{"id":7040,"date":"2014-08-11T20:30:16","date_gmt":"2017-03-28T00:03:20","guid":{"rendered":"http:\/\/newwp.insightcrime.org?p=7040"},"modified":"2023-04-24T15:40:14","modified_gmt":"2023-04-24T20:40:14","slug":"entranas-crackolandia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/noticias\/analisis\/entranas-crackolandia\/","title":{"rendered":"Las entra\u00f1as de \u2018Crackolandia\u2019"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><span style=\"color: #111111\">Brasil es actualmente el segundo consumidor en el mundo de coca\u00edna y derivados, despu\u00e9s de Estados Unidos. La pasta base y el crack se venden al por mayor y a precio muy bajo en las llamadas \u2018crackolandias\u2019 de R\u00edo de Janeiro y S\u00e3o Paulo. El colectivo&nbsp;Drom\u00f3manos, galardonado con el premio de periodismo Ortega y Gasset, nos lleva por las profundidades del pa\u00eds que demanda el 18 por ciento de la producci\u00f3n mundial de droga.<\/span><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta tienda est\u00e1 abierta 24 horas. La atienden tres j\u00f3venes armados vestidos de <em>shorts<\/em> y sandalias. El lugar es una especie de lavadero de piedra antiguo, abandonado, que se ha convertido en almac\u00e9n. El mostrador, unas mesas plegables de l\u00e1mina. Encima de ellas s\u00f3lo hay bolsas de pl\u00e1stico. En cada una se divide la droga: coca\u00edna, marihuana y<span class=\"apple-converted-space\">&nbsp;\u201c<\/span><em><span style=\"font-style: normal\"><em>crack<\/em>\u201d<\/span><\/em><span class=\"apple-converted-space\"><em>&nbsp;\u2013<\/em><\/span>o piedra. Al lado hay una carreta con m\u00e1s mercanc\u00eda vigilada por un hombre vestido con camiseta sin mangas y un fusil en cada mano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El encargado, que ser\u00eda una especie de gerente de esta tienda al aire libre, ubicada detr\u00e1s de una estaci\u00f3n de tren, tiene apenas 20 a\u00f1os y juega con una cometa. No hay ning\u00fan cliente todav\u00eda. Unos ni\u00f1os \u2014conocidos como \u201c<em>fogueteiros\u201d<\/em>\u2014 se asoman desde los techos de las favelas con binoculares para avisar en caso de que venga la polic\u00eda. En el suelo y recargados en las paredes, hay todo tipo de rifles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color: #808080\"><strong><em>Este art\u00edculo apareci\u00f3 originalmente en <a href=\"https:\/\/www.domingoeluniversal.mx\/\" target=\"_blank\">Domingo El Universal<\/a> y fue publicado&nbsp;con el permiso de los autores. Vea el art\u00edculo original&nbsp;<span class=\"apple-converted-space\"><a href=\"https:\/\/www.domingoeluniversal.mx\/historias\/detalle\/Las+entra%C3%B1as+de+%27crackolandia%27-2642\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>.<\/span><\/em><\/strong><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los empleados pasan la tarde jugando a las cartas, volando cometas y bebiendo cervezas mientras cuentan la \u00faltima vez que vino la polic\u00eda. De vez en cuando llega alg\u00fan cliente, compra su producto y se va. Nadie se queda m\u00e1s de cinco minutos en esta<span class=\"apple-converted-space\">&nbsp;\u201c<\/span><em>boca de fumo\u201d \u2013<\/em>dispendio de droga- una de las tantas que hay en las favelas de <strong><span style=\"font-weight: normal\">R\u00edo de Janeiro<\/span><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las 15:15 horas todo cambia. Apenas se escucha llegar el tren, los vendedores dejan las cartas y se preparan para recibir a la multitud de unos 100 hombres, mujeres y ni\u00f1os que salen corriendo de los vagones y cruzan las v\u00edas camino a la tienda. Para llegar aqu\u00ed s\u00f3lo hay dos maneras: subir el puente por donde transitan los habitantes de la favela o por atr\u00e1s, en una especie de pasadizo secreto, por el que s\u00f3lo caminan los compradores de droga y las trabajadoras sexuales. All\u00ed los esperan hombres armados que les indican c\u00f3mo llegar directo con los vendedores que empiezan a gritar: \u201c<em><span style=\"font-style: normal\">Crack<\/span><\/em><span class=\"apple-converted-space\"><em>&nbsp;<\/em><\/span>2 reales [87 centavos de d\u00f3lar], marihuana 10 [US$4,38], coca\u00edna 20[US$8,78]\u201d. El gerente sigue jugando con su cometa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los clientes se amontonan y compran. Llevan el dinero en la mano y se unen a los gritos. Tambi\u00e9n hay otros precios para quien quiera mayor cantidad. La transacci\u00f3n no dura m\u00e1s de un minuto. Los vendedores sacan la droga de una bolsa y meten el dinero en otra. De repente, cargan bolsas llenas de reales que otros hombres vigilan sigilosamente con sus rifles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En menos de 20 minutos, la gente se empieza a dispersar. A lo lejos se escucha el tren que va de regreso al centro de R\u00edo de Janeiro, a un par horas de esta favela a las afueras de la ciudad. El tren es como un transportador que va de una ciudad a otra sin salir de la misma. Va desde la periferia, violenta y marginada, al R\u00edo de Janeiro de postal, con sus playas, sus cerros y miles de turistas tomando&nbsp;<em>caipirinhas<\/em>. Pero aqu\u00ed es otro escenario. Algunos clientes fuman el&nbsp;<em><span style=\"font-style: normal\">crack&nbsp;<\/span><\/em>apenas lo compran y sin esperar el