Las bandas de Durán son infames por su actual papel en la violencia y criminalidad en el municipio, pero su relación con las comunidades donde operan es complicada. Algunos líderes criminales invierten en capital social sustituyendo a instituciones estatales ausentes, corruptas o incompetentes, proporcionando seguridad e incluso servicios a cambio de beneficios para sus operaciones.

En las últimas dos décadas, la mayoría de las bandas de Durán se han transformado en organizaciones más sofisticadas. Cada vez más, los actores criminales del municipio se han concentrado en aumentar su capital político infiltrando las instituciones municipales. Luego, usan este capital político para asegurar lucrativos contratos de obras públicas, legalizar títulos de propiedad, enterarse de nuevos proyectos de desarrollo, explotar a los residentes que no tienen acceso a servicios públicos como agua potable y recolectar sobornos. 

*Este artículo forma parte de una investigación que explora las dinámicas criminales en Durán, el epicentro del crimen organizado en Ecuador y una de las ciudades más violentas del mundo en 2023. Lea los otros capítulos de la investigación aquí y descargue el informe completo aquí.

La transformación criminal en Durán se da mientras el rol de Ecuador como un punto de tránsito clave para la cocaína está creciendo. Las bandas de Durán, ahora involucradas con redes criminales nacionales e internacionales, usan estas conexiones para acceder a recursos financieros que les permiten profundizar su poder.

Capital socio-criminal en Durán

Como se ha señalado, Durán se ha desarrollado de forma desorganizada e informal, y la caótica evolución del municipio ha provocado otros muchos problemas en cascada. La base de recaudación de impuestos es escasa, lo que dificulta la financiación de escuelas públicas, servicios sociales e infraestructura. La presencia de las fuerzas del orden es escasa y desigual. Los servicios municipales básicos, como el agua y la vivienda, se han convertido en negocios extremadamente depredadores. Y la industria legítima que se asienta en Durán está dispersa, aparentemente al azar, sin tener en cuenta las necesidades del público y sin una cámara de comercio fuerte que ayude a impulsar las asociaciones público-privadas.

La naturaleza desordenada e improvisada del municipio ha dificultado también la construcción de un sentido de comunidad. Es, como sugiere su apodo, simplemente un lugar para dormir más que para vivir o, más recientemente, debido a la violencia, un lugar del que escapar. En este entorno transitorio e inestable, la sociedad civil y los grupos religiosos luchan por construir unas bases financieras y sociales sólidas. Y esfuerzos más ambiciosos como la Feria de Durán y programas educativos como la escuela técnica local se han desvanecido.

Los barrios de Puerto Santa Ana (izquierda) y Cerro Las Cabras (derecha) se encuentran uno frente al otro a orillas del río, ofreciendo a los residentes de ambos lugares vistas de un mundo muy diferente. Guayaquil y Durán, Ecuador. Crédito: Gavin Voss. 21 de abril de 2024.

Hasta cierto punto, las organizaciones criminales han ocupado este vacío, según dijeron a InSight Crime residentes, expertos y funcionarios y exfuncionarios del gobierno. En parte, esto está relacionado con su capital económico y el control de estos recursos, y en parte con su disposición a utilizar la violencia. En algunos casos, han creado su propio contrato social con las comunidades en las que operan. A veces son los líderes de estos grupos quienes fomentan estos acuerdos; otras veces, los contratos son un subproducto de la ética y las normas de los grupos que prohíben las actividades criminales depredadoras en sus propias comunidades.

El ejemplo más destacado de estos contratos sociales informales es el Cerro Las Cabras. Allí, el líder de la banda local, Carlos Humberto Silva Vinueza, alias “El Llorón”, y su grupo criminal se han convertido en la fuerza del orden de facto y en uno de los principales benefactores de la comunidad. La organización de El Llorón prohíbe la extorsión, el robo, el secuestro y la violencia, y castiga a los transgresores, como los consumidores de drogas y los ladrones.

“Si encuentran a alguien robando, los chicos que pertenecen a la banda los buscan por el sector y les caen a palos y les dicen que no regresen más”, dijo un residente a InSight Crime. 

