El ataque aéreo militar de Estados Unidos en aguas internacionales del Caribe sur, en el que la administración Trump asegura que mató a 11 miembros del “grupo narco-terrorista” Tren de Aragua, representa una escalada peligrosa en la actual “guerra contra las drogas”.
Desentrañamos los mitos que vinculan al Tren de Aragua con el terrorismo o con el negocio internacional de las drogas, y cuestionamos si estos asesinatos extrajudiciales podrían establecer un precedente riesgoso en una región ya marcada por la violencia vinculada al narcotráfico.
Transcripción
Deborah: [00:00:03] Estás viendo InSight Crime, mi nombre es Deborah Bonello. Soy la editora general y estoy hablando con uno de los codirectores de InSight Crime, Steven Dudley. Steve, ayer vimos un ataque aéreo estadounidense en aguas internacionales del Caribe sur, que afirmaba haber eliminado a 11 miembros de la “organización narco-terrorista” Tren de Aragua.
Primero que todo, esto no parece ser algo sin precedentes, pero sí extremadamente raro en las operaciones antidrogas. Esencialmente estamos hablando de asesinatos extrajudiciales contra lo que incluso Southcom admite que era un barco sospechoso de tráfico de drogas. ¿Cuál es tu opinión sobre esto?
Steven: [00:00:40] Sí, creo que estamos en un mundo nuevo en el sentido de que su decisión de atacar lo que supuestamente es una embarcación de tráfico de drogas sin tener una idea clara de a dónde se dirigía el barco, qué había en él y quiénes estaban a bordo es territorio inexplorado para Estados Unidos. No quiero decir que esto no haya sucedido en otras ocasiones, de hecho, sabemos que ha ocurrido en otros casos. Y en esos casos hemos visto grandes repercusiones. Pienso en una ocasión en Honduras cuando algunos agentes de la DEA estuvieron involucrados en un asalto —también a una embarcación, esta vez en un río, en una provincia costera— y hubo enormes repercusiones, todo tipo de investigaciones y otras consecuencias relacionadas con eso.
En este caso, no esperamos que haya ninguna de esas repercusiones. Además, esta es una situación en la que afirman que un grupo criminal, en este caso el Tren de Aragua, está traficando drogas a nivel internacional. Hemos seguido a este grupo desde que comenzó —ya hace más de 10 años—. Y este no es un grupo de tráfico de drogas internacional. Nunca lo ha sido. Entonces, afirmar que esta organización criminal en particular estaba trasladando drogas de manera sofisticada a través de aguas internacionales con destino a Estados Unidos roza lo absurdo.
Deborah: [00:02:27] ¿Y crees que este tipo de operaciones va a afectar el negocio del narcotráfico internacional en América Latina de alguna manera?
Steven: [00:02:36] La idea de que puedes tomar a las fuerzas armadas, a cualquier ejército, y atacar estas organizaciones criminales también es realmente —dejemos de lado la palabra “absurdo”— pero es una perspectiva muy difícil. Y es difícil porque estas organizaciones no son estructuras jerárquicas de arriba hacia abajo. No están integradas verticalmente. Son redes dispersas. Y en el caso del Tren de Aragua, además de no ser una organización de tráfico de drogas internacional, también es mucho más una marca que una organización criminal consolidada. Tiene varias células operativas en diferentes países, incluida una presencia muy pequeña en Estados Unidos. Pero nada de eso se maneja desde una sede operativa única con un control claro.
Deborah: [00:03:47] Sí. Creo que el impacto que puedo ver en esta región es que la administración Trump está dando luz verde a otros países de América Latina, ¿verdad? Estados Unidos siempre ha marcado el tono de la guerra contra las drogas, como hemos visto trabajando con Colombia y México durante décadas en la región. Y también vemos cómo países como Ecuador y República Dominicana siguen el ejemplo de Estados Unidos designando organizaciones como organizaciones terroristas. Hoy, República Dominicana se sumó a designar al Cartel de los Soles, otro grupo criminal venezolano, como terroristas. ¿Podríamos empezar a ver países como Ecuador, México y Colombia llevar a cabo ataques aéreos contra redes de tráfico, ahora que ven que Estados Unidos cree que eso está bien?
Steven: [00:04:39] Mira, la idea de designar a grupos como narco-terroristas no es nueva. Esto viene desde los años 80, para ser justos con la administración Trump. Y fue una época en la que Estados Unidos estaba buscando una forma de atacar a las insurgencias, específicamente a insurgencias como las de las FARC y el ELN en Colombia. Así que eso no es nuevo. Pero la palabra terrorismo, como estás notando, está jugando un papel muy importante en este caso y brinda toda clase de cobertura, no solo para Estados Unidos, sino para cualquier otro país que quiera empezar a atacar a alguien y designarlos como terroristas sin mucho preámbulo o, aparentemente, pruebas. Así que sí, nuevamente, esto es una especie de licencia. Es una luz verde que definitivamente será observada por otros gobiernos. Así que veremos cómo se desarrolla esto, pero definitivamente, como mencionas, esto podría abrir la puerta a muchas otras operaciones en la región por parte de otros gobiernos.
Deborah: [00:05:57] Esta es, definitivamente, una situación en desarollo, y para aquellos que nos están viendo, si quieren conocer los antecedentes e historia de las operaciones antidrogas en la región, han llegado al lugar indicado, y pueden encontrar todo eso en el archivo de insightcrime.org. Gracias a todos.