tren. Otros lo guardan, se van sin sostener la mirada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una mujer esquel\u00e9tica, de facciones marcadas y piel morena, se acerca a los vendedores y clientes en busca de&nbsp;<em><span style=\"font-style: normal\">crack<\/span><\/em>. Los hombres de los rifles se burlan de ella: \u201cFuera de aqu\u00ed,<span class=\"apple-converted-space\">&nbsp;\u2018<\/span><em><span style=\"font-style: normal\"><em>crackuda<\/em>\u2019<\/span><\/em>, vete a vender tu cuerpo a otra parte\u201d, le gritan riendo. La mujer, que viste minifalda y ombliguera sucia y rasgada, busca a toda costa un poco de droga a cambio de sexo. Pero entre la vor\u00e1gine de compras, nadie le hace caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto llega el tren, los clientes desaparecen. Los vendedores vuelven a su juego de cartas y esperan la llegada del pr\u00f3ximo, en unas horas. Vagabundos y borrachos, que asoman de vez en cuando a la calle que lleva a esta lugar, vuelven a los bares. El gerente, un joven moreno, de hombros anchos y gorra de lado, corre para ver que tan lejos ha llegado su cometa.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><span style=\"color: black\">Entre los primeros consumidores<\/span><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Brasil se ha convertido en el segundo mayor&nbsp;<strong><span style=\"font-weight: normal\">consumidor de coca\u00edna<\/span><\/strong><span class=\"apple-converted-space\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/span>y derivados del mundo despu\u00e9s de Estados Unidos. Un 18 por ciento de la producci\u00f3n mundial entra por los casi 20 mil kil\u00f3metros de frontera mar\u00edtima y terrestre que tiene este pa\u00eds principalmente con Bolivia, Colombia, Brasil y Paraguay, seg\u00fan el \u00faltimo informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD). En total, 2,2 millones de personas, es decir, el 1,4 por ciento de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, consume cerca de 92 toneladas de coca\u00edna y derivados, al a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl producto de baja calidad es el que m\u00e1s se consume en el mercado brasile\u00f1o. En las grandes ciudades s\u00ed se consume coca, pero el grueso del mercado son las favelas. Ah\u00ed es como el McDonald\u2019s, vendes m\u00e1s barato, pero mayor cantidad\u201d, nos dec\u00eda Cesar Guedes en 2013 como representante de la ONUDD en Bolivia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace un par de a\u00f1os que al organismo empez\u00f3 a preocuparle la vulnerabilidad de Brasil, pa\u00eds con la mitad de la poblaci\u00f3n sudamericana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSe ha convertido en importante pa\u00eds de tr\u00e1nsito, en especial de coca\u00edna traficada a&nbsp;<strong><span style=\"font-weight: normal\">Europa&nbsp;<\/span><\/strong>a trav\u00e9s de pa\u00edses de \u00c1frica Occidental. Y tambi\u00e9n, con el dinamismo de los mercados de drogas y de la mano del crecimiento econ\u00f3mico de estos a\u00f1os, es ya un destino [en s\u00ed mismo]\u201d, dice Rafael Franzini, director de la ONUDD en Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las&nbsp;<strong><span style=\"font-weight: normal\">favelas<\/span><\/strong>, principalmente en ciudades como R\u00edo de Janeiro y S<span style=\"color: black\">\u00e3<\/span>o Paulo, reflejan este an\u00e1lisis. Desde hace varias d\u00e9cadas son puntos de venta y consumo de droga, dominadas por los grupos criminales del pa\u00eds: Comando Vermelho (CV), Primer Comando Capital (PCC), Amigos dos Amigos (ADA), Terceiro Comando Puro (TCP) y la milicia \u2014un grupo paramilitar formado por expolic\u00edas y exmilitares\u2014 que se ha convertido en una especie de cartel que lucha por el control territorial y se dedica sobre todo a la extorsi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><span style=\"color: #800000\">VEA TAMBI\u00c9N:<\/span><\/strong> <a href=\"\/noticias-sobre-crimen-organizado-en-brasil\/comando-vermelho-perfil\" target=\"_blank\">Perfil del Comando Vermelho<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El PCC ya llega a tener presencia internacional y su operaci\u00f3n se asemeja m\u00e1s a la de un cartel de la droga. En Brasil, existen las llamadas<span class=\"apple-converted-space\">&nbsp;\u201c<\/span><em>crackolandias\u201d<\/em> -calles, casas, bodegas o terrenos abandonados en los que los adictos al&nbsp;<em><span style=\"font-style: normal\">crack&nbsp;<\/span><\/em>se resguardan y pasan los d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gobierno de R\u00edo de Janeiro implement\u00f3 hace cinco a\u00f1os un plan de seguridad para recuperar el control territorial de las favelas, sobre todo en las m\u00e1s c\u00e9ntricas, denominado \u201cPacificaci\u00f3n\u201d. Los grupos de \u00e9lite como el Batall\u00f3n de Operaciones Policiales Especiales (BOPE) -conocido mundialmente por la pel\u00edcula<span class=\"apple-converted-space\">&nbsp;\u201c<\/span><em><span style=\"font-style: normal\">Tropa de \u00c9lite\u201d-<\/span><\/em>&nbsp;junto con la polic\u00eda militar y el ej\u00e9rcito, ocupan la favela. Los narcotraficantes acaban presos o huyen a territorios controlados por sus grupos criminales. Luego se implanta una Unidad de la Polic\u00eda Pacificadora (UPP), que proh\u00edbe el tr\u00e1fico y en teor\u00eda, busca recuperar el control social de la comunidad, con un perfil menos violento, sin ostentar armas y fomentando el di\u00e1logo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La m\u00e1s reciente operaci\u00f3n, la de Complexo da Mar\u00e9, ubicado en el camino del aeropuerto a la zona sur, provoc\u00f3 varias protestas por la violencia con la que irrumpi\u00f3 el BOPE. Deriv\u00f3 en al menos nueve muertos. Bira Carvalho, un fot\u00f3grafo cuya casa fue asaltada por las autoridades en busca de droga, afirma: \u201cLa pacificaci\u00f3n no es para traer paz. Esto empez\u00f3 en la zona sur porque es tur\u00edstica, pero el tr\u00e1fico de droga contin\u00faa, la polic\u00eda lo sabe y la cosa va a seguir igual\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cada pacificaci\u00f3n, los vecinos, as\u00ed como varias ONG\u2019s, han denunciado graves <strong><span style=\"font-weight: normal\">violaciones a los derechos humanos<\/span><\/strong>. En otra operaci\u00f3n policial, contra el narcotr\u00e1fico al occidente, en la favela Coreia, un helic\u00f3ptero dispar\u00f3 contra la poblaci\u00f3n civil para detener a un famoso traficante conocido como \u201cEl Matem\u00e1tico\u201d, que meses despu\u00e9s fue encontrado muerto en la cajuela de un auto. Hasta ahora, hay 38 UPP en las 968 favelas que hay en R\u00edo de Janeiro, seg\u00fan el \u00faltimo censo del Instituto Municipal de Urbanismo Pereira Passos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa UPP no llega [ni siquiera] al 10 por ciento de las favelas, aunque parece que s\u00ed por propaganda. En realidad su ubicaci\u00f3n muestra el proyecto de ciudad que tiene el gobierno de R\u00edo de Janeiro\u201d, sostiene el diputado Marcelo Freixo, excandidato a alcalde. Las autoridades est\u00e1n centradas en mejorar la seguridad en la zona sur y puntos de conexi\u00f3n como el aeropuerto y el puerto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn zonas como la Baixada Fluminense, con los \u00edndices criminales m\u00e1s altos, no hay una sola UPP\u201d, indica el responsable de destapar uno de los mayores esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n al relacionar a diputados locales con la milicia. Durante meses, el diputado Freixo tuvo que dejar la ciudad por amenazas de muerte. Su historia inspir\u00f3 a uno de los personajes de la cinta&nbsp;<em><span style=\"font-style: normal\">Tropa de \u00c9lite<\/span><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa pacificaci\u00f3n es un tema pol\u00e9mico, pero lo cierto es que gracias a ella se ha recuperado el espacio p\u00fablico, los vecinos ya no escuchan tiros todas las noches ni tienen miedo y no tienen que pasar por <em>bocas de fumo&nbsp;<\/em>en medio de la calle\u201d, insiste la mayor Priscila de Oliveira, que ha coordinado gran parte de las pacificaciones y ahora dirige la UPP de Rocinha, la favela m\u00e1s grande de R\u00edo. Este puesto se le asign\u00f3 despu\u00e9s de descubrir que polic\u00edas de esta UPP fueron culpables de la desaparici\u00f3n de Amarildo, un pescador habitante de Rocinha, que fue asesinado y torturado el a\u00f1o pasado y cuyo cuerpo todav\u00eda no aparece.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las favelas no pacificadas, sobre todo en la zona norte y occidente, siguen controladas por criminales. Rodrigo \u2014nombre falso\u2014 es uno de los hombres que gu\u00eda a los clientes que bajan del tren hasta la&nbsp;<em>boca de fumo&nbsp;<\/em>que visitamos a las afueras de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color: black\"><strong><span style=\"color: #800000\">VEA TAMBI\u00c9N:<\/span><\/strong> <a href=\"https:\/\/es.insightcrime.org\/tag\/microtrafico\/\" target=\"_blank\">Cobertura sobre microtr\u00e1fico<\/a><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00bfUstedes son los periodistas, no? Me avisaron que estaban aqu\u00ed\u201d, nos dice mientras sujeta una AK-47 y come una bolsa de pepitas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nada pasa en la favela sin el permiso del<span class=\"apple-converted-space\">&nbsp;\u201c<\/span><em>dono do morro\u201d<\/em>, es decir, el jefe de la favela, un hombre de unos 30 a\u00f1os que s\u00f3lo nos saluda de lejos y lleva un chaleco con dos bandas de munici\u00f3n colgadas, como si fuera a la guerra. El jefe autoriza nuestra entrada con la condici\u00f3n de no revelar ning\u00fan nombre real, ni la ubicaci\u00f3n en la que estamos. Casi nunca pisa este lugar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La favela entera est\u00e1 cercada. Hay&nbsp;<em>fogueteiros&nbsp;<\/em>por todas las entradas y todos saben de nuestra presencia. Los vecinos no se inmutan ante las armas. Est\u00e1n acostumbrados al intercambio de tiros, sobre todo con la milicia, que ocupa la favela vecina del otro lado de las v\u00edas del tren.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHoy vino la BOPE, cerraron las escuelas, todos se fueron corriendo. Somos como ratones que se esconden cuando llega el gato\u201d, dice Rodrigo al fumar un cigarro y enlistar de memoria los tipos de armas que ha empu\u00f1ado ya. El hombre, que esconde sus ojos tras unas gafas oscuras, recuerda perfectamente cuando empez\u00f3 a traficar. Ten\u00eda 13 a\u00f1os y se apoyaba en un fusil M16 que en aquel tiempo era casi de su tama\u00f1o. Ha estado en varias ocasiones en la c\u00e1rcel, un total de ocho a\u00f1os, pero siempre vuelve a la favela y consigue trabajo. Fue&nbsp;<em>fogueteiro<\/em>, gerente, sicario\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cYa mat\u00e9 y cort\u00e9 tanta gente\u2026 Ahora quiero estar m\u00e1s tranquilo\u201d, dice.