El creciente uso de embarcaciones no tripuladas y la constante innovación en la transformación química de la cocaína, son dos de las más recientes adaptaciones de las redes de narcotráfico en América Latina para mover grandes cargamentos de droga.
InSight Crime habló con el capitán de fragata Glehiston Hernández Gutiérrez, director del Centro Internacional de Investigación y Análisis contra el Narcotráfico Marítimo (CIMCON), sobre las tendencias actuales y futuras de los patrones del narcotráfico marítimo.
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El CIMCON, con sede en Cartagena, Colombia, forma parte de la Armada colombiana, pero cuenta con investigadores y oficiales navales de otras naciones como Brasil, México, Ecuador y los Países Bajos.
El CIMCON publicó recientemente el Catálogo de Modalidades de Narcotráfico Marítimo 2024, una actualización de la primera edición de esta investigación publicada hace dos años. Esta entrega incluye los principales métodos utilizados por las organizaciones criminales para eludir a las autoridades en el tráfico transoceánico de drogas y las nuevas modalidades identificadas desde 2022.
InSight Crime (IC): ¿Cuáles han sido las novedades en sus investigaciones sobre narcotráfico marítimo que motivaron la actualización del catálogo de 2022?
Capitán Glehiston Hernández (CGH): Consideramos pertinente actualizar la modalidad de vehículos aéreos y acuáticos no tripulados. El crimen organizado ha tecnificado su capacidad de tráfico y creemos que este avance ha sido impulsado por las guerras de 4ª generación [tácticas de guerra no convencionales, típicamente entre actores no estatales y Estados] con el desarrollo de nuevas armas y medios.
Este uso de naves no tripuladas es más representativo en el ámbito aéreo [drones voladores], pero crítico en el ámbito marítimo, donde estamos detectando un número creciente de eventos de tráfico en embarcaciones marítimas no tripuladas. Por el momento, estos vehículos se utilizan en combinación con otros métodos a lo largo de la cadena de tráfico, que también incluyen barcos de pesca o lanchas rápidas en algunas partes de la ruta.
Se trata de una técnica [vehículos marítimos no tripulados] de la que no se suele tener constancia porque se manejan pequeñas cantidades. No llega a los medios de comunicación y se limita a los informes de las autoridades oficiales. Pero creemos que es una modalidad que irá en aumento a corto plazo porque el rango de movimiento y la capacidad de carga de este tipo de instrumentos es cada vez mayor.
En territorio centroamericano, que es donde hemos tenido mayor evidencia de estos esquemas, es clara la capacidad de las estructuras colombianas y mexicanas, que son las pioneras en innovación en este tipo de modalidad.

IC: ¿Alguna otra novedad en el catálogo de este año?
CGH: Hemos actualizado la técnica de transformación [de cocaína], que está clasificada dentro del tráfico de contenedores. Esta es una clara demostración de la capacidad de innovación e investigación que tiene el crimen organizado en materia de química y física.
¿Cómo funciona? Estamos hablando de una droga [cocaína] que, por ejemplo, es convertida en líquida [para ser traficada] y luego se vuelve a transformar en HCL [clorhidrato de cocaína], en forma de polvo blanco, que es lo que todos conocemos. No necesariamente tiene que ser cocaína en forma líquida, pero el objetivo es disfrazar los componentes químicos de la molécula de cocaína [para evitar ser detectados por las autoridades].
Empezamos a identificar esta técnica en 2017 con toneladas de cocaína en Santa Marta y Barranquilla [Colombia] mezcladas con sal, que solo se podían extraer en su destino final con capacidad química. Pasamos de la sal a los aceites, lubricantes, carbón y algunos minerales específicos. Encontramos modalidades que mezclaban cocaína en frutas.
IC: Este tema de la transformación de la cocaína suena como si requiriera de una inversión significativa en dinero, conocimientos y planificación.
CGH: Este ha sido quizás uno de los retos más importantes para las agencias de seguridad en el 2024. En este momento no hay ningún sistema en los puertos que pueda detectar la droga transformada, como sí lo hay para la cocaína, pues existen escáneres, guardas caninos y productos químicos que activan la molécula de la cocaína.
Una vez más, esta modalidad se debe a la innovación y adaptación del crimen organizado, lo que a su vez repercute en la diáspora criminal que tienen estas organizaciones para trasladar mano de obra criminal experta colombiana y latinoamericana a otros territorios. En su lógica empresarial, esto busca minimizar costos y riesgos.
Es por ello que se están encontrando laboratorios de procesamiento de cocaína en España, Portugal e incluso en territorios insulares de Oceanía. El objetivo de estos laboratorios es precisamente volver a transformar la droga [en cocaína en polvo], que tanto se esforzaron en transformar los grupos del crimen organizado para camuflar importantes cargamentos [de cocaína].
IC: ¿Cómo han cambiado las redes de narcotráfico marítimo?
CGH: Tenemos claro que el crimen organizado se ha transformado por la fragmentación de las estructuras y las asociaciones temporales entre diferentes organizaciones bajo una lógica de negocio criminal.
Cuando hablamos de fragmentación, también nos referimos a estructuras cada vez más limitadas que, algunas más visibles que otras, se unen bajo esquemas temporales [para mover droga]. Buscan desarrollar una asociación exclusivamente para un evento [de narcotráfico], en busca del fin último del crimen organizado, que es el lucro.
Cada vez hay más actores participando, pero entienden la necesidad de trabajar dentro de este modelo económico fragmentado, compartimentado y asociativo. Hablamos de grupos locales que han reforzado sus vínculos con organizaciones criminales transnacionales, clanes o carteles, principalmente de México, Colombia y Venezuela, pero también de Europa y Asia. Esto les ha permitido desarrollar un modelo operativo en el que cada uno contribuye a la cadena de valor del narcotráfico, especialmente de la cocaína, empezando por la fase de cultivo.
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También hemos entendido que el crimen organizado quiere ser cada vez más pacífico porque la violencia afecta al negocio y por eso las estructuras europeas, como la mafia italiana, tras sus picos de violencia en décadas pasadas, entendieron que la mejor forma de sobrevivir y permanecer en el sector era minimizar su visibilidad, evitar la confrontación y buscar acuerdos. Y eso es lo que está ocurriendo ahora. Así, las mafias mexicana y colombiana, más violentas por naturaleza, son conocidas precisamente por su carácter de confrontación.
*Esta entrevista fue editada para mayor extensión y claridad.
**En 2022, InSight Crime publicó un estudio sobre las redes criminales en las Américas que analizaba tres categorías: redes estatales, empresariales y sociales. Para leer el informe completo, haga clic aquí.
Imagen principal: Autoridades ecuatorianas incautaron un dron aéreo en Guayaquil en julio de 2023. Fuente: CIMCON.




