Los Ardillos son una organización criminal mexicana dedicada a la producción y tráfico ilegal de heroína, a la minería ilegal, y a la extorsión de comunidades indígenas y de industrias legales, como el transporte y la venta de alimentos. Su principal zona de influencia se encuentra en el estado Guerrero, particularmente en las regiones conocidas como la Montaña y Montaña Baja.
Últimas noticias de los Ardillos
Mayo de 2026 – Ataques de Los Ardillos provocan desplazamiento masivo en Guerrero
Los Ardillos llevaron a cabo diversos ataques en contra de grupos rivales y policías comunitarios. Esto incluyó la quema de viviendas, ataques armados y el uso de explosivos lanzados desde drones, provocando el desplazamiento forzado de entre ochocientas y mil personas de comunidades indígenas de los municipios de Chilapa, Tula y Xicotlán.
En este perfil:
- ¿Cuál es la historia de los Ardillos?
- ¿Quiénes son los líderes de los Ardillos?
- ¿Dónde operan Los Ardillos?
- ¿Quiénes son los aliados y los enemigos de Los Ardillos?
- ¿Cuál es el panorama para Los Ardillos?
¿Cuál es la historia de los Ardillos?
Los Ardillos fueron fundados a principios de los años 2000 por Celso Ortega Rosas, alias “La Ardilla”, un expolicía rural, originario del municipio de Quechultenango, en Guerrero. La organización surgió a partir de los procesos de fragmentación del Cartel del Golfo y de la Organización Beltrán Leyva (OBL), dos grupos criminales que expandieron sus operaciones en Guerrero debido a su ubicación estratégica. El Estado servía como centro de producción de drogas, especialmente para el cultivo de amapola destinada a la elaboración de heroína, así como corredor para el tráfico de cocaína.
La OBL se expandió en esta zona gracias a su modus operandi, que consistía en proveer de personal y armas a las redes delictivas existentes, garantizándoles acceso al mercado, de manera que crearon células locales. Sin embargo, con la muerte de Arturo Beltrán Leyva y el arresto de sus hermanos en 2009, la organización se debilitó, dejando un vacío en el control de las economías criminales de la zona. Como resultado, las facciones locales encontraron las condiciones necesarias para adquirir más autonomía y consolidar su dominio en los territorios disputados. Esto llevó a una fragmentación territorial extrema, con más de 40 grupos ilegales operando en la zona de Guerrero.
La creciente competencia sobre la cadena de la heroína implicó que no todos los grupos lograran el mismo acceso. Los grupos medianos y pequeños, como es el caso de los Ardillos, pasaron a expandir sus ingresos con otras economías como la extorsión y la minería ilegal.
Los Ardillos han sido señalados por ejercer violencia e intimidación en las comunidades indígenas de Guerrero. Entre 2014 y principios de 2015, la disputa con los Rojos colocó a ambos grupos en el centro de la violencia en Guerrero. Esta confrontación se concentró en obtener el control de la venta y producción de drogas, además del cobro de derecho de piso, la piratería y el secuestro en los municipios de Chilpancingo, Tixtla, Chilapa y Eduardo Neri.
En noviembre de 2014, Los Ardillos fueron señalados de ser los presuntos responsables de dejar un mensaje intimidante a Los Rojos acompañado de los restos humanos de 11 personas. Además, el 9 de mayo de 2015, en medio de las disputas territoriales, un grupo armado compuesto por 300 personas, supuestamente vinculado con los Ardillos, ingresó a la comunidad de Chilapa, tomó la ciudad y retuvo a 11 funcionarios públicos. Después de estos hechos, 16 personas fueron reportadas como desaparecidas.
En 2020, los Ardillos fueron señalados por comunidades indígenas como presuntos responsables del asesinato de 10 integrantes de la comunidad indígena Náhua de Alcozácan. Este acontecimiento tomó notoriedad pública, ya que la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores (CRAC-PF), un grupo indígena de autodefensa, publicó un vídeo de 19 niños armados de edades de 6 a 15 años, que estaban siendo entrenados en el uso de armas para defenderse de los Ardillos.
Los Ardillos también estarían presuntamente vinculados en casos que involucran amenazas y asesinatos de líderes políticos. En mayo de 2015 se los relacionó con el asesinato de Ulises Fabián Quiroz, un candidato a la alcaldía de Chilapa, y nuevamente en 2024 estuvieron vinculados con la decapitación de alcalde de Chilpancingo, Alejandro Arcos Catalán.
