Las trabajadoras sexuales en Perú enfrentan extorsión y violencia a manos de oficiales de policía y del Tren de Aragua.
*Este episodio también está disponible en inglés.
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Sobre este episodio
Andrés y Juliana amaban vivir en Durán. Allí compraron su casa, criaron a sus hijos y montaron su pequeño negocio. Cuando extorsionadores enmascarados dispararon cinco balas contra su casa durante las navidades de 2023, sus sentimientos hacia su ciudad pasaron del amor al miedo. Lo que siguió fue una compleja negociación con uno de los grupos criminales más temidos de Ecuador, los Chone Killers, así como un recordatorio de hasta qué punto ha llegado la violencia en Durán y en el país.
El crimen organizado en Ecuador va más allá de la cocaína y las guerras entre bandas. Ha desgarrado el tejido social, ha roto los lazos entre vecinos y ha asfixiado a las pequeñas empresas, fomentando el aislamiento y el miedo.
Transcripción
Una casa marcada
[00:00:08] Steven: La marca de tiempo en el video dice que es un poco más de la 01:00. Una brisa ligera atraviesa una calle residencial en la que no hay nadie. La grabación es de la cámara de seguridad de una casa de dos pisos en Durán, una ciudad en la costa de Ecuador. De repente, en el video, algo rompe el silencio. [00:00:30] Una moto se oye a lo lejos y va acercándose poco a poco hasta entrar en escena.
[00:00:39] Alina: Dos hombres van en la moto. El conductor va vestido completamente de negro con una gorra negra. El pasajero de atrás también va de negro con una capucha que le cubre el rostro. La moto baja la velocidad frente a una casa y el pasajero de atrás mete la mano en su bolsillo. Un destello metálico brilla bajo el poste [00:01:00] de luz. Es una pistola. El hombre le dispara a la casa cinco veces. Las balas atraviesan el portón delantero echando chispas al aire. Luego, en el mismo paso tranquilo con el que llegaron los tiradores se marchan en su moto. Su mensaje parece claro. Ustedes están en la mira.
[00:01:26] Steven: Bienvenidos al podcast de InSight Crime, donde los llevamos [00:01:30] a los rincones más remotos de las Américas para entender cómo funciona el crimen organizado. Soy su anfitrión, Steven Dudley, codirector de InSight Crime.
[00:01:41] Alina: Y yo soy Alina Manrique, periodista de InSight Crime. En este episodio vamos a contarles la historia de la familia cuya casa fue atacada a tiros esa madrugada en el camino. Veremos cómo una economía criminal, la extorsión, puede cambiar el [00:02:00] día a día de las personas. Mi país, Ecuador, era uno de los países más seguros y calmados de América Latina. No teníamos los problemas de seguridad y violencia de nuestros vecinos y nos sentíamos orgullosos de eso. De niños, podíamos andar en bicicleta por el barrio y la gente no tenía miedo de hablar con los vecinos. Pero eso cambió rápido, muy rápido en los últimos [00:02:30] años. Especialmente en Durán, que pasó de ser la ciudad del viejo tren a ser la más violenta de Ecuador. Una ciudad donde dos hombres enmascarados pueden llegar en una moto a media noche y disparar cinco balas contra la puerta de una familia. Y nadie hace nada porque cosas así se han vuelto normales. Para entenderlo, fuimos a visitar a esa familia en Durán al mediodía. Por razones de seguridad, vamos a llamar a [00:03:00] los padres Andrés y Juliana. Ellos tienen dos hijos jóvenes que son estudiantes. A Andrés y Juliana los conozco desde hace unos diez años. Lo que les puedo decir de ellos es que son una familia de clase trabajadora. Viven en una calle muy transitada, con bicicletas, motos y autos de todo tipo, pasando constantemente. Hay ruido todo el día. Llegamos a su casa un sábado por la mañana.
[00:03:28] Speaker 3: Tú vas con tus camiones. [00:03:30]
[00:03:31] Alina: Juliana nos recibió en el comedor con un encebollado caliente. Es una sopa de pescado muy tradicional en la costa de Ecuador.
[00:03:39] Steven: Este es el mejor encebollado. Es el mejor encebollado que he probado.
[00:03:45] Speaker 5: Qué bueno!
[00:03:48] Alina: Andrés y Juliana se llevan bien, mientras que Andrés es serio y directo, Juliana es abierta y risueña. Ella le explicó a Steve con chistes por qué los ecuatorianos creemos que el encebollado [00:04:00] es una cura milagrosa contra la resaca. Te levanta porque te levanta.