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noche anterior <span style=\"color: black\">Jo\u00e3o<\/span> negocia con un&nbsp;<em>crackudo&nbsp;<\/em>que le ofrece un cintur\u00f3n a cambio de droga. Otro le intercambia por&nbsp;<em><span style=\"font-style: normal\">crack<\/span><\/em><span class=\"apple-converted-space\"><em>&nbsp;<\/em><\/span>un reloj robado. Tiene 27 a\u00f1os, dos hijos y gana 3 mil reales al mes \u2014unos US$1.350\u2014 por atender la <em>boca de fumo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cCuando viene la polic\u00eda le damos algo, cuando viene el BOPE\u2026 hay que escapar\u201d, dice <span style=\"color: black\">Jo\u00e3o.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color: #000000\">Jo\u00e3o<\/span>&nbsp;divide la droga por precios. Ofrece tres bolsas de<em><span style=\"font-style: normal\">crack<\/span><\/em><span class=\"apple-converted-space\"><em>&nbsp;<\/em><\/span>por 40 reales \u2014unos US$18\u2014, aunque vende dosis por \u00fanicamente 2 reales. La marihuana se vende en 88 centavos de d\u00f3lar, US$2,19, US$4,38 y US$8,75, mientras que la coca se puede comprar desde US$1,31 hasta US$21,88. Tambi\u00e9n vende unas gotas con un tipo de LSD. \u201cUno se mete al negocio por necesidad, no hay otra forma\u201d, comenta mientras despacha a otro de sus clientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante toda la noche, aparecen intermitentemente algunos&nbsp;<em>crackudos<\/em>, que como fantasmas, despu\u00e9s de obtener su dosis, desaparecen.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La defensa de los adictos<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Flavia Pi\u00f1eiro atiende en su modesto despacho del centro de R\u00edo de Janeiro con unos tacones de aguja, minifalda y una chaqueta negra de traje que deja ver un generoso escote. Luce melena rubia oxigenada y labios carnosos pintados de rosa p\u00e1lido. Con esta misma apariencia de ejecutiva exuberante, Flavia taconea por las noches en las favelas, entre hombres armados con fusiles que venden droga con la misma cotidianidad que las verduleras de los puestos del mercado. En esas ocasiones, la abogada se para delante de un traficante y le dice sin reparos: \u201cVende coca\u00edna, vende marihuana, has ganado mucho dinero, pero para de vender&nbsp;<em>crack<\/em>\u201c.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta 12 l\u00edderes, asegura, han seguido su sugerencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella es a la vez defensora de narcotraficantes y activista de los adictos. Desde hace 17 a\u00f1os varios criminales conocidos de R\u00edo de Janeiro, como Fernandinho Beira Mar, gran capo del Comando Vermelho, la han contratado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn Brasil m\u00e1s del 60 por ciento de los encarcelamientos est\u00e1n relacionados con drogas. Por eso segu\u00ed este camino. Es una cuesti\u00f3n de mercado\u201d, explica Pi\u00f1eiro en su despacho, ubicado en un departamento de unos 40 metros cuadrados con paredes casi desnudas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span style=\"color: black\"><span style=\"color: #333333\">Desde hace nueve a\u00f1os tambi\u00e9n visita las favelas para ayudar a paliar la miseria y prevenir violaciones de los derechos humanos.<\/span><\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNo siento peligro porque saben que cuando un polic\u00eda derriba la puerta de su casa pueden acudir a m\u00ed. La violaci\u00f3n de los derechos humanos en la favela hizo que los delincuentes respeten mi trabajo\u201d, dijo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una reuni\u00f3n con uno de sus clientes, un l\u00edder de Jacar\u00e9, que fue la <em>crackolandia<\/em> m\u00e1s c\u00e9lebre de R\u00edo, Flavia tuvo la idea de empezar su cruzada contra el&nbsp;crack. El traficante le cont\u00f3 que estaba arrepentido de vender la droga que inund\u00f3 a partir de 2007 las zonas pobres de R\u00edo de Janeiro despu\u00e9s de un acuerdo en las prisiones federales entre los l\u00edderes del CV y el PCC, la organizaci\u00f3n criminal que controla el comercio ilegal en <span style=\"color: black\">S\u00e3o Paulo<\/span>, donde el crack<em>&nbsp;<\/em>hab\u00eda llegado hac\u00eda tiempo. Algunos familiares y amigos de infancia del narco se hab\u00edan hecho adictos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cMe dijo que se hab\u00edan transformado en harapos humanos, no soportaba ver en qu\u00e9 se hab\u00eda convertido su comunidad\u201d, cuenta Pi\u00f1eiro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Flavia pens\u00f3 que si otros traficantes compart\u00edan el sentimiento pod\u00eda convencer a l\u00edderes de todas las facciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cTodo mundo conoce a gente que consume coca\u00edna y marihuana, pero no ves a ning\u00fan adicto al&nbsp;crack&nbsp;trabajar. Se dice que el&nbsp;crack&nbsp;es&nbsp;miseria. Pero es la miseria la que lleva