Lo que se conoce hoy en día como el Ejército Popular de Liberación (EPL) o Los Pelusos, es un grupo disidente del Frente Libardo Mora del EPL que no se desmovilizó con el resto de la guerrilla en 1991. Su principal centro de operaciones se encuentra en la región fronteriza del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander, donde están involucrados en el narcotráfico y la extorsión.
Historia
Originalmente, el EPL surgió en 1967 como expresión armada del Partido Comunista Colombiano Marxista Leninista (PC-ML), bajo la ideología Maoísta de la guerra popular prolongada, que los llevaría de las zonas rurales a las urbanas, instaurando juntas patrióticas.
Oriundos del departamento de Córdoba, al norte del país, el EPL estuvo a punto de ser eliminado por ofensivas del gobierno colombiano entre 1967 y 1969. Sin embargo, el grupo sobrevivió a las operaciones en su contra y en los años 70 se expandió hacia el departamento de Antioquia, especialmente hacia la región de Urabá, que sería una zona clave para su consolidación. Su expansión continuó en los años 80, cuando el grupo se asentó en zonas de importante producción agroindustrial y llegó a tener presencia en varios departamentos del país.
El 10 de marzo de 1984 el grupo comenzó una negociación de paz con el entonces presidente, Belisario Betancur (1982-1986), pero los diálogos se rompieron en 1985 tras el asesinato del vocero del EPL y su hermano. Tras las fallidas negociaciones, el EPL se unió a la a Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar (CGSB) junto a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el M-19, Comando Ricardo Franco Frente Sur, el Movimiento Armado Quintín Lame y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
Tras una nueva ronda de negociaciones con el gobierno de Julio César Gaviria Trujillo (1990-1994), el EPL —que contaba con 2.556 combatientes— se desmovilizó en 1991, creando el movimiento Esperanza, Paz y Libertad.
Sin embargo, un grupo de militantes de esta guerrilla no se acogió a lo pactado, entre ellos uno de sus fundadores y comandantes, Francisco Caraballo. Enfrentamientos con otros grupos guerrilleros más poderosos, como las FARC y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), la presión del ejército y la captura de Caraballo en 1994, impidieron el fortalecimiento de este grupo disidente.
La única facción que queda en pie es el Frente Libardo Mora en la región del Catatumbo, principalmente en los municipios de Teorama, Hacarí, Convención, San Calixto y Ocaña. En 2015, el Ejército de Colombia dio de baja al líder del EPL, Víctor Navarro Serrano, alias “Megateo”. Tras la muerte de Megateo, el EPL sufrió de una falta clara de liderazgo, y la desmovilización de las FARC en 2016, dio paso, en 2018, a una guerra entre el ELN y el EPL por el control de las zonas estratégicas que la antigua guerrilla había abandonado. Para 2019, el EPL se había fracturado en dos facciones: una con presencia sobre la frontera con Venezuela y otra replegada en los municipios de Ábrego y Ocaña. En 2021, el Ministerio de Defensa de Colombia reclasificó al grupo como un Grupo Delictivo Organizado (GDO) de menor importancia.
Liderazgo
Tras el arresto de Francisco Caraballo y los golpes a la incipiente disidencia, el EPL tuvo como comandante máximo a Víctor Ramón Navarro, alias “Megateo“, quien fue su líder desde el 2005 y hasta octubre de 2015, cuando murió en una operación de la fuerza pública. Su sucesor fue Guillermo León Aguirre, alias “David León”, capturado el 15 de diciembre de 2016 en Medellín.
Jader Navarro Barbaso, alias “Caracho”, asumió la jefatura, pero se presume que fue asesinado días después.
En los últimos dos años, el EPL ha sufrido las consecuencias de una división interna. Una facción mayoritariamente “guerrillera”, ubicada en el Catatumbo y otra más orientada hacia el narcotráfico que actúa en la frontera del área metropolitana de Cúcuta. La división ha llevado también a la muertpoe de varios líderes importantes del grupo: en octubre de 2019 el Ejército dio de baja a Luis Antonio Quiceno Sanjuan alias “Pácora”, jefe principal del grupo, y en marzo de 2020 Jesús Serrano Clavijo, alias “Grillo”, fue asesinado en un consejo revolucionario de guerra. En octubre de ese año, el sucesor de Pácora, Richard Arley Díaz Garay, alias “Cóndor”, fue capturado en Norte de Santander.
Los comandantes más recientes, Robinson Quintero, alias “Macho”, y Eliécer Acevedo Barón, alias “Manuel”, fueron capturados en 2021 y 2024, respectivamente. Hoy en día se desconoce quién está al mando del grupo.
Geografía
Antes de su desmovilización, el EPL tuvo presencia en varios departamentos de Colombia como Antioquia, Córdoba, Bolívar, Atlántico, La Guajira, Norte de Santander, Cesar, Tolima y Putumayo, entre otros.
Luego de firmar la paz en 1991, la disidencia del Frente Libardo Mora se replegó hacia la zona del Catatumbo, en Norte de Santander. Sus bastiones criminales se encontraban en los municipios de San Calixto, Hacarí, El Tarra, La Gabarra y la Playa de Belén. Sin embargo, su enfrentamiento con el ELN los replegó a Ocaña y Ábrego, al igual que el área metropolitana de Cúcuta y Puerto Santander.
Aliados y enemigos
Megateo estableció un modelo de Pax Mafiosa en el Catatumbo. Interesado en maximizar las ganancias del narcotráfico, se alió con las FARC y las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) para traficar droga. En 2018, el grupo comenzó una disputa con el ELN por el control del territorio y las rentas criminales en el Catatumbo. Adicionalmente, en esta zona, el EPL se dividió entre dos facciones, una de las cuales se alió con Los Rastrojos —ahora subsumidos por las AGC– en Cúcuta y Puerto Santander para mantener el control sobre una ruta clave hacia Venezuela.
Perspectivas
Tras perder la guerra contra el ELN, las fracturas internas, y las capturas y bajas de sus líderes, el EPL tiene una capacidad de acción bastante limitada. El futuro de sus células —tanto en la frontera con Venezuela como en el interior de Norte de Santander— es incierto.




