En la madrugada del 14 de agosto de 2024, la Policía y la Fiscalía ecuatorianas desplegaron uno de los operativos de seguridad más emblemáticos de los últimos años en Durán —un municipio costero que se ha convertido en un epicentro de violencia en el país— y en otras áreas aledañas.
El operativo, denominado “Gran Fénix 38”, resultó en la captura de 23 personas vinculadas a la red de Julio Alberto Martínez, alias “Negro Tulio” o “La T”, líder de una facción disidente de los Chone Killers y uno de los criminales más sanguinarios de Durán.
Entre los capturados había 10 funcionarios públicos, incluidos miembros del Cuerpo de Bomberos, la Autoridad de Tránsito de Durán (ATD), el Registro de Propiedad y la alcaldía, a quienes las autoridades les habían estado siguiendo la pista durante cuatro meses.
Por un lado, era una noticia inesperada. Aunque las autoridades tenían conocimiento de que Negro Tulio continuaba orquestando sus operaciones criminales en Durán desde la cárcel —donde permanecía recluido desde junio de 2024— los Chone Killers han sido un grupo más conocido por su capacidad sicarial que por su capacidad de infiltrar un municipio.
Pero el operativo puso en evidencia como Negro Tulio se atrincheró en el gobierno municipal de Durán, y de la mano de funcionarios corruptos se lucró mediante la ejecución de contratos de obras públicas.
Víctor Hugo Zárate, comandante general de la Policía Nacional, dijo en una rueda de prensa que la red de Negro Tulio influía en la adjudicación de contratos y obras, y con ello ejercía “control y dominio delincuencial en estas instituciones públicas”.
Pero, por otro lado, los cimientos de la infiltración del crimen organizado en las instituciones públicas en Durán eran de esperarse. De hecho, Negro Tulio heredó este esquema de quien habría sido una pieza clave del engranaje criminal del municipio: Washington Aquiles Sellán Hati.
Conocido como “Washo”, Sellán Hati había logrado amasar un enorme capital político, económico y social en Durán a través de múltiples vías: extendió su influencia a lo largo de la alcaldía, llenó sus bolsillos con las ganancias del tráfico de drogas, apalancó sus ingresos mediante el uso y abuso de contratos de obras públicas, y se volvió el orquestador de una especie de pax mafiosa entre las bandas criminales del municipio.
Pero, de repente, la era de Washo llegó su fin, dejando el camino abierto para Negro Tulio y sumergiendo al municipio en una espiral de violencia que parece no tener fin.
Esta historia se basa en más de una docena de entrevistas realizadas a personas que conocieron de primera mano a Washo, a expertos que han seguido de cerca el crimen organizado y la corrupción en Durán, y funcionarios de la alcaldía y de seguridad en ejercicio y retirados. Muchos de ellos hablaron con InSight Crime bajo condición de anonimato por temor a represalias.
La historia de Washo
Por un tiempo, Washo, un hombre robusto de ojos apagados y nariz grande, mantuvo un bajo perfil. En Durán era conocido por ser un entusiasta hombre de negocios y el accionista de empresas dedicadas a la prestación de servicios de seguridad, a la construcción de sistemas de alcantarillado, y a la importación y exportación de bienes, entre otras.
También era conocido por ser una especie de “Robin Hood” por las ayudas que daba a las comunidades, dijeron a InSight Crime un experto en crimen organizado y un ex asesor del gobierno que han seguido el caso de Washo de cerca. Pero, poco a poco, su nombre empezó a resonar en el municipio por diferentes motivos.
En primer lugar, según varios funcionarios de la alcaldía y oficiales del gobierno en ejercicio y retirados, a partir de la antesala de las elecciones de 2019, Washo se volvió un aliado muy cercano del exalcalde Dalton Narváez.
Narváez proviene de una poderosa familia en Durán. Su madre, Mariana Mendieta, ganó la alcaldía en el 2000. Sin embargo, Narváez, quien se desempeñaba como vicealcalde, tomó posesión de la alcaldía en 2008, luego de que Mendieta enfrentara acusaciones de corrupción. Después de ganar las elecciones en 2009, el mandato de Narváez se extendió hasta 2014 y después de perder el certamen ese año, volvió a postularse en 2019, ganando las elecciones con el 34% de los votos.
