El Cartel del Golfo es uno de los grupos criminales más antiguos de México, pero en la actualidad ya no opera como una organización unificada. Está dividido en facciones rivales que han perdido territorio e influencia, aunque todavía controlan zonas estratégicas de Tamaulipas, especialmente las ciudades fronterizas de Matamoros y Reynosa. Los Escorpiones y los Ciclones son las facciones más poderosas. Desde la frontera, estos grupos trafican migrantes y drogas hacia Estados Unidos, trasladan armas y dinero en efectivo hacia México y establecen complejos esquemas de extorsión.

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Últimas noticias del Cartel del Golfo

13 de julio de 2026 — Investigación vincula a Los Metros con una red binacional de contrabando de combustible

Una investigación de El País vinculó a Los Metros, facción del Cartel del Golfo, con una extensa red de contrabando de combustible entre México y Estados Unidos, en la que también participaría el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). El esquema habría movilizado millones de litros mediante puertos y aduanas de Tamaulipas, con la presunta colaboración de empresarios, funcionarios aduaneros y miembros de las fuerzas de seguridad. Más del 95% del combustible contrabandeado de las diez empresas investigadas habría ingresado por ese estado. Según la investigación, el caso evidencia el creciente peso del huachicol fiscal dentro de las economías criminales de México.

¿Cuál es la historia del Cartel del Golfo?

Los orígenes del Cartel del Golfo se remontan a 1984, cuando Juan García Ábrego asumió el control del negocio de narcotráfico de su tío, que para entonces consistía en una operación relativamente pequeña de marihuana y heroína. García negoció un acuerdo con el Cartel de Cali, una megaestructura colombiana que buscaba nuevas rutas de tráfico al mercado de Estados Unidos, tras verse afectado por la ofensiva estadounidense contra sus rutas por el Caribe. En términos de negocios, el acuerdo era irresistible tanto para los líderes del Cartel de Cali, los hermanos Rodríguez Orejuela, como para los mexicanos: García Ábrego se ocuparía de los cargamentos de cocaína a través de la frontera mexicana, asumiendo todos los riesgos, y haciéndose hasta un 50% de las ganancias.

Cuando García Abrego fue extraditado a Estados Unidos en enero de 1996, el Cartel del Golfo tenía ingresos anuales por miles de millones de dólares en efectivo que después debían cruzar la frontera de vuelta a sus propietarios en maletas, jets y túneles subterráneos. Esta organización narcotraficante construyó una red de distribución de gran alcance en Estados Unidos, de Houston a Atlanta y de Nueva York a Los Ángeles.

Otros capos como Amado Carrillo Fuentes, alias “El Señor de los Cielos”, jefe del Cartel de Juárez, no tardaron en seguir los pasos de García Ábrego y comenzaron a exigir a sus socios colombianos un mayor control sobre la distribución, en lugar de conformarse con los ingresos percibidos por sus servicios de transporte. Como resultado, a finales de los años noventa, los traficantes mexicanos habían construido una serie de redes de distribución de cocaína, metanfetamina y heroína que competían con el Cartel de Cali en tamaño, sofisticación e ingresos. Así mismo, pronto rivalizarían con sus contrapartes colombianas en términos de influencia política, mediante el soborno a colaboradores en el gobierno, ministros, miembros de la policía federal e incluso de la Procuraduría General de la República (PGR) —ahora llamada Fiscalía General de la República (FGR)—.

Pero fue el heredero de García Ábrego, Osiel Cárdenas Guillén, quien desarrolló el brazo militar del Cartel del Golfo de maneras que nunca se hubieran imaginado el Cartel de Cali o el de Medellín. Cárdenas reclutó al menos a 31 antiguos soldados de las Fuerzas Especiales de México para actuar como agentes de seguridad, por un salario hasta tres veces superior al que recibían en la fuerza. Eran francotiradores expertos y estaban entrenados en el uso de armas que para entonces eran inaccesibles para la mayoría de sus rivales narcotraficantes. Tenían, además, capacidad de despliegue rápido de operaciones en casi cualquier entorno; encajaban a la perfección con el estilo de liderazgo más confrontacionista y brutal de Cárdenas. A este lo capturaron en 2003, después de que el Departamento de Estado de Estados Unidos ofreciera una recompensa de US$2 millones por su cabeza. Pero su antigua unidad de protección, que pronto comenzó a operar como grupo independiente bajo el nombre de Los Zetas, se convirtió en el legado más sanguinario del Cartel del Golfo en la guerra antinarcóticos de México.

