Existe un alarmante aumento en el número de personas extranjeras y mujeres rescatadas de la trata de personas con fines de explotación laboral —también conocida como esclavitud moderna, en Brasil, según un informe. 

Además, resalta modalidades de tráfico invisibles, como las adopciones ilegales y la criminalidad forzada, y da una mirada a los modus operandi detrás de estas redes.

El relatorio anual de trata de personas, publicado por el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública de Brasil (Ministério da Justiça e Segurança Pública) cubre la evolución de esta economía criminal entre 2021 y 2023 en el país.

La esclavitud moderna en Brasil

Cada vez se rescatan más extranjeros en situaciones de esclavitud moderna en Brasil. En 2021 se registraron 77 casos, que casi se duplicaron en 2022 con 148 casos, mientras que en 2023 se reportaron 130. 

La mayoría de las personas rescatadas en los 3 años que cubre el informe eran de nacionalidad paraguaya (228), seguidos de venezolanos (64) y bolivianos (44). Esta modalidad de trata también es la más registrada en los datos de la Policía Federal (53%), y las víctimas frecuentemente son explotadas en el sector agrícola.

“Hemos encontrado más argentinos, paraguayos –principalmente indígenas– en la frontera con Mato Grosso do Sul”, dijo un funcionario de Asistencia a las víctimas citado en el informe, . “Muchos de estos indígenas paraguayos acaban viniendo aquí y convirtiéndose en víctimas del trabajo esclavo en el cultivo de la soja en la región”.

A diferencia de sus vecinos, la mayoría de las víctimas de trata de personas identificadas en Brasil son hombres, pues son las víctimas más usuales de la trata con fines de explotación laboral. Sin embargo, la situación de las mujeres también es preocupante. 

La explotación de las mujeres en trabajos domésticos

El número de casos de trabajos domésticos forzados registrados aumentó entre 2018 y 2023. Este tipo de explotación es predominantemente femenino, con las mujeres negras siendo las más vulnerables. 

Este tipo de explotación se vale de prácticas culturales y la necesidad económica de las mujeres, quienes en algunos casos son obligadas a trabajar para una misma familia desde la infancia. El aumento en el número de casos identificados responde, entre otras, a mejores técnicas para identificar e investigar estos casos, que pasaron de 2 en 2018 a 36 en 2023, según el informe. 

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De 248 empleadores que fueron agregados a la “lista suja”, una lista de empresas identificadas por la Secretaría de Inspección del Trabajo por usar mano de obra en condiciones de esclavitud, 43 fueron casos de trabajo doméstico, superando a los infractores recurrentes en las industrias agrícolas como el café (27), la ganadería (22), la producción de carbón (16) y la construcción (12). Aunque la efectividad de esta medida ha sido cuestionada, el cambio refleja la importancia de este tipo de trata de personas dentro del país.  

Adopción ilegal: la otra cara del tráfico de personas

La adopción ilegal, conocida también como “adopción a la brasilera” (“adoção à brasileira”) representó el 9% de los casos de trata registrados por la Policía Federal. Es la finalidad de trata de personas con más procedimientos judiciales en los tribunales estatales (60 casos) entre 2021 y 2023, según los datos presentados en el informe. Sin embargo, es una forma de trata de personas que tiende a ser invisibilizada por la dificultad para probar los casos o la falta de comunicación entre redes de protección a la infancia y las instituciones encargadas del combate a la trata de personas, afirma el informe. 

En un caso reseñado en el informe, un hombre de Portugal traficó al menos tres menores de edad de Brasil hacia ese país por medio de contactos en grupos de Facebook. Una vez las madres daban a luz a los bebés, los registraba a su nombre. Luego pedía un pasaporte y la custodia unilateral para llevarlos a Europa. El hombre contaba con una red de contactos en ambos países, entre ellos abogados y personas intermediarias que recibían a las mujeres antes de que dieran a luz. 

A nivel nacional, los casos de adopciones ilegales están fuertemente vinculados con la trata de personas con fines de explotación laboral en trabajos domésticos. En los últimos años, las autoridades han registrado casos de mujeres que habían sido “adoptadas” por familias que las obligaban a trabajar desde los 7 u 8 años.

Criminalidad forzada: un nuevo lente para las víctimas

La trata de personas con fines de criminalidad forzada es una denominación reciente en el panorama brasilero e internacional, que describe una forma de trata de personas cada vez más relevante. En casos como el brasilero, no existe legislación que tipifique este delito, que se identifica cada vez más, y es clave para evitar criminalizar a las víctimas. 

Este tipo de tráfico usualmente afecta a mujeres. Las víctimas son personas con necesidades económicas o que habían sido forzadas —por medio de amenazas— a traficar drogas por fuera del país, arrestadas y condenadas por este delito. Pero no solo incluye a las personas obligadas a traficar drogas a través de las fronteras del país. 

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En otras ocasiones, las personas son forzadas a trabajar en fábricas clandestinas. En marzo de 2023, las autoridades rescataron a 19 paraguayos en una fábrica de cigarrillos clandestina en el municipio de Duque de Caxias en Río de Janeiro, presuntamente captados por una milicia. En 2022, una operación similar dio como resultado el rescate de 23 paraguayos y un brasilero en la misma zona. 

El alcance de este tipo de explotación va más allá de América Latina. En 2022, el Ministerio de Justicia de Brasil afirmó que al menos 100 personas habrían sido traficadas a Camboya y obligadas a participar en crímenes cibernéticos.  

Imagen principal: Las adopciones ilegales representaron el 9% de los casos de trata de seres humanos registrados en Brasil en los últimos años. Crédito: AP