¿Quiénes son los líderes de los Ardillos?
Los Ardillos fueron fundados por Celso Ortega Rosas. Sin embargo, tras su asesinato en 2011, presuntamente ejecutado por grupos criminales rivales, sus hijos asumieron el liderazgo de la organización, consolidándola como una estructura criminal sustentada en vínculos familiares.
De sus siete hijos, tres han sido señalados como los principales mandos del grupo: Celso Ortega Jiménez, conocido como “La Vela” o “El Ardillo Mayor”, considerado como el jefe criminal actual de la organización; Jorge Iván Ortega Sánchez, alias “El Barco”, sería el segundo al mando, además de ser el presunto responsable del control financiero. Antonio Ortega Jiménez, alias “La Parota”, sería el tercero, y estaría encargado de dirigir las operaciones junto con Celso.
Los otros hijos de Celso Ortega Rosas son Pedro, Juana, Lilia y Bernardo, y todos permanecen bajo investigación. Bernardo Ortega Jiménez ha sido identificado como el operador político de Los Ardillos, debido a que ha ocupado cargos públicos en Guerrero.
¿Dónde operan los Ardillos?
Las operaciones de los Ardillos se concentran principalmente en la región conocida como la Montaña, en Guerrero. También tienen control criminal en al menos diez municipios que concentran cultivos de amapola: Quechultenango, Mochitlán, Tixtla, Chilpancingo, Juan R. Escudero, Chilapa, Zitlala, Atlixtac, Ahuacotzingo y Acatepc. Dentro de esta zona, el municipio de Quechultenango es considerado uno de sus principales centros de operación.
Aunque su base principal está en la zona de la Montaña, también tendrían presencia esporádica en otras zonas de Guerrero, incluyendo la capital, Chilpancingo.
¿Quiénes son los aliados y los enemigos de los Ardillos?
Los Rojos eran el grupo con mayor presencia en Guerrero y se convirtieron en los rivales históricos de Los Ardillos. Pero en los últimos años, las disputas internas y las operaciones del gobierno en su contra han debilitado a Los Rojos, lo que le ha otorgado ventaja a Los Ardillos.
Los Tlacos, que en un principio surgieron como un grupo de autodefensas para combatir organizaciones criminales como Guerreros Unidos, los Rojos, los Tequileros y la Familia Michoacana, también figuran entre sus principales rivales. En cuanto a sus aliados, los Ardillos han logrado consolidar importantes vínculos políticos. Uno de los casos más destacados es el de Bernardo Ortega Jiménez, hermano de Celso y Antonio Ortega, presuntos líderes de la organización. Bernardo ha ocupado diversos cargos públicos a lo largo de su trayectoria política. Fue diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD) por Guerrero en dos ocasiones distintas, de 2005 a 2008 y de 2012 a 2015; también presidente municipal de Quechultenango de 2002 a 2005. Sin embargo, ha negado estar vinculado a la red delictiva.
También se ha vinculado a Mercedes Carballo Chino, presidenta municipal de Chilapa y cuñada de Celso Ortega Jiménez. A esta relación se suma Irving Said Ortega Carballo, secretario privado de la presidenta municipal e hijo de Celso Ortega Jiménez, presunto líder de la organización.
¿Cuál es el panorama para los Ardillos?
Los Ardillos han aprovechado el debilitamiento de la economía de la heroína para diversificar sus fuentes de ingreso. En este proceso han ampliado su participación en la minería ilegal, aprovechando la importancia de Guerrero como zona minera en México. También se han consolidado en actividades ilegales como la extorsión, especialmente en sectores como el transporte y la venta de alimentos, lo que ha provocado escasez y aumento de precios en algunas comunidades.
El grupo ha sofisticado su arsenal mediante el uso de armas de alto calibre y drones explosivos. Esta capacidad armada ha tenido consecuencias importantes para las comunidades indígenas, sobre todo ocasionando desplazamientos forzados.
La supervivencia y expansión de los Ardillos en Guerrero se explica por una combinación de factores: el debilitamiento de grupos rivales, la presunta protección política de autoridades locales y la débil presencia del Estado.



