El aumento de la actividad criminal en un corredor de tránsito clave en el sur de Colombia, impulsado por las divisiones entre las antiguas facciones de las FARC en la zona, ilustra cómo las negociaciones de paz con el gobierno están agitando las relaciones entre las facciones criminales.
La Defensoría del Pueblo de Colombia publicó una alerta temprana el 27 de agosto, detallando el incremento de actividad criminal asociada a los frente Jorge Darío Gutiérrez e Iván Días del Bloque Jorge Suárez Briceño del Estado Mayor Central (EMC) en el departamento de Huila.
El informe clasificó a Neiva, la capital del departamento, y los municipios de Tello, Baray y Colombia como zonas de riesgo extremo.
Huila es un importante punto de tránsito para cargamentos de droga, pues conecta los departamentos de Caquetá, Meta, Cundinamarca, Tolima y la capital, Bogotá.
“Lo que hace atractivo al Huila es que se vuelve un corredor para sacar [droga], bien sea del Caquetá o el Cauca, para llevarlo a su principal destino al Amazonas para llegar al Brasil y poder venderlo”, dijo el secretario de gobierno de Huila, Mauricio Muñoz, a RCN radio en diciembre de 2023.
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Solo este año se han reportado 17 incidentes con explosivos, algunos de los cuales detonaron, mientras que otros fueron interceptados a tiempo.
En los últimos dos años, el EMC ha impuesto restricciones a la movilidad, ha perpetrado asesinatos y secuestros, ha extorsionado a comercios locales y ha aumentado el reclutamiento de menores en el área.
Según la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (United Nations Office for the Coordination of Humanitarian Affairs, OCHA), las organizaciones humanitarias han enfrentado dificultades en el acceso a comunidades en Huila, así como en los vecinos departamentos de Caquetá y Meta, donde también hay restricciones a la movilidad.
“Persiste el incremento de emergencias humanitarias en áreas en las que no habían ocurrido estos eventos en un largo período”, dice un reporte de la oficina del 3 de septiembre.
La Defensoría del Pueblo advirtió que, de no controlarse la situación, las facciones del EMC podrían expandir su control a zonas aledañas. La institución también destacó informes recientes de actividad de grupos de autodefensa, que actualmente están siendo investigados.
Análisis de InSight Crime
El incremento en la violencia y la actividad criminal en Huila viene de divisiones al interior del EMC sobre las negociaciones de paz con el gobierno colombiano.
El 21 de agosto, el Bloque Amazonas de la facción liderada por Néstor Gregorio Vera Fernández, alias “Iván Mordisco”, publicó un comunicado en X (antes Twitter) declarando el “inicio de confrontaciones militares con los fraccionalistas”.
Las facciones alineadas a Mordisco se levantaron de la mesa de negociación con el gobierno en marzo y ahora consideran a quienes siguen en el proceso —como los frentes Jorge Darío Gutiérrez e Iván Díaz— traidores.
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Desde entonces, la actividad en ambos lados ha aumentado. El 30 de marzo, los frente del EMC liderados por Mordisco anunciaron la creación de un nuevo Bloque Central en los departamentos de Huila, Tolima y Quindío.
“Huila está funcionando en este momento como un corredor de conexión para comunicaciones y logística y también para un flujo político para Mordisco entre el occidente y el oriente del país”, dijo a InSight Crime Juana Cabezas, investigadora del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz). “Ser un corredor significa que sus territorios van a ser escenario de violencia y ya lo estamos viendo”.
Una alerta de la Defensoría de abril de este año afirmó que 102.000 personas en otros dos municipios del departamento se encontraban en riesgo inminente de violaciones a los derechos humanos debido a la expansión de las facciones “fraccionalistas” del EMC, entre ellas el Frente Iván Díaz. Un comunicado de la misma entidad del 4 de julio resaltó que el reclutamiento forzado de menores en la frontera entre Huila y Cauca ha aumentado.
Históricamente, Huila fue un bastión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Desde que el grupo guerrillero firmó un acuerdo de paz con el gobierno en 2016, el área ha estado bajo el control de grupos disidentes de las FARC, especialmente el EMC.
“Antes [del acuerdo] era una zona consolidada porque ahí estaba el bloque suroriental y después del acuerdo era donde había menos confrontación entre grupos armados” dijo Cabezas. “Hoy es la alerta máxima” agregó.
Imagen principal: Miembros del EMC de las ex-FARC anuncian la creación del nuevo Bloque Central. Crédito: El Espectador.



