Tareck El Aissami es un político venezolano de alto perfil detenido por cargos de corrupción. Durante su carrera política ocupó importantes puestos en los gabinetes de los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, incluyendo la Vicepresidencia Ejecutiva de la República y el Ministerio de Petróleo, desde donde cimentó varios de los negocios ilícitos que lo llevaron a prisión.
En abril de 2024, trece meses después de su renuncia, en los cuales estuvo desaparecido del ámbito político, la Fiscalía venezolana detuvo a El Aissami, junto con el empresario y presunto testaferro, Samark López Bello, y el exministro de Economía y Finanzas, Simón Zerpa, por su vinculación en la trama de corrupción conocida como PDVSA-Cripto.
En este perfil:
- ¿Cuál es la historia de Tareck El Aissami?
- ¿En qué actividades criminales estuvo involucrado Tareck El Aissami?
- ¿Dónde operaba Tareck El Aissami?
- ¿Quiénes eran los aliados y enemigos de Tareck El Aissami?
- ¿Cuál es el panorama para Tareck El Aissami?
¿Cuál es la historia de Tareck El Aissami?
Tareck El Aissami estudió Derecho y Criminología en la Universidad de Los Andes (ULA), estado Mérida, participando desde muy temprana edad en movimientos estudiantiles asociados con tendencias políticas de izquierda.
En 2005, participó en los comicios parlamentarios y obtuvo una banca como diputado de la Asamblea Nacional en representación del estado de Mérida. Dos años más tarde, en enero de 2007, dejó su cargo para ocupar el viceministerio de Prevención y Seguridad Ciudadana. El Aissami se convirtió en ministro de Interior y Justicia en septiembre de 2008, donde se mantuvo hasta octubre de 2012. Las modificaciones realizadas al sistema penitenciario durante su gestión propiciaron, en gran medida, la aparición de una nueva figura de poder criminal en las cárceles venezolanas: el “pranato”. En este sistema, el Estado entregó el control de las prisiones a líderes carcelarios, conocidos como “pranes”, a cambio de que estos garantizaran el orden y el control dentro de los recintos.
Tareck El Aissami flexibilizó las reglas de visita en las cárceles, lo que permitió que ingresaran más bienes y servicios a estas instituciones y fomentó el establecimiento de economías ilegales dentro de las prisiones.
Los pranes, presos con mayor poder y hombres subordinados, comenzaron a cobrar un impuesto por todo lo que ingresaba a la cárcel. Los negocios de comida, barberías, locales comerciales también comenzaron a pagar un impuesto al pran, que sumó cada vez más poder. Tanto hijos y esposas, como trabajadoras sexuales, drogas y alcohol, comenzaron a ingresar con mayor libertad a los recintos, y las bandas criminales establecidas en la cárcel replicaron su organización fuera de los penales.
Como ministro, El Aissami también creó en 2009 la Policía Nacional Bolivariana (PNB), que restó poder a los organismos de seguridad de alcaldías y gobernaciones, especialmente de la oposición. Desde entonces, la criminalidad se incrementó en Caracas y en otras ciudades.
Sus vínculos con el crimen organizado comenzaron a conocerse en 2010, cuando el narcotraficante venezolano Walid Makled afirmó que un hermano de El Aissami facilitaba sus negocios ilegales, y que el entonces ministro no solo estaba enterado de esta situación, sino que también cumplía las peticiones de Makled.
El 16 de diciembre de 2012, El Aissami dejó el ministerio por la Gobernación del estado Aragua. Durante su administración, la violencia se agudizó hasta convertir el estado en uno de los más inseguros del país.
A pesar de los señalamientos en su contra, su ascenso en el sistema político continuó. El 4 de enero de 2017, Nicolás Maduro lo nombró como vicepresidente ejecutivo delegándole 14 de sus funciones, entre ellas el control de presupuestos y la creación de entidades gubernamentales.
El 13 de febrero de ese mismo año, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos acusó a El Aissami de narcotráfico, y lo sancionó con la anulación de su visa, la confiscación de sus propiedades en Estados Unidos y la prohibición de realizar transacciones financieras o comerciales con instituciones estadounidenses. Como respuesta, Maduro lo defendió manteniéndolo en su cargo hasta junio de 2018, cuando lo nombró como ministro del flamante Ministerio de Industrias y Producción Nacional, y le entregó la vicepresidencia sectorial de economía.
Dos años después, en marzo de 2019, el gobierno estadounidense volvió a señalar a El Aissami y a su testaferro Samark López, esta vez por evadir las sanciones impuestas en 2017, al trasladarse desde Rusia a Venezuela utilizando aviones privados provistos por empresas establecidas en Estados Unidos.
En abril de 2020, Tareck El Aissami dejó su cargo en el Ministerio de Industrias y Producción Nacional para asumir el de Petróleo. Como ministro, implementó una estrategia para evadir las sanciones comerciales de Estados Unidos a la comercialización de petróleo venezolano mediante el uso de intermediarios, lo que profundizó las operaciones poco transparentes de la petrolera.