Residentes y líderes comunitarios también dijeron que la banda organiza eventos sociales y, alrededor de Navidad, entrega comida y regalos. El grupo de El Llorón también podría estar financiando actividades para jóvenes. Un líder comunitario que ha organizado eventos sociales alrededor de Durán le comentó a InSight Crime que El Llorón ofreció financiar sus eventos; el líder dijo que habían rechazado la oferta.

A cambio, algunos residentes de Cerro Las Cabras proveen un flujo de información constante al grupo, alertándolos cuando vehículos o personas desconocidas entran al barrio. También les avisan cuando hay presencia de las fuerzas de seguridad en el área y esconden a miembros del grupo durante los operativos. 

El Llorón es uno de los líderes criminales más antiguos de Durán, pues opera en Cerro Las Cabras desde hace más de una década. Y no es claro que pasaría si llegara a ser asesinado —si la relación recíproca entre la comunidad del Cerro Las Cabras y su grupo criminal depende de él, o si, con el tiempo, se ha convertido en la norma entre el grupo y la comunidad.

Al norte, en el barrio El Arbolito, el líder de los Chone Killers, Gutemberg Andrés Rodríguez, alias “Bob Marley”, ha hecho una inversión similar en su comunidad, según un residente e informes de medios de comunicación. Marley prohíbe el robo, los secuestros y las extorsiones a quienes viven en el barrio y es conocido por castigar a quienes desobedezcan. Los castigos pueden incluir cortar las extremidades de los presuntos criminales, según registros de prensa. Su facción no extorsiona como tal a los comerciantes locales, pero les cobra un “impuesto de seguridad”. A cambio, su grupo mantiene a las otras bandas y las fuerzas de seguridad fuera de su territorio, evitando que extorsionen a la comunidad o a sus negocios.

“Todos los negocios pagan vacuna”, dijo un sociólogo y politólogo que vive en Durán. “La gente está contenta porque no hay robos. Ellos son el gobierno en el territorio”. 

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Sin embargo, la situación en Durán es dinámica y las prioridades han cambiado en los últimos años, especialmente a medida que la competencia criminal y la violencia ha aumentado. Residentes y autoridades dijeron que las bandas en territorios disputados, como Cerro Redondo y Los Helechos, son más depredadoras y violentas con las comunidades.

Las fuentes también diferenciaron entre los Latin Kings y los Chone Killers. En barrios controlados por los Latin Kings, como Una Sola Fuerza (una zona de 288 Hectáreas), Primavera 2 y Recreo 4 y 5, hay menos reportes de extorsión, secuestro, robos y asaltos, según residentes, expandilleros y oficiales del gobierno que hablaron con InSight Crime. 

“Están esos señores ahí en la cancha y fuman cosas así, pero nunca me han hecho nada. Las riñas son entre ellos”, le dijo a InSight Crime una residente de Durán. “Son personas feas, pero que me hayan asustado, no”.

Pero en las zonas controladas por los Chone Killers, la comunidad sufre más de extorsiones, secuestros y violencia, dijeron residentes de la zona y autoridades. En el sector central de Oramas González, por ejemplo, la facción de los Chone Killers aterroriza a la comunidad, como demuestran las estadísticas de homicidios a las que InSight Crime tuvo acceso. De acuerdo con una profesora, los estudiantes y sus padres, así como los demás maestros, son objetivos de robos y secuestros exprés desde que salen de las puertas del colegio.

“El colegio se vuelve una isla porque alrededor ha habido muchos sicariatos, muchas muertes”, dijo la profesora, haciendo eco de lo que afirmaron las autoridades.

En algunas zonas de Durán, las escuelas se han convertido en islas de paz en medio de un mar de violencia; en otras, en zonas de reclutamiento de pandillas. Durán, Ecuador, junio de 2024. Crédito: Anastasia Austin, InSight Crime.

La diferencia podría estar, en parte, asociada a la forma en que cada grupo controla a sus miembros. Las reglas internas de los Latin Kings prohíben a sus miembros participar en actividades criminales predatorias en sus propios barrios. Los Chone Killers, sin embargo, no parecen tener reglamentos o normas internas sobre cómo tratar a la población civil en las zonas bajo su control, según le dijeron a InSight Crime en varias ocasiones residentes, oficiales de seguridad, y líderes comunitarios. De hecho, la victimización de la comunidad por parte de los Chone Killers parece estar definida por la actitud del líder local.

