El auge del comercio del aguacate en México ha ido acompañado de un aumento en la actividad delictiva en las regiones productoras de este cultivo, especialmente en el estado de Michoacán. Un informe reciente explica que, en lugar de inhibir el crecimiento del mercado legal, la presencia de grupos criminales ha contribuido a su expansión.

El informe, publicado el mes pasado por la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transaccional (Global Initiative Against Transactional Organized Crime, GITOC), explora la compleja relación entre los productores de aguacate y los grupos criminales que los extorsionan y al mismo tiempo los ayudan.

Mientras que los grupos del crimen organizado extorsionan a los productores legales en cada paso de la cadena de valor, también ayudan a expandir la industria del aguacate, desplazando y matando a personas en tierras protegidas, arrasando bosques protegidos y “limpiando” grandes áreas para ser ocupadas por cultivos de aguacate.

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En 2022, el aguacate era el segundo cultivo más valioso de México, después del maíz. La industria, valorada ahora en US$3 mil millones al año, es esencial para la economía de México.

InSight Crime habló con Romain Le Cour, uno de los autores del informe y experto del GITOC para saber más sobre la intersección entre los intereses criminales y la esfera legal.

InSight Crime (IC): ¿Qué hace que la industria del aguacate resulte tan atractiva para el crimen, en comparación con otros bienes que México produce en abundancia?

Romain Le Cour (RLC): Los criminales han participado en las actividades de las principales industrias y comercios de México desde hace mucho, mucho tiempo.

La industria del aguacate no puede separarse del resto de la actividad criminal en Michoacán. Con la llegada de los tratados del TLCAN en la década de 1990 [el primer tratado se firmó en 1994], Michoacán se convirtió en un actor fundamental en la producción de bienes agrícolas de alto valor y alto valor añadido. El estado siempre ha estado centrado en la agricultura, pero con los tratados del TLCAN, los productos como el aguacate, la lima y las bayas adquirieron un mayor valor añadido.

Hoy en día, la cadena de valor del aguacate es extremadamente rentable. En pocas palabras, esto atrae el interés criminal.

IC: El informe detalla el auge del mercado del aguacate en Michoacán y el aumento paralelo de los grupos del crimen organizado, que se alimentan de esta economía legal a través de medios ilícitos, incluida la extorsión. Para 2021, el mercado del aguacate de Michoacán estaba valorado en casi US$3 mil millones. ¿Cuáles son las diferentes formas en que los grupos criminales se benefician de este mercado?

RLC: El desarrollo de la infraestructura del mercado del aguacate y los tratados comerciales no pueden separarse de la demanda internacional de aguacates. Y la misma infraestructura que permite a los actores lícitos desarrollarse en el ámbito legal puede ser aprovechada por los actores ilícitos para también crecer.

Los grupos delictivos primero se involucran en el mercado prestando servicios de protección. Esos servicios de protección acabaron convirtiéndose en extorsiones.

Las extorsiones fueron iniciadas por la Familia Michoacana hacia 2005. Más tarde, los Caballeros Templarios las convirtieron en sistemas burocratizados de extorsión y protección. Aunque esos sistemas fueron parcialmente desmantelados por las autodefensas [organizaciones locales de autodefensa que se alzaron contra los grupos criminales alrededor de 2013], las presiones persisten y los grupos criminales se benefician de la aplicación de la extorsión en cada paso de la cadena de valor. La extorsión a los productores puede calcularse por hectárea de tierra, por volumen de árboles en un terreno, por volumen producido por árbol, a los trabajadores agrícolas del rancho aguacatero, a los camiones que transportan el producto, a las empacadoras y a los propios empacadores. Los grupos criminales participan en cada paso de la cadena de valor, pero de diferentes maneras y en diferentes grados en diferentes regiones.

Desafortunadamente, hoy en día los grupos criminales están al servicio de la expansión industrial, deforestando y talando tierras antes de que el mercado y los inversionistas lleguen y conviertan esas tierras deforestadas en ranchos y granjas productoras de aguacate.

IC: El informe concluye que la idea de que la delincuencia en Michoacán se expandió en detrimento del sector privado no es del todo exacta, y que los homicidios crecieron a medida que aumentaba el valor del mercado del aguacate. ¿Puede explicar cómo se alinean los intereses criminales y los del sector privado?

