El robo de carga es un lucrativo negocio ilícito en Costa Rica que involucra un alto nivel de organización y planificación, como lo expone un reciente reportaje de InSight Crime. A continuación explicamos cómo operan las bandas detrás de este negocio.

Dónde atacan las bandas

Las bandas de robo de carga atacan camiones principalmente a lo largo de dos grandes corredores comerciales. El primero es una ruta de 520 kilómetros que atraviesa a Costa Rica de sur a norte, desde la frontera con Panamá en Paso Canoas hasta Peñas Blancas, en la frontera con Nicaragua. Este corredor es utilizado principalmente por conductores internacionales que transitan por el país. El segundo es una ruta de 250 kilómetros que atraviesa el país de este a oeste, conecta los puertos caribeños de Limón con el puerto del Pacífico en Caldera y es utilizada principalmente por conductores costarricenses que entregan mercancía a los puertos para su exportación.

Cómo eligen sus objetivos

Los grupos criminales comienzan por identificar sus objetivos. El sistema aduanero en línea de Costa Rica, la Tecnología de Información para el Control Aduanero (TICA), les permite ver qué tipo de productos hay dentro de los contenedores ingresando la placa del camión o el número del contenedor en el sistema. Los criminales pueden obtener estos números a través de un trabajador de aduanas, de las empresas de transporte, o mediante vigías que anotan los números cuando los camiones salen de las zonas fronterizas y los puertos.

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Las autoridades y los expertos de la industria estiman que los criminales reciben información privilegiada del sistema aduanero regional en línea utilizado para rastrear productos que transitan por Centroamérica, la Declaración Única Centroamericana (DUCA). La DUCA contiene los productos que transportan los camiones y su valor total, la información del vehículo y las credenciales del conductor. Sin embargo, solo los agentes de aduanas y las personas involucradas en el proceso de transporte terrestre, como conductores, agentes de carga o dueños de empresas de transporte, tienen acceso a ella.

Cómo detienen el camión

Una vez que las bandas han identificado sus objetivos, utilizan diversos métodos para robar el camión. A veces emboscan al conductor mientras descansa a un costado de la carretera, en un estacionamiento de camiones o en el parqueadero de un restaurante. Otras veces, utilizan dos o tres autos para encerrar al camión mientras circula por la carretera y lo obligan a detenerse, o se acercan al camión en zonas donde debe reducir la velocidad, como al cruzar puentes de un solo carril o en semáforos. Los equipos de asalto incluso se han hecho pasar por policías para engañar a los camioneros y hacer que se detengan en la carretera. Las empresas de transporte suelen rastrear los camiones con GPS, pero las bandas desactivan los rastreadores con inhibidores de señal.

Qué le sucede al conductor

Generalmente, dos miembros de la banda abordan el camión, uno por cada lado, y encañonan al conductor. Pueden ofrecerle dinero para que coopere, pero si el conductor se niega, lo obligan a meterse en la cabina-dormitorio, lo amarran, le tapan la boca y con frecuencia lo golpean. Durante estos asaltos algunos conductores han sido asesinados o han resultado gravemente heridos.

Después de someter al conductor, uno de los miembros de la banda con experiencia en el manejo de camiones conduce el camión lejos del lugar del robo. El equipo de asalto suele abandonar al conductor, amarrado y amordazado, a un costado de la carretera y lleva el camión y el contenedor a una bodega. En ocasiones también pueden conducir el camión a un tramo aislado de la carretera, en donde desenganchan el contenedor y lo conectan a un camión diferente. Luego llevan la mercancía robada a una bodega y dejan al conductor amarrado dentro del camión original.

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A dónde va la carga

Según los investigadores policiales, las bandas de robo de carga tienen bodegas ubicadas por todo Costa Rica y dentro de su nómina hay intermediarios encargados de contactar compradores de pequeños locales comerciales a quienes les entregan los productos robados luego que las noticias del robo se enfríen. Los compradores venden los productos robados al público por la mitad o una cuarta parte de su precio de mercado.

Si bien estos grupos criminales parecen operar principalmente dentro de Costa Rica, el robo de carga afecta a países de toda la región. Se ataca a conductores a lo largo de Centroamérica, a menudo cuando transportan carga destinada a otros países. Los robos también golpean los ingresos fiscales regionales, debido a que los impuestos sobre mercancías internacionales no se pagan hasta que los productos llegan a su destino final.

InSight Crime trabaja directamente con empresas y gremios de la industria para ayudarles a comprender y gestionar los riesgos del crimen organizado, incluido el robo de carga y muchas otras amenazas en América Latina y el Caribe. Con base en la misma investigación de campo y las redes investigativas detrás de este reportaje, ofrecemos diagnósticos personalizados, sesiones informativas y servicios de análisis y monitoreo por ruta o por país. Si el robo de carga u otras amenazas criminales afectan sus operaciones, con gusto conversaremos sobre cómo podemos apoyarle. Contáctenos en info@insightcrime.org