Por supuesto, los grupos criminales también usan sus recursos económicos para ganarse el favor de las comunidades. Residentes, expertos y oficiales de seguridad le dijeron a InSight Crime que las bandas emplean regularmente a lugareños como vigilantes, informantes, mensajeros, vendedores y cobradores de deudas. Durante nuestra investigación, también escuchamos varios testimonios de menores que buscaban trabajar con las bandas locales. La pandemia pudo haber exacerbado esta codependencia.

“Ecuador era pobre, pero no tenía hambre”, dijo un ex asesor del gobierno y experto en crimen organizado enfocado en Durán a InSight Crime. “Llega la pandemia. Y en las zonas más conflictivas del país tienes una economía esencialmente informal. No hubo ninguna política pública para evitar el hambre en esos territorios, y el crimen organizado comienza a reclutar masivamente”.

Esta influencia no se limita a la economía ilegal. A medida que las bandas han evolucionado, también han empezado a emplear personas en negocios informales y legales. Estos incluyen trabajos para sus propios miembros, familiares y aliados que trabajan con el gobierno municipal, así como quienes trabajan con empresas de servicios públicos, servicios de agua y proyectos de obras públicas. Como se señala en la sección de capital político, más adelante, las bandas han expandido estas oportunidades de empleo en proporción directa a sus conexiones políticas.

Un niño deambula por las calles sin pavimentar de El Recreo, uno de los barrios más vulnerables de Durán. Durán, Ecuador. Crédito: Anastasia Austin, InSight Crime.

La reciente incursión de las bandas en el tráfico de tierras también es notable. De acuerdo con funcionarios del gobierno, un sociólogo y politólogo local y residentes, muchos líderes criminales tienen más control y poder de decisión sobre las invasiones, el desarrollo y la legalización de tierras en zonas residenciales dentro de sus bastiones. A medida que han asumido un papel más grande y desplazado a los traficantes antiguos, se han convertido en los guardianes de lo que sería el premio más preciado en la comunidad: una casa.

Capital político-criminal en Durán

En los últimos años, las redes criminales han adquirido capital político al apoderarse de puestos clave del gobierno y transformando estas funciones en fuentes de poder económico y social. El control de estos puestos no solo abre nuevas vías de ingresos y facilita el lavado de dinero —que se detalla en la siguiente sección sobre capital económico—, sino que también permite a los criminales construir capital social. Crean puestos de trabajo en el gobierno, influyen en las obras públicas y ejercen control sobre la tenencia de la tierra, solidificando su control sobre las comunidades.

Una de las formas en que los actores criminales consiguen influencia en el gobierno local es a través del apoyo político y financiero directo a las campañas para la alcaldía. Los actores criminales, incluidas las bandas de Durán y los intermediarios criminales, se acercan a los candidatos antes y durante el ciclo electoral y ofrecen los votos de barrios específicos o incluso financiar directamente la campaña de un candidato a cambio de influencia, según residentes, agentes de policía y expertos en crimen organizado. A cambio, los dirigentes electos nombran a aliados de los grupos criminales en puestos clave del municipio, como seguridad pública, tránsito, obras y servicios públicos.

Durante el gobierno de la exalcaldesa de Durán, Alexandra Arce (2014-2019), varias docenas de miembros de los Latin Kings trabajaban para la alcaldía en la limpieza de calles y en proyectos de construcción. Otros desempeñaron puestos administrativos de tiempo completo, incluyendo en la legalización de tierras, según Arce, aunque no especificó en qué departamento trabajaban. En aquella época, algunos Latin Kings también estaban iniciando una actividad política más directa a escala nacional, sobre todo Ronny Aleaga, oriundo de Durán y firme aliado de Arce, que más tarde fue diputado en el Congreso.  Cuando Dalton Narváez asumió la alcaldía (2019-2023), empezó una nueva era de penetración criminal en el gobierno municipal. Mientras los Latin Kings seguían teniendo influencia en obras públicas y legalización de tierras, según funcionarios y exfuncionarios municipales, Narváez abrió la puerta a otro poderoso actor criminal: Washington Sellán Hati, alias “Washo”.   

Washo comenzó a construir su red de corrupción en el período previo a las elecciones de 2019 mediante la presunta financiación de la campaña de Dalton Narváez, según exfuncionarios de la administración de Narváez, líderes empresariales y funcionarios gubernamentales en ejercicio, con conocimiento de primera mano del esquema. Narváez negó vehementemente que Washo estuviera apoyando de alguna manera su campaña.

Una de varias fotografías de Washo y Narváez juntos en lo que parece ser un evento social. Crédito: anónimo por razones de seguridad.

Sin embargo, Washo pudo colocar a miembros de su círculo íntimo, incluidos amigos cercanos y familiares, en puestos gubernamentales, incluso en la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Durán (EMAPAD), la Autoridad de Tránsito de Durán (ATD), los bomberos y el registro de la propiedad, dijeron las fuentes (ver el estudio de caso de Washo). Narváez le dijo a InSight Crime que nunca habría permitido a sabiendas de que alguien con vínculos criminales fuera contratado por el municipio.

“Yo jamás contraté con grupos delincuenciales. Jamás”, dijo. “Siempre estaba con mis directores del área, que eran los filtros, [pidiéndoles] que se controle que no vengan dineros ilícitos a financiar obra ni que se contrate con grupos delincuenciales”.

Washo fue asesinado en Durán en mayo de 2023 en circunstancias misteriosas. Y Julio Alberto Martínez, alias “Negro Tulio”, quien lidera una facción disidente de los Chone Killers, parece haber heredado al menos parte de la infraestructura municipal de Washo. El líder de la banda ha tenido familiares y miembros de su círculo íntimo en puestos intermedios en la Empresa Pública Municipal Registro de la Propiedad, los bomberos y la ATD, según funcionarios de seguridad actuales, exfuncionarios del gobierno, un antiguo miembro de la campaña del alcalde actual, Luis Chonillo, y líderes empresariales.

Hay varias formas en las que estos puestos generan ganancias para Negro Tulio o la facción que los controle. Tanto la ATD como los bomberos son conocidos por solicitar y cobrar sobornos, y el grupo se lleva un porcentaje de ellos, según funcionarios del gobierno en ejercicio y retirados, líderes empresariales, un sociólogo y politólogo local y residentes. La banda también utiliza vehículos oficiales de los bomberos para mover drogas y armas ilegales, según varios funcionarios del gobierno. 

La ATD también proporciona inteligencia. Gestiona un sofisticado sistema de cámaras de tráfico, que puede dar apoyo operativo a la actividad criminal, según exfuncionarios del gobierno y líderes comunitarios. Y a menudo dispone de información sobre operaciones de seguridad con antelación. Muchas de estas instituciones, incluidos los bomberos y la ATD, gestionan contratos públicos, lo que, según las fuentes, es la mayor fuente potencial de ingresos para criminales, quienes pueden simplemente desviar dinero de estos contratos.

“Son instituciones que manejan recursos, generan dinero, tienen su propio presupuesto”, dijo un oficial del gobierno a InSight Crime. “Es atractivo [para los criminales] porque pueden ser parte de procesos de contratación”. 

Otra institución clave en la que Negro Tulio ha ejercido su influencia ha sido en el Registro de Propiedad. Este acceso facilitó la toma de control por parte de su facción del negocio del tráfico de tierras, una fuente vital de poder económico y social en Durán. También pudo haber proporcionado una mirada interna a los proyectos de desarrollo e infraestructura bajo consideración, lo que posicionó a Negro Tulio para asegurar contratos de obras públicas en esos espacios.

Actores criminales como los Chone Killers también utilizan amenazas de violencia y sobornos para inducir a la municipalidad a otorgar contratos de obras públicas a empresas vinculadas a sus líderes, según dijeron a InSight Crime un ex miembro de la campaña de Chonillo, un exfuncionario del gobierno, un sociólogo y politólogo, y el propietario de una empresa constructora que trabaja con contratos del gobierno.

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Luego de la detención y extradición del Negro Tulio a Ecuador, sus operadores municipales se convirtieron en objetivos. En agosto de 2024, la policía de Ecuador arrestó a 23 personas, entre ellas presuntos miembros de los Chone Killers pertenecientes a la facción de Negro Tulio, con influencia en el gobierno municipal de Durán, el Registro de Propiedad, los bomberos y la ATD.

“[Algunos de los detenidos] tienen una larga data de permanencia en los tres últimos periodos de los alcaldes del cantón Durán”, dijo Freddy Sarzosa, director general de Investigaciones de la Policía Nacional, en una rueda de prensa posterior al operativo.

