Las autoridades españolas realizaron una incautación récord de 13 toneladas de cocaína a mediados de octubre, un indicio más de la reconversión del país en principal punto de entrada de esta droga a Europa después de que Bélgica y Países Bajos mejoraran notablemente la seguridad en sus puertos.
La Policía Nacional y el Servicio de Vigilancia Aduanera incautaron 13 toneladas de cocaína en un contenedor proveniente de Ecuador en el puerto de Algeciras, en la provincia de Cádiz, al sur de la península.
Esta es la mayor incautación en la historia de España, superando las 9,5 toneladas confiscadas también en Algeciras en agosto de 2023. La investigación sobre la incautación continúa abierta, según informó el periódico El País.
“En el puerto de Algeciras se incauta mucha cantidad de cocaína, pero también hay mucha cocaína que pasa”, explicó Miguel Ángel Ramos, secretario general de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de Cádiz, a InSight Crime. “Se sabe que hay otros contenedores como este que vienen hasta con 13 toneladas, 3.000 [kilogramos], 4.000, 5.000…”.
España fue durante décadas la base de operaciones del crimen latinoamericano en Europa gracias a su cercanía cultural y lingüística y las conexiones que pudieron establecer los narcotraficantes colombianos con redes de contrabandistas españoles en la década de los ochenta.
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Aunque nunca dejó de ser un punto de entrada importante, el descenso en las incautaciones a partir de 2018 indicaba que esta ruta estaba perdiendo importancia a favor de los puertos más grandes del continente: Amberes en Bélgica y Róterdam en Países Bajos.
Este fue el caso hasta 2023, cuando la sobreproducción de cocaína en Suramérica provocó incautaciones récord en toda Europa y España volvió a ser el país europeo que más cantidad de la sustancia confiscó.
En total, ese año, las autoridades españolas incautaron 142 toneladas de la droga, frente a 121 toneladas incautadas por las autoridades belgas y 60 toneladas por las neerlandesas.
En los primeros meses de 2024, las incautaciones en Amberes y Róterdam descendieron notablemente, fruto de una mayor vigilancia y la adaptación de las redes de narcotráfico que buscan nuevas rutas. Sin embargo, España sigue registrando incautaciones récord.
Análisis de InSight Crime
Es probable que la presión en los puertos de Amberes y Róterdam haya forzado a los traficantes a buscar nuevas rutas y, en este contexto, España se ha resituado con fuerza como primer punto de entrada a Europa debido a su pasado como epicentro del crimen organizado latinoamericano en el continente.
España ofrece múltiples oportunidades para satisfacer la continua búsqueda de los narcotraficantes de rutas y métodos de transporte eficientes para atravesar el Atlántico. Veleros, contenedores contaminados, semi-sumergibles, aviones y narcolanchas llegan a este territorio que sirve de nexo entre América Latina, África y Europa.
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“Los narcos se están reinventando constantemente”, explicó Ramos a InSight Crime. “Han visto el punto fácil de acceso”.

En la década de los ochenta, España se convirtió en el epicentro del crimen organizado latinoamericano en Europa cuando los carteles de Medellín y Cali se dieron cuenta del potencial de las costas de Galicia, en el noroeste de la península, y la infraestructura de las redes de contrabando gallegas para llevar cocaína al país.
A partir de los 2000, los colombianos llegaron a establecer oficinas de cobro, redes de sicarios dedicadas a cobrar deudas vinculadas al narcotráfico, y extender sus operaciones por toda la península.
Esta infraestructura y conexiones entre proveedores latinoamericanos, transportistas y distribuidores han seguido usándose y está en continua evolución con la aparición de nuevos competidores y grupos criminales europeos.
“Aquí tienen ellos ya sus redes. Sobre todo los jefes están en la Costa del Sol”, explicó Ramos sobre las redes criminales europeas y latinoamericanas.
Los cargamentos a gran escala introducidos en el país son, a menudo, resultado de la colaboración entre estas redes. En agosto de 2023, las autoridades españolas identificaron la participación de hasta 30 organizaciones diferentes en un cargamento de 9,5 toneladas en el puerto de Algeciras, el cual planeaban distribuir por toda Europa.
Algunas redes europeas con presencia en España se han establecido también en países clave de América Latina, controlando así la salida y la recepción de los cargamentos.
En febrero de 2024, una operación policial entre Ecuador y España capturó a 31 presuntos miembros de una red transnacional de narcotráfico dirigida por el albanés Dritan Gjika, residente en Guayaquil, Ecuador, y su socio italo-argentino Mario Sánchez Rinaldi, residente en Marbella, en la Costa del Sol española.
Imagen principal: Buque de carga en el Puerto de Algeciras. Crédito: Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras



