Dos de las principales pandillas de Trinidad y Tobago acordaron una tregua después de casi un mes de una guerra sicarial.  A diferencia de las iniciativas de prevención de la violencia, las treguas han demostrado ser momentáneas y poco efectivas.

El fin de semana del 18 de noviembre, las pandillas Sixx y Rasta City llegaron a una tregua tras una ola de asesinatos que comenzó el 29 de octubre y resultó en al menos diez homicidios. Estos grupos han sido rivales desde el surgimiento de Sixx, una facción disidente de Rasta City, alrededor de 2017. 

Los asesinatos son producto de conflictos entre pandillas. Estos grupos “intentan resolver los desacuerdos mediante la violencia y un acto de violencia conduce a asesinatos en represalia,” explicó un oficial de la Fuerza Especial Interagencial (Inter-Agency Task Force, IATF) al medio local, Trinidad Express. Sin embargo, tanto el líder de Sixx, como el de Rasta City, manifestaron su intención de mantener la tregua debido a que no estaban interesados en sostener la guerra, señaló el oficial de IATF.

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Las treguas entre pandillas en Puerto España, la capital del país y bastión de estos grupos, son medidas comunes ante los brotes de violencia entre pandillas.  “Sixx y Rasta City alcanzaron dos altos al fuego en el este de Puerto España. El primero comenzó alrededor de febrero de 2022 y duró siete meses. El segundo comenzó en noviembre de ese mismo año y se rompió en octubre de 2023”, señaló un mediador comunitario que habló con InSight Crime bajo condición de anonimato.  

El 2022 fue el año más letal registrado en Trinidad y Tobago, con 605 asesinatos. Los tres principales generadores de violencia fueron dinámicas de pandillas (40%), drogas (15%) y venganza (14%), de acuerdo con datos del Servicio de Policía de Trinidad y Tobago. 

Análisis de InSight Crime

A diferencia de las treguas, que tienden a ser frágiles y momentáneas, las medidas de prevención de la violencia han sido más efectivas. Sin embargo, la falta de continuidad de este tipo de programas dificulta su éxito a largo plazo. 

Treguas, como la pactada en los últimos días, son medidas reactivas a escaladas de violencia entre las pandillas. Sin embargo, son frágiles, pues dependen de la voluntad de los actores criminales para mantenerlas. 

“Las treguas son parte del ciclo de violencia de las pandillas en Trinidad y Tobago. Luego de una ola de asesinatos, las pandillas llegan a un acuerdo que tarde o temprano se rompe con un homicidio inesperado, que a su vez genera asesinatos en represalia”, explicó el mediador comunitario a InSight Crime.

A diferencia de las treguas, iniciativas basadas en la prevención de la violencia han logrado reducir los homicidios de manera más estable, pero la dificultad yace en la falta de continuidad de los programas.

Una de las estrategias preventivas que ha demostrado tener éxito se denomina Curando la Violencia (Cure Violence), un modelo que aborda la violencia como un problema de salud pública y busca detener su propagación mediante una variedad de estrategias preventivas como el uso de mediadores a nivel comunitario e “interruptores de violencia”. 

Los mediadores deben identificar conflictos potencialmente violentos e intervenir para evitar la violencia directa. Los interruptores, por su parte, tienen la función de llegar a ambos lados de una disputa en las 72 horas subsecuentes a un ataque, con el objetivo de prevenir asesinatos en represalia, disminuyendo las probabilidades de que se desate una ola de homicidios. 

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Uno de los proyectos basados en la estrategia Curando la Violencia se denominó Resolver enemistades, articular soluciones, organizar barrios (Resolve Enmity Articulate Solutions, Organize Neighborhoods, REASON). La iniciativa fue coordinada por el Programa de Seguridad Ciudadana del Ministerio de Seguridad Nacional y actores de la sociedad civil, y fue implementado entre 2015 y 2017 en el este de Puerto España. 

El programa demostró ser exitoso. Durante su periodo de ejecución, REASON logró una reducción del 45% en los delitos violentos en los 16 barrios donde tenía injerencia, según una evaluación independiente de los resultados del programa. A pesar de su éxito, REASON fue descontinuado en 2017.

Entre 2020 y 2022, el Ministerio de Seguridad Nacional implementó la iniciativa Building Blocks, que empleaba las mismas estrategias de REASON. El proyecto también generó una reducción de tiroteos en las áreas en donde se ejecutó, dijo Gary Grant, el gerente del proyecto, a un diario local; sin embargo, el programa fue descontinuado en diciembre de 2022.