El acercamiento entre Washo y Narváez, de acuerdo con las fuentes, incluía seguridad para la campaña de Narváez, apoyo para conseguir votantes en las comunidades en las que tenía influencia, y posiblemente capital.
Cuando InSight Crime le preguntó a Narváez por Washo, admitió haberlo visto y reconocer su nombre.
“Al Washo Sellán, tuve que haberlo conocido porque todos somos de Durán y nos conocemos. Tuvo que haber estado él en la campaña”, dijo. “Pero no significa que me relacioné también con sus actividades”.
Además, negó cualquier financiamiento de parte de Washo a su campaña.
“El financiamiento de gente que esté vinculada con temas delincuenciales no lo he aceptado, ni lo aceptaré nunca”, agregó.
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En segundo lugar, Washo acaparó la atención de las autoridades en julio de 2021, luego de que la policía lo capturara junto con otros tres hombres en un operativo antinarcóticos. En el lugar, las autoridades incautaron casi dos toneladas de cocaína camufladas entre unos pallets que supuestamente contenían mariscos congelados.
No es claro cuándo Washo empezó a traficar drogas, pero es evidente que cuando Ecuador pasó a ser una superautopista de cocaína hacia Estados Unidos y Europa, Washo estaba en el lugar adecuado: Durán.
La ubicación estratégica de Durán, al otro lado del río Guayas que lo separa de Guayaquil, el corazón del narcotráfico de Ecuador, ha hecho del municipio una puerta de entrada, un punto de almacenamiento, y un punto de embarque para la cocaína que sale por los puertos guayaquileños. Todo esto, sumado al desarrollo caótico de Durán, a la carencia de servicios públicos básicos como el agua, y a la corrupción sistémica, creó un vacío que el crimen organizado —Washo incluido— ha sabido aprovechar.
Poco después de su detención aquel día de julio, un juez de garantías dictó prisión preventiva en contra de Washo y los demás capturados —acusados de posesión, distribución, tenencia, transporte y venta de sustancias sujetas a fiscalización. Sin embargo, de acuerdo con una resolución de la Corte Nacional de Justicia, en octubre de 2021 su orden de prisión preventiva quedó sin efecto y salió libre luego de que su defensa solicitara un habeas corpus, alegando un delicado estado de salud a causa de la hipertensión arterial primaría, insuficiencia respiratoria aguda y cirrosis hepática que Washo padecía.

En tercer lugar, Washo empezó a entrelazarse entre las comunidades de Durán, proveyéndoles empleos y ayudas a los más necesitados, según una fuente que conoció a Washo de primera mano y un ex asesor del gobierno y experto en crimen organizado enfocado en Durán.
“La gente de Washo se encargaba de enviarle medicamentos a quien estuviera enfermo, o le compraba el ataúd a una persona que murió cuando la familia era muy pobre”, dijo el ex asesor del gobierno y experto en crimen organizado en Durán.
Con estas movidas, Washo buscaba ganar legitimidad y embolsillarse el respaldo y la protección de varias comunidades en Durán.
Al mismo tiempo, se volvió común ver a Washo rondar por los pasillos de la alcaldía dando órdenes, dijeron a InSight Crime múltiples fuentes que trabajaban o frecuentaban el ayuntamiento durante la administración de Narváez.
“Tú entrabas a hablar con el alcalde y encontrabas sentado en el sillón a Washo”, agregó el ex asesor del gobierno.
También pudo verse a Narváez y Washo juntos en varios eventos sociales. En fotos que consiguió InSight Crime se les puede ver a los dos, aparentemente festejando.

Narváez dijo a InSight Crime que cuando celebraba alguna fiesta, al ser él una figura pública, se tomaba fotos con “todo el mundo”.
“Pero no es que nosotros tenemos parte de lo que ellos [actores criminales] han hecho o estén haciendo”, dijo.
La municipalidad criminal
Los lazos de Washo con la élite política de Durán lo dejaron perfectamente posicionado para adentrarse en el entramado de las obras públicas, en su mayoría, de infraestructura, alcantarillado y pavimentación, dijeron a InSight Crime la fuente que conoció a Washo, el exfuncionario del gobierno y un funcionario de la alcaldía de Durán.
Es difícil saber el modus operandi, pero expertos dijeron a InSight Crime que por lo general, cuando los grupos criminales ponen sus ojos en las obras públicas, utilizan el dinero “sucio” para pagar la mano de obra y los demás gastos necesarios. Luego, cobran por sus servicios y depositan el dinero “limpio” en sus cuentas. Aunque la fuente que conoció a Washo de primera mano dijo que esta modalidad era empleada por Washo, InSight Crime no pudo corroborar esta información con otras fuentes.
