Las autoridades de México llevaron a cabo una detención de alto perfil justo cuando estaban intensificando la cacería internacional de un exfuncionario de seguridad acusado de colusión con el crimen organizado. Sin embargo, persisten interrogantes sobre por qué las autoridades están actuando apenas ahora, tres años después de que surgieran las acusaciones.

Las autoridades han solicitado el apoyo de la Interpol para arrestar a Hernán Bermúdez Requena, quien se desempeñó como secretario de seguridad pública en el estado de Tabasco entre 2019 y 2024, de acuerdo con una reciente entrevista radial. Bermúdez está acusado de asociación ilícita, extorsión y secuestro. Hasta el 23 de julio, no se había publicado una notificación roja para Bermúdez en el portal de Interpol, aunque no todas esas notificaciones se hacen públicas.

Bermúdez es acusado de haber liderado una facción del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), llamada la Barredora, durante su tiempo como jefe de seguridad en Tabasco, bastión del expresidente Andrés Manuel López Obrador y de Morena, su coalición gobernante.

Mientras Bermúdez sigue prófugo, las autoridades federales arrestaron el 23 de julio en el estado de Jalisco a su supuesto segundo al mando, un exagente de la Policía Federal identificado como Ulises Pinto Madera, por su presunta participación en delitos de extorsión, secuestro, narcotráfico y robo de combustible.

Su gestión estuvo marcada por un aumento de la violencia vinculada al crimen organizado en el que alguna vez fue un estado pacífico. A principios de enero de 2024, Bermúdez renunció a su cargo luego de una ola de robos y ataques a negocios en la capital del estado, Villahermosa, así como bloqueos de carreteras realizados por grupos armados.

VEA TAMBIÉN: ¿Está México provocando una guerra criminal al enviar migrantes a Tabasco?

Solo una semana antes, comandos armados rivales se enfrentaron en varios tiroteos y quemaron más de una docena de vehículos en Villahermosa, mientras reclusos intentaban protagonizar un motín en la prisión de máxima seguridad de Huimanguillo. En Tabasco, el CJNG, el Cartel de Sinaloa y otras células criminales se han lucrado de diversas economías ilícitas, incluyendo el robo de petróleo, secuestros, tráfico de drogas y el tráfico de migrantes y extorsión.

Poco después de su renuncia, las autoridades de seguridad dijeron que Bermúdez huyó de México desde Mérida, Yucatán, con destino a Panamá y luego a España, y que ahora supuestamente ha sido localizado en Brasil.

Análisis de InSight Crime

Bermúdez es solo el más reciente de una larga lista de altos funcionarios mexicanos acusados de colaborar con grupos del crimen organizado. Y aunque esta semana se detuvo a uno de sus principales aliados, casos similares en el pasado sugieren que las autoridades federales habrían tolerado los presuntos vínculos de Bermúdez con el CJNG por razones políticas, a pesar de que las acusaciones surgieron hace varios años.

El caso de más alto perfil es el de Genaro García Luna, exsecretario de seguridad pública de México bajo el expresidente Felipe Calderón, quien fue condenado por recibir millones de dólares en sobornos del Cartel de Sinaloa y sentenciado a 38 años de prisión el año pasado. Unos años antes, fiscales de Estados Unidos condenaron al exfiscal general del estado de Nayarit, Edgar Veytia, por su rol en una conspiración de tráfico de drogas con una organización criminal llamada el Cartel H2.

Identificado como “El Comandante H”, Bermúdez fue supuestamente uno de los principales líderes de la célula Barredora del CJNG en Tabasco, según información de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) obtenida y compartida con periodistas por el colectivo hacker Guacamaya, en 2022.

Organigrama de una célula del CJNG procedente de un informe de inteligencia militar filtrado. Crédito: InSight Crime

En uno de los documentos hackeados con fecha de octubre de 2021, los oficiales de inteligencia mexicanos descubrieron que Bermúdez incluso llegó a designar líderes regionales que operaban bajo su respaldo. Algunos de los supuestamente conectados con Bermúdez participaron en secuestros masivos y robo de combustible, entre otros crímenes.

“Se evidencia la corrupción de las autoridades estatales de Tabasco con el Cartel Jalisco Nueva Generación”, concluyó el informe.

A pesar de estos informes internos, algunos de los cuales fueron producidos a finales de 2019, las autoridades federales no emitieron una orden de arresto contra Bermúdez hasta este mes.

VEA TAMBIÉN: Tres revelaciones criminales de las ‘Sedena Leaks’ en México

“Ya sea por estrategia de combate a la inseguridad, ya sea por conveniencia política o ya sea por complicidad, lo cierto es que el gobierno federal tenía pruebas desde hace tiempo de los vínculos entre [los oficiales estatales] y el narco. Pero no operaron en su contra”.

Bermúdez fue nombrado en su cargo en diciembre de 2019 por Adán Augusto López, quien entonces era gobernador de Tabasco y ahora es senador. Por su parte, López dijo que nunca sospechó de Bermúdez y lo habría destituido de su cargo si lo hubiera hecho.

“Es increíble que un gobernador que manejaba todos los hilos del poder en su estado, como [López] lo hizo, no estuviera enterado de los nexos criminales que tenía Hernán Bermúdez con el CJNG”, dijo Saucedo.

Imagen principal: Hernán Bermúdez Requena es acusado de liderar una facción del CJNG en Tabasco mientras fungía como jefe de seguridad. Crédito: Secretaría de Seguridad de Tabasco.