Hoy, el Cartel del Golfo ya no existe como organización unificada. El grupo se ha dividido en muchas facciones, cada una de las cuales compite por el control de varias economías criminales a lo largo de la frontera de Tamaulipas, además de otros estados en el oriente de México. Esas facciones incluyen a los Ciclones, los Escorpiones, los Rojos, los Metros y las Panteras. Estos grupos usan su control de la frontera para traficar drogas, armas y migrantes, entre otras actividades criminales. Aunque los Escorpiones y los Ciclones son quienes sostienen la mayoría del poder, la era dorada del Cartel del Golfo bajo el liderazgo de García Ábrego desapareció hace mucho.

¿Quiénes son los líderes del Cartel del Golfo?

Se cree que, después de la extradición de Cárdenas a Estados Unidos en 2007, Jorge Eduardo Costilla Sánchez, alias “El Coss”, asumió el control de las operaciones rutinarias del grupo, hasta su captura en septiembre de 2012. El hermano de Cárdenas, Antonio Cárdenas Guillén, alias “Tony Tormenta”, dirigió el negocio de narcotráfico del cartel, hasta que fue acribillado en noviembre de 2010.

El arresto de El Coss dejó al grupo sin un sucesor claro, lo que llevó a un periodo de inestabilidad en la cúpula de la organización.

En enero de 2013, David Salgado, alias “Metro 4”, uno de los candidatos a suceder a El Coss, fue asesinado por desconocidos.

Mario Ramírez Treviño, alias “X20”, un sicario y rival interno de Salgado, asumió fugazmente el control de la organización tras el asesinato. Ramírez Treviño fue arrestado en el estado de Tamaulipas en agosto de 2013 y permaneció en una prisión mexicana hasta su muerte en 2025. Como ocurrió con la captura de los demás cabecillas, la suya dejó un vacío de poder en el grupo, cada vez más fragmentado.

Poco después de la detención de X20, Julián Manuel Loisa Salinas, alias “El Comandante Toro”, asumió la dirección y comandó un grupo de sicarios en la ciudad fronteriza de Reynosa, centro tradicional del Cartel del Golfo en Tamaulipas. Pero Loisa Salinas fue abatido por las fuerzas federales de México en abril de 2017. El Ejército mexicano, en mayo de ese año, capturó a otro cabecilla del Cartel del Golfo, José Antonio Romo López, alias “La Hamburguesa”, lo que volvió a dejar al grupo sin una dirección definida.

José Alfredo Cárdenas Martínez, alias “El Contador”, sobrino del excapo del cartel Osiel Cárdenas Guillén, fue el único de los mandos que se mantuvo. Pero su liderazgo también se vio truncado rápidamente por las autoridades. Fuerzas de seguridad mexicanas lo capturaron a comienzos de 2018 y nuevamente en 2019; sin embargo, quedó en libertad en ambas ocasiones después de que un juez determinara que no había suficiente evidencia para imputarlo. En 2022, la Marina lo arrestó por tercera vez. Sin embargo, un juez revocó posteriormente su prisión preventiva y ordenó su liberación. El Departamento de Justicia de Estados Unidos lo imputó luego por cargos de narcotráfico y solicitó formalmente su extradición.

La volatilidad del liderazgo del grupo fue de la mano con su fragmentación. Para proyectar su influencia y cubrir territorio, el Cartel del Golfo recurrió a la conformación de alianzas con grupos locales. En medio de la presión de las autoridades, los vacíos de mando y la constante violencia, los grupos locales ganaron independencia y mantuvieron el control de las economías ilícitas.

Actualmente, no hay claridad sobre el liderazgo del grupo, ya que la fragmentación ha hecho que sea más difícil discernir a los líderes. En enero de 2024, la Marina mexicana capturó a José Alberto García Vilano, alias “La Kena”, uno de los principales líderes de una facción del Cartel del Golfo en Matamoros. En febrero de 2025, fue trasladado a custodia de Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico y lavado de dinero. Las autoridades estadounidenses y mexicanas habían identificado a Armando López Garcés, alias “El Pajarito”, como uno de sus posibles sucesores.  

El infame exlíder del Cartel del Golfo, Osiel Cárdenas Guillén, fue liberado en Estados Unidos el 30 de agosto de 2024. En diciembre de ese año fue deportado a México y recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano para enfrentar procesos pendientes por delincuencia organizada y otros delitos. Hasta ahora, su regreso no ha alterado la estructura fragmentada del Cartel del Golfo.

¿Dónde opera el Cartel del Golfo?

El centro de operaciones del cartel ha sido por tradición el estado fronterizo de Tamaulipas, al noreste de México, y sus bastiones más importantes están en Matamoros y Reynosa. El control de estas zonas es fundamental desde el punto de vista operacional y financiero, pues facilita al grupo el control del flujo de drogas, armas y migrantes.

