Las principales redes mexicanas de narcotráfico han abandonado el estado venezolano de Zulia, en el noroeste del país, a medida que los cambios políticos transforman el control criminal.
Zulia es un corredor estratégico para el paso de cocaína colombiana hacia los mercados internacionales. El pueblo de San Felipe llegó a tener tantos emisarios de uno de los grupos criminales más conocidos del mundo –el Cartel de Sinaloa– que se ganó el apodo de “Sinaloa”.
“Pero ya ahorita no”, dijo a InSight Crime un líder social local.
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Los narcotraficantes mexicanos se han retirado de Zulia a medida que el régimen del presidente Nicolás Maduro consolida su control sobre el panorama del crimen organizado en el país. En un terreno criminal cada vez más competitivo, el gobierno parece favorecer a los actores locales.
Cómo San Felipe se convirtió en ‘Sinaloa’
En 2020, la presencia de emisarios mexicanos en Zulia era evidente cuando InSight Crime visitó la zona. Los narcocorridos sonaban a todo volumen desde los parlantes de camionetas de lujo, y los acentos mexicanos de los cantantes se escuchaban por las calles.
Los grupos mexicanos fueron atraídos por la posición estratégica de Zulia dentro del tráfico de drogas regional. Su cercanía con la región cocalera del Catatumbo, en Colombia, hace que buena parte de la cocaína producida del otro lado de la frontera transite por el estado. Mientras tanto, la corrupción sistemática en el lado venezolano permite que las drogas circulen libremente por el país y sean enviadas hacia el Caribe y Centroamérica, siempre que los funcionarios de seguridad reciban su parte.
Pero dos años después, líderes sociales, periodistas y otros residentes consultados por InSight Crime aseguran que los emisarios del Cartel de Sinaloa se han marchado o, al menos, mantienen un perfil mucho más bajo que antes.
Qué ha cambiado en Venezuela
Los representantes del Cartel de Sinaloa en el extranjero suelen abandonar un territorio una vez consolidadas las relaciones con los socios locales, explicó a InSight Crime el consultor de seguridad independiente David Saucedo.
“Al final el Cartel de Sinaloa ya nada más se convierte en comprador”, afirmó.
Sin embargo, en algunos casos las autoridades venezolanas han intentado desmantelar directamente sus operaciones. En abril de 2021, las fuerzas armadas arrestaron a una persona que identificaron como miembro del grupo mexicano en el estado fronterizo de Apure. En septiembre del año siguiente, en Zulia, el Ejército venezolano incautó 2,6 toneladas de cocaína que, según dijo, pertenecían a los sinaloenses.
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Desde esas operaciones, el panorama criminal venezolano se ha dividido más claramente entre grupos aliados y enemigos del gobierno. Maduro y otros altos funcionarios tienden a favorecer a los actores locales, a quienes pueden influir con mayor facilidad o usar como herramientas de control político y represión.
Lo más probable es que la presunta salida de los emisarios del Cartel de Sinaloa se deba a una combinación de factores, incluyendo cambios en las dinámicas criminales locales y nacionales.
El tráfico de drogas en Venezuela depende de la corrupción. Las redes pagan a fuerzas de seguridad y actores políticos para poder operar. Por lo tanto, también es posible que en Zulia los emisarios asociados al Cartel de Sinaloa no hayan pagado a los funcionarios adecuados, o que estos exigieran sumas tan altas que la ruta dejó de ser rentable.
Dinámicas regionales con impacto local
Casi al mismo tiempo que los traficantes mexicanos comenzaron a salir de Zulia, también se reportó su desaparición en el Catatumbo, en Colombia, la fuente de la cocaína que pasa por el estado. El éxodo de compradores entre 2021 y 2023 dejó a muchos cultivadores sin mercado para su hoja de coca.
Algunos reportes indicaron que los grupos mexicanos trasladaron su atención a otras zonas de Colombia, pero representantes de sus organizaciones comenzaron a regresar a finales de 2023, informó el periódico colombiano El Espectador.
Cualesquiera sean las razones detrás de estos cambios, los eventos recientes sugieren que los emisarios mexicanos no regresarán pronto a Venezuela.
El gobierno de Estados Unidos ha vinculado al Cartel de Sinaloa con el Cartel de los Soles, nombre con el que se conoce al sistema de narcotráfico incrustado en el Estado venezolano, lo que ha puesto bajo la lupa cualquier posible conexión entre funcionarios y el grupo mexicano. Al mismo tiempo, el Ejército estadounidense ha intensificado sus operaciones antinarcóticos contra el tráfico proveniente de Venezuela, lanzando ataques aéreos contra al menos nueve embarcaciones que, según sus informes, partieron de la costa venezolana con cargamentos de drogas.
En estas condiciones, es probable que el Cartel de Sinaloa y otras redes de tráfico estén concentrando sus esfuerzos en rutas más seguras.




