed. No lo has hecho, pero aqu\u00ed lo vas a comenzar a hacer. Yo tengo miedo, no se nada de eso. Vas a empezar y despu\u00e9s ya vas a ver como de repente hasta te va a gustar. Me ba\u00f1\u00e9 y me dio una toalla. En el ropero est\u00e1 un par de zapatos que te vas a poner, me hab\u00eda dicho. Cuando abr\u00ed el ropero estaba un hombre all\u00ed, era un hombre ya grande, yo me asust\u00e9. Vine a sacar unos zapatos. No vas a encontrar zapatos, me dijo. Quitate la toalla yo voy a ser tu primer cliente. Pero si el consumismo est\u00e1 all\u00e1 afuera. Vos aqu\u00ed ven\u00eds a putear, me dijo. Empec\u00e9 a temblar. Ya estaba bajo efectos del licor, se le sent\u00eda el aliento. Si no lo quer\u00e9s por las buenas lo vas a tener por las malas. Acostate, me dijo, me acost\u00e9 con miedo siempre. Nunca has tenido marido. No he tenido, le dije yo. Se sac\u00f3 su pene erepto y se empez\u00f3 a echar vaselina, empez\u00f3 a manipularme, me agarraba duro de la espalda, me socaba con los dedos, no hag\u00e1s m\u00e1s movimiento porque aqu\u00ed nadie te va a defender. Por miedo a que me hiciera algo peor no hice nada. Sangr\u00e9 bastante, ten\u00eda 14 a\u00f1os, pas\u00e9 con mucho dolor de cintura, me dol\u00eda la cabeza, tal vez era emocional, con fiebre, tengo s\u00edntomas como de gripe o algo, le dec\u00eda yo a la se\u00f1ora, ya se te va a quitar, me dec\u00eda, y me tiraba unas pastillas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carolina estuvo tres a\u00f1os encerrada en esa casa. La due\u00f1a la ataba de pies y manos y la golpeaba. Su \u00fanica salida era, muy de vez en cuando, ir al mercado con alguna otra compa\u00f1era. La llevaban vestida de chico. Hab\u00eda otras dos menores en la casa, pero \u201ca ellas se las llevaron unos hombres, pagaron por ellas y se las llevaron saber para qu\u00e9\u201d. La mujer que sostiene ahora un beb\u00e9 sano y tranquilo, tambi\u00e9n tuvo un beb\u00e9 en el encierro, \u00bfqui\u00e9n era el pap\u00e1?: \u201cSaber\u201d, uno de los clientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La due\u00f1a de la casa no le pagaba, se evad\u00eda diciendo que el trato era con su t\u00eda y que le deb\u00eda dinero por su ropa, sus zapatos y el maquillaje que utilizaba para el trabajo. Carolina sospecha que la se\u00f1ora ten\u00eda pactos con la polic\u00eda, les daba dinero y ven\u00edan tambi\u00e9n los agentes a recibir servicios sexuales, incluso, dice Carolina, hab\u00eda una polic\u00eda lesbiana que llegaba all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los 17 a\u00f1os ella tom\u00f3 a su hijo y convenci\u00f3 al encargado de seguridad de aquella casa en la zona 6 para que la dejara salir. Le dijo que iba a comprar tortillas. Se lanz\u00f3 temerosa a una ciudad que desconoc\u00eda. Carolina sigui\u00f3 trabajando en la calle, de \u201cambulante\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Lo segu\u00ed haciendo en la calle, en la calle es diferente el trato, pero al final es igual porque uno sigue de v\u00edctima de los clientes, de las amistades, de los vecinos que dicen cosas de la gente de la vida alegre. Abusan sexualmente de uno y no pagan, lo golpeaban a uno. Yo siento que esta vida no tiene nada de alegre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carolina contin\u00faa con una rocambolesca biograf\u00eda que incluye el trabajo en otro local donde las que la maltrataban eran las compa\u00f1eras de trabajo. Sigue la convivencia con un hombre, con quien tuvo siete hijos, que fue alcoh\u00f3lico y la golpeaba. \u201cMe dio una vida digna\u201d, dice ella. El primer hijo, el que naci\u00f3 de un padre desconocido mientras ella estaba encerrada, fue asesinado en Mazatenango hace unos a\u00f1os, hab\u00eda sido pandillero, se hab\u00eda retirado de la pandilla, pero lo encontraron y lo mataron. \u201cDicen que fue una equivocaci\u00f3n, pero yo estoy segura que era a \u00e9l a quien iban a buscar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra peque\u00f1a muri\u00f3 a los cinco meses. Abandon\u00f3 a su marido por los malos tratos y volvi\u00f3 a las calles, en donde se volvi\u00f3 adicta al alcohol y drogas, se enamor\u00f3 de un hombre que viv\u00eda en la calle y all\u00ed tuvo otro hijo con \u00e9l, el beb\u00e9 que ahora sostiene en brazos. Ahora se refugia con Yanira Tobar, huyendo de m\u00e1s maltratos. Una tragedia que se defini\u00f3 el d\u00eda que fue llevada a aquella casa, esclavizada en zona 6, una de las \u00e1reas en las que 20 a\u00f1os despu\u00e9s siguen escondidas casas clandestinas y donde tambi\u00e9n se encuentran una serie de \u201cnight clubs\u201d, con los papeles en regla, en los que las autoridades han hallado a decenas de mujeres centroamericanas encerradas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de Carolina, cuando fue vendida y fue violada por un tipo que se escond\u00eda en un armario, sucedi\u00f3 hace 27 a\u00f1os. Cuando no hab\u00eda legislaci\u00f3n, cuando no se hablaba del tema, cuando no hab\u00eda un relator de Naciones Unidas. Cuando se comet\u00eda un delito, pero nadie lo ve\u00eda, o no se consideraba delito. Carolina, de hecho, pensaba que estaba pagando una deuda de su t\u00eda, no se sab\u00eda v\u00edctima. \u201cHasta ahora lo estoy pensando\u201d, dice.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rodolfo Kepfer es psiquiatra y ha dedicado su carrera a investigar el tema de la violencia. Kepfer ve con recelo la \u201cnueva moda\u201d de la trata y la explotaci\u00f3n sexual. \u201cDesde siempre ha existido\u201d, asegura, lamentando que nunca se hayan combatido las ra\u00edces del problema \u2013de la explotaci\u00f3n y la violencia-. Recuerda que en los 70 en los prost\u00edbulos trabajaban muchas mujeres salvadore\u00f1as \u2013las rocoleras, le llamaban algunos- y en los \u201clevantes\u201d \u2013en la calle\u2013 se pod\u00eda observar a cantidad de mujeres ind\u00edgenas reci\u00e9n llegadas del \u00e1rea rural. En las cantinas las propietarias ofrec\u00edan a las reci\u00e9n llegadas con toda tranquilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Kepfer habla de los setentas, lo de Carolina fue en el 85. Trata, explotaci\u00f3n y trasiego de personas, al menos en territorio centroamericano por d\u00e9cadas. \u00bfCu\u00e1ntos casos, cu\u00e1ntas mujeres pueden haber sido explotadas? \u00bfCu\u00e1ntas mujeres como Carolina quedaron marcadas, contin\u00faan en encierro o en las calles despu\u00e9s de haber sido desechadas? \u00bfCu\u00e1ntas redes se han ido tejiendo, fortaleciendo, perfeccionando?