Al dividirse, el alcance del grupo dentro de México se ha hecho más limitado, con facciones basadas principalmente en Tamaulipas. Sin embargo, algunos grupos disidentes también están presentes en partes de San Luis Potosí, Nuevo León, Campeche y Quintana Roo, aunque tienen una presencia muy limitada en el resto de México.

En los últimos años, el CJNG se ha expandido a Tamaulipas y ha amenazado el control del Cartel del Golfo en municipios clave del norte del estado, como Miguel Alemán, Camargo, Díaz Ordaz y Reynosa, pero también en San Fernando y Victoria.

¿Quiénes son los aliados y los enemigos del Cartel del Golfo?

En abril de 2010, la policía federal confirmó que existía una alianza entre la Familia Michoacana y el Cartel del Golfo contra su rival común, Los Zetas, quienes habían estado incursionando agresivamente en el bastión tradicional del Cartel del Golfo en Tamaulipas.

Para los observadores del crimen en México esta no fue ninguna sorpresa. El Cartel del Golfo tiene un violento historial de antiguos aliados que se vuelven en su contra. Una alianza anterior, negociada en prisión entre Cárdenas y Benjamín Arellano Félix, uno de los líderes del Cartel de Tijuana, se mantuvo por cerca de un año hasta su disolución en 2005, lo que llevó a otra explosión de asesinatos en la frontera. Otra división temporal del territorio con el Cartel de Sinaloa también se rompió en 2007, y sus consecuencias las padeció todo el país.

En la actualidad, facciones del Cartel del Golfo y de Los Zetas se enfrentan a menudo en una guerra abierta en Tamaulipas. La multitud de grupos está constantemente formando alianzas cambiantes y desarrollando nuevas rivalidades, lo que hace difícil discernir las estructuras de liderazgo de cada grupo. Dicho esto, los Escorpiones y los Ciclones han mantenido una alianza en los últimos años para defenderse de las incursiones de otras ramificaciones tanto del Cartel del Golfo como de Los Zetas. Pero el intento del CJNG para expandirse en la zona hace temer más violencia al enfrentarse al Cartel del Golfo y Los Zetas.

Sin embargo, la realidad sobre el terreno es menos clara. Mientras que algunos analistas y expertos en seguridad creen que la invasión de Tamaulipas por parte del CJNG es casi segura, a pesar de las profundas raíces históricas del Cartel del Golfo en la zona, otros afirman que la situación es más matizada y advierten que el equipo local casi siempre tiene las de ganar.

¿Cuál es el panorama para el Cartel del Golfo?

El Cartel del Golfo dista mucho de ser la organización que alguna vez fue. Sin embargo, a pesar de que la organización está muy fracturada y dividida, sigue teniendo mucho poder y control.

Aunque figuras vinculadas a la familia Cárdenas han conservado influencia dentro de algunas estructuras, el Cartel del Golfo carece de un mando único y sus facciones operan con un alto grado de autonomía.

El Cartel del Golfo también se enfrenta a una importante presión por parte de las autoridades estadounidenses debido a su presencia a lo largo de la frontera y su implicación en el tráfico de drogas y el tráfico de migrantes. 

En febrero de 2025, el Departamento de Estado estadounidense lo designó como organización terrorista extranjera, ampliando las herramientas legales y financieras disponibles contra sus integrantes y redes de apoyo.

Preguntas y respuestas del Cartel del Golfo


¿Quién controla actualmente el Cartel del Golfo?

El Cartel del Golfo no tiene un líder único. Sus principales facciones operan con autonomía y mantienen distintos liderazgos en ciudades estratégicas de Tamaulipas.

¿Qué pasó con el Cartel del Golfo?

Las capturas y muertes de sus principales líderes fragmentaron al Cartel del Golfo en grupos rivales. Aunque perdió territorio e influencia, continúa activo en la frontera con Estados Unidos.

¿Dónde nació el Cartel del Golfo?

El Cartel del Golfo surgió en Tamaulipas, México. Sus orígenes como organización narcotraficante se remontan a 1984, cuando Juan García Ábrego asumió el negocio criminal de su tío.

¿Qué facciones forman el Cartel del Golfo?

El Cartel del Golfo está integrado por facciones como los Escorpiones, los Ciclones, los Metros, los Rojos y las Panteras, que compiten por territorios y economías criminales.

¿El Cartel del Golfo sigue activo en 2026?

Sí. Sus facciones todavía controlan zonas de Matamoros, Reynosa y otros municipios de Tamaulipas, desde donde trafican drogas y migrantes, además de armas y dinero.

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