
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, está celebrando mil días sin homicidios desde que asumió el poder en 2019. Pero, ¿qué significa exactamente esto? ¿Existen razones para dudar de las cifras en un país que alguna vez estuvo dominado por pandillas como la MS13 y el Barrio 18? Alex Papadovassilakis, investigador principal de InSight Crime en Centroamérica, explica por qué Bukele podría estar exagerando los logros de su administración y cómo la opacidad en el conteo de homicidios en El Salvador solo empeorará en los próximos años.
Transcripción
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Deborah: [00:00:03] Soy Deborah Bonello, editora general de InSight Crime, y estoy hablando con nuestro investigador principal en Centroamérica, Alex. El gobierno salvadoreño del presidente Nayib Bukele está celebrando 1.000 días sin homicidios desde que asumió el poder en 2019. Pero, ¿qué significa eso exactamente? ¿hay razones para dudar de las cifras?
Alex: [00:00:22] Bueno, es cierto que la violencia ha caído drásticamente desde que Bukele asumió el cargo. Los homicidios están en niveles históricamente bajos, lo que se debe en gran medida a que el gobierno ha lanzado una represión implacable contra las dos principales pandillas del país, la MS13 y el Barrio 18, que habían sido responsables de la gran mayoría de homicidios en El Salvador. Durante esta represión, las pandillas han sido esencialmente desmanteladas. Sin embargo, hay algunas razones que nos llevan a cuestionar las cifras del gobierno. En primer lugar, como señaló InSight Crime en el “Balance anual de homicidios” de este año, El Salvador no sigue lo que se conoce como el Protocolo de Bogotá, que es el método estándar para medir los homicidios en la región.
Pero, quizás, lo más importante es que el gobierno de Bukele ha comenzado a omitir ciertos tipos de homicidios de sus conteos. Primero, tenemos la omisión de los cuerpos descubiertos en tumbas clandestinas o sin marcar. Esto es importante en El Salvador porque las pandillas tienen la costumbre de deshacerse de sus víctimas en fosas comunes. El gobierno también ha comenzado a omitir a las personas muertas en enfrentamientos con la policía y el ejército, lo cual es importante en El Salvador, donde las fuerzas de seguridad tienen una historia complicada de ejecuciones extrajudiciales. Y, más recientemente, el gobierno también ha comenzado a omitir los homicidios ocurridos dentro de las prisiones, lo cual es cada vez más importante en El Salvador, que durante la represión se ha convertido en el país con la tasa de encarcelamiento más alta del mundo.
Entonces, ¿qué significa todo esto? Significa que los datos del gobierno pueden sobrestimar la reducción de la violencia e inflar el éxito percibido de las políticas de seguridad del gobierno.
Deborah: [00:02:44] Entonces, ¿tenemos alguna idea de cómo se compara la versión del gobierno con la realidad sobre el terreno en El Salvador, en términos de violencia?
Alex: [00:02:57] Creo que es difícil de determinar estadísticamente. Si analizamos lo que sucede en el terreno en El Salvador, existe una diferencia notable en la paz, particularmente en las comunidades que antes estaban dominadas por las pandillas. En términos de datos concretos, es difícil escrutar los números del gobierno porque, bajo el gobierno de Bukele, la transparencia gubernamental ha disminuido drásticamente.
Hubo una investigación de Foreign Policy el año pasado que concluyó que el gobierno de Bukele había estado subregistrando los homicidios en un promedio de un tercio desde que lanzó su gran represión en 2022. Esa información se basó en las cifras del gobierno comparadas con información recopilada por actores de la sociedad civil y también por la prensa local. Desafortunadamente, cada vez es más difícil para las organizaciones independientes verificar los números, ya que el gobierno de Bukele, en tiempos recientes, ha comenzado a tomar medidas en desmedro de actores independientes de la sociedad civil y la prensa a través de ataques legales. Así que ese espacio está disminuyendo, y existe gran probabilidad de que, en adelante, se vuelva cada vez más difícil determinar cuán significativa ha sido la reducción de la violencia desde un punto de vista estadístico.
Deborah: [00:04:38] Sin duda. Cuantas menos voces críticas haya, menos sabemos, sobre lo que realmente está sucediendo. Pero, como decís, algunos de sus logros en seguridad son impresionantes considerando la situación que enfrentaba El Salvador hace solo unos años.
Alex, muchas gracias por tu tiempo. Para aquellos que nos ven, si desean saber más sobre las pandillas en El Salvador y su situación de seguridad, por favor consulten nuestra cobertura en InSight Crime.
Alex: [00:05:06] Genial. Gracias.