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-la-historia-comun-repetida\">La historia com\u00fan, repetida<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alexander Colop, reconocido por varias fuentes como un acucioso y honesto fiscal, no teoriza, no hace elucubraciones de g\u00e9nero o de la doctrina legal. El hombre que ha dirigido la fiscal\u00eda y que ha desarticulado varias redes y llevado a juicio a tratantes, prefiere poner ejemplos. Uno de los casos que ilustran a la perfecci\u00f3n es el \u201cde la nicarag\u00fcense\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dinora es de Le\u00f3n, Nicaragua, madre soltera, v\u00edctima de violencia intrafamiliar y de violaci\u00f3n por parte de su padrastro. No hab\u00eda salido de sexto primaria. Tiene un empleo que no le alcanza para vivir, cuando llega una persona que vive cerca de ella y con quien \u201ctuvo alg\u00fan tipo de relaci\u00f3n no s\u00e9 si fue sentimental, pero una relaci\u00f3n bastante fuerte\u201d, dice Colop. El hombre le dice que le conseguir\u00e1 un trabajo como mesera o limpiando casas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dinora viaja a la Ciudad de Guatemala y es llevada a el Cow Boys III, en zona 6, la misma zona donde se ubicaba veinte a\u00f1os atr\u00e1s la casa donde Carolina estuvo encerrada. El Cow Boys se sit\u00faa en la Calle Mart\u00ed, v\u00eda muy transitada por donde circula todo el transporte que viene del Atl\u00e1ntico al centro de la ciudad. El Cow Boys III funciona dando la cara al p\u00fablico como un \u201cclub nocturno\u201d, con los papeles en regla \u2013para que funcione como expendio de bebidas alcoh\u00f3licas-. Es en este sitio donde le quitan la identificaci\u00f3n a Dinora y la obligan a prostituirse. La fiscal\u00eda en Guatemala llevaba un tiempo investigando el local, pues hab\u00eda recibido denuncias desde Nicaragua. Se hace <a href=\"https:\/\/www.lahora.com.gt\/index.php\/nacional\/guatemala\/actualidad\/110558-sala-de-masajes-servia-para-trata-de-personas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">un allanamiento<\/a>, pero Dinora calla y no declara, dice que est\u00e1 por su voluntad. Las otras muchachas hacen lo mismo, callan. La captadora \u2013la figura de la persona que hace \u201ccontrataciones\u201d o \u201ccuida\u201d a las mujeres\u2013 se hace pasar por una de las trabajadoras sexuales. Llega migraci\u00f3n y al no haber denuncia, no las consideran v\u00edctimas y las expulsan del pa\u00eds. V\u00edctimas y tratantes en un mismo viaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasan la frontera y all\u00ed las espera un taxi. V\u00edctimas y tratantes regresan juntas a Guatemala. Entonces las llevan a una casa en zona 5, las mantienen encerradas y nuevamente las explotan. Despu\u00e9s de unos meses Dinora logra escapar, se acerca a la polic\u00eda y les pide que la regresen a su pa\u00eds de origen, la trasladan a Migraci\u00f3n y all\u00ed dicen que ella debe pagar una multa porque se excedi\u00f3 en el tiempo de su residencia en Guatemala \u2013a pesar de que los cuatro pa\u00edses que forman el CA4 permite a los centroamericanos circular libremente por Guatemala y permanecer en el pa\u00eds por seis meses; y la Constituci\u00f3n reza que pueden recibir la nacionalidad con s\u00f3lo pedirla-.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella se comunica con un cliente y \u00e9ste le da dinero para el taxi y le recomienda ir a la Procuradur\u00eda de Derechos Humanos (PDH). All\u00ed se encuentra con Sandra Gularte, jefa de la Unidad para la Prevenci\u00f3n de Trata, quien detecta que Dinora es una v\u00edctima \u2013pas\u00f3 por la polic\u00eda y migraci\u00f3n sin que nadie hubiera dicho nada\u2013. Sandra Gularte la recuerda como \u201cuna chica morena, sin pelo, llevaba como una gorra, nunca le pregunt\u00e9 porque no ten\u00eda pelo, pero en esto no hay que preguntar m\u00e1s de lo que se tiene que saber\u201d. Entonces Gularte traslada el caso al Ministerio P\u00fablico, donde inician las pesquisas. Hacen el enlace entre la casa clandestina y el Cow Boys III que funcionaba abiertamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La nicarag\u00fcense dej\u00f3 como prueba anticipada una declaraci\u00f3n, se hicieron estudios periciales psicol\u00f3gicos y fue retornada a Nicaragua, en donde se protege su identidad. Colop construy\u00f3 un caso que parec\u00eda s\u00f3lido, con declaraciones de otra v\u00edctima, con documentos encontrados en el primer local en donde hab\u00eda estado Dinora, con pruebas que entregaron autoridades en Nicaragua. Pero, en un primer debate los acusados fueron absueltos, pues dijeron que ella hab\u00eda venido voluntariamente a Guatemala. Gener\u00f3 suspicacia que alguien declarara que Dinora era conviviente del hombre que la trajo al pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se cuestion\u00f3 que en la casa de zona 5 no hubiera indicios de explotaci\u00f3n sexual. Y no se dio valor probatorio a la declaraci\u00f3n de Dinora. El debate reinici\u00f3 y se puso en duda la acusaci\u00f3n de la fiscal\u00eda por el informe de la psic\u00f3loga del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), en el que la especialista explicaba que la de Dinora era una declaraci\u00f3n \u201cplana\u201d en la que no hab\u00eda una carga emocional o muestras de trauma en la v\u00edctima \u2013esto lo dec\u00eda el reporte, aunque en su declaraci\u00f3n oral la psic\u00f3loga ampliara que es posible que el shock de la v\u00edctima le haga reaccionar con estoicismo\u2013.