Como se mencionó anteriormente, una de las instituciones más importantes para mantener a los funcionarios públicos corruptos en sus puestos es el sindicato de trabajadores, que ejerce influencia sobre las prácticas de contratación y despido en el municipio. Chonillo y miembros de su administración afirman que el sindicato ha hecho que sea casi imposible para la administración actual purgar la fuerza laboral. De hecho, cientos de trabajadores se unieron al sindicato “a último minuto”, justo antes de que Chonillo asumiera el cargo, según el alcalde. Sin embargo, otras fuentes —incluidos ex miembros de la campaña de Chonillo— dicen que su administración ha sido lenta en abrir investigaciones sobre presuntos aliados de Chone Killers que trabajan en la alcaldía y sus entidades adscritas.

Dos exfuncionarios del gobierno dijeron a InSight Crime que la influencia de Negro Tulio se extendía hasta la administración del sindicato de trabajadores, ninguno de los cuales fue arrestado en el operativo de agosto.

Aún queda por ver si las operaciones de agosto causarán algún impacto en la red de corrupción de Negro Tulio o si estos puestos simplemente pasarán a manos de otras facciones criminales como sucedió después de la muerte de Washo.

InstituciónMisión¿Por qué la buscan los criminales?Influencia criminal
Empresa Pública Municipal Registro de la PropiedadSupervisa el registro de títulos de propiedad de la tierra.Facilita el acceso a la información sobre la propiedad. Influye en la concesión o denegación de títulos y escrituras de propiedad.
La facción del Negro Tulio de los Chone Killers
Dirección General de Planeamiento, Ordenamiento y TerrenosPlanifica, regula y supervisa el desarrollo ordenado y sostenible del municipio. Importante para el tráfico de tierras. Influye en la zonificación, la legalización de asentamientos ilegales y el desarrollo. Este es el departamento del que Santos Burgos fue director general.Desconocido
BomberosRespuesta a emergencias: incendios, rescates, atención pre hospitalaria e incidentes con materiales peligrosos. Supervisar una serie de permisos e inspecciones. Influencia en la adjudicación de contratos de obras públicas. Acceso a información privada y a vehículos gubernamentales que pueden servir de tapadera para operaciones criminales. Una fuente de ingresos extra procedente de la extorsión “oficial”.La facción del Negro Tulio de los Chone Killers
Policía Nacional de Ecuador Supervisar la seguridad ciudadana y el orden público, garantizar la seguridad.Acceso a información privada sobre operaciones de seguridad.Desconocido

Autoridad de Tránsito de Durán (ATD) 
Gestionar, administrar, regular y controlar el flujo de transporte a través de Durán. Expedir multas por infracciones de transporte.Influencia sobre los adjudicatarios de obras públicas. Acceso a información privada, incluyendo las operaciones de las fuerzas de seguridad y las grabaciones obtenidas a través de la red de cámaras del ECU 911. Una fuente de ingresos extra procedente de la extorsión “oficial”.La facción del Negro Tulio de los Chone Killers
Sindicato de Trabajadores MunicipalesNada declarado en línea, pero en teoría, debe proteger los derechos de los oficiales municipales de nivel medio y alto.Acceso a la influencia del sindicato (amenaza de litigio, honorarios o indemnizaciones por despido costosas) para influir en quién permanece empleado por el gobierno municipal.La facción del Negro Tulio de los Chone Killers

Capital económico-criminal en Durán

A medida que el papel de Ecuador en el tráfico de drogas transnacional crecía y empezaban a entrar en el país sumas asombrosas de dinero ilícito, los grupos criminales nacionales adquirieron la capacidad de corromper a funcionarios políticos, judiciales y de seguridad de alto nivel, al tiempo que superaban en poder y recursos a las fuerzas de seguridad del país. Parte de esta riqueza y sofisticación ha llegado a las bandas locales de Durán, que se han convertido en proveedores de servicios para estos grupos criminales más grandes. El capital económico utilizado para participar en campañas políticas, contratos de obras públicas y otros negocios procede, en parte, de la relación que las bandas de Durán han cultivado con redes criminales más grandes. 

