¿Quién está ganando la guerra contra las drogas: los gobiernos o las drogas?

¿El partido gobernante de México está cediendo ante la presión de Trump y el crimen organizado?

¿Qué revelan las recientes sanciones de Estados Unidos contra el Cartel de Jalisco?

1. Cuatro décadas de guerra contra las drogas: las drogas siguen ganando

La producción mundial de cocaína se ha más que cuadruplicado en la última década, superando las 4.000 toneladas, mientras que las incautaciones de metanfetamina crecen a un ritmo del 13% anual, según el más reciente Informe Mundial sobre las Drogas 2026 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD). Buena parte de ese crecimiento lleva sello mexicano: como ha documentado InSight Crime, las redes mexicanas de tráfico de metanfetamina se han expandido mucho más allá del mercado estadounidense. Ahora aportan experiencia para montar laboratorios clandestinos en África y Europa, y participan en cadenas de suministro en Asia y Oceanía, transformándose en proveedores mayoristas de un mercado global en expansión.

El informe también recuerda los límites de las incautaciones récord. El que se decomise más droga no necesariamente significa que se esté avanzando contra el narcotráfico; puede significar que hoy circula más droga que nunca.

2. Funcionarios mexicanos se ofrecen como informantes: NYT

Al menos una docena de funcionarios en activo y retirados, muchos de ellos vinculados al partido Morena de la presidenta Claudia Sheinbaum, se han acercado discretamente a la DEA para convertirse en informantes, según una investigación publicada esta semana por The New York Times. Esto ocurre después de la acusación presentada hace algunos meses contra 10 funcionarios de Sinaloa —incluido el gobernador Rubén Rocha Moya— por presuntamente proteger a la facción de los Chapitos del Cartel de Sinaloa. Fue la primera vez que Washington buscó públicamente procesar a un gobernador mexicano en funciones.

Como señaló InSight Crime en su análisis del caso Rocha Moya, la acusación dejó al descubierto hasta qué punto las redes criminales están integradas en las instituciones de Sinaloa.

La presidenta Sheinbaum ha calificado las acusaciones estadounidenses como “injerencia extranjera”, pero las nuevas revelaciones sugieren que esa postura no es compartida por otros dentro de su partido.

3. El Departamento del Tesoro de EE. UU. sanciona red de robo de combustible del CJNG

Esta semana, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a dos empresarios mexicanos y nueve empresas por operar una red de robo de combustible que canalizaba gasolina estadounidense de contrabando mediante compañías fachada para beneficiar al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El huachicol, como se conoce al robo de combustible en México, se ha convertido en una fuente millonaria de ingresos para las organizaciones criminales del país, y las investigaciones de InSight Crime sobre las redes de huachicol del CJNG muestran cómo este negocio está alimentando la violencia.

Una estimación de la consultora PetroIntelligence calcula que este mercado ilícito cuesta al Estado mexicano unos US$24 millones diarios en ingresos fiscales perdidos, una señal de que el robo de combustible es tanto un problema fiscal como de seguridad.

Las tres historias de esta semana apuntan a una misma tendencia: las redes criminales mexicanas están diversificando sus operaciones y expandiéndose a un ritmo que supera la capacidad de respuesta de las estrategias tradicionales contra el narcotráfico. Esto ocurre mientras aumentan las tensiones dentro del partido que encabeza esa lucha en uno de los principales epicentros del tráfico de drogas de la región.