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, el fiscal prepara otro debate en el que expondr\u00e1 \u201cla esencia doctrinaria de la ley\u201d. Sagastume y Colop est\u00e1n seguros de que ella es una v\u00edctima; probarlo es lo complicado. As\u00ed como la v\u00edctima debe convencerse de que es v\u00edctima, los fiscales deben buscar hasta el detalle m\u00ednimo para probarlo, los jueces se enfrentan a casos en los que la ambig\u00fcedad es una de las principales armas de los delincuentes y, a veces, no saben reconocerlo. Y cuando el crimen organizado trasciende fronteras es a\u00fan m\u00e1s complicado de asir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">***<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Guatemala es pa\u00eds de tr\u00e1nsito, de estad\u00eda y de migraci\u00f3n de personas: Circulan mujeres, unas se quedan y otras se van. \u00bfCu\u00e1ntos de esos migrantes internos, cu\u00e1ntas de las migrantes centroamericanas rumbo al norte, resultan siendo v\u00edctimas?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"\/images\/love.JPG\" alt=\"love\" style=\"width:620px;height:412px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tierra de Guatemala, Centroam\u00e9rica en general, est\u00e1 fusionada con p\u00f3lvora. Cerillos de diferentes formas \u2013guerras civiles, cat\u00e1strofes naturales, violencia en las calles, m\u00e1s violencia en las casas\u2013 que encienden explosiones y empujan a sus habitantes a huir. En la huida pocos dejan aviso de su lugar de destino, las huellas son borradas por el que viene corriendo detr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra interna de 36 a\u00f1os, el terremoto de 1976, la violencia provocada por un monstruo de decenas de cabezas, un Estado peque\u00f1o y macrocef\u00e1lico que se olvida del interior del pa\u00eds y una capital que atrae como im\u00e1n a los campesinos de las \u00e1reas rurales, genera movilizaciones dentro del pa\u00eds y hacia afuera. Guatemala es un puente minado por el que pasan muchos y en el que puede pasar todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como M\u00e9xico. El <a href=\"https:\/\/www.inm.gob.mx\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Instituto Nacional de Migraci\u00f3n<\/a> de M\u00e9xico, estimaba en 2010, 140 mil \u201ceventos\u201d de tr\u00e1nsito irregular por M\u00e9xico; estos eventos pod\u00edan ser el mismo migrante intent\u00e1ndolo varias veces. La mayor\u00eda de esos migrantes son centroamericanos que tuvieron que cruzar o salieron de Guatemala. Uno de cada diez guatemaltecos vive en EE.UU.; uno de cada cinco hondure\u00f1os; uno de cada tres salvadore\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Claudia L\u00f3pez, de la Mesa Nacional para las Migraciones (Menamig), explica que \u201cen realidad nadie puede saberlo (cu\u00e1ntas personas salen de Guatemala anualmente) porque justamente lo que hacen las personas que migran indocumentadamente es buscar la forma de salir sin ser vistas \u2013por ende contabilizadas-. Adem\u00e1s, entre quienes salen del territorio no se puede distinguir a ciencia cierta cu\u00e1les son sus destinos, si van a M\u00e9xico temporalmente (trabajadores temporales) si van a Estados Unidos y cu\u00e1ntos logran llegar\u201d. No hay datos de cu\u00e1ntos centroamericanos permanecen en Guatemala o en M\u00e9xico sin documentos. Tampoco hay informaci\u00f3n sobre cu\u00e1ntos podr\u00edan ser v\u00edctimas de trata o explotaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso de la migraci\u00f3n interna tampoco hay demasiados registros, seg\u00fan el Instituto de Investigaciones Econ\u00f3micas y Sociales (Id\u00edes), de la Universidad Rafael Land\u00edvar, el 57 por ciento de la migraci\u00f3n interna de Guatemala es de mujeres, en la mayor\u00eda de casos hacia la capital o las zonas urbanas. Muchas mujeres llegan para trabajar en servicios dom\u00e9sticos. Una cuesti\u00f3n de la que apenas se habla, pero que hay certezas de que existen altos niveles de explotaci\u00f3n laboral. Mujeres que trabajan en las casas a cambio de comida, se les proh\u00edbe salir y que incluso son v\u00edctimas de violencia f\u00edsica y sexual. Hay otro dato que impedir\u00eda hacer proyecciones, si se intentara calcular el n\u00famero de v\u00edctimas de trata en base a los reportes de desapariciones: en algunos casos es la propia familia, su pap\u00e1, su t\u00edo, quienes venden a estas mujeres a alguien m\u00e1s. Permanecen en su propio hogar o en el de alguien cercano siendo explotadas laboral o sexualmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El drama de Dinora se mont\u00f3 en la frontera sur. Pero la frontera norte no se salva de ser escenario de historias similares, peores quiz\u00e1s, porque la ruta hacia al norte va adquiriendo niveles de dificultad conforme pasan los kil\u00f3metros.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-el-rio-revuelto\">El r\u00edo revuelto<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El r\u00edo Suchiate es un \u201cduty free\u201d l\u00edquido. No huele a perfume, huele a mierda. La mercanc\u00eda, los migrantes, los trabajadores temporales se trasladan sobre dos neum\u00e1ticos de tractor sujetos por una estructura de tablones de madera, conducido por un balsero que empuja el artilugio con una p\u00e9rtiga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Suchiate es barrera y es paso, es el camino y es el tropiezo. El r\u00edo es la l\u00ednea fronteriza entre M\u00e9xico y Guatemala. En invierno muere gente. Dicen los de las balsas que les ha tocado recorrer 20 kil\u00f3metros r\u00edo abajo para buscar los cad\u00e1veres en el mar, que \u201ca veces aparecen, a veces no\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En alg\u00fan momento los vecinos se alarmaron porque del lado mexicano se empez\u00f3 a construir un muro. Es un dique, dicen ahora, siempre que sube el r\u00edo en invierno, Ciudad Hidalgo, el pueblo de la ribera mexicana se inunda. Eso pas\u00f3 cuando la tormenta Stan, en 2005, arras\u00f3 en Centroam\u00e9rica y lleg\u00f3 hasta las v\u00edas del tren que se deten\u00edan en Ciudad Hidalgo. El tren ya no llega al poblado, cambiaron las rutas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jabones, papel higi\u00e9nico, doble-litros de soda, tuber\u00edas, galletas y dulces mexicanos; ropa de segunda mano, frutas y verduras, de Guatemala, cruzan en las balsas a menos de un kil\u00f3metro de donde est\u00e1 el puente, el puesto migratorio y donde se cobrar\u00eda impuestos por los productos. Del lado guatemalteco hay un picop de la polic\u00eda, del lado mexicano tambi\u00e9n. Como hormigas los hombres hacen cola para ayudar a descargar los productos. Ni en el borde guatemalteco, ni en el borde mexicano hay alg\u00fan tipo de control de los que cruzan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces, cuando se llega al Suchiate ya no es posible seguir, se acaba el dinero. Dicen que muchas mujeres se quedan en uno de los extremos de la frontera. El Suchiate se convierte en el limbo donde los migrantes permanecen a la espera de un trabajo, a la espera de un golpe de suerte, a la espera de un tipo que pague algo a cambio de sexo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Pasa mucho. Las mujeres vienen y se quedan sin dinero, entonces buscan trabajo en estos lugares. De all\u00ed, ya como que le agarran el gusto y se van quedando. \u2013dice el hombre sudoroso que pedalea un tricitaxi por las calles de tierra de Tec\u00fan Um\u00e1n, el poblado guatemalteco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tricitaxista hace un gesto con la cabeza se\u00f1alando las \u201ccervecer\u00edas\u201d con paredes de madera, pintadas con publicidad de cerveza. Es mediod\u00eda y ellas ya est\u00e1n all\u00ed. A la espera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al otro lado del r\u00edo, en el extremo mexicano, a mediod\u00eda, las cantinas tienen prohibido abrir. Ellas s\u00f3lo pueden trabajar cuando cae el sol \u2013es por las escuelas dir\u00e1 alguien, validando la hipocres\u00eda-. S\u00f3lo est\u00e1n abiertas las cervecer\u00edas \u2013en donde, en teor\u00eda no se negocia con sexo- y deben cerrar a las 8 de la noche, cuando las otras empiezan a abrir. \u201cNo se aceptan drogados ni hombres uniformados ni armados\u201d, se lee en las fachadas. (Ellas prefieren trabajar en M\u00e9xico. \u201cEn Guatemala todos van armados\u201d, dir\u00e1n despu\u00e9s). En Ciudad Hidalgo los prost\u00edbulos y las cervecer\u00edas est\u00e1n junto a la l\u00ednea de tren abandonada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el bar de Charlie hay tres mujeres. Una alta, fuerte y morena, hondure\u00f1a. Una de mediana estatura, coqueta y avispada, mexicana; y otra bajita y silenciosa, guatemalteca. All\u00ed est\u00e1n las tres chicas de Charlie. Mariana, la hondure\u00f1a es la administradora; ellas s\u00f3lo \u201cficherean\u201d. No se ocupan. Si ella quisiera, dice Mariana se\u00f1alando a la guatemalteca, podr\u00eda hacer buen dinero ocup\u00e1ndose, especialmente porque los clientes siempre buscan a la nueva y \u201c\u00e9sta est\u00e1 regular\u201d, dice refiri\u00e9ndose a la apariencia y juventud de la chica que cruza todos los d\u00edas el Suchiate para ganar comisiones en el otro borde del r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya lo ha comentado Yanira Tobar en Ciudad de Guatemala: las trabajadoras sexuales van perdiendo su valor conforme pasan los a\u00f1os, a los 30 o 35 son ya viejas y no sirven. \u201cSomos como los zapatos\u201d, dijo Tobar, \u201cnos vamos gastando\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mariana, la hondure\u00f1a, dobla servilletas con el ruido del ventilador de fondo. Le interesa distinguir que el local que ella administra \u2013el propietario es tambi\u00e9n el due\u00f1o de una abarroter\u00eda en la esquina- no es como los que est\u00e1n calle arriba, v\u00eda arriba. En esos lugares hay habitaciones escondidas a la vuelta de la calle o en los traspatios y s\u00ed, asegura \u201ctienen muchas centroamericanas menores de edad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicen que all\u00ed, en Tec\u00fan Um\u00e1n, en la frontera, pasa algo. Pero, as\u00ed a simple vista todo parece tranquilo. En la estaci\u00f3n de la Polic\u00eda Nacional Civil hay una pizarra con los \u201ceventos\u201d positivos y negativos del a\u00f1o (positivos, las capturas; negativos, los delitos o cr\u00edmenes). En las ordenadas columnas predominan los accidentes viales y las ri\u00f1as, y tres o cuatro asesinatos en el a\u00f1o. En la pizarra no se contempla el delito de trata o de explotaci\u00f3n sexual. La agente policial, sentada frente a una computadora no sabe contestar el por qu\u00e9. S\u00ed, hacen recorridos por el pueblo, s\u00ed los fines de semana hacen rondas por la calle de las cantinas, pero b\u00e1sicamente para supervisar que no haya peleas entre los parroquianos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*******<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Casa del Migrante en Tec\u00fan Um\u00e1n es una edificaci\u00f3n s\u00f3lida, ordenada, pintada de azul, con \u00e1rboles y un mural que narra la traves\u00eda del migrante: un \u00e1rbol con las ra\u00edces arrancadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sacerdote brasile\u00f1o Ademar Barilli es el director. Barilli es cr\u00edtico con la prensa, con los acad\u00e9micos que despu\u00e9s de un par de d\u00edas de encuestas hacen un libro exponiendo el fen\u00f3meno de la migraci\u00f3n. Cr\u00edtico, ante todo, con los pol\u00edticos y los gobiernos que dan la espalda descaradamente a la situaci\u00f3n de los migrantes, a lo que sucede en el pa\u00eds para que ellos se vean obligados a huir. Desconf\u00eda de la \u201cforitis\u201d y \u201creunionitis\u201d del Gobierno y de las organizaciones que gastan millonarios recursos y tiempo en discutir las problem\u00e1ticas que \u00e9l intenta aplacar desde la casona que fund\u00f3 hace quince a\u00f1os en Tec\u00fan Um\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013De cierta forma siempre ha habido trata. Ahora la situaci\u00f3n es m\u00e1s dram\u00e1tica con el crimen organizado, los grupos, no pongo a los Zetas, no son parte todos de los Zetas. Ahora es la moda de los Zetas y los Alfa y los mareros. Siempre hubo delincuencia com\u00fan, de que tengan mayor organizaci\u00f3n, puede ser, han ganado experiencia. Yo tambi\u00e9n he ganado experiencia, es l\u00f3gico, como cualquier profesi\u00f3n. Pero todo esto se ha posibilitado porque se ha criminalizado la migraci\u00f3n. Si M\u00e9xico da una visa, todos van en avi\u00f3n y se termina la violencia. No necesitar\u00edan de coyotes, de traficantes. Las mismas pol\u00edticas de EEUU han creado y fomentado y enriquecido el tr\u00e1fico de personas, no dejan de ser culpables de toda la violencia que se genera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Barilli afirma que casi todas las centroamericanas cuando llegan a Nuevo Laredo han tenido que \u201chacer trabajos\u201d, porque se han quedado sin dinero. \u2013Al decir trabajo ya sabe usted qu\u00e9 significa. Bailes, prostituirse, atender a todos, porque no es s\u00f3lo a narcos, es a todo el mundo que busca esos lugares, (y las mujeres) necesitan dinero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son v\u00edctimas, pero el mismo sistema que criminaliza al migrante les impide denunciar. La mayor\u00eda de ellas tienen hijos y van para sostener a sus familias. Pero mientras no se combata de otra forma\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La clave para Barilli es la prevenci\u00f3n. \u201cSabemos que todo migrante es posible v\u00edctima de trata y que las mujeres son m\u00e1s vulnerables por su condici\u00f3n de mujer. El asunto es evitar que caigan. \u00bfPor qu\u00e9 tenemos que esperar que los maten para ayudarlos? \u00a1Hasta que uno no tiene el problema adentro no se preocupa!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Barilli habla desde la frontera, desde su encuentro con el drama de los migrantes. Desde la casona azul ve pasar a seres humanos que quiz\u00e1s, a pesar de las charlas de prevenci\u00f3n, lleguen a caer en una red.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es que no hay mejor s\u00edmil para esas organizaciones que el de \u201cred\u201d, ese tejido que cruza fronteras, r\u00edos, que lleva a sus v\u00edctimas en avi\u00f3n, en camioneta o picop. Que atrae a las mujeres pobres de los pueblos de las Verapaces a una cantina destartalada en la capital, o a las que buscan llegar al norte, o a las colombianas o rusas a quienes les ofrecen trabajo de modelo en un pa\u00eds de Centroam\u00e9rica. Redes que funcionan a trav\u00e9s de la red del Internet \u2013con pornograf\u00eda y promocionando lugares de explotaci\u00f3n-.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es complicado detectar a las v\u00edctimas, est\u00e1n en las sombras. Pero es m\u00e1s complicado definir a los victimarios: Son la sombra.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-las-manos-que-tejen-las-redes\">Las manos que tejen las redes<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El territorio de la trata y la explotaci\u00f3n es amplio y l\u00edquido; la penumbra entre la legalidad y la ilegalidad hace a las redes m\u00e1s inasibles. Desde las peque\u00f1as cantinas que funcionan bajo la inocente fachada de un expendio de licor -cuyo se\u00f1uelo es a trav\u00e9s de \u201ccaptadores\u201d locales o de las mismas v\u00edctimas que sin saberlo se convierten en tratantes al recomendar a una vecina del pueblo su lugar de trabajo. Hasta los \u201cnight clubs\u201d con mujeres extranjeras que en la mayor\u00eda de casos llegan con la promesa de un contrato como modelos y edecanes y se ven obligadas a estar all\u00ed por deudas pendientes \u2013el boleto de avi\u00f3n, las cirug\u00edas pl\u00e1sticas, el hospedaje, las amenazas-. Hasta los lugares m\u00e1s subterr\u00e1neos: las casas clandestinas que proh\u00edben la salida de las v\u00edctimas. Hay diversidad de nichos de mercado y \u00e9stos son aprovechados por diversidad de organizaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sandra Gularte, de la PDH, define tres tipos de tratantes: Una es la del tratante \u00fanico que es una persona muy conocida o el pap\u00e1, o alg\u00fan pariente, que trata a su hija, la vende o la tienen en su propia casa, la explotan laboral o sexualmente. Sin relaci\u00f3n con el crimen organizado, pero con similares consecuencias para la v\u00edctima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las redes peque\u00f1as, de tres o cuatro personas que compran o coaccionan a las mujeres \u2013incluso fingen relaciones amorosas para convencerlas\u2013; las enga\u00f1an con el ofrecimiento de trabajo de empleadas dom\u00e9sticas o meseras y las venden en los bares. Estas redes \u201cmedianas\u201d, como las define Gularte, suministran mujeres a negocios con un \u201cmercado para clases media y baja\u201d, con v\u00edctimas guatemaltecas, llevadas de una regi\u00f3n pobre a una menos pobre. Como las mujeres q\u2019eqch\u00edes de la cantina sin nombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras que las grandes redes, seg\u00fan la clasificaci\u00f3n que hace la representante de la Procuradur\u00eda, se coordinan con redes de otros pa\u00edses y de forma m\u00e1s especializada y con mayores niveles de influencia \u2013tanto dentro del crimen organizado, como en los aparatos del Estado-. \u201cMafiosos, pol\u00edticos, militares, empresarios, industriales, l\u00edderes religiosos, banqueros, polic\u00edas, jueces, sicarios y hombres comunes conforman una enorme cadena en el mapa internacional del crimen organizado que ha existido durante siglos\u201d, afirma la periodista Lydia Cacho en la investigaci\u00f3n \u201cEsclavas del poder\u201d. Para que funcione la maquinaria, los engranajes tienen que estar aceitados. Y uno de los principales aceites, sin duda, resulta ser el de los funcionarios que ignoran el problema y, peor a\u00fan, forman parte de \u00e9ste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gularte de la PDH asegura: \u201cA los que se agarra, normalmente, son a los tratantes \u00fanicos y a los tratantes de las redes peque\u00f1as, pero no llega la justicia a todos los tratantes de las redes grandes. A ellos no se les toca, se supone que hay funcionarios de Gobierno relacionados con las redes\u201d. Una fuente que pertenece a una organizaci\u00f3n civil