Las amenazas de las bandas criminales contra el régimen venezolano tras los controvertidos resultados electorales de julio brindaron al gobierno la oportunidad de desacreditar a la oposición y aumentar la actividad militar, una medida que podría resultar contraproducente al reforzar el sentimiento antigubernamental y empeorar las condiciones de seguridad.

Funcionarios de seguridad desplegaron 6.000 soldados y policías en los estados de Guárico y Miranda el 6 de agosto como parte de la Operación Zaraza 2024, según informes de prensa que citan fuentes oficiales.

El despliegue se produjo una semana después de que la banda Tren del Llano rodeara y confiscara armas a funcionarios militares que custodiaban una escuela utilizada como centro de votación en San Francisco de Macaira, Guárico. Esa misma noche, el grupo subió un video amenazando al gobierno en respuesta a la represión generalizada de las protestas después de que las autoridades electorales dieran por ganador de las elecciones presidenciales a Nicolás Maduro.

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El ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela afirmó, sin pruebas, que la oposición política de Maduro había contratado al Tren del Llano y al Tren de Aragua, otra organización criminal venezolana, para ayudar en un golpe de Estado.

Desde entonces, las autoridades han detenido a más de una docena de presuntos miembros del Tren del Llano y han matado a varios presuntos miembros de sus células asociadas o grupos disidentes.

Al menos uno de los arrestados también fue detenido como sospechoso de haber proporcionado atención médica a miembros de la banda.

Las fuerzas de seguridad llevaron a cabo ejecuciones extrajudiciales de al menos dos civiles en San Francisco de Macaira durante la operación, según declaró a InSight Crime un abogado de la organización no gubernamental venezolana Defiende Venezuela.

“No eran miembros de la banda; eran campesinos”, dijo el abogado, que pidió permanecer anónimo por razones de seguridad. “Además, unos muchachos muy jóvenes en el orden de los 20, 25 años de edad, aproximadamente”.

Añadió que la organización también cree que la desaparición de un residente también puede estar relacionada con la operación.

Los militares presuntamente realizaron un bombardeo aéreo contra las comunidades durante una incursión en Acevedo, Miranda, el 13 de agosto, y los soldados lanzaron granadas y dispararon sus fusiles indiscriminadamente, dejando al parecer siete heridos y otros residentes desplazados, según la ONG de derechos humanos Provea, que calificó el ataque como un “abuso de guerra”.

Análisis de InSight Crime 

Maduro ha utilizado el video del Tren del Llano como una oportunidad para criminalizar a sus oponentes políticos. El despliegue militar a gran escala también le permite presentarse como una persona centrada en la seguridad, mientras su legitimidad se encuentra en su punto más bajo.

Pero los abusos de soldados y policías contra civiles pueden reforzar a los grupos criminales a largo plazo. La Operación Zaraza se repite los abusos que las fuerzas de seguridad cometieron contra la población civil durante la Operación Trueno, un despliegue militar previo que tuvo como objetivo el Tren del Llano en Guárico a partir de abril de 2022.

Muchos de los detenidos durante la Operación Trueno fueron inocentes, y algunos presuntos “criminales” eran víctimas que habían sido obligadas a colaborar. La detención de una mujer acusada de prestar asistencia médica al grupo demuestra que la Operación Zaraza está sometiendo a los civiles a la misma revictimización que sufrieron durante la Operación Trueno.

En algunos aspectos, la Operación Zaraza ya ha superado a su predecesora en cuanto a abusos contra la población civil.

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“Una de las diferencias más importantes que hubo entre la Operación Trueno y la Operación Zaraza es que la Operación Trueno no hubo ejecuciones extrajudiciales, al menos no identificadas por [nuestra] organización”, dijo el abogado de Defiende Venezuela. “Creo que la diferencia principal sería el grado de letalidad que puede tener esta operación”.

Los posibles vínculos entre Tren del Llano y la oposición política de Venezuela son poco probables, sobre todo teniendo en cuenta que en Guárico aparecieron graffitis con el nombre de Tren del Llano amenazando a la líder de la oposición, María Corina Machado, antes de su visita en junio.

Sin embargo, la represión postelectoral del Estado dio a la banda la oportunidad de presentarse como partidaria del “pueblo”. Eso puede ayudar al Tren de Llano en su intento de recuperar territorio, aunque obtenga la mayor parte de sus beneficios extorsionando a los residentes.

“Esa acción que ellos desplegaron, más allá de querer proteger al pueblo, es una acción, yo creo que muy, muy alineada, al populismo que tienen estas bandas, de que ellos son como los Robin Hood”, dijo el abogado de Defiende Venezuela.

Añadió que, incluso antes de la operación, las fuerzas de seguridad extorsionaban regularmente a los residentes pobres, mientras que el Tren del Llano suele extorsionar a los productores agrícolas relativamente más ricos. Esto podría significar que muchos vean al Estado como el mayor de dos males, una postura que los nuevos abusos contra los derechos humanos cometidos durante la Operación Zaraza reforzarán.

“Más allá de un tema de seguridad ciudadana, yo creo que el daño principal aquí es un daño al tejido social que se va a seguir profundizando”.

Imagen principal: El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, ofrece una rueda de prensa en Caracas el 30 de julio de 2024, en la que anuncia que el presidente Nicolás Maduro cuenta con la “lealtad absoluta y el apoyo incondicional” de las Fuerzas Armadas en medio de las protestas por la reelección. Crédito: AFP