La policía de São Paulo congeló cuentas bancarias con más de US$1.000 millones en medio de un operativo que resalta el aumento del uso de criptomonedas al interior del Primer Comando de la Capital (Primeiro Comando da Capital – PCC), el grupo carcelario más poderoso de Brasil.

Las primeras pistas de la investigación llegaron después de que las autoridades detuvieran a Fabiana Manzini en octubre de 2023 por custodiar un alijo de droga en la región metropolitana de São Paulo. Manzini es la esposa de Anderson Manzini, miembro de la cúpula del PCC, y parecía servir como puente de comunicación entre los criminales en las calles y aquellos en prisión. 

Su arresto dio lugar al lanzamiento de la operación Decurio el 6 de agosto, en la que las autoridades detuvieron a 13 sospechosos e incautaron 25.000 reales (US$4.600), así como varios relojes de lujo.

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Sin embargo, el verdadero golpe a la organización se produjo en los bancos, después de que las autoridades congelaran más de 8.000 millones de reales (US$1.400 millones) de las cuentas de las personas investigadas.

Esto permitió descubrir un esquema de lavado de dinero del PCC que utilizaba una empresa broker de criptodivisas y banco virtual para ocultar ganancias obtenidas del narcotráfico. Se cree que la empresa realizó transacciones por valor de unos 500 millones de reales (US$89,7 millones) procedentes de actividades criminales.

“Identificamos que el grupo criminal construyó una estructura bancaria que no estaba autorizada por el Banco Central y operaba como un broker. La idea era convertir esta empresa en un banco real”, dijo a InSight Crime Fabrício Intelizano, delegado de la Policía Civil del estado de São Paulo. En Brasil, los bancos son responsables de informar sobre cualquier  transacción atípica a los organismos de inspección. Si el PCC hubiera logrado consolidar esta estructura bancaria ilícita, el grupo no necesitaría reportar este tipo de transacciones financieras, lo que dificultaría su supervisión, explicó.

Este es al menos el tercer gran esquema de blanqueo de capitales con criptodivisas que las autoridades brasileñas desmantelan este año. Otra operación reciente desveló las actividades con criptomonedas de Ronald Roland, detenido el 2 de julio por ser el líder de un esquema que utilizaba inversiones en criptomonedas para blanquear ganancias criminales. Se cree que el grupo que comandaba movió más de 5.000 millones de reales (US$1.000 millones) en cinco años.

Antes de eso, la Policía Federal llevó a cabo una operación en enero en la que detuvo a un individuo sospechoso de lavar ganancias procedentes del tráfico de drogas y otros delitos con inversiones en criptodivisas en Brasil y otros países. Una de las empresas que dirigía el sospechoso movió más de 13.000 millones de reales (US$2.300 millones) en cinco años.

Análisis de InSight Crime

Los métodos de lavado de dinero del PCC reflejan una tendencia en Brasil, donde los criminales recurren cada vez más a las criptodivisas para ocultar sus ganancias ilícitas.

Antes de este año, el mayor número de casos de lavado de dinero con criptomonedas que la Policía Federal investigó en un año fue de nueve en 2021, según los hechos reportados en el sitio web oficial del gobierno. Pero en 2024, en solo seis meses, la Policía Federal ya ha investigado ocho casos. Además de la Policía Federal, las policías regionales realizan sus propias investigaciones.

Mientras aumenta el número de operaciones contra el uso de criptomonedas para blanquear ganancias criminales, la dificultad de rastrear este método de lavado de dinero sigue obstaculizando las investigaciones.

“Es muy difícil vincular un activo virtual a su propietario, lo que facilita el uso de criptoactivos para el blanqueo de capitales”, explicó a InSight Crime Pierpaolo Cruz Bottini, abogado y experto en criminología.

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Un individuo puede comerciar con criptoactivos a escala internacional con gran rapidez, y los criminales realizan estas transacciones utilizando direcciones de internet que no pueden vincularse a ellos directamente, explicó Bottini. Algunas plataformas de comercio, conocidas como crypto tumblers, también ofrecen servicios que mezclan activos virtuales y los redistribuyen aleatoriamente entre los propietarios, lo que hace aún más difícil definir quién es el titular.

“El crimen organizado y quienes cometen delitos virtuales aprovechan estas características para ocultar sus recursos”, afirma Bottini.

El uso de criptomonedas no solo ha aumentado en los círculos criminales de Brasil, sino también entre toda la población. Brasil es el sexto país del mundo con mayor tasa de posesión de criptodivisas en 2024, con el 17,5% de los brasileños poseyendo algún tipo de criptodivisa, según un informe de la empresa Triple-A. Esto representa un aumento importante si se tiene en cuenta que, en el 2020, solo el 4,9% de personas en Brasil tenían algún tipo de este producto.

La gran cantidad de activos virtuales que circulan en la economía hace que sea más fácil para los grupos criminales que utilizan el criptomercado esconderse entre las transacciones legítimas. Y a medida que el mercado de criptomonedas de Brasil ha crecido, sus regulaciones han luchado por seguir el ritmo.

El Banco Central es responsable de controlar las operaciones, pero no existen normas que regulen las criptomonedas, lo que hace que la supervisión sea deficiente. El país se encuentra en una intersección en la que la ley existe, la actividad es lícita, la gente opera, pero el mercado aún no está regulado.

“Estamos en una situación muy insegura para la prevención del delito”, dijo Bottini a InSight Crime. El Banco Central está trabajando en una regulación que haría más difícil el lavado de dinero utilizando el mercado de criptomonedas, que se espera sea lanzada en la segunda mitad de este año.