pro justicia afirma: \u201cSe conoce con nombre y apellidos qui\u00e9nes est\u00e1n detr\u00e1s\u201d, pero no se atreve a dar nombres, aunque asegura conocerlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al cuestionar a Alexander Colop, de la Fiscal\u00eda, sobre la posibilidad de la participaci\u00f3n de funcionarios en el negocio, dice no tener ning\u00fan caso. S\u00f3lo recuerda un proceso en que se rumoraba que el propietario de un prost\u00edbulo hab\u00eda sido comisario de la polic\u00eda, pero no se comprob\u00f3. Carlos Menocal, ex ministro de Gobernaci\u00f3n durante el gobierno de \u00c1lvaro Colom (2010-2012), afirma que es muy complicado llegar a los verdaderos propietarios de las redes, pues el sistema protege por medio de sociedades an\u00f3nimas y testaferros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para tener una versi\u00f3n oficial de los actuales encargados de la seguridad y prevenci\u00f3n del Gobierno, se solicit\u00f3 una entrevista con el ministro de Gobernaci\u00f3n, Mauricio L\u00f3pez Bonilla, pero \u00e9sta no fue concedida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que deducen quienes trabajan en contra de la trata es que los niveles de impunidad con que han funcionado los negocios, los controles migratorios laxos, los allanamientos en locales en donde s\u00f3lo se alcanza a los \u201ccuidadores\u201d y no a los propietarios, podr\u00edan tener varias explicaciones: la capacidad \u2013t\u00e9cnica, profesional y financiera- del sistema de prevenci\u00f3n y justicia no se da abasto; las autoridades no reconocen las dimensiones del delito. O, peor a\u00fan, las redes est\u00e1n blindadas por poderes econ\u00f3micos y pol\u00edticos que superan sus esfuerzos. Pero adem\u00e1s de las autoridades, hay un ? constante se\u00f1alado como principal responsable de los grandes negocios de la trata y la explotaci\u00f3n sexual: el narcotr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-las-grandes-sombras-de-la-trata\">Las grandes sombras de la trata<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que marcar con rojo en el calendario de 2011 la hoja de julio. Dos hechos aislados entre s\u00ed, pero que revelar\u00edan a las autoridades el funcionamiento de dos estructuras del crimen organizado: El s\u00e1bado 11, el asesinato del cantautor argentino Facundo Cabral y el domingo 12, fue allanada una finca de Ixc\u00e1n, Quich\u00e9, en el noroeste de Guatemala fronterizo con M\u00e9xico, donde se organizaba una concurrida fiesta de supuestos narcotraficantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabral fue asesinado cuando iba al aeropuerto con el organizador de sus conciertos en Guatemala, Henry Fari\u00f1as. En un principio se sospech\u00f3 que hab\u00eda sido un ataque directo al cantautor \u2013Fari\u00f1as result\u00f3 herido-, pero las investigaciones que se realizaron con una celeridad poco normal en Guatemala, revelaron que el ataque fue en realidad contra el que en ese momento se consideraba un empresario organizador de eventos. Pero Fari\u00f1as no s\u00f3lo organizaba conciertos, sino que utilizaba el Club Elite, denominado club nocturno \u2013pero conocido como un exclusivo centro de prostituci\u00f3n- para lavar dinero producto del narcotr\u00e1fico. La tr\u00e1gica casualidad permiti\u00f3 a las autoridades descubrir una red internacional en que relacionaba a los propietarios de una franquicia de negocios de \u201cdiversi\u00f3n para adultos\u201d con el tr\u00e1fico de drogas y el lavado de dinero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un inicio se relacion\u00f3 a Fari\u00f1as con el cartel de Sinaloa. Lydia Cacho escribi\u00f3, el 14 de julio de 2011, en el medio<a href=\"https:\/\/www.sinembargo.mx\/opinion\/14-07-2011\/815\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> SinEmbargo<\/a>: \u201cSi la DEA decide participar directamente con la CICIG, la muerte del cantante habr\u00eda servido para evidenciar una de las redes de esclavitud de mujeres m\u00e1s poderosas de la regi\u00f3n, cuyas ganancias multimillonarias terminan en bancos mexicanos y norteamericanos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El caso Fari\u00f1as, v\u00edctima convertida en victimario, <a href=\"https:\/\/www.confidencial.com.ni\/articulo\/7807\/fiscalia-pide-culpabilidad-contra-red-de-farinas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">se traslad\u00f3 a Nicaragua <\/a>en donde fue juzgado por narcotr\u00e1fico, lavado de dinero, falsificaci\u00f3n de identidad y relaci\u00f3n con el crimen internacional. A pesar de la afirmaci\u00f3n de la periodista mexicana, hasta ahora la fiscal\u00eda lo relaciona con un \u201ccartel\u201d denominado Los Charros y no se menciona alguna relaci\u00f3n con el cartel de Sinaloa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"\/investigaciones\/la-muerte-de-un-cantautor-pone-en-evidencia-la-corrupcion-policial-en-nicaragua\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Vea la Investigaci\u00f3n de InSight Crime sobre el caso de Fari\u00f1as.&nbsp;<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">David Mart\u00ednez Amador, polit\u00f3logo y <a href=\"https:\/\/www.plazapublica.com.gt\/portada-blog\/blog_david\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">columnista<\/a> experto en crimen organizado, ve con suspicacia el hecho de que no se haya encontrado hasta el momento la relaci\u00f3n de la red de Fari\u00f1as y los clubes Elite con la hip\u00f3tesis que lo ligaba al cartel de Sinaloa. \u201cHay una tentaci\u00f3n, un error de los medios, de que toda patolog\u00eda social se culpe a los narcos\u201d, dice Mart\u00ednez. Aunque reconoce que \u201ctodos los intentos del narcotr\u00e1fico apuntan a legitimar capitales. Y por el volumen de dinero que produce el narco, de grupos tradicionales, para lavar capitales no van a ponen una casa de putas, ponen una franquicia de clubs\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El investigador asegura que solo los grandes carteles tienen la posibilidad de marcar precios y tarifas, son ellos los que organizan un macro negocio. Es probable que Los Charros sea