Lo cierto es que los proyectos de obras públicas, además de lavar el dinero procedente del tráfico de drogas, también le permitieron a Washo orquestar una especie de pax mafiosa en Durán. Parte de los gastos de las obras incluían la contratación de miembros de la banda que tuviera presencia en el territorio donde se ejecutaba el proyecto, dijo la fuente que conoció a Washo de primera mano, el ex asesor del gobierno, y varios oficiales del gobierno en ejercicio y retirados.
En Durán, operan dos bandas criminales, los Latin Kings y los Chone Killers, que habían comenzado una guerra frontal desde 2020. Debido a que cada una de las bandas se beneficiaba directamente de este esquema, esto le permitió a Washo mantener a raya a los dos grupos, al tiempo que abrió la puerta a un alto al fuego de facto en Durán.
“Las bandas trabajaban para él, por eso había una tranquilidad”, dijo a InSight Crime un miembro de las fuerzas de seguridad de Durán.
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Mientras Washo mantuvo una tensa calma en Durán, pudo acceder a contratos de instituciones adscritas al municipio, a veces sin tener que competir contra otra empresa. Así ocurrió en abril de 2023 con una convocatoria de la Autoridad de Tránsito de Durán (ATD) para la construcción de un centro de retención vehicular. La documentación oficial del concurso muestra que la empresa TRANSPORSELLCAR S.A., de la que Washo era accionista y cuya representante legal era Nohelia Katherine Sellán, su hija, fue la única empresa en presentarse al concurso y que recibió una calificación favorable para llevar a cabo la obra.
“Podía parecer que había una competencia, pero ese proceso ya tenía dueño: Washo”, dijo un periodista ecuatoriano que InSight Crime consultó.

Para tejer aún más su red de corrupción, Washo extendió sus tentáculos a lo largo de diversas entidades municipales y colocó a familiares en puestos de trabajo en la alcaldía, la ATD, y el cuerpo de bomberos.
Según documentos de la nómina del municipio y de sus entidades adscritas, varias hermanas y hermanos de Washo han ocupado diferentes puestos en el municipio durante los últimos años. Angélica Rosaura Sellán Hati, se ha desempeñado como funcionaria de la Dirección General de Justicia, Vigilancia y Cuerpo de Agentes de Control Municipal; Jorge Washington Sellán Hati, ha trabajado en la Dirección de Operaciones de la ATD; José Luis Sellán Hati, se ha desempeñado como especialista de inspección y proyectos en el cuerpo de bomberos, y Marjorie Mariuxi Sellán Hati; ha trabajado en la misma institución como bombera y técnica en atención pre hospitalaria. El sobrino de Washo, Jordan Michael Sellán Hati, ha trabajado también en la Dirección General de Justicia, Vigilancia y Cuerpo de Agentes de Control Municipal.
“Hay familiares, amigos, primos que pertenecen a las instituciones públicas en todo el municipio, que mueven, vigilan y ejecutan operaciones delincuenciales”, dijo la fuente que conoció a Washo de primera mano. “Entonces las instituciones se volvieron, por así decirlo, la fuente de trabajo para la familia de criminales”.
Además, de acuerdo con el ex asesor del gobierno y experto en crimen organizado en Durán, y varios funcionarios de la alcaldía en ejercicio y retirados, otros miembros del círculo íntimo de Washo fueron fichados en la Empresa Pública Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Durán (EMAPAD) y en la Dirección General de Planeamiento y Ordenamiento de Terrenos.
Tener ojos y oídos en entidades adscritas al municipio, como el cuerpo de bomberos y la ATD, era clave para los negocios de Washo. Ambas instituciones gestionan contratos públicos que él buscaba ejecutar, y al tener a un miembro de su red en estas entidades, obtenía información de primera mano sobre las obras planeadas.
La ATD, por ejemplo, maneja contratos públicos, como el de la construcción del centro de retención vehicular en 2023, en el que la entidad calificó favorablemente para desempeñar la obra a TRANSPORSELLCAR S.A., cuya representante legal era la hija de Washo. Hubo un contrato similar en 2022, para la “construcción del centro de retención vehicular y adquisición de cámaras y campers para su respectivo funcionamiento”, por un valor de US$158.491 adjudicado a la empresa UNIVERCONSTRUCCIONES S.A. que había sido constituida por Washo en 2019.
