Guy Philippe es un criminal condenado por lavado de dinero, además de un ex comandante de policía y político que ayudó a liderar el golpe contra el presidente de Haití, Jean-Bertrand Aristide, en 2004. Tras cumplir una condena de seis años de prisión en Estados Unidos, las autoridades repatriaron a Philippe a Haití en noviembre de 2023.
La conocida carrera criminal de Philippe comenzó a finales de la década de 1990 como comandante de la Policía Nacional Haitiana (PNH), cuando las autoridades estadounidenses lo acusaron de utilizar sus contactos en los servicios de seguridad para traficar cocaína desde Colombia a Estados Unidos a través de Haití. Detenido y extraditado a Estados Unidos en enero de 2017, se declaró culpable de lavado de dinero procedente del narcotráfico.
A pesar de su historial delictivo, Philippe tiene ambiciones presidenciales y se define a sí mismo como un luchador por la libertad contra las élites haitianas, la corrupción y la intervención extranjera. Su historia, sin embargo, choca a menudo con la imagen que presenta a sus partidarios. El intento de golpe de Estado de Philippe fue financiado en parte por familias haitianas adineradas y dirigido por exmilitares implicados en graves violaciones de derechos humanos.
En la actualidad, Philippe es un comodín que, con sus conexiones con criminales y las élites del país, puede complicar aún más el futuro político de Haití. Desde su regreso, Philippe ha celebrado mítines por todo el país, a menudo flanqueado por miembros fuertemente armados de la Brigada de Seguridad de las Zonas Protegidas de Haití (BSAP), un organismo gubernamental corrompido que en su día fue responsable de la protección del medioambiente.
Historia
Guy Philippe nació el 29 de febrero de 1968 en Pestel, una aldea del departamento de Grand’Anse, al sur de Haití. Estudió medicina en Puebla (México) antes de iniciar una carrera militar en Haití. En 1992, recibió una beca de las Fuerzas Armadas y se entrenó en Ecuador, donde parte de su formación fue proporcionada por las Fuerzas Especiales estadounidenses.
Poco después del regreso de Philippe a Haití, el entonces presidente Jean-Bertrand Aristide disolvió las Fuerzas Armadas del país. La institución era notoriamente corrupta, y Aristide albergaba una especial animadversión hacia ella, ya que su primera presidencia se vio abruptamente interrumpida por un golpe militar en 1991 que casi condujo a su ejecución.
Philippe se incorporó a la Policía Nacional de Haití y fue ascendido rápidamente a jefe de Policía de Cap-Haïtien, la segunda ciudad más grande de Haití e importante centro de tráfico de drogas. Mantuvo un estrecho contacto con compañeros de su formación militar en Ecuador, varios de los cuales también ascendieron en el cuerpo de policía de Haití. Durante este periodo, las autoridades estadounidenses afirmaron que Philippe se involucró en el tráfico de drogas.
En 2000, las autoridades haitianas despidieron a Philippe de la policía y lo acusaron de planear un golpe de Estado contra Aristide en coordinación con otros mandos policiales. Guy Philippe huyó de Haití, primero a Ecuador y después a República Dominicana.
Fuera de Haití, Philippe redobló sus esfuerzos para derrocar a Aristide. Formó un ejército rebelde llamado Frente Revolucionario Nacional para la Liberación y la Reconstrucción de Haití (Front pour la Libération et la Reconstruction Nationales). Muchos rebeldes eran antiguos soldados resentidos con Aristide por haber disuelto las Fuerzas Armadas en 1995.
Entre los líderes destacados del Frente se encontraban Louis Jodel Chamberlain, exoficial del ejército que anteriormente había dirigido un grupo paramilitar responsable del asesinato de miles de partidarios de Aristide, y Gilberto Dragon, exmilitar que se había entrenado con Philippe en Ecuador y tenía presuntos vínculos con el narcotráfico.
El golpe comenzó a principios de 2004, tras una sublevación de las pandillas en Gonaives, ciudad costera situada a unos 150 kilómetros al norte de Puerto Príncipe. Poco después, el ejército rebelde de Philippe cruzó la frontera de la República Dominicana con Haití y se hizo gradualmente con el control del territorio. El 22 de febrero, los rebeldes capturaron Cap-Haïtien y marcharon hacia la capital, Puerto Príncipe. Allí se enfrentaron con poca resistencia.
El 29 de febrero de 2004, Aristide dimitió para apaciguar al ejército rebelde y fue trasladado en avión a la República Centroafricana por el ejército estadounidense. Posteriormente, Aristide afirmó que había sido secuestrado por las fuerzas estadounidenses, acusación que los diplomáticos estadounidenses negaron.
Aristide fue sucedido por el presidente del Tribunal Supremo de Haití, y se programaron nuevas elecciones para 2006. Philippe convirtió su Frente Revolucionario en un movimiento político y se presentó como candidato a la presidencia, pero perdió estrepitosamente, obteniendo solo el 1,9% de los votos. Durante la campaña, Estados Unidos acusó a Philippe de narcotráfico, aunque la acusación se mantuvo sellada hasta 2017.