un grupo organizado para distribuci\u00f3n local, pero cuyo poder\u00edo no alcanzar\u00eda a ser clasificado como cartel. Quiz\u00e1s Los Charros, con quienes se relacionaba Fari\u00f1as, est\u00e9 dedicado a Centroam\u00e9rica y al lavado de dinero, relacionado s\u00ed con alg\u00fan cartel. Seg\u00fan la fiscal\u00eda nicarag\u00fcense los negocios de Fari\u00f1as han lavado US$3 millones desde 2005. Mientras tanto, Alejandro Jim\u00e9nez alias \u201cel Palidejo\u201d, acusado como autor intelectual del asesinato de Cabral y del atentado contra Fari\u00f1as, es llevado a juicio en Guatemala por asesinato y asesinato en grado de tentativa. A Jim\u00e9nez no se le acusa de ninguno de los cargos que maneja la fiscal\u00eda nicarag\u00fcense y costarricense para \u00e9l: narcotr\u00e1fico y lavado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El asesinato de Cabral revel\u00f3 informaci\u00f3n sobre el trasiego centroamericano y el sistema de lavado a trav\u00e9s de negocios \u201cl\u00edcitos\u201d. Pero al mismo tiempo deja una gran pregunta abierta: \u00bfPor qu\u00e9 no se juzga a ninguno de los dos, Fari\u00f1as y Jim\u00e9nez, por trata o explotaci\u00f3n sexual?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">?Aquella fiesta del siguiente d\u00eda al asesinato de Cabral en julio de 2011, con carreras de caballos, licor, muchachas y m\u00fasica, no termin\u00f3 como los organizadores lo esperaban. El MP y el Mingob ven\u00edan pisando los talones de los movimientos inusuales en el peque\u00f1o poblado. La fiesta apenas empezaba. Una filtraci\u00f3n dio aviso a los asistentes, que huyeron como pudieron \u2013en veh\u00edculos y a pie, monta\u00f1a adentro- dejando tras de s\u00ed en la finca que result\u00f3 siendo, seg\u00fan la fiscal\u00eda, propiedad de la municipalidad de Chinique, las evidencias: un v\u00eddeo casero, armas y dinero en efectivo; que permitir\u00edan posteriormente una serie de capturas y allanamientos que brindaron valiosa informaci\u00f3n a las autoridades sobre la organizaci\u00f3n de los Zetas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"\/investigaciones\/zetas-en-guatemala\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Vea la investigaci\u00f3n especial de InSight Crime sobre Los Zetas en Guatemala.<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es posible que la juerga que s\u00f3lo promet\u00eda una gran resaca haya dejado heridas que a\u00fan no se dimensionan en la estructura de los Zetas en Guatemala. Una fuente cercana a la organizaci\u00f3n asegura que los invitados mexicanos corrieron por su libertad e impidieron que los guatemaltecos pudieran salvarse de las autoridades. El informante asegura que, en determinado momento, los que hu\u00edan deb\u00edan cruzar un r\u00edo, por medio de un funicular artesanal, que los llevar\u00eda en la ruta para cruzar del lado mexicano; pero la facci\u00f3n mexicana, armas en mano, impidi\u00f3 que los guatemaltecos subieran a la cesta que los alejara de los agentes guatemaltecos. Ese d\u00eda y en los siguientes apresaron a 21 personas, entre ellas cuatro mujeres mexicanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Carlos Menocal era el ministro de Gobernaci\u00f3n en aquel convulso julio de 2011. El caso Cabral fue un evento inesperado, pero en el otro caso llevaba tiempo, junto al Ministerio P\u00fablico, siguiendo los preparativos de la fiesta. Despu\u00e9s de las capturas y los allanamientos, el ex ministro est\u00e1 convencido de la relaci\u00f3n entre el narcotr\u00e1fico y las redes de trata de personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl capo adem\u00e1s de trasegar droga, trasiega jovencitas, para prostituirlas e introducirlas en redes clandestinas de prostituci\u00f3n\u201d, asegura Menocal. La \u201cnarcofiesta\u201d de la finca de Ixc\u00e1n es el ejemplo m\u00e1s claro: \u201cLas jovencitas (mexicanas) confiesan ante la autoridad de investigaci\u00f3n que fueron victimas de reclutamiento forzado; casi todas eran de Tamaulipas, vinieron en traslados clandestinos y en muchos casos en colaboraci\u00f3n con la polic\u00eda, incluso las trasladaron en patrullas\u201d, afirma Menocal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El exministro explica que las muchachas, que fueron liberadas y repatriadas a M\u00e9xico, no colaboraron en la identificaci\u00f3n de posibles miembros de la organizaci\u00f3n, pero si \u201ccontribuyeron a marcar claramente que el tema de trata es un tema que no s\u00f3lo va de sur a norte, si no que el propio narco trae muchachas de M\u00e9xico a Guatemala\u201d. De las ocho plazas que el ex ministro asegura fueron desarticuladas en Guatemala se evidenci\u00f3 casos de trata en Cob\u00e1n, Huehuetenango, Quetzaltenango y Quich\u00e9: \u201chay evidencia documentada del pago de planillas a las j\u00f3venes\u201d, afirma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero incluso en estos hechos, con evidencias, hay contradicciones en c\u00f3mo podr\u00edan funcionar las redes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Yo estaba encargada de contratar a las prepago- dice Mariela, es el nombre ficticio para esta mujer que trabaj\u00f3 para un ala administrativa de los Zetas. Las prepago son las trabajadoras sexuales que acuerdan por adelantado el lugar de reuni\u00f3n y el precio para ofrecer sus servicios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mariela explica que uno de sus encargos era hacer el contacto con agencias para contratar a mujeres, en especial colombianas, que eran llevadas para las fiestas privadas que se organizaban. Ella no menciona que hubiese alg\u00fan tipo de negocio directamente relacionado con la trata o la explotaci\u00f3n dentro de la \u201cla empresa\u201d como llama esta mujer a la organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es posible que la estructura jer\u00e1rquica de Los Zetas -con un ala administrativa, que seg\u00fan Mariela y otras fuentes estuvo bajo el mando de William de Jes\u00fas Torres Sol\u00f3rzano, alias \u201cComandante W\u201d y que fue detenido en M\u00e9xico en julio de este a\u00f1o, y el ala operativa, la m\u00e1s