al&nbsp;crack\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan la Secretaria Nacional Antidrogas (SENAD) el 40 por ciento de los adictos al&nbsp;crack&nbsp;viven en la calle; el 14 por ciento son menores de edad y la posibilidad de ser portadores del VIH se multiplica por ocho. En las <em>crackolandias<\/em>, adem\u00e1s, se acumula basura y muchos adictos deambulan desnudos y tienen sexo en la calle. Hay mujeres embarazadas. Y consumidos por la adicci\u00f3n, los&nbsp;<em>crackudos<\/em>&nbsp;rompen reglas de la favela como no robar dentro de la comunidad, un delito que se puede castigar con la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gobierno brasile\u00f1o ha invertido en los \u00faltimos a\u00f1os 4 billones de reales \u2014US$1,8 billones\u2014 en combatir el&nbsp;crack. Muchos activistas piensan que se invierte \u201c<em>so para ingl\u00e9s ver<\/em>\u201c, una expresi\u00f3n brasile\u00f1a que significa que se hace para el extranjero, el turista, muy en boga por la celebraci\u00f3n del&nbsp;Mundial&nbsp;y de los&nbsp;Juegos Ol\u00edmpicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las tiendas de droga m\u00e1s famosas era la de la Avenida Brasil, entrada al Complexo de favelas de Mar\u00e9 y ruta obligada para los visitantes que llegan al aeropuerto internacional. Hoy una valla acompa\u00f1a el camino de los turistas para evitar que vean Mar\u00e9 desde el taxi. Hasta la pacificaci\u00f3n, la c<em>rackolandia<\/em> segu\u00eda existiendo. S\u00f3lo se movi\u00f3 unas cuadras dentro de la favela, fuera de la vista de los habitantes del asfalto, como los cariocas llaman a la ciudad de los ricos y clase media. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">V\u00edctor Lira, un habitante de Santa Marta, la primera favela que fue pacificada\/ocupada\/militarizada, se lamentaba una tarde desde lo alto del Morro, mientras disfrutaba de una vista panor\u00e1mica de la \u201c<em>cidade maravilhosa<\/em>\u201c.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNosotros ya nos comimos el hueso, ahora tambi\u00e9n queremos comer la carne\u201d, dice.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lira se un\u00eda a las voces que denuncian la gentrificaci\u00f3n que, seg\u00fan ellos, sufre la ciudad. Las rentas y servicios en las favelas con UPP han subido y sus moradores se ven obligados a mudarse a lugares lejanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los narcotraficantes, a su vez, los acompa\u00f1an en la traves\u00eda. Los adictos al crack, el \u00faltimo eslab\u00f3n de la cadena social, en algunos casos han sido privados de su libertad. Durante algunas \u00e9pocas, desde 2011, varios&nbsp;<em>crackudos&nbsp;<\/em>han sufrido internaci\u00f3n obligatoria, un mandato que permite a las autoridades llevarlos en contra de su voluntad a centros de internamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEsta medida puede ayudar a reducir los \u00edndices de consumo. Ya se intent\u00f3 en <span style=\"color: black\">S\u00e3o Paulo <\/span>y queremos que se apruebe a nivel nacional, hay en Brasil una cantidad inaceptable de usuarios y muchos en riesgo de muerte\u201d, defiende el diputado federal, Fernando Francischini, del Partido de la Rep\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Kleber, 26 a\u00f1os, fue uno de los adictos internado. S\u00f3lo estuvo 24 horas y volvi\u00f3 a la calle por la siguiente dosis. Empez\u00f3 a consumir&nbsp;<em><span style=\"font-style: normal\">crack<\/span><\/em><span class=\"apple-converted-space\"><em>&nbsp;<\/em><\/span>en la favela de Jacarezinho. Su primo traficaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span>\u201cEl&nbsp;crack&nbsp;me daba la oportunidad de salir de mi mente\u201d, recuerda.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><span>Un d\u00eda, despu\u00e9s de consumir en Bandera II, otra de las <em>crackolandias <\/em>de R\u00edo, volvi\u00f3 a casa no sabe muy bien c\u00f3mo. Al mediod\u00eda siguiente, cuando despert\u00f3, su familia lo llev\u00f3 hasta el centro del pastor Dione Dos Santos, desde donde cuenta su historia. Kleber est\u00e1 a punto de merendar t\u00e9 y galletas junto con otra veintena de adictos. Lleva cinco meses limpio. \u201cEl internamiento forzoso s\u00f3lo crea odio y rabia\u201d, asegura Dos Santos, quien fue traficante antes de encontrar la cruz.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de la merienda, el pastor camina por el terreno que ha convertido en un centro para drogadictos. Los internos trabajan de obreros para a\u00f1adir a la modesta edificaci\u00f3n, con una cocina y una habitaci\u00f3n, otra casa donde alojar a m\u00e1s adictos. Dos Santos viste una camisa azul cielo y cuando sonr\u00ede asoman unos <em>brackets<\/em>. Es un hombre de complexi\u00f3n ancha, brazos fuertes y rostro cuadrado, que cree que con la ayuda de Dios, voluntad y trabajo se puede salir de las drogas, el mismo m\u00e9todo que utiliz\u00f3 \u00e9l para salir del tr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde los 17 a\u00f1os hasta los 22 fue tesorero en una favela. El d\u00eda que lo detuvieron ten\u00eda 2 kilos de coca\u00edna, un fusil y una pistola del calibre 45. Cumpli\u00f3 tres a\u00f1os de condena. Despu\u00e9s se hizo pastor evang\u00e9lico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl castigo viene del cielo. Si