Tras las elecciones de 2006, Philippe eludió varios intentos de captura. En 2007, la Policía Nacional de Haití, apoyada por 12 agentes de la Administración para el Control de Drogas (Drug Enforcement Administration, DEA) y equipada con cinco helicópteros, llevó a cabo una redada a gran escala en su propiedad de Les Cayes, pero no logró encontrar a Philippe, que supuestamente huyó y vio los momentos más destacados de la operación por televisión desde un pueblo vecino.
Tras la redada, mantuvo un perfil bajo y permaneció cerca de su ciudad natal, Pestel. En 2015, sin embargo, presentó con éxito su candidatura a senador por el departamento de Grand’Anse, un cargo que le otorgaría inmunidad judicial.
El 5 de enero, solo cuatro días antes de asumir su cargo como senador estatal, una operación conjunta de la Brigada de Lucha contra el Tráfico de Drogas (BLTS) de Haití y la DEA detuvo a Guy Philippe minutos después de que concediera una entrevista radiofónica en directo. Fue extraditado inmediatamente a Estados Unidos.
Actividad criminal
Las autoridades estadounidenses acusaron a Philippe de conspirar para importar cocaína a Estados Unidos y lavar ganancias del narcotráfico. En un acuerdo con las autoridades estadounidenses, Philippe se declaró culpable de un delito de blanqueo de capitales.
Guy Philippe también admitió haber aceptado entre US$1,5 y US$3,5 millones en sobornos de narcotraficantes colombianos entre 1999 y 2003 a cambio de proteger los envíos de droga. Algunos de estos fondos se utilizaron para pagar a agentes corruptos de la Policía Nacional de Haití.
Según el Departamento de Justicia estadounidense, Philippe depositó los fondos en varias transacciones de menos de US$10.000 dólares para evitar sospechas de que estaba lavando dinero. También transfirió fondos a través de cuentas bancarias en Ecuador y Estados Unidos para disfrazar el origen de los pagos, e invirtió en propiedades y activos en Miami.
El juez condenó a Guy Philippe a pagar US$1,5 millones de multa y lo sentenció a nueve años. Desde la cárcel, Philippe incumplió las condiciones de su acuerdo de culpabilidad, presentando un recurso contra la sentencia, alegando inocencia y solicitando US$100 millones por daños y perjuicios. El recurso fue denegado y Philippe pasó seis años en prisión antes de ser repatriado a Haití en noviembre de 2023.
Geografía
El departamento sureño de Grand’Anse sigue siendo el bastión de Guy Philippe y fue el lugar de su exitosa candidatura en 2016 para convertirse en senador estatal. La costa meridional es también un habitual punto de transporte para la cocaína procedente de Suramérica con destino a Estados Unidos. Aun así, cualquier político, oficial de policía o aspirante a funcionario del gobierno también debe gestionar contactos en la capital, Puerto Príncipe, donde los líderes de las pandillas tienen sus bastiones.
Aliados y enemigos
Philippe tiene un turbio conjunto de aliados. En 2024, se unió a los líderes de las pandillas, entre ellos Jimmy Cherizier, alias “Barbecue”, para fomentar una “revolución” contra el entonces presidente Ariel Henry. Philippe también ha planteado públicamente la posibilidad de conceder una amnistía a las pandillas de Haití en caso de tomar el poder, lo que ha suscitado especulaciones sobre su activa coordinación con los líderes de estos grupos.
En entrevistas con los medios, Philippe describió sus lazos con las pandillas como “poco profundos”.
Durante los mítines de 2024, Guy Philippe estuvo acompañado por miembros armados de la Brigada de Seguridad de las Áreas Protegidas (BSAP), una entidad gubernamental corrompida que tiene como labor oficial proteger los parques nacionales de Haití. Según analistas, la BSAP se ha convertido en un grupo paramilitar. Es más, muchos miembros de la BSAP son antiguos soldados que lucharon con Philippe durante el golpe de 2004, según Jean-Baptiste, portavoz de los soldados desmovilizados.
Los agentes del BSAP se han enfrentado en repetidas ocasiones a la Policía Nacional de Haití. Según la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (Global Initiative Against Transnational Organized Crime, GI-TOC) calcula que hay entre 2.000 y 6.000 miembros del BSAP, lo que supone un reto considerable para las fuerzas de seguridad de Haití.
Las cifras oficiales sugieren que hay 9.000 miembros de la Policía Nacional de Haití, aunque los analistas calculan que el número real de agentes disponibles para el servicio es de tan solo 3.000. Por otra parte, el origen de las armas en poder de las BSAP es desconocido.
Perspectivas
Expertos consultados por InSight Crime se refieren a Guy Philippe como un comodín en Haití, que cabalga entre la política, el paramilitarismo y el crimen organizado. En 2024, Phillipe llamó a la “revolución” contra el expresidente Ariel Henry, quién dimitió posteriormente. También ha señalado en repetidas ocasiones sus continuas intenciones presidenciales.
Aunque no está en el poder, Philippe mantiene influencia y vínculos con el “Réveil National”, un partido político de Haití. No se sabe públicamente si Philippe también mantiene contactos con redes de narcotráfico o tiene vínculos significativos con las bandas criminales del país.
Con su base de apoyo entre los votantes haitianos, sus vínculos con antiguos oficiales militares y su historial de liderar intentos de golpe de Estado, Philippe podría ser un adversario formidable para cualquier futuro gobierno de Haití.



