Las bandas de Haití aprovechan la agitación política para reforzar su control en el país, y han paralizado los esfuerzos nacionales e internacionales para restablecer la ley y el orden.
Viv Ansanm (Viviendo Juntos), la principal coalición de pandillas de Haití, atacó algunas de las pocas zonas de la capital, Puerto Príncipe, que aún no están bajo el control de las bandas, el pasado 19 de noviembre.
La policía y los residentes repelieron los ataques, que marcaron el último episodio de una nueva ola de violencia en la que las bandas han aumentado la presión sobre el consejo electoral de Haití, encargado de organizar las primeras elecciones en el país en casi una década.
Un día antes de los ataques, Jimmy Chérizier, un líder de la banda también conocido como “Barbecue”, exigió la renuncia del consejo electoral y prometió que Viv Ansanm «utilizaría todos sus recursos» para lograrlo, según informó el diario local Le Nouvelliste. Los ataques ocurrieron menos de dos semanas después de que el consejo electoral desatara una crisis política al destituir al entonces primer ministro interino de Haití, Gary Conille.
VEA TAMBIÉN: El primer ministro haitiano renuncia, empujando a Haití hacia territorio desconocido
En las últimas semanas, las bandas han intensificado los ataques en zonas de Puerto Príncipe que no contaban con presencia de pandillas, incendiaron viviendas y obligaron a los residentes a huir.
Los grupos criminales también han atacado a la comunidad internacional. A finales de octubre, un helicóptero de las Naciones Unidas y vehículos de la embajada de Estados Unidos fueron alcanzados por disparos.
Las bandas ahora controlan la mayor parte del área metropolitana de Puerto Príncipe, según estimaciones de la ONU. La escasa fuerza policial de Haití y la misión multinacional de apoyo a la seguridad en el país, dirigida por Kenia y enviada como refuerzo, han ofrecido una resistencia limitada. El consejo electoral de Haití solicitó que la misión, que carece de personal y equipos suficientes, se convierta en una de mantenimiento de la paz a gran escala.
Análisis de InSight Crime
La coalición Viv Ansanm está aprovechando la caótica transición política en Haití y el tambaleante apoyo de la misión multinacional para consolidar su influencia territorial y política en Puerto Príncipe.
Una alianza de facciones de pandillas anteriormente rivales ha dado a los grupos criminales una plataforma unificada para utilizar la violencia con el fin de desestabilizar el país y anular las intervenciones destinadas a restablecer el control del Estado.
A principios de este año, Viv Ansanm lanzó ataques coordinados contra infraestructuras críticas —incluidos edificios gubernamentales ,prisiones, y el principal aeropuerto del país— como parte de una estrategia que forzó la renuncia del entonces exprimer ministro, Ariel Henry.
VEA TAMBIÉN: Ejército aprobado por la ONU para Haití tiene poco chance de erradicar las pandillas
Viv Ansanm surgió a finales de 2023 como una forma de oponerse al despliegue de la misión multinacional de apoyo, considerada una amenaza para el control de las bandas en Puerto Príncipe y otros lugares. La unificación de las pandillas también les ha ayudado a ampliar su control sobre el territorio y las infraestructuras estratégicas, lo que ha aumentado su capital financiero y político frente al gobierno de transición.
La coalición parece ahora centrada en perturbar el consejo electoral, y ha reforzado su control sobre el área metropolitana de Puerto Príncipe, que concentra una parte considerable de los votantes haitianos.
Imagen principal: Un policía despeja las barricadas en llamas instaladas por los residentes para disuadir los ataques de las pandillas en Puerto Príncipe, Haití. Crédito: Odelyn Joseph (Associated Press – editado)