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Los líderes criminales son propietarios de empresas, que van desde lavanderías y peluquerías hasta camaroneras y empresas de construcción, según expertos en seguridad, líderes empresariales y funcionarios y exfuncionarios del gobierno. Las empresas son fuentes de ingresos y proporcionan los medios para que los grupos laven ingresos ilícitos, especialmente las empresas de construcción y de prestación de servicios que trabajan con el gobierno en contratos de obras públicas, según dijeron a InSight Crime contratistas, abogados, funcionarios y exfuncionarios del gobierno.

De hecho, los contratos de obras públicas son un ejemplo importante de la interacción entre el capital político, social y económico de las redes criminales. Washo, por ejemplo, tenía acciones en varias empresas, entre ellas las especializadas en transporte de mercancías y construcción de redes de alcantarillado —entre otras—, que competían por los contratos de obras públicas. Según fuentes cercanas a Washo y varios expertos en crimen organizado, Washo era un aliado muy cercano de Narváez. Y las fuentes afirman que Washo utilizaba esta influencia para conseguir contratos de obras públicas para sus empresas. En entrevista con InSight Crime, Narváez negó cualquier conexión personal o profesional con Washo.

La entrada a una de las «invasiones» de Durán, donde los servicios públicos, como carreteras pavimentadas y agua potable, son sumamente deficientes. Durán, Ecuador, junio de 2024. Crédito: Anastasia Austin, InSight Crime.

El proceso a través del cual Washo lavó los ingresos de sus actividades criminales merece una mirada más profunda, ya que es parte de una historia más amplia sobre el equilibrio criminal en Durán. Según fuentes cercanas a Washo y varios analistas y expertos en crimen organizado, Washo contrataba a miembros de cualquiera de las bandas con mayor presencia en el territorio para ejecutar contratos en esa zona. El resultado era una especie de pax mafiosa en Durán, según las fuentes, ya que cada una de las bandas se beneficiaba.

El análisis ayuda a entender por qué la muerte de Washo marcó un antes y un después en Durán. No solo estaba en la intersección de las bandas y el poder político, sino que también fue el arquitecto del cese al fuego de facto. Es imposible saber si este cese al fuego se habría mantenido debido a las fuerzas externas que cada vez invaden más Durán. De hecho, pudo haber sido una víctima de esta guerra más amplia en Ecuador.

Tipo de capital Servicio/ acción de las bandasBeneficiario/ Objeto¿Qué reciben las bandas a cambio?
SocialSeguridad, servicios básicos, llenar el vacío estatalComunidades de DuránControl sobre el territorio donde pueden obtener ganancias de la venta de drogas, resguardar víctimas de secuestros, bienes robados, y almacenar grandes cantidades de droga, entre otras.
SocialBeneficios económicos (comida, dinero)Miembros vulnerables de las comunidadesRedes de inteligencia, ganancias de la venda de drogas al detal (microtráfico).

Social
Beneficios económicos (comida, dinero)JóvenesReclutamiento de nuevos miembros.
SocialProtección del crimen comúnNegocios de Durán Extorsiones, vacuna.
PolíticoApoyo político: campañas y votos en barrios bajo su controlOficiales electosInfluencia política y puestos en instituciones claves (bomberos, registros) que facilitan su actividad criminal. 
Contratos públicos (incluyendo a través del control de instituciones que adjudican esos contratos, como la ATD). 
Ganancias directas provenientes de instituciones clave (extorsión “oficial”, bomberos).
PolíticoFinanciación de campañas Oficiales electosIgual que el anterior.
PolíticoSeguridad – protección armadaOficiales electos y sus equiposIgual que el anterior.
EconómicoTransporte y acopio local de cargamentos de cocaína para exportaciónRedes criminales nacionales y transnacionalesCargamentos de armas, entre ellas armas de alto calibre, nuevos reclutas dentro de prisión, apoyo logístico y financiero.

Créditos de la investigación:

Escrito por: Anastasia Austin

Editado por: Steven Dudley, María Fernanda Ramírez, Liza Schmidt, Lara Loaiza

Investigación adicional: Gavin Voss, María Fernanda Ramírez, Steven Dudley

Verificación de datos: Lynn Pies, Salwa Saud

Dirección creativa: Elisa Roldán Restrepo

Diagramación de PDF: Ana Isabel Rico

Gráficos: Juan José Restrepo, María Isabel Gaviria

Redes sociales: Camila Aristizábal, Paula Rojas