tu hieres, ser\u00e1s herido\u201d, afirma el pastor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Flavia Pi\u00f1eiro los delincuentes la respetan porque pueden acudir a ella, el pastor Dos Santos se gan\u00f3 el derecho a predicar entre criminales porque conoce las reglas de la favela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cMuchas veces dicen \u2018no lo mates\u2019, ll\u00e9valo con el pastor&#8217;\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos Santos protagoniz\u00f3 una pel\u00edcula biogr\u00e1fica que se llama&nbsp;\u201cBailando con el diablo\u201d. En una ocasi\u00f3n la polic\u00eda hizo una redada en la casa de un narcotraficante. Uno de los agentes fue aprehendido por los delincuentes y tomado como reh\u00e9n. 50 miembros del TC esperaban armados para acabar con el polic\u00eda y las patrullas de refuerzo. Fuera de la favela, un destacamento del BOPE esperaba a abrir fuego contra los traficantes. El pastor, en vista del previsible ba\u00f1o de sangre, fue a hablar con el&nbsp;<em>dono do morro<\/em>, que le dio permiso para intervenir. El pastor fue hasta la casa, agarr\u00f3 el fusil de la mano del traficante y sali\u00f3 junto con el polic\u00eda en medio de esos dos c\u00edrculos mort\u00edferos. El agente sali\u00f3 con vida y el BOPE se retir\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la entrada de Lins, justo antes de su \u201cpacificaci\u00f3n\u201d, hay dos tiendas. Una cierra y la otra no. Una es un local de abarrotes. La clientela es espor\u00e1dica. La otra son dos mesas de pl\u00e1stico de terraza. Un veintea\u00f1ero, vestido de gorra negra y <em>shorts<\/em>, es el dependiente. Lleva pistola y radio. En una de las mesas se esparcen bolsitas de coca\u00edna y&nbsp;crack. En la otra fajos de reales. El ritmo de venta es vertiginoso. Al final de la calle hay una casa que parece abandonada pero est\u00e1 llena de gente.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera sala de la casa, detr\u00e1s de la cortina de la puerta, fue en su momento una cocina. Hay una barra con vasos de pl\u00e1stico de agua y m\u00e1s bolsitas. El vaso sirve para hacer una pipa econ\u00f3mica. Hay un ni\u00f1o de unos 12 a\u00f1os de ojos azules enormes. Viste una camiseta del Flamengo y sus ojos azules enormes miran sin ver. El olor de la estancia es similar al azufre. Marea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la otra sala hay un hombre tomando una siesta sobre una silla. Est\u00e1 rodeado de basura, de comida, de vasos, de platos. Hay barullo y gritos, pero \u00e9l sigue durmiendo. Cuatro hombres que apuestan dosis a las cartas. Hay muchas mujeres con<em> tops<\/em> ombligueros que dejan ver unas barrigas hinchadas por el hambre. Una de las mujeres posa ante la c\u00e1mara como si fuera a ser la pr\u00f3xima portada de&nbsp;<em>Vogue<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00a1Voy a ser famosa!\u201d, exclama.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un segundo despu\u00e9s, vuelve al sopor, a una conversaci\u00f3n de silencios eternos, murmullos, monos\u00edlabos y miradas vac\u00edas. Algunos son habitantes de la favela, otros&nbsp;<em>crackudos<\/em>&nbsp;ambulantes que han ido cambiando de <em>crackolandia<\/em> seg\u00fan iban desapareciendo. Todos tienen los ojos hundidos y rasgos cadav\u00e9ricos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un hombre de barba y ojos azules entra a la estancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cVengo aqu\u00ed s\u00f3lo de vez en cuando\u201d, afirma, aunque algunos de los habitantes de la casa lo tratan con familiaridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay gente que se queda a dormir aqu\u00ed y desayuna una dosis. El hombre saca un foco de luz, un tubo de metal y un pedazo de cinta aislante. Con manos nerviosas pero h\u00e1biles construye una pipa en un par de minutos. Entonces saca una bolsita y posa los cristales encima de la pipa. Enciende un mechero. Se escucha \u201c<em>crack<\/em>\u201c. Parece que, a sus ojos, nos difuminamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><span style=\"color: #666666;border: 1pt none windowtext;padding: 0cm\">Pablo Ferri contribuy\u00f3 a este art\u00edculo<strong>. <\/strong>Este art\u00edculo fue publicado con el permiso de <\/span><\/em><em><span style=\"color: #666666;border: 1pt none windowtext;padding: 0cm\">Jos\u00e9 Luis Pardo y Alejandra S. Inzunza. S\u00edgalos en Twitter en &nbsp;<a href=\"https:\/\/twitter.com\/Dromomanos\" target=\"_blank\">@Dromomanos<\/a> &nbsp;y vea m\u00e1s de su trabajo en <a href=\"https:\/\/dromomanos.com\/\">https:\/\/www.dromomanos.com<\/a>. Este art\u00edculo apareci\u00f3 originalmente en <a href=\"https:\/\/www.domingoeluniversal.mx\/\" target=\"_blank\">Domingo El Universal<\/a>. Vea el art\u00edculo original <a href=\"https:\/\/www.domingoeluniversal.mx\/historias\/detalle\/Las+entra%C3%B1as+de+%27crackolandia%27-2642\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a>. <\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><em><span style=\"color: #111111\">Brasil es actualmente el segundo consumidor en el mundo de coca\u00edna y derivados, despu\u00e9s de Estados Unidos. La pasta base y el crack se venden al por mayor y a precio muy bajo en las llamadas &#8216;crackolandias&#8217; de R\u00edo de Janeiro y S\u00e3o Paulo. El colectivo&nbsp;Drom\u00f3manos, galardonado con el premio de periodismo Ortega y Gasset, nos lleva por las profundidades del pa\u00eds que demanda el 18 por ciento de la producci\u00f3n mundial de droga.