La noche del 10 de abril de 2024, en la capital de Chile, Santiago, el teniente Emmanuel Sánchez vio un automóvil con cinco hombres sospechosos de robo. Se identificó como parte de los Carabineros, uno de los dos principales cuerpos de seguridad de Chile, y se interpuso frente al vehículo, mientras levantaba su arma con la esperanza de poder arrestar al grupo. En lugar de rendirse, abrieron fuego, propinándole 14 tiros.
Un año antes, la noche del 5 de abril de 2023, otro carabinero, Daniel Palma, fue asesinado a tiros después de acercarse a un automóvil mientras estaba de servicio en otro barrio de Santiago. El arma del crimen también había sido utilizada en dos tiroteos previos y un secuestro, todos vinculados al Tren de Aragua, según los investigadores.

*Este artículo es el sexto de la investigación “Tren de Aragua, entre la realidad y la ficción”, que analiza las verdades y mitos sobre la banda, así como su expansión, tácticas actuales y las posibles transformaciones que podría experimentar en el futuro. Lea la investigación completa aquí.
La policía chilena no estaba acostumbrada a ser atacada a tiros, mucho menos durante controles de tráfico. Pero los carabineros descubrieron que, a los ojos de los recién llegados miembros de las bandas, se habían convertido en blancos.
“Cuando matan a un carabinero, y más en las circunstancias en las que ha sido, le da al corazón del pueblo”, comentó un carabinero que prefirió permanecer en el anonimato a InSight Crime. “Es un punto de inflexión para todos”.
La experiencia de los criminales venezolanos con la policía de su país, conocida por disparar a la mínima provocación, los hace más propensos a escalar innecesariamente las interacciones con los Carabineros, un cuerpo policial mucho más profesional.
“Cuando nosotros detenemos un venezolano su reacción es de salvaguardar su vida”, agregó el carabinero.
En Chile, los elementos vinculados al Tren de Aragua encontraron un país que no había experimentado algo similar al grupo criminal transnacional, y la banda venezolana aprovechó esa falta de experiencia a su favor.
Sembrando las semillas
Cuando la policía colombiana arrestó al cofundador del Tren de Aragua, Larry Álvarez Núñez, alias “Larry Changa”, en una mansión en el departamento de Quindío el 1 de julio de 2024, marcó la detención de mayor perfil relacionada con la organización hasta la fecha. Si bien el Ministerio de Defensa de Colombia declaró que Changa había liderado la expansión del grupo en el país, su influencia tal vez fue aún más evidente a miles de kilómetros al sur.
Changa llegó a Chile en 2018 y, a diferencia de muchos de los miembros de la banda que más tarde harían del país su hogar, lo hizo legalmente y con un estatus migratorio regular. Esto fue aún más notable dado que había escapado de la prisión de Tocorón en 2015.
Mantuvo un perfil bajo, montando pequeños negocios, e incluso frecuentaba el centro de Santiago para vender arepas, un alimento a base de maíz popular en Venezuela. Sin embargo, sus planes eran más ambiciosos.
“Seguramente tiene que haber tenido una misión dentro de la organización, que era analizar el contexto de la posibilidad de intromisión del Tren de Aragua en el territorio nacional”, dijo a InSight Crime Ignacio Castillo, director de la Unidad Especializada en Crimen Organizado de la Fiscalía General.
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Según los fiscales, Changa era responsable de supervisar lo que sería la primera célula vinculada al Tren de Aragua que los investigadores chilenos identificarían en la región norteña de Tarapacá. Liderada por Carlos González Vaca, alias “Estrella”, esta célula tomó el control de los cruces fronterizos y se estableció en la ciudad de Iquique.
Changa abandonó el país en 2022, a medida que aumentaba la presión en su contra, pero para ese momento, el Tren de Aragua y sus células relacionadas ya se habían expandido más allá de Tarapacá y profundamente en Santiago.
