
El ataque a una lancha rápida frente a la costa de Venezuela el 2 de septiembre marcó un cambio significativo en la guerra de EE. UU. contra las drogas en Suramérica. Pero, ¿quiénes son los involucrados y cuál será el impacto de la muerte de 11 presuntos narcotraficantes?
Este artículo se basa en una conversación entre la editora general de InSight Crime, Deborah Bonello, y el codirector Jeremy McDermott. Puede ver el video aquí.
Los detalles sobre la embarcación destruida en un aparente ataque con misiles aún son escasos.
A continuación, se presenta lo que se ha podido obtener, hasta el momento, de diferentes fuentes en Venezuela, del video publicado y de las declaraciones de EE. UU.:
• La embarcación era una lancha rápida de 12 metros con cuatro motores fuera de borda. Este tamaño es grande para una go-fast y podría haber transportado una gran carga de drogas.
• De las 11 personas que supuestamente estaban a bordo, la mayoría provenía de la localidad costera de San Juan de Unare, en el estado Sucre, frente a las islas de Trinidad y Tobago. Esta localidad es conocida por el contrabando y está a unos 180 kilómetros de este país, hacia donde se supone se dirigía la lancha.
• El presidente Donald Trump publicó en Truth Social que la tripulación había sido “identificada positivamente como narcoterroristas del Tren de Aragua… TDA es una organización terrorista extranjera designada, operando bajo el control de Nicolás Maduro, responsable de homicidios masivos, tráfico de drogas, trata de personas y actos de violencia y terror a través de EE. UU. y el Hemisferio Occidental”. El ataque ocurrió mientras los terroristas estaban en el mar, en aguas internacionales, transportando narcóticos ilegales rumbo a EE. UU.
• Durante una conferencia de prensa, el 2 de septiembre, el presidente Trump declaró que Nicolás Maduro es “uno de los mayores narcotraficantes del mundo”.
• En una conferencia de prensa en Ciudad de México al día siguiente del ataque, el Secretario de Estado estadounidense Marco Rubio afirmó: “En lugar de interceptarlo, por orden del presidente, lo volamos por los aires. Y sucederá de nuevo”. Esto parece indicar un cambio en la estrategia de EE. UU. en la lucha contra las drogas.
¿Qué podemos concluir de esto?
- Las go-fasts que cubren largas distancias cuentan usualmente con una tripulación de 2 o 3 personas, probablemente hasta cuatro si hay temor de piratería y se necesita más protección armada. Entonces, es posible que esta embarcación no se dirigiera a EE. UU., aunque si transportaba drogas, podría haber sido la primera etapa de un viaje mucho más largo. Con 11 personas a bordo, también podría haber existido un componente de contrabando de personas. No es necesario tener 11 personas a bordo de una sola embarcación para contrabandear drogas, incluso para un cargamento muy grande.
- La evidencia sugiere que esta lancha se dirigía a Trinidad y Tobago, un punto de tránsito no habitual para las drogas destinadas a EE. UU. Las go-fasts que transportan drogas hacia EE. UU. generalmente parten de la costa norte de Colombia o Venezuela y se dirigen hacia República Dominicana. Existen rutas que saltan de isla en isla en el Caribe, pero estos cargamentos de drogas a menudo se dirigen hacia Europa, aprovechando los territorios ultramarinos europeos, como las islas francesas (Guadalupe, Martinica, San Martín o San Bartolomé), las islas neerlandesas (Aruba, Curazao, Bonaire, Sint Maarten, Saba y Sint Eustatius) o los territorios británicos (Anguila, Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán, Montserrat, Islas Turcas y Caicos). Las drogas pueden descargarse en estas islas y luego ser contrabandeadas usando los numerosos vuelos turísticos, carga aérea, algunos contenedores o yates que cruzan regularmente el Atlántico hacia Europa.
- ¿Todos los miembros de la tripulación eran parte del Tren de Aragua? Es poco probable. Aunque hubo un intento del Tren de Aragua hace varios años de establecer un puesto avanzado en el estado venezolano de Sucre, fracasó y fue desplazado por bandas locales que han controlado durante mucho tiempo las rutas de contrabando hacia el Caribe oriental. No hemos encontrado hasta la fecha evidencia de que el Tren de Aragua esté involucrado en el narcotráfico transnacional. Su perfil criminal se basa en el tráfico y contrabando de personas, la extorsión y algo de microtráfico, es decir, la venta al por menor de drogas en barrios donde tienen una fuerte presencia. Puede haber casos donde miembros del Tren de Aragua hayan trabajado como mano de obra subcontratada para organizaciones de narcotráfico, pero hay pocos ejemplos concretos de esto.
VEA TAMBIÉN: Tren de Aragua, entre la realidad y la ficción
- ¿Es Maduro “uno de los mayores narcotraficantes del mundo”? Esta acusación se basa en una acusación de 2020 contra Maduro y Diosdado Cabello, el número dos del régimen venezolano, por ser “líderes y gerentes del Cartel de Los Soles.” Según la investigación de InSight Crime, el Cartel de los Soles no es una organización de narcotráfico verticalmente integrada, sino un sistema de gobernanza criminal híbrida en el que el régimen actual ha formado alianzas con actores criminales para acceder a rentas criminales necesarias para mantenerse en el poder y recompensar a los leales. El sistema de Maduro regula estas economías criminales, incluido el comercio de cocaína. Es un exceso catalogar a Maduro como uno de los mayores narcotraficantes del mundo, pero sí lidera un régimen de narcotráfico estatal incrustado.
- ¿Tendrá este nuevo enfoque y despliegue naval algún efecto duradero sobre el tráfico de drogas desde Venezuela o desde otros lugares? Sin duda, los narcotraficantes pensarán dos veces antes de despachar lanchas rápidas desde la costa venezolana mientras la armada de EE. UU. esté presente. El régimen de Maduro también ha respondido a la acción de EE. UU. llevando a cabo su propia operación antidrogas en el país. Esto, probablemente, haya congelado gran parte del comercio de drogas a través de Venezuela, incluso el que opera con el permiso del régimen de Maduro. Sin embargo, esto no detendrá el flujo de cocaína, solo lo desviará hacia otros puntos de salida y rutas. Es probable que veamos que la cocaína siga fluyendo hacia el sur de Venezuela, hacia Guyana, Surinam y el norte de Brasil, aunque estos puntos de salida tienden a estar más dirigidos hacia Europa que hacia EE. UU. Parte de la cocaína almacenada en Colombia y destinada a pasar por Venezuela podría ahora ser trasladada directamente a la costa caribeña de Colombia y luego a través de Centroamérica en su camino hacia Estados Unidos, o bien seguir las rutas del océano Pacífico. En el mejor de los casos, la acción de Estados Unidos ha interrumpido algunas rutas de contrabando de drogas bien establecidas, pero no ha logrado mucho más. Por ahora.



