El arresto de un conocido intermediario para la venta de petróleo venezolano en Estados Unidos podría presagiar tiempos turbulentos para la administración de Nicolás Maduro luego de la reelección de Donald Trump.
El empresario turco Taskin Torlak fue arrestado el 2 de noviembre en Florida, Estados Unidos, bajo señalamientos de conspirar para evadir sanciones como parte de una trama para transportar petróleo venezolano sancionado, informó el Departamento de Justicia el 4 de noviembre.
Torlak, dueño de compañías navieras, habría exportado crudo de la estatal, Petróleos de Venezuela (PDVSA), desde 2020 hasta 2023, de acuerdo con documentos del caso a los que tuvo acceso InSight Crime. Torlak y sus colaboradores habrían ganado más de US$32 millones por sus negocios con la petrolera.
“Este acusado supuestamente conspiró para vender ilegalmente petróleo venezolano, utilizando engaños y artimañas para ocultar el hecho de que este petróleo procedía de Venezuela”, declaró el fiscal del distrito de Columbia, Matthew Graves, en la nota de prensa del Departamento de Justicia.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (Office of Foreign Assets Control, OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a PDVSA en enero de 2019 bajo la primera presidencia de Donald Trump, además de otras sanciones severas que aplicó la administración del entonces presidente al país. Para no perder su principal fuente de ingresos, el régimen venezolano ha delegado en terceros la comercialización y exportación del material.
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De acuerdo con la investigación, Torlak y sus socios cambiaron y ocultaron el nombre y bandera de los buques petroleros en múltiples ocasiones, y discutieron medidas para evitar ser rastreados, como apagar los radares.
Parte del dinero obtenido por los acuerdos con PDVSA fue procesado por instituciones financieras estadounidenses, en violación de las sanciones.
Aunque la administración de Joe Biden otorgó licencias a algunas grandes petroleras estadounidenses para temporalmente permitirles hacer negocios con PDVSA, la victoria de Trump, un feroz detractor de Maduro, podría traer nuevas y más severas sanciones para castigar el denunciado fraude electoral en Venezuela.
Análisis de InSight Crime
Maduro se enfrenta a un campo de juego cada vez más cercado que podría aumentar su dependencia de intermediarios petroleros y de otras economías ilícitas, como el oro, para mantener a flote su gobierno.
La trama liderada por Torlak permitió a PDVSA enviar cargamentos de crudo a Asia, dejando en los intermediarios la tarea de evadir las sanciones. Documentos judiciales detallan que el empresario turco y sus socios mantuvieron conversaciones con la empresa venezolana para delinear las medidas necesarias para pasar desapercibidos. Una de esas era mantener, a la par de los buques petroleros llevando el petróleo, una flota “limpia”.
“Realmente necesitamos que esa flota limpia también se gestione (bajo un nombre completamente distinto). Por dos razones: para ganar algo de dinero, por supuesto, pero sobre todo para cubrir las transferencias de fondos para [Venezuela]”, dijo Torlak en una de las conversaciones filtradas en la investigación usada en el caso, según los documentos.
Tercerizar el sistema oficial abrió el paso a una mayor corrupción dentro de las instituciones venezolanas. Esto permitió al entonces zar petrolero Tareck El Aissami y su red hacerse con miles de millones de dólares de la petrolera, de acuerdo con la fiscalía venezolana, que detuvo a El Aissami en abril de 2024 bajo cargos de corrupción.
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Otro intermediario de confianza del régimen es el colombiano y actual ministro de Industrias, Álex Saab. Antes de ser detenido por lavado de dinero por Estados Unidos, Saab comercializó petróleo venezolano a diferentes aliados políticos en el exterior y se benefició de la corrupción rampante, según investigaciones del portal Armando Info.
Así como el petróleo, el oro extraído en el sur de Venezuela también está sancionado por Estados Unidos. Sin embargo, su venta en el exterior también ha caído bajo el ala de intermediarios y grupos criminales, que a lo largo de los años han recurrido a distintos métodos para evadir las sanciones, como ocultar su origen en las exportaciones legales de otros países.
Con gran parte de la comunidad internacional alerta ante los movimientos de Maduro ante el fraude electoral, la vigilancia a los movimientos económicos vinculados al gobierno venezolano podría incrementar y entorpecer su financiamiento de economías ilícitas y sancionadas.
Imagen principal: Taskin Torlak, detenido por autoridades estadounidenses el 2 de noviembre en Florida, Estados Unidos. Crédito: CBS News