La ATD, también controla los permisos y títulos habilitantes para poder transitar, emite las placas de los vehículos, recopila información sobre el movimiento de las fuerzas de seguridad, y recauda dinero de las multas aplicadas. Permear esta institución le proporcionaba a Washo inteligencia sobre operativos de seguridad que eran claves para el movimiento de drogas, dijeron a InSight Crime funcionarios del gobierno en ejercicio y retirados.
Por su parte, el cuerpo de bomberos, con su extensa flota vehicular, garantizaba a Washo un medio de transporte ideal para mover drogas, pues los camiones no suelen ser inspeccionados por las autoridades y tienen una gran capacidad de almacenamiento, según el ex asesor del gobierno y funcionarios del gobierno en ejercicio y retirados.
El declive de Washo
Al penetrar puestos clave a lo largo del municipio y entretejer poderosas alianzas con la élite política y las dos principales bandas criminales de Durán, Washo se convirtió en una figura intocable. Al menos por un tiempo.
La inminente salida de Narváez dejaría a Washo sin un pie dentro de la cúspide de la alcaldía, así que en 2022, a un año de elecciones, buscó acercarse a Luis Chonillo, según un funcionario de la alcaldía y miembros de la campaña de Chonillo. Chonillo se había lanzado a la alcaldía con su propio partido político y, a pesar de su falta de experiencia en la política, se había posicionado bien en las encuestas.
Fue en ese contexto que las fuentes dijeron a InSight Crime que Washo citó a Chonillo a varios encuentros. El entonces candidato a la alcaldía evadió tales invitaciones, según las fuentes, y en agosto de 2022, hombres armados dispararon contra uno de los actos de campaña de Chonillo en la cooperativa 28 de agosto, al este de Durán. Chonillo salió ileso y varios miembros de la campaña dijeron que los atacantes no buscaban lastimar al candidato, sino mandar un mensaje de que si continuaba evadiendo a Washo, no iba a poder continuar con su campaña en paz.
Divergen las versiones de qué pasó después del atentado. Dos miembros de la campaña de Chonillo dijeron a InSight Crime que poco después del incidente unos representantes de Washo llegaron a la sede de campaña e insistieron en reunirse con Chonillo. Las fuentes afirman que el candidato eventualmente aceptó la reunión por temor a las represalias. Otro miembro de la campaña, no mencionó nada de la reunión entre Chonillo y Washo, pero en lo que las fuentes coinciden es que después del incidente en la cooperativa 28 de agosto, Chonillo pudo volver a la zona a hacer más eventos políticos.
“La segunda vez fuimos ya con permiso y recorrimos varios días el sector, caminando y todo”, dijo el funcionario de la alcaldía y miembro de campaña de Chonillo.
Sin embargo, cuando InSight Crime le preguntó a Chonillo sobre Washo, negó haberlo conocido y haberse reunido con él.
“Yo he escuchado en algún momento lo que salió en las noticias“, dijo Chonillo. “Pero yo desde la misma campaña me he manejado con muchísimo hermetismo y me he concentrado básicamente en la agenda”.
Chonillo ganó las elecciones en febrero de 2023, pero la situación de seguridad en Durán pronto se vería deteriorada y el ahora alcalde sería blanco de numerosos ataques.
El 13 de mayo, un día antes de la posesión de Chonillo, una ráfaga de disparos impactó a dos camionetas en las que se movilizaba Washo en compañía de cuatro integrantes de su equipo de seguridad.
A pesar de recibir siete balazos, Washo seguía con vida y fue trasladado junto con uno de sus trabajadores a un centro de salud para recibir atención inmediata. Los otros tres individuos fallecieron al momento del ataque. Dada la gravedad de las heridas de Washo, su pronóstico de vida era reservado, y a los tres días murió.
El ascenso de Negro Tulio
Poco después de la muerte de Washo, Negro Tulio se apoderó de su infraestructura criminal, replicando el modelo de Washo de penetración sistémica en el municipio de Durán.
Junto con miembros de su familia, adquirió acciones de diferentes empresas para tener contratos con el gobierno. Por ejemplo, en octubre de 2023, él y su esposa obtuvieron el 50% de las acciones de la empresa Arkhe Proyectos y Construcciones S.A.S., según una investigación de Connectas. El municipio de Durán eligió a la empresa para regenerar un parque de la cooperativa 28 de agosto, por un monto de aproximadamente US$189.000.
Negro Tulio, además, siguió los pasos de Washo al posicionar miembros de su red en el cuerpo de bomberos y la ATD, entre otras instituciones. Los miembros de los bomberos detenidos en el operativo del pasado agosto, tenían a su cargo el movimiento de armas y drogas en camiones y ambulancias de la entidad, según la investigación policial.

De hecho, integrantes del cuerpo de bomberos han estado en el núcleo de varios escándalos en los últimos años. Medios de comunicación han reportado sobre camiones del cuerpo de bomberos que han sido atrapados transportando droga, e incluso dos bomberos fueron capturados en marzo de 2024 por estar presuntamente involucrados en un ataque con disparos en contra de dos policías en Durán, que resultaron heridos.
Con la ATD, por su parte, la estructura de Negro Tulio ha manejado diferentes obras. En algunos casos, utilizó materiales de baja calidad — con lo que se puede acortar la durabilidad de la obra— y así, asegurar nuevos contratos a sus empresas, dijo durante la rueda de prensa del operativo de agosto, Freddy Sarzosa, director general de investigaciones de la Policía.
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Pero Negro Tulio, a diferencia de Washo, se impusó derramando sangre y resquebrajando el acuerdo de paz de facto que había en Durán. En todo 2022 y hasta mayo de 2023, el municipio registraba un promedio de 11 homicidios al mes. Esto se debía, en parte, a la pax mafiosa que había articulado Washo.
“Él [Washo] decía: si alguien quiere ocasionar caos o que Durán se descontrole, yo me encargo de hacer que esto de aquí se mantenga igual”, dijo la fuente que conocía a Washo de primera mano. “La seguridad de él era tan única que con dos o tres llamadas él controlaba todo y mantenía el orden en Durán”.
Sin embargo, luego del asesinato de Washo, las cifras de homicidios se multiplicaron. Mientras que en junio de 2023 hubo 10 homicidios, en julio se registraron 65, según datos del Ministerio del Interior.
“Sacándolo a él, a Washo, Durán se descontroló”, agregó.

Según las autoridades, Negro Tulio también ha estado detrás de numerosos asesinatos emblemáticos en Durán, incluyendo el del director de tierras, Miguel Santos Burgos —quien estaba trabajando para facilitar la adquisición de títulos de los residentes de Durán que vivían en invasiones— en agosto de 2023 y del concejal Bolívar Vera, en septiembre de ese mismo año. Según el general Freddy Sarzosa, el criminal habría asesinado a ambos funcionarios para obtener beneficios en la adjudicación de contratos del municipio.
Además, de acuerdo con la investigación de la Policía y la Fiscalía, en medio de la ejecución del contrato del parque de 28 de agosto surgió una disputa entre la organización de Negro Tulio, que resultó en el asesinato de Miguel Lara Alao, supervisor de obra del contrato, a finales de junio de 2024.
Hoy, más de un año después, continúa sin esclarecerse quién estuvo detrás del asesinato de Washo. La fuente que conoció a Washo y algunos exfuncionarios de la alcaldía han teorizado que Negro Tulio habría auspiciado el ataque como una forma de tomar el trono de Washo.
Sin embargo, no hay pruebas y ninguna autoridad se ha pronunciado al respecto. De lo que no hay duda es que Negro Tulio se apoderó de la infraestructura criminal, replicando el modelo de Washo de penetración sistémica en el municipio de Durán.
“Este tipo [Washo] puso en la visión de todos los criminales que esto de entrar en la obra pública era posible para ellos”, dijo un funcionario del gobierno con conocimiento del panorama criminal de Durán.
Créditos de la investigación:
Escrito por: María Fernanda Ramírez
Editado por: Steven Dudley, Liza Schmidt, Lara Loaiza
Investigación adicional: Anastasia Austin, Gavin Voss
Verificación de datos: Lynn Pies, Salwa Saud
Dirección creativa: Elisa Roldán Restrepo
Diagramación de PDF: Ana Isabel Rico
Gráficos: Juan José Restrepo, María Isabel Gaviria, Ana Isabel Rico
Redes sociales: Camila Aristizábal, Paula Rojas