Arica: una ciudad trastornada
Chile ha sido durante mucho tiempo uno de los países más seguros de Suramérica y, en comparación con algunos de sus vecinos regionales, relativamente libre de crimen organizado. Sin embargo, esa bendición fue precisamente lo que hizo que el país no estuviera preparado para la expansión de las bandas de origen venezolano una vez que llegaron.
“Se habrían dado cuenta de básicamente tres cosas: primero, que no tenían competencia; segundo, que el mercado era atractivo y tercero, que tampoco había mucha dificultad en buscar mecanismos para lavar dinero o para ocultar los bienes”, dijo Castillo.
Al igual que en Colombia y Perú, los elementos del Tren de Aragua siguieron el camino de los migrantes venezolanos hacia Chile, y convirtieron a esos migrantes en sus primeras víctimas. El grupo eligió ubicaciones con mínima competencia criminal local, como Arica, a unos 15 kilómetros de la frontera norte con Perú.
Allí, la facción del Tren de Aragua vinculada a Los Gallegos, otra célula originaria de Perú, empleó la misma estrategia adoptada por el grupo de Estrella en Tarapacá: controlar los cruces fronterizos y el tráfico de migrantes, para luego dominar los mercados criminales. El grupo integró sus crímenes, traficando mujeres migrantes con fines de explotación sexual y obligando a otros migrantes que cruzaban la frontera a cargar drogas.
El grupo llegó a la ciudad de Arica en 2021, pero se estableció firmemente en 2022, forzando su entrada empezando por Cerro Chuño, un asentamiento improvisado que alberga a unos 3.000 residentes, y en donde expulsó a varios de sus habitantes a punta de pistola.
También asesinaron a varias personas, en su mayoría colombianas, pero no por una disputa de bandas, según Melissa Figueroa San Martín, abogada regional del Instituto Nacional de Derechos Humanos de Chile.
“El pecado que ellos habían cometido era que no se habían ido cuando ellos les habían ordenado salir”, dijo Figueroa a InSight Crime.

La ubicación estratégica del asentamiento lo hacía un territorio codiciado por la banda que quería un centro de operaciones fuera de la vista de las autoridades. Las trabajadoras sexuales que se negaban a pagar extorsión y, en general, cualquier persona que el grupo considerara su enemigo, eran llevadas a una casa de tortura en Cerro Chuño, según el fiscal de Arica, Mario Carrera.
Un presunto miembro que no siguió las órdenes fue encontrado muerto en esa casa en junio de 2022. Once meses después, la policía descubrió los cuerpos de dos hombres, escondidos bajo cemento en otra casa en Cerro Chuño. Los investigadores creen que los miembros de Los Gallegos habían enterrado vivos a ambos cinco meses antes.
La violencia escaló cuando una facción de Los Gallegos se separó y creó un grupo disidente, el Tren del Coro, lo que desató una disputa que contribuyó a convertir a Arica en la capital de asesinatos de Chile en 2022. Esto atrajo la atención de las fuerzas de seguridad, que se encontraron bajo una enorme presión política. Varias operaciones de seguridad, que resultaron en decenas de arrestos, ayudaron a desmantelar ambos grupos vinculados al Tren de Aragua, lo que redujo la tasa de homicidios en 2023.
En marzo de 2025, 34 miembros de Los Gallegos fueron sentenciados por delitos como asesinato, trata de personas para explotación sexual y tráfico de drogas. Félix Anner Castillo Rondon, alias “Pure Arnel”, el hombre que las autoridades chilenas han identificado como líder de Los Gallegos, sigue prófugo, aunque fue uno de los seis prominentes miembros del Tren de Aragua sancionados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en julio de 2025.
Por un tiempo, parecía que las detenciones habían eliminado las perspectivas de Los Gallegos en Arica. Sin embargo, el fiscal regional culpó del resurgimiento de la violencia en 2025 a la continuación de los enfrentamientos entre la banda y el Tren del Coro, informó El Mostrador, destacando la renuencia de Los Gallegos a abandonar el territorio que habían adquirido con sangre y violencia.