<\/span><\/em><\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":40783,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_ads_suppress_ads":false,"newspack_popups_has_disabled_popups":false,"newspack_sponsor_sponsorship_scope":"","newspack_sponsor_native_byline_display":"inherit","newspack_sponsor_native_category_display":"inherit","newspack_sponsor_underwriter_style":"inherit","newspack_sponsor_underwriter_placement":"inherit","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_newspack_byline_active":false,"_newspack_byline":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_show_updated_date":false,"newspack_featured_image_position":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_article_summary":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[340],"tags":[405,3097,458,446],"newspack_spnsrs_tax":[],"coauthors":[3748,3844],"class_list":["post-7040","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","tag-brasil","tag-comando-vermelho","tag-microtrafico","tag-el-pcc","entry"],"parsely":{"version":"1.1.0","canonical_url":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/noticias\/analisis\/entranas-crackolandia\/","smart_links":{"inbound":0,"outbound":0},"traffic_boost_suggestions_count":0,"meta":{"@context":"https:\/\/schema.org","@type":"NewsArticle","headline":"Las entra\u00f1as de \u2018Crackolandia\u2019","url":"http:\/\/insightcrime.org\/es\/noticias\/analisis\/entranas-crackolandia\/","mainEntityOfPage":{"@type":"WebPage","@id":"http:\/\/insightcrime.org\/es\/noticias\/analisis\/entranas-crackolandia\/"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/insightcrime.org\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/es-0b588a945780ed62a02f7154e18867fd_L.jpg?resize=150%2C150&quality=100&ssl=1","image":{"@type":"ImageObject","url":"https:\/\/i0.wp.com\/insightcrime.org\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/es-0b588a945780ed62a02f7154e18867fd_L.jpg?fit=280%2C169&quality=100&ssl=1"},"articleSection":"An\u00e1lisis","author":[{"@type":"Person","name":"Jos\u00e9 Luis Pardo"},{"@type":"Person","name":"Alejandra S. Inzunza"}],"creator":["Jos\u00e9 Luis Pardo","Alejandra S. Inzunza"],"publisher":{"@type":"Organization","name":"InSight Crime","logo":"https:\/\/insightcrime.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/logo.png"},"keywords":["brasil","comando vermelho","microtr\u00e1fico","pcc"],"dateCreated":"2017-03-28T00:03:20Z","datePublished":"2017-03-28T00:03:20Z","dateModified":"2023-04-24T20:40:14Z"},"rendered":"<meta name=\"parsely-title\" content=\"Las entra\u00f1as de \u2018Crackolandia\u2019\" \/>\n<meta name=\"parsely-link\" content=\"http:\/\/insightcrime.org\/es\/noticias\/analisis\/entranas-crackolandia\/\" \/>\n<meta name=\"parsely-type\" content=\"post\" \/>\n<meta name=\"parsely-image-url\" content=\"https:\/\/i0.wp.com\/insightcrime.org\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/es-0b588a945780ed62a02f7154e18867fd_L.jpg?resize=150%2C150&amp;quality=100&amp;ssl=1\" \/>\n<meta name=\"parsely-pub-date\" content=\"2017-03-28T00:03:20Z\" \/>\n<meta name=\"parsely-section\" content=\"An\u00e1lisis\" \/>\n<meta name=\"parsely-tags\" content=\"brasil,comando vermelho,microtr\u00e1fico,pcc\" \/>\n<meta name=\"parsely-author\" content=\"Jos\u00e9 Luis Pardo\" \/>\n<meta name=\"parsely-author\" content=\"Alejandra S. Inzunza\" \/>","tracker_url":"https:\/\/cdn.parsely.com\/keys\/insightcrime.org\/p.js"},"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack-related-posts":[{"id":137104,"url":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/noticias-crimen-organizado-brasil\/santa-catarina-brasil\/","url_meta":{"origin":7040,"position":0},"title":"Santa Catarina, Brasil","author":"InSight Crime","date":"4 de marzo de 2021","format":false,"excerpt":"Santa Catarina es un trampol\u00edn para la coca\u00edna con destino a Europa, y punto de tr\u00e1nsito para la marihuana y el contrabando enviados al estado brasile\u00f1o de Rio Grande do Sul y a Uruguay.","rel":"","context":"En \u00abBrasil\u00bb","block_context":{"text":"Brasil","link":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/category\/noticias-crimen-organizado-brasil\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/insightcrime.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Santa-Catarina.jpg?fit=350%2C250&quality=100&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":150563,"url":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/noticias\/miel-amor-estimulante-sexual-fiestera-brasil\/","url_meta":{"origin":7040,"position":1},"title":"Melzinho do amor: el estimulante sexual que preocupa a Brasil","author":"Maria Luisa Valencia","date":"10 de julio de 2021","format":false,"excerpt":"Melzinho do amor (miel de amor): para qu\u00e9 sirve, qu\u00e9 contiene y por qu\u00e9 Brasil alert\u00f3 sobre sus riesgos sanitarios y prohibi\u00f3 su venta. Todo lo que necesita saber.","rel":"","context":"En \u00abNoticias\u00bb","block_context":{"text":"Noticias","link":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/category\/noticias\/"},"img":{"alt_text":"Un paquete de miel de amor","src":"https:\/\/i0.wp.com\/insightcrime.