[00:04:07] Steven: Andrés y Juliana se conocieron en la Universidad de Guayaquil. Decidieron formar una familia cuando eran muy jóvenes y se mudaron a Durán a comienzos de los años 2000. Andrés ya tenía un pequeño negocio de distribución y estaba buscando un lugar para crecer.
[00:04:25] Juliana*: Durán, yo lo quería bastante y dije bueno, aquí uno hace dinero.
[00:04:28] Steven: La comida y la vivienda [00:04:30] eran baratas en Durán, en gran parte porque Durán queda justo al lado de Guayaquil, que es una ciudad portuaria mucho más grande. Están separadas apenas por un río y conectadas por puentes. Miles de personas se mueven a diario de una orilla a la otra. La dinámica urbana siempre fue compartida y la reputación de Durán atrajo a quienes buscaban echar raíces.
[00:04:55] Juliana*: Yo aquí me voy a quedar. Esta va a ser para mi familia y todo con seguridad.
[00:04:59] Steven: Además, [00:05:00] a Andrés y a Juliana les gustaba la energía de una ciudad pequeña como Durán tiene 300.000 habitantes y ellos pasaban tiempo los fines de semana con sus vecinos, que más que vecinos eran amigos, así que decidieron comprar una casa. Pero poco después la violencia estalló y la ciudad no volvió a ser la misma. Casi de la noche a la mañana, Durán se convirtió en una de las ciudades más violentas del mundo. [00:05:30] La razón es simple y compleja al mismo tiempo. Durán quedó atrapada en el fuego cruzado de una guerra entre bandas criminales.
[00:05:44] Alina: En Durán siempre había habido pandillas, pero eran más bien pequeñas. Se formaron por primera vez en los años 90, cuando la oferta de vivienda atrajo a muchas personas que buscaban trabajo en las ciudades. El gobierno local de Durán no pudo seguir el ritmo [00:06:00] de ese crecimiento. Los barrios se expandieron de forma improvisada. Muchas casas no tenían acceso a electricidad y agua potable. El trabajo empezó a escasear, las escuelas se saturaron y estaban desfinanciadas y las pandillas ocuparon el espacio en donde el Estado estaba ausente. Les ofrecían a los jóvenes un sentido de comunidad y les daban oportunidades de ganar dinero. También ayudaban a los vecinos a conseguir cosas básicas. Y luego [00:06:30] llegaron los narcotraficantes. Durán era el lugar perfecto para ellos. Sus barrios grandes y difíciles de controlar y sus bodegas industriales eran escondites ideales. La cocaína venía de Colombia y se almacenaba en Durán y podía trasladarse fácilmente a los puertos de Guayaquil. Desde allá la mandaban a Estados Unidos y a Europa.
[00:06:57] Steven: Los narcotraficantes internacionales [00:07:00] buscaban a grupos locales para que les ayudaran a moverse por la ciudad y asegurar el territorio. Dos de ellos emergieron como las pandillas más poderosas de Durán. Una se llama los Latin Kings. Los Latin Kings ejercen una fuerte influencia en la ciudad, exaltando los valores de la familia, la fe y la comunidad. También se dedican al microtráfico y tienen su propia canción de rap [00:07:30] del Ecuador.
[00:07:31] Speaker 7: ¿Dónde está mi gente que representa a mi nación? Latin Kings. Ecuador. Los que alzan siempre su corona con amor, son los reyes de Ecuador.
[00:07:44] Steven: Claro. La segunda pandilla también aparece en una canción de rap.
[00:07:53] Speaker 7: El respeto y el poder aquí se gana, callando a los bocones y aplastando a todas las ranas. Tenemos el mando [00:08:00] afuera y también en la cana. Somos la misma gente, una familia bacana. Chone Killer.
[00:08:06] Steven: Chone Killers. Así se llaman los Chone Killers. Son conocidos por ser menos familiares y menos culturales, pero más violentos. Estos dos grupos, los Chone Killers y los Latin Kings, aprovecharon sus nuevas conexiones con el narcotráfico y modernizaron sus arsenales con explosivos [00:08:30] y rifles de asalto. Fue como echar gasolina a una hoguera.
[00:08:37] Noticias 1: Durán vive un incremento de asesinatos. Este domingo fue un día más de violencia. Seis balaceras se reportaron.
[00:08:45] Noticias 1: ¿Tierra de nadie?
[00:08:48] Steven: Una guerra a muerte estalló entre los Latin Kings y los Chone Killers. Y los cuerpos empezaron a acumularse en la calle a pleno sol.
[00:08:58] Noticias 2: Dos estructuras delictivas. La que empezó [00:09:00] como nación. Los Latin Kings, La célula más sangrienta creada por los Chone Killers son las dos organizaciones que han sembrado terror en el cantón Durán, convirtiendo este territorio en el más violento del mundo.