Transformando el panorama criminal de Chile
Las células del Tren de Aragua en Chile han desarrollado un amplio repertorio criminal, involucrándose en el tráfico de migrantes, trata de personas, explotación sexual, extorsión y tráfico de drogas, como ocurre en Colombia y Perú.
A pesar de estar involucrados en el tráfico de drogas a pequeña escala hacia Chile para abastecer el mercado nacional, el Tren de Aragua no ha priorizado el narcotráfico.
“No hemos visto que pretendan tener control sobre espacios que sean relevantes para el tráfico de drogas, como un puerto, por ejemplo”, dijo Castillo.
Sin embargo, el descubrimiento en mayo de 2023 de que el Tren de Aragua había adquirido dos autobuses con el propósito de transportar migrantes y drogas desde el norte del país a Santiago resalta la convergencia entre las diversas economías criminales de la organización.
Ciertas células también han adoptado el secuestro extorsivo, en el que secuestran a las víctimas de extorsión que se niegan a pagar y se obliga a los objetivos específicos a pagar un rescate. Los secuestros aumentaron un 68% a nivel nacional entre 2021 y 2022. Si bien muchos de estos estaban relacionados con disputas familiares, las regiones con células prominentes del Tren de Aragua, como Tarapacá y Arica, tuvieron algunas de las tasas más altas de secuestros vinculados al crimen organizado durante 2023.
Quizás el crimen más infame vinculado al Tren de Aragua en Chile fue el secuestro y asesinato del exfuncionario militar venezolano Ronald Ojeda, quien había huido de Venezuela, donde había sido detenido y torturado por las autoridades que lo acusaban de estar involucrado en un intento de golpe de Estado.
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Ojeda fue secuestrado en su apartamento en Santiago por individuos vestidos como policías el 21 de febrero de 2024, y su cuerpo fue encontrado en una maleta, enterrado bajo cemento en otra parte de la ciudad el 1 de marzo.
La ausencia de una demanda de rescate separa este secuestro de otros llevados a cabo por afiliados del Tren de Aragua. El fiscal Héctor Barros dijo a medios locales que tres testigos habían afirmado que el gobierno venezolano había ordenado el crimen, aunque estas afirmaciones no han sido confirmadas.
Un venezolano de 17 años fue arrestado poco después de que la policía había arrestado a 12 personas sospechosas de haber estado involucradas en el crimen a mediados de agosto de 2025. En enero, la policía afirmó haber desmantelado la célula responsable tanto del asesinato de Ojeda como del teniente de policía Emmanuel Sánchez, con una serie de arrestos, incluidos los de los presuntos líderes de la célula en Santander, Colombia y en Texas, Estados Unidos, el mes anterior.
Como en otras partes de la región, los afiliados del Tren de Aragua han hecho de la explotación sexual un pilar central de su estrategia y fuentes de ingresos en Chile.
“Creo que el gran eje económico del Tren de Aragua trajo, que va a instalarse en Chile, fue revolucionar el mercado de la prostitución”, dijo Matías Garretón, investigador del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social, a InSight Crime.
La organización convirtió a las trabajadoras sexuales, y particularmente a las trabajadoras sexuales venezolanas, en sus primeras víctimas de extorsión.
Pero más allá de extorsionar a quienes ya trabajaban como trabajadoras sexuales, el Tren de Aragua también ha forzado a mujeres migrantes a la explotación sexual, a menudo con falsas ofertas de trabajo, y revictimizando a las mismas mujeres que ya habían sido forzadas a la explotación sexual en Colombia o Perú.
“Les dicen, por ejemplo, que pueden ser modelos”, dijo Carolina Suazo Schwencke, fiscal adjunta de la Unidad de Crímenes de Alta Complejidad de la Fiscalía General, a InSight Crime. “A veces sí les dicen que pueden trabajar supuestamente en prostitución, pero no les dicen las condiciones en que aquello va a ocurrir”.