RLC: No todo el sector privado trabaja mano a mano con los grupos criminales. Pero en muchas regiones, la expansión de las tierras productoras de aguacate se produce a costa de los bosques y las áreas protegidas.

Esto genera una relación clásica entre actores violentos e intereses privados. Se utilizan actores violentos para desplazar, amenazar y matar a personas en tierras que no pueden utilizarse para el cultivo. A continuación, entran en esas tierras y las deforestan, limpiando lo que antes era un recurso protegido. Luego, unos años más tarde, esa tierra se convertirá en un rancho que produce aguacates para exportar a Estados Unidos.

Los grupos violentos utilizan sus conocimientos violentos para crear esta “tierra virgen”, mientras que los inversionistas del sector privado se confabulan con las autoridades para obtener permisos para convertir esa tierra, antes protegida, en un rancho de aguacates. Esto requiere la cooperación de alguien [de las autoridades] para proporcionar el permiso para el cambio de uso de la tierra.

IC: Según el informe, “el 80% de las plantaciones de aguacate en Michoacán se establecieron ilegalmente” gracias a la corrupción de las autoridades públicas. ¿Qué políticas se podrían implementar para reducir este tipo de corrupción?

RLC: Los grupos violentos expanden la frontera agrícola a través de la deforestación. Pero esas “tierras vírgenes” requieren permisos para ser convertidas en un rancho aguacatero. Y aquí es donde entra la corrupción.

Es difícil, y muy peligroso, documentar esta corrupción. Sin embargo, hemos logrado un gran nivel de conocimiento del cambio de uso de la tierra que proviene de las autoridades.

La única manera de mejorar la situación sería que hubiera menos impunidad y más justicia para asegurar que haya menos autoridades corruptas otorgando estos permisos. México tiene que invertir en su sistema de justicia para que esto no suceda más. Desafortunadamente, fuentes nos dijeron que hoy es muy fácil acceder a estos permisos de uso de suelo.

IC: Una de las recomendaciones de política pública del informe es que la Unión Europea (UE) “garantice que todos los bienes importados en el marco del Acuerdo Global UE-México renegociado no sean producidos directa o indirectamente por actores ilegales”. ¿Cómo puede hacerse eso?

RLC: Los nuevos reglamentos de la UE son muy duros con la deforestación y la importación de bienes que proceden de la deforestación. Aunque solo son reglamentos, crean presión.

El caso de los aguacates de Michoacán no es diferente de otros muchos casos en el mundo en los que llegan productos y mercancías de zonas donde tienen lugar actividades delictivas y delitos contra el medioambiente. Por lo tanto, si la UE quiere presionar a la industria del aguacate, puede hacerlo.

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La industria aporta US$3 mil millones al año, en Michoacán y otros estados, por lo que es absolutamente estratégica para el producto interno bruto de México. Por el momento, los aguacates no están incluidos en la lista de bienes regulados de la UE, por lo que hemos recomendado incluirlos en ella para presionar a la industria a actuar y reformarse hacia un mercado mejor regulado.

Dado que el principal mercado de estos productos es Estados Unidos, este país también debería intervenir y establecer las mismas normas para su importación.

IC: ¿Cuál es la percepción sobre los grupos de autodefensa de Michoacán en las regiones productoras de aguacate?

RML: Las autodefensas han sido en gran medida un éxito. El nivel de seguridad en las regiones aguacateras ha mejorado como resultado de su creación, especialmente en las principales zonas de producción, como la ciudad de Tancítaro. La relación entre la industria y las autodefensas es fuerte y, para proporcionar protección, los grupos de autodefensa trabajan a veces en colaboración con la policía local o estatal, el ejército o la Guardia Nacional.

El sentimiento general de los lugareños, y en particular de los que trabajan en la industria del aguacate, es que la inversión en los grupos locales de autodefensa ha sido absolutamente clave para reducir la presión sobre la rentabilidad de la industria. La mayoría de los entrevistados nos dijeron que siempre pagan por algún tipo de protección —ya sea a la policía, al ejército, a los carteles de la droga o a los grupos de autodefensa— y que este pago es tan habitual que está contemplado dentro del plan de negocio. Aunque nada es perfecto, nos dijeron que la situación de seguridad ha mejorado.

*Esta entrevista se editó buscando mejorar la claridad y la fluidez.