El Aissami renunció al ministerio el 10 de marzo de 2023 ante el sorpresivo caso de corrupción en la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) investigado por la fiscalía venezolana, que detuvo a docenas de altos funcionarios y empresarios relacionados con él, y desapareció de la vida pública durante más de un año.
El 9 de abril de 2024, el fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, anunció la detención de El Aissami por liderar una red de venta irregular de cargamentos de crudo de PDVSA, cuyas ganancias nunca entraron a las arcas del Estado y terminaron siendo parte de un esquema de lavado de dinero.
¿En qué actividades criminales estuvo involucrado Tareck El Aissami?
El comunicado de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Office of Foreign Assets Control, OFAC) afirma que el exvicepresidente “facilitó, coordinó y protegió” al narcotráfico en Venezuela. Específicamente, dice la OFAC, brindó protección a narcotraficantes y supervisó o transportó parcialmente más de una tonelada de narcóticos hacia México y Estados Unidos.
Según el fiscal Saab, el exministro también se valió de sus puestos, influencia y de altos funcionarios allegados para comercializar crudo de PDVSA asignado ilegalmente, cuyas ganancias eran lavadas a través de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (Sunacrip) y a través de un conglomerado de sociedades mercantiles, bienes muebles e inmuebles e inversiones en el sector construcción. Además, alegó Saab, envió al extranjero maletas con efectivo y oro.
¿Dónde operaba Tareck El Aissami?
De acuerdo con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, El Aissami facilitó desde Venezuela el envío de drogas hasta México y Estados Unidos, con el control de aviones que partieron de una base aérea venezolana y el control de rutas de drogas a través de los puertos en su país de origen. Las conexiones con criminales en otros países le garantizaron el éxito en las operaciones.
¿Quiénes eran los aliados y enemigos de Tareck El Aissami?
Los vínculos criminales de Tareck El Aissami datan de años, y su supuesta relación con el crimen organizado y el incremento de la violencia marcaron también sus decisiones en cargos políticos.
El Aissami fue señalado en múltiples ocasiones como una de las figuras principales del Cartel de los Soles, una red de células narcotraficantes arraigada en las fuerzas de seguridad venezolanas. El Departamento de Estado de Estados Unidos había ofrecido una recompensa de hasta US$10.000.000 por información que condujera al arresto y/o condena de El Aissami.
Diversos reportes e investigaciones también han vinculado a El Aissami con Hezbolá, entre ellos la revista brasilera Veja, The New York Times y el exjefe de inteligencia militar, Hugo Carvajal. Sin embargo, la evidencia disponible no permite afirmar esta relación con certeza. El Aissami también fue acusado de colaborar con las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), aunque se desconoce si en la actualidad mantiene vínculos con sus sucesores, las Disidencias de las FARC..
El comunicado de la OFAC asegura que El Aissami protegió a los narcotraficantes Daniel “El Loco” Barrera Barrera y Hermágoras González Polanco, alias “Gordito González”, líder del Cartel de la Guajira, e hizo negocios directamente con Walid Makled y coordinó envíos de drogas para el grupo criminal mexicano Los Zetas.
Sumado a esto, según fuentes consultadas por InSight Crime, su periodo como gobernador de Aragua coincidió con el fortalecimiento del Tren de Aragua. Como gobernador, presuntamente obstruyó esfuerzos de la policía local para desmantelar el grupo. El Aissami permitió el cierre de la estación policial del barrio San Vicente, lo que facilitó la toma de la zona por parte de la megabanda y la instalación de un centro de operaciones en el barrio. Un reporte de Transparencia Venezuela alega que El Aissami también estuvo involucrado en el traslado de prisioneros desde la cárcel de Tocorón al estado Sucre en 2018 para que el Tren de Aragua disputara el control de la ruta de droga con las bandas locales.
En septiembre de 2023, meses después de la caída de El Aissami, la cárcel de Tocorón, el principal centro de operaciones del Tren de Aragua, fue intervenida por el gobierno de Maduro. Hasta ahora, InSight Crime no ha confirmado si los procedimientos para presuntamente restarle poder a la megabanda guardan relación con la persecución del exministro.
Tareck El Aissami utilizó sus cargos públicos para beneficiar a sus aliados. La operación Manos de Metal, que supervisó personalmente, sirvió para atacar ciertos grupos dedicados a la minería ilegal del estado Bolívar que no estaban alineados con los intereses del gobierno, y dejar impunes a los grupos que consideraban favorables.
¿Cuál es el panorama para Tareck El Aissami?
El Aissami se consagró con uno de los puestos más altos dentro del gobierno venezolano y logró establecer una red de altos funcionarios de confianza en varias instituciones del Estado que le permitieron conformar su propia facción política. En paralelo tejió una red de vínculos en el inframundo criminal que no muchos en posiciones similares han conseguido.
Su detención bajo cargos de corrupción le dio a Maduro un cargo insigne para hacer campaña para los comicios presidenciales celebrados el 28 de julio de 2024. Su detención en territorio venezolano supone el fin de su carrera criminal, ahora completamente enterrada bajo una nueva administración chavista en el país.