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/2021051313054_32ddd0c6c2bb5113c6a08df54181636575c112c524fabc4daf849bd487e091bb.jpg?fit=350%2C250&quality=100&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":149277,"url":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/noticias\/hachis-nuevo-actor-mercados-narcoticos-brasil\/","url_meta":{"origin":7040,"position":2},"title":"Hach\u00eds: nuevo actor en los mercados de narc\u00f3ticos de Brasil","author":"Alessandro Ford","date":"24 de junio de 2021","format":false,"excerpt":"A bordo de un velero europeo, las autoridades brasile\u00f1as hicieron un decomiso r\u00e9cord de resina de marihuana, tambi\u00e9n conocida como hach\u00eds, lo que confirma una ruta de drogas transatl\u00e1ntica que se dirige a Brasil.","rel":"","context":"En \u00abNoticias\u00bb","block_context":{"text":"Noticias","link":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/category\/noticias\/"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/insightcrime.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/75bb6f1810427adff150d6b0ead955ab4dd8b03d1e7c2dd0f9036df8b4a07b5b.jpeg?fit=350%2C250&quality=100&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":177699,"url":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/noticias\/santa-cruz-bolivia-epicentro-guerra-pcc-cv-brasil\/","url_meta":{"origin":7040,"position":3},"title":"Santa Cruz, Bolivia, es el epicentro de la guerra entre PCC y CV de Brasil","author":"Alessandro Ford","date":"10 de febrero de 2022","format":false,"excerpt":"El asesinato de dos traficantes brasile\u00f1os en un departamento fronterizo de Bolivia representa un nuevo ejemplo de la violencia desbordada por la guerra entre las dos agrupaciones criminales m\u00e1s poderosas de Brasil por el control de las rutas de tr\u00e1fico de drogas.","rel":"","context":"En \u00abNoticias\u00bb","block_context":{"text":"Noticias","link":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/category\/noticias\/"},"img":{"alt_text":"Varios polic\u00edas bolivianos salen de una camioneta blanca de la polic\u00eda en San Mat\u00edas","src":"https:\/\/i0.wp.com\/insightcrime.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/San-Matias-FELCN-atribuye-a-la-disputa-del-Comando-Vermelho-y-PCC-muerte-de-brasileno.jpg?fit=350%2C250&quality=100&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":168198,"url":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/noticias\/santa-catarina-centro-produccion-mdma-brasil\/","url_meta":{"origin":7040,"position":4},"title":"Santa Catarina concentra producci\u00f3n de MDMA en Brasil","author":"Alessandro Ford","date":"28 de septiembre de 2021","format":false,"excerpt":"Las autoridades brasile\u00f1as hicieron un decomiso hist\u00f3rico de \u00e9xtasis y desmantelaron varios laboratorios clandestinos de MDMA, lo que muestra la r\u00e1pida expansi\u00f3n de la producci\u00f3n de esta droga sint\u00e9tica en el pa\u00eds.","rel":"","context":"En \u00abNoticias\u00bb","block_context":{"text":"Noticias","link":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/category\/noticias\/"},"img":{"alt_text":"Synthetic drugs and chemicals seized from a facility in Santa Catarina, Brazil","src":"https:\/\/i0.wp.com\/insightcrime.org\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Brazil.jpeg?fit=350%2C250&quality=100&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":175325,"url":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/noticias\/puerto-santos-brasil-centro-mundial-negocios-cocaina\/","url_meta":{"origin":7040,"position":5},"title":"C\u00f3mo el puerto de Santos en Brasil lleg\u00f3 a ser el centro mundial de negocios de coca\u00edna","author":"Chris Dalby","date":"13 de enero de 2022","format":false,"excerpt":"Tres cargamentos de coca\u00edna se encontraron en un mismo d\u00eda, listos para zarpar hacia Francia, Espa\u00f1a y Ghana. Todos ten\u00edan como origen el puerto de Santos en Brasil, desde donde se emiten cargamentos de coca\u00edna hacia todo el mundo.","rel":"","context":"En \u00abNoticias\u00bb","block_context":{"text":"Noticias","link":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/category\/noticias\/"},"img":{"alt_text":"Buque mercante zarpando del puerto de Santos en Brasil","src":"https:\/\/i0.wp.com\/insightcrime.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Port-of-Santos-e1618467000416.jpg?fit=350%2C250&quality=100&ssl=1&resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]}],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/insightcrime.org\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/es-0b588a945780ed62a02f7154e18867fd_L.jpg?fit=280%2C169&quality=100&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7040"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7040\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22870,"href":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7040\/revisions\/22870"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40783"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7040"},{"taxonomy":"newspack_spnsrs_tax","embeddable":true,"href":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/newspack_spnsrs_tax?post=7040"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/insightcrime.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=7040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}