La Segunda Marquetalia es un grupo armado que surgió tras el Acuerdo de Paz de La Habana entre el gobierno colombiano y las ahora extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Dirigido por el conocido excomandante guerrillero Luciano Marín, alias “Iván Márquez”, un grupo de exmiembros de las FARC abandonaron el proceso de reinserción civil y volvieron al conflicto armado, alegando la “traición del gobierno a los acuerdos de paz”.
A pesar de sufrir varias fracturas internas y perder a varios comandantes, la organización sigue operando en diversas partes de Colombia, especialmente a lo largo de la frontera con Venezuela. En Venezuela, se reporta que el grupo actúa con aprobación tácita del gobierno.
Tras la elección del presidente Gustavo Petro en 2022, la Segunda Marquetalia expresó su interés en participar en el proceso de Paz Total, la política de seguridad insignia de Petro que buscaba generar diálogos paralelos con diferentes grupos armados ilegales en el país. A mediados de 2024, la Segunda Marquetalia inició negociaciones con el gobierno, pero hubo pocos avances.
Historia
El 29 de agosto de 2019, Iván Márquez anunció que un grupo de excombatientes se desmarcaba del proceso de paz, retomaba las armas y creaba la Segunda Marquetalia. En un video grabado en algún punto de la frontera Colombia-Venezuela, Márquez citó como motivo: la “traición del Estado a los acuerdos de paz”. Márquez calificó el hecho como el retorno de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP), la otrora guerrilla más antigua del Hemisferio Occidental.
Otros excomandantes de las FARC, acompañaban a Márquez, como Hernán Darío Velásquez, alias “El Paisa”, Seuxis Pausías Hernández, conocido como “Jesús Santrich”, y Henry Castellanos Garzón, alias “Romaña”.
El anuncio se produjo varios meses después de la desaparición de excombatientes que habían sido parte de las negociaciones del acuerdo de paz de La Habana y que, posteriormente, se habían desmovilizado.
El 18 de mayo de 2021, Jesús Santrich, una de las figuras más prominentes de la Segunda Marquetalia, supuestamente murió durante un enfrentamiento en Venezuela. Posteriormente, otros dos líderes de alto rango, El Paisa y Romaña, fueron asesinados en Venezuela, presumiblemente en enfrentamientos con el Frente 10 de las FARC, otra facción disidente de las FARC que también abandonó el proceso de paz.
Tratando de evitar un destino similar, Márquez aparentemente se escondió en diciembre de 2021. No se volvió a saber de él hasta julio de 2022, cuando comenzaron a circular rumores sobre su muerte en una operación en Venezuela.
Cuando Gustavo Petro asumió la presidencia en 2022, la Segunda Marquetalia expresó su interés en participar en las conversaciones de Paz Total de su gobierno. En octubre de ese año, el gobierno colombiano envió una delegación a Venezuela para iniciar conversaciones con la Segunda Marquetalia.
Desde entonces, la Segunda Marquetalia y el gobierno colombiano han mantenido reuniones privadas, y el grupo ha expresado públicamente su disposición para negociar. Sin embargo, el avance hacia negociaciones públicas o un cese al fuego se ha estancado. Las divisiones internas dentro del grupo, junto con la negativa del gobierno colombiano de levantar la orden de captura de Iván Márquez y las solicitudes de información sobre su paradero, que sigue siendo desconocido, han complicado aún más las negociaciones.
Iván Márquez resultó herido en un ataque en 2022 y fue reportado muerto en 2023. Sin embargo, en 2024, apareció en un evento público. En noviembre de ese año, una carta, presumiblemente firmada por Márquez, anunció que dos de las facciones más importantes del grupo, Comandos de la Frontera y la Coordinadora Guerrillera del Pacífico (CGP), se separaban para continuar las negociaciones con el gobierno colombiano de manera independiente. Estas facciones escindidas formaron un nuevo grupo llamado Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano, liderado por José Vicente Lesmes, alias “Walter Mendoza”, y Giovanny Andrés Rojas, alias “Araña”. La otra facción, liderada por Márquez y Géner García Molina, alias “Jhon 40”, adoptó el nombre de Nuevo Ejército Bolivariano.
La Segunda Marquetalia se ha debilitado considerablemente en los últimos años por las fracturas internas y los enfrentamientos con otros grupos armados. Además, la ausencia de Márquez en las conversaciones de paz ha generado dudas sobre la supervivencia del grupo. Sin embargo, la organización sigue teniendo una presencia significativa en la frontera Colombia-Venezuela.
Actividad criminal
La Segunda Marquetalia ha mantenido una fuerte presencia a lo largo de la frontera Colombia-Venezuela, particularmente en los departamentos de Vichada y Guainía en Colombia, y los estados venezolanos de Amazonas y Bolívar. Allí, el Frente Acacio Medina, liderado por Géner García Molina, alias “Jhon 40”, controla áreas clave para la explotación minera y el comercio de cocaína entre ambos países.
El grupo ha intentado consolidar su influencia en los departamentos de Valle del Cauca y Meta. Las autoridades en esos departamentos han identificado a la Segunda Marquetalia como uno de los principales perpetradores de extorsiones, que el grupo ha utilizado con frecuencia para fortalecer su control territorial.
La Segunda Marquetalia también ha consolidado su participación en la minería ilegal de coltán en la región oriental de Orinoquía y la minería de oro en el departamento del sur de Nariño. Aunque ha intentado expandir su influencia en otras partes de ambos países, no ha logrado recuperar gran parte del territorio criminal que una vez estuvo bajo el control de las FARC.
Liderazgo
El líder principal de la Segunda Marquetalia es Luciano Marín, alias “Iván Márquez”, quien fue miembro de la Secretaría de las FARC y segundo al mando en el momento de la desmovilización del grupo, ha sido el portavoz y principal tomador de decisiones de la Segunda Marquetalia desde su formación, pero no está claro si sigue con vida.
El segundo al mando del grupo, José Manuel Sierra Sabogal, alias “Zarco Aldinever”, fue asesinado en agosto de 2025 en una emboscada por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la frontera Colombia-Venezuela. El gobierno colombiano confirmó su muerte poco después, atribuyéndosela a un conflicto relacionado con el narcotráfico entre los dos grupos guerrilleros.
Posibles reemplazos para Zarco incluyen a alias “Gonzalo”, comandante del Frente 41, o alias «Cristóbal», líder de la estructura Teófilo Forero en el departamento de Caquetá, quien heredó las ganancias criminales que antes controlaba El Paisa en el suroeste de Colombia.
Aliados y enemigos
La Segunda Marquetalia inicialmente formó una alianza con el Frente de Guerra Oriental (FGO) del ELN para la explotación ilegal de minerales en los departamentos de Guainía, Vichada y Meta. Además, habían establecido un acuerdo para hacerle frente al Estado Mayor Central (EMC), una federación de frentes disidentes de las FARC con amplia presencia en Colombia
Sin embargo, tras el presunto asesinato de Zarco Aldinever, se estima que esta alianza se rompió.
Días antes de la publicación del comunicado sobre la muerte de Zarco, se produjeron enfrentamientos en un municipio de Amazonas, Venezuela, lo que indica una ruptura entre las dos organizaciones y la avanzada final del ELN para tomar el control de la frontera sur.
La Segunda Marquetalia también ha sufrido fracturas internas: por un lado, con Comandos de la Frontera, y por otro, con la Coordinadora Guerrillera del Pacífico. La ruptura con los Comandos de la Frontera podría dejar un vacío significativo en sus rentas ilícitas provenientes del narcotráfico, ya que este grupo tiene vínculos con grupos criminales de Ecuador para el suministro de cocaína.
Geografía
Con la ruptura de la alianza entre los Comandos de la Frontera, la Coordinadora Guerrillera del Pacífico y la Segunda Marquetalia, el grupo perdió alcance territorial, manteniendo una presencia en algunos municipios de los departamentos del Valle del Cauca, Caquetá, Huila, Meta, Santander, Vichada y Guainía.
El bastión armado del grupo se encuentra a lo largo de la frontera Colombia-Venezuela, principalmente en los departamentos de Vichada y Guainía, y los estados venezolanos de Amazonas, Bolívar y Apure. Allí, el grupo domina áreas clave para el comercio de cocaína entre ambos países y la explotación minera.

Perspectivas
El debilitamiento militar de la Segunda Marquetalia, producto de los enfrentamientos contra el Frente 10 de las ex-FARC Mafia y el ELN en la frontera colombo-venezolana, presentaba los diálogos con el gobierno como una salida a una guerra imposible de ganar. Sin embargo, las divisiones internas han complicado las negociaciones para Márquez, dejando solo a la Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano en conversaciones con el gobierno.
Esto plantea un desafío para la Segunda Marquetalia, cuyos líderes probablemente no tendrán otra oportunidad para negociar después de que termine el gobierno de Petro.
La fractura interna, y la capacidad militar reducida resultante, también dificultan la capacidad de la Segunda Marquetalia para mantener el control sobre sus operaciones de narcotráfico y minería ilegal.
Perder al ELN como su aliado criminal más importante en Venezuela es otro revés, debilitando tanto las futuras operaciones criminales del grupo como la presencia de sus comandantes en la frontera.




