Las autoridades de Costa Rica encendieron las alarmas al designar al llamado Cartel del Caribe Sur como la primera organización criminal transnacional del país, una categorización que podría tener profundas implicaciones para la política de seguridad en un contexto de creciente violencia y recientes escándalos de corrupción.
Funcionarios locales declararon al Cartel del Caribe Sur como la primera organización criminal transnacional del país tras un operativo realizado el 4 de noviembre, que dejó cerca de 30 personas detenidas y derivó en la incautación de 14 toneladas de drogas aproximadamente —en su mayoría cocaína—, además de 68 armas de alto poder, siete condominios de lujo, 40 propiedades y 73 vehículos y embarcaciones.
Según reportes de medios locales, el grupo habría contado para operar con la colaboración de altos funcionarios del Estado, así como con una red de operadores en Costa Rica y en distintos puntos de América Latina, Estados Unidos y Europa.
¿Cómo surgió el Cartel del Caribe Sur?
El Cartel del Caribe Sur está liderado por los hermanos Luis Manuel, alias “Shock”, y Kevin Picado Grijalba, alias “Noni” —ambos en prisión y buscados por Estados Unidos por tráfico internacional de drogas—.
Las autoridades aseguran que el cartel es el principal distribuidor de marihuana y cocaína en el mercado interno, y que en apenas cuatro años, el grupo pasó de ser una banda local a convertirse en una organización transnacional.
Durante ese tiempo, según las autoridades, sus miembros aprovecharon el asesinato de intermediarios clave como Leonardo Antonio Joseph Méndez, alias “Chombo”, y tejieron alianzas con figuras influyentes del tráfico de drogas en Costa Rica, como Edwin Danney López Vega, alias “Pecho de Rata”, y Gilbert Bell Fernández, alias “Macho Coca”, ambos sancionados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y señalados como importantes traficantes de cocaína.
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Estas conexiones —algunas con vínculos políticos y empresariales de alto nivel— ampliaron su acceso a rutas y contactos para el tráfico de drogas. Esto quedó en evidencia por los constantes viajes de sus integrantes a Panamá, Colombia, Nicaragua, Estados Unidos, Francia y México.
¿Cómo pasó de ser un grupo criminal local a una organización transnacional?
El Cartel del Caribe Sur presuntamente mantenía contacto directo con proveedores de cocaína que operaban en los departamentos colombianos de Nariño y Cauca, y contaba con puntos de reabastecimiento ubicados frente a las costas de Panamá.
Una vez que la droga llegaba a Costa Rica, el grupo descargaba los cargamentos en playas remotas como Osa, Puerto Jiménez y Golfito, según la revisión del expediente realizada por la prensa local. Desde allí, la droga era trasladada a bodegas en Puntarenas y el Valle Central para su distribución en el resto del país.
El grupo también enviaba cargamentos hacia Nicaragua, gracias a los contactos que estableció en Colombia y Centroamérica. Además, las autoridades afirmaron que la organización movía droga por vía aérea utilizando países como República Dominicana, Jamaica, México y Estados Unidos.
Además, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informó que el Cartel del Caribe Sur contaba con una red de sicarios para afianzar su control territorial. Este brazo armado habría sido comandado por Tony Alexander Peña Russell, alias “La T”, condenado en agosto por 78 homicidios.
Aún no está claro si este grupo sigue activo tras el operativo. La Embajada de Estados Unidos en Costa Rica afirmó que las autoridades desarticularon el cartel, pero las autoridades locales siguen refiriéndose a él en tiempo presente.
¿Qué implicaciones tiene el surgimiento de esta organización criminal para Costa Rica?
La designación del Cartel del Caribe Sur como grupo criminal transnacional ha generado debate entre las autoridades locales. El fiscal general, Mauricio Boraschi, ha pedido cautela al presentar a esta organización como la primera de este tipo en Costa Rica. Sin embargo, el exministro de Seguridad Michael Soto Rojas destacó su alcance transnacional, así como el uso de violencia extrema, sus capacidades para lavar dinero y el control territorial que ejercía en el Caribe Sur, el Pacífico y el golfo de Nicoya, especialmente en la isla Chira.
La declaración del Cartel del Caribe Sur como la primera organización criminal transnacional de Costa Rica llega en un momento de creciente preocupación por la seguridad en el país. Mientras varias élites políticas y empresariales se han visto envueltas en escándalos de corrupción, las autoridades también han registrado un aumento de la violencia —principalmente homicidios—, el surgimiento de grupos criminales locales y la consolidación de Costa Rica como algo más que un simple punto de tránsito en el comercio internacional de cocaína.
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Costa Rica se ha convertido en una “lugar de bodega y zona de operaciones logísticas”, afirmó Karen Morales, profesora y directora de la Carrera de Ciencias Policiales de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
Morales añadió que el Cartel del Caribe Sur podría marcar el inicio de una nueva evolución criminal en el país.
“Esta es la primera estructura criminal que se determina como un cartel en Costa Rica y probablemente no sea el último”, dijo a InSight Crime.
Como resultado, esto podría impulsar cambios en las políticas de seguridad. Hasta ahora, el despliegue de unidades policiales especializadas y el aumento de las judicializaciones por tráfico de drogas no han sido suficientes.
Imagen principal: Autoridades costarricenses se preparan para el operativo contra el Cartel del Caribe Sur. Crédito: Diario Extra.