violenta organizada para ganar territorios, supuestamente bajo el mando de Z200 \u2013cuya identidad no ha quedado plenamente establecida- promueva la diversificaci\u00f3n de determinados negocios sin que otras ramas de la comandancia est\u00e9n informadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">?Menocal advierte que son varias las ramificaciones dentro de la organizaci\u00f3n de los Zetas, en diversos niveles de direcci\u00f3n: unos se relacionan con el trasiego de armas, el de drogas y otras ramas el de trata. Es posible que un ala administrativa contrate espor\u00e1dicamente a muchachas prepago y no se haga servir de las propias redes de la organizaci\u00f3n. Es decir, es propietario, pero usuario de negocios alternos de redes especializadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay redes especializadas y muy profesionales dedicadas \u00fanicamente a la trata, explica Mart\u00ednez Amador. De hecho, el investigador duda que las redes de trata guatemaltecas est\u00e9n directamente relacionadas con los grupos de narcotraficantes tradicionales (familias como los Mendoza, o los Lorenzana). Considera que en determinado momento pueden relacionarse por cuesti\u00f3n de negocios, pero no necesariamente son parte del de la trata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay dos casos que ilustran c\u00f3mo funcionan las redes especializadas. La que cre\u00f3 una <a href=\"https:\/\/www.semana.com\/nacion\/medellinciudad-guatemala-eje-trata-personas\/177186-3.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aceitada estructura<\/a> que tra\u00eda con enga\u00f1os a mujeres de Colombia y las manten\u00eda en Guatemala por la fuerza y con amenazas de que si hu\u00edan asesinar\u00edan a sus familias en su pa\u00eds. Un trabajo de inteligencia entre los dos pa\u00edses, y un trozo de papel que una de las mujeres logr\u00f3 tirar a la vecindad pidiendo ayuda, permiti\u00f3 rescatar a las v\u00edctimas y detener a tratantes guatemaltecos y colombianos. Y la \u201c<a href=\"https:\/\/noticias.com.gt\/nacionales\/20111207-desarticulan-banda-de-trata-de-personas-que-ofrecia-trabajo-en-jordania.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">red jordana<\/a>\u201d, que como explica Menocal no s\u00f3lo llevaban mujeres guatemaltecas a Jordania \u2013con falsas promesas de trabajo dom\u00e9stico, para luego prostituirlas en condiciones infrahumanas-, si no tambi\u00e9n hac\u00edan trabajo de trata en Guatemala. La \u201cred jordana\u201d revel\u00f3 como una misma organizaci\u00f3n puede trabajar con diferentes modalidades y en diversos territorios. Mientras llevaban mujeres a Jordania, tambi\u00e9n explotaba a mujeres en exclusivos burdeles de la zona 9 y 10, y regentaban algunos decadentes negocios de la calle Mart\u00ed y del Cementerio General.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra forma de trabajar entre las redes y que posibilita mayor agilidad para evadir la ley, es el de redes dedicadas exclusivamente a la \u201ccaptaci\u00f3n\u201d de v\u00edctimas y luego \u201cdistribuirlas\u201d en diversos negocios. Seguir las pistas resulta m\u00e1s complejo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es as\u00ed como se revelan poco a poco las v\u00edctimas \u2013porque logran escapar, porque encuentran un espacio de apoyo, porque algunas investigaciones prosperan, porque alg\u00fan allanamiento tiene \u00e9xito o por alg\u00fan golpe de suerte-. Apenas se esbozan y definen qui\u00e9nes podr\u00edan ser los due\u00f1os de las redes, apenas se empieza a dar breves linternazos del contubernio entre otras redes del crimen organizado y la posibilidad de que haya funcionarios, empresarios legales y narcotr\u00e1fico implicados. Pero queda otro personaje pendiente de retratar: aquellos que, conscientes o no, resultan siendo los verdugos de la historia: los clientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">***<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y as\u00ed, termina todo siendo un acto de trapecistas en un s\u00f3rdido circo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El p\u00fablico: Ebrio, macho, aplaude hist\u00e9rico viendo el show. Con los ojos vidriosos y los bolsillos llenos de monedas, de fichas, de tarjetas de cr\u00e9dito. Expectantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las redes: grandes, medianas, peque\u00f1as, violentas o manipuladoras. Tensas, bien hiladas. A la espera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las trapecistas: Se sujetan con las manos sudorosas a una barra endeble. Se balancean, cada una con una historia diferente, pero con cap\u00edtulos en sus biograf\u00edas que parecen calcados unos de otros. Con los leotardos de las posibilidades remendados. El invisible y letal rev\u00f3lver de la necesidad, de los hijos por mantener, de los padres ausentes, de la violencia intrafamiliar, de la falta de educaci\u00f3n las apunta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ellas saltan. Y caen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>*Alejandra Guti\u00e9rrez Valdiz\u00e1n es periodista de <a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.plazapublica.com.gt\/\" rel=\"noopener\">Plaza P\u00fablica<\/a>. Vea el especial completo de Plaza P\u00fablica, con multimedia, <a href=\"https:\/\/www.plazapublica.com.gt\/content\/de-esclavas-y-de-siervas-victimas-del-crimen-en-guatemala\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las redes de crimen organizado dedicadas a la trata de personas han tenido mucho tiempo para perfeccionar su sistema y para aliarse con nuevos actores como los narcotraficantes. Mujeres ind\u00edgenas son movilizadas, por peque\u00f1as estructuras, de las \u00e1reas rurales a la capital. Decenas, quiz\u00e1s cientos, de mujeres son trasladadas de otros pa\u00edses a Guatemala por organizaciones grandes para tr\u00e1nsito o estad\u00eda. La explotaci\u00f3n sexual, en un pa\u00eds que apenas empieza a reconocerla como delito, con altos \u00edndices de criminalidad y con un deficiente respeto a los derechos humanos, se encuentra en territorio 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