Además de cambiar el panorama criminal de Chile, el Tren de Aragua ha adoptado nuevos métodos, como el uso de criptomonedas para lavar sus ganancias criminales en Chile. Los fiscales y la policía descubrieron que una facción usó empresas ficticias y criptomonedas para enviar US$13,5 millones al extranjero.

Un nombre puede ser una bendición o una maldición
La competencia criminal limitada, sumada a una fuerza policial con poca experiencia en tratar con criminales extremadamente violentos, y el estatus de Chile como una de las economías más fuertes de Suramérica, hicieron que el país fuera atractivo para los criminales migrantes de Venezuela.
Los miembros del Tren de Aragua han buscado —y logrado— corromper a funcionarios policiales, con dos oficiales de la policía investigativa arrestados por supuestamente ayudar en la operación de explotación sexual de la organización en Santiago, según una investigación de abril de 2024 del sitio de noticias chileno MegaNoticias.
La sorprendente violencia que Los Gallegos emplearon en Arica tampoco fue una anomalía. La policía descubrió 17 casas de tortura pertenecientes a bandas vinculadas al Tren de Aragua en Santiago entre 2022 y julio de 2025, informó el medio chileno La Tercera.
En los casos en los que el Tren de Aragua se ha visto envuelto en disputas en Santiago, en su mayoría ha sido con otras organizaciones criminales transnacionales, como los Pulpos, un grupo de origen peruano.
Se han identificado células del Tren de Aragua, o aparentes células, a lo largo del país, incluyendo en Tarapacá y Arica en el norte, las ciudades centrales de Valparaíso y la capital Santiago, Concepción en el sur e incluso Puerto Montt, a 3.000 kilómetros al sur.
Pero un análisis más profundo de las células individuales sugiere que el crecimiento del Tren de Aragua en Chile pudo haber sido el resultado de acuerdos mutuamente beneficiosos, más que de una expansión centralmente coordinada.
Los investigadores han vinculado directamente a una facción que opera en Tarapacá, Santiago y Valparaíso con uno de los principales líderes de la organización, Larry Changa, quien ha estado preso en Colombia desde su arresto allí en julio de 2024 y actualmente espera ser extraditado a Chile. La policía en Valparaíso arrestó a Junior Misael Castillo Betancourt, alias “Junior Enano”, en febrero de 2023. En ese momento vivía bajo una identidad falsa, pero más tarde se reveló que era una de las figuras principales del Tren de Aragua en la prisión de Tocorón. Sin embargo, otras facciones no están tan claramente controladas por la dirección central del grupo.
Una célula en Puerto Montt operaba como una “franquicia” del Tren de Aragua, pagando por el derecho a usar su nombre y obtener acceso a víctimas de explotación sexual que habían sido traficadas al país, según el fiscal regional, Marcelo Maldonado.
Los investigadores chilenos han vinculado a Los Gallegos con Perú, pero no con Venezuela, y la creencia de las autoridades peruanas de que Los Gallegos se han escindido del Tren de Aragua, lo que significa que los lazos de las células con la organización más grande pueden ser meramente históricos. La separación del Tren del Coro de Los Gallegos también podría sugerir una futura fragmentación de las células vinculadas al Tren de Aragua.
Además, como en otros países, los imitadores han adoptado el nombre del Tren de Aragua para inspirar miedo, lo que dificulta a las fuerzas del orden saber cuándo una célula está realmente vinculada a esta organización más grande.
Las células vinculadas al Tren de Aragua, con una variedad de nombres distintos, se han proliferado, incluyendo algunos grupos que se originaron en Perú como Los Gallegos o Dinastía Alayón, pero también otros como los Piratas de Aragua, Tren del Desastre y Tren del Biobío, que se formaron en Chile.
La notoriedad del Tren de Aragua lo ha colocado firmemente en la mira de la policía y los fiscales chilenos, con más de 330 miembros arrestados entre 2021 y junio de 2025, según el director de la policía investigadora de Chile.
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La atención que el nombre del Tren de Aragua genera, o la pérdida de prestigio que el nombre podría haber sufrido debido a los imitadores, pudo haber llevado a ciertas células a alejarse de adoptar el nombre.
“Puede ser que, a esta altura, tener el rótulo de Tren de Aragua puede ser más una virtud, un problema, y prefieran no llamarse así, y prefieran desvincularse del Tren de Aragua”, dijo Ignacio Castillo.
El nombre de Piratas de Aragua apareció por primera vez en Santiago poco después de que el gobierno venezolano tomara control de la prisión de Tocorón, dijo a InSight Crime Carlos Basso, periodista que ha cubierto ampliamente al Tren de Aragua en Chile.
Si este “rebranding” fue un intento de los miembros que sentían que la organización había perdido su liderazgo de separarse del grupo, o debido a la percepción de que el nombre del Tren de Aragua había perdido algo de valor como resultado de la toma de la prisión, no está claro, agregó.
De cualquier manera, la estructura del Tren de Aragua parece haber mutado de la organización más jerárquica que alguna vez fue.
“Creo que el Tren de Aragua que tenemos hoy no tiene nada que ver con el Tren de Aragua que teníamos hace dos o tres años”, dijo Castillo en junio de 2024. “Me da la impresión de que es muy líquida en términos de que se va amoldando a los lugares y realidades y va perdiendo conexión con su origen”.
La desafiante postura del Tren de Aragua frente al Estado chileno
El Tren de Aragua no solo ha trastornado el panorama criminal de Chile, sino que continúa desafiando directamente a los elementos del Estado en las calles, en los tribunales y dentro de las prisiones.
El juicio de 34 miembros de Los Gallegos, llevado a cabo de manera virtual por preocupaciones de seguridad, comenzó en abril de 2024 y estaba programado para durar cuatro meses, pero no llegó a la etapa de juicio hasta el 19 de noviembre de 2024. Una amenaza de bomba afectó al tribunal mientras se llevaba a cabo una operación policial en Cerro Chuño, y al mismo tiempo los oficiales de prisiones descubrieron que uno de los acusados tenía en su poder una llave de esposas.
“Aquí vemos o advertimos una nueva criminalidad, una nueva organización, una nueva estructura que obviamente no solo viola el ordenamiento jurídico, sino también el orden jurídico social”, dijo a InSight Crime la jueza, Sara Pizarro.
Otro problema que impactó el juicio fue que algunos de los acusados estaban involucrados en un motín en la prisión de máxima seguridad de Santiago, organizado y liderado por Hernán David Landaeta Garlotti, alias “Satanás”, un presunto sicario que había sido miembro de la célula del Tren de Aragua en Tarapacá.
Curiosamente, el motín, que causó alrededor de US$200.000 en pérdidas según el director de la Gendarmería, la fuerza armada del servicio penitenciario de Chile, también involucró a miembros de los Pulpos.
Las relaciones entre los grupos criminales dentro de las prisiones pueden diferir de las que tienen en las calles, pero esta incorporación de grupos rivales podría señalar un posible camino para la futura evolución del Tren de Aragua, mientras que la llegada de Larry Changa a una prisión chilena podría verlo intentar reestructurar la banda o ganar más control sobre sus operaciones fragmentadas.
La expansión del Tren de Aragua a Colombia, Perú y Chile hizo que su nombre resonara en toda Suramérica. Pero para 2022, los patrones migratorios comenzaban a cambiar. El sur ya había absorbido a millones de venezolanos, pero los trabajos comenzaban a escasear, y entonces, el gigante mercado estadounidense brillaba. Cuando los migrantes fijaron la vista en el sueño americano, los criminales venezolanos decidieron acompañarlos.