[00:09:14] Steven: Luego, la pandemia lo agravó todo. Muchos jóvenes se unieron a las pandillas y Durán pasó de tener 11 homicidios en 2017 a 461 en 2023. Estas pandillas ahora [00:09:30] trabajan al servicio de los narcos, pero se dieron cuenta de que podían hacer un dinero extra si usaban su poder contra los propios habitantes de Durán. Así fue lo que pasó con Andrés y Juliana.
[00:09:46] Alina: Fue por esos mismos días que un hombre en una moto se le acercó a Juliana mientras ella estaba haciendo unas entregas del negocio familiar.
[00:09:54] Juliana*: Hubo uno que, como decía mi esposo en su momento, si en la moto ran ran ran, se me acercó, mire tiene [00:10:00] que, ustedes están pagando vacuna, tienen que…
[00:10:02] Alina: Vacuna es como le llamamos a la extorsión en Ecuador.
[00:10:06] Juliana*: Yo soy, aquí soy nueva, yo aquí soy trabajadora, algo así. No sé, yo le voy a decir al jefe, le digo nada más.
[00:10:11] Alina: El encuentro dejó aterrada a Juliana, Sus manos le temblaban, pero ella siguió trabajando.
[00:10:17] Juliana*: Le digo que se ponga en contacto, le digo porque yo no soy dueña del negocio y nomás soy trabajadora aquí. Y así ya comenzaron ya a dejarlo a uno tranquilo.
[00:10:24] Alina: Luego de ese encuentro, su esposo Andrés, comenzó a notar gente extraña y vehículos [00:10:30] merodeando su casa. Él conoce esa calle desde hace muchos años y sabe cuando algo se siente fuera de lugar. Andrés estaba convencido de que lo estaban vigilando y de que incluso los extorsionadores se disfrazan de vendedores de frutas para poder monitorearlos de cerca. Tenían miedo de que los pudieran secuestrar como oyó, que había pasado con otra gente. Como precaución, Andrés y Juliana instalaron cámaras de seguridad en casa. También cambiaron [00:11:00] sus horarios de trabajo.
[00:11:01] Juliana*: Cuando se entra a ciertos sectores calientes que se les denomina, la gente tiene que llegar temprano porque es la única manera como ellos duermen.
[00:11:10] Alina: El Durán que Andrés y Juliana amaban empezó a apagarse. Ellos ya no se quedaban afuera, en la calle, conversando con los vecinos. Dejaron de recibir visitas.
[00:11:26] Steven: En diciembre de 2023, Andrés y Juliana [00:11:30] recibieron unas amenazas por WhatsApp. Eran los vacunadores y estaban pidiéndoles plata. Sabían de su bodega. El mensaje decía que tenían a los policías bajo control y que sería inútil pedir ayuda. Les dijeron: Piensen en la seguridad de sus hijos. Andrés y Juliana estaban nerviosos y decidieron bloquear el número, esperando que fuera una amenaza vacía. Pero una semana después fue que los hombres en la moto llegaron hasta su puerta y dispararon [00:12:00] cinco veces, mientras la familia dormía. Andrés y Juliana sí escucharon los disparos esa noche, pero no pensaron mucho en ello.
[00:12:09] Andrés*: Pero recuerden que estamos en Durán. Escuchamos la bala. Lo vemos como normal.
[00:12:13] Steven: Como en Navidad. Todos los días.
[00:12:16] Andrés*: Lo vemos como normal.
[00:12:17] Steven: Pero al día siguiente descubrieron los agujeros en su propia puerta. La familia quedó en shock. Se encerraron en la casa esperando un mensaje o una señal de los atacantes. [00:12:30] No les tocó esperar mucho: «La próxima vez le esperamos a tu familia» decía el primero en mayúsculas. «Depende de ti», decía el siguiente. «Podemos arreglar las cosas a las buenas o a las malas».
[00:12:46] Andrés*: Ctm ctm es una mala palabra que dice dice concha de tu madre. Dice, vas a ver, montas la de hijueputa HP, hijo de p*ta.
[00:12:56] Andrés*: Lo que te va a pasar por tu plata, vas a hacer matar a tu familia. [00:13:00]
[00:13:02] Steven: Estaban paralizados de miedo.
[00:13:04] Andrés*: Es verdad, nos gana el miedo. Nos gana bastante el miedo.
[00:13:07] Steven: Pero luego comenzaron las negociaciones. Al principio el grupo exigió 5.000 $, que era una cifra loca. Andrés logró que el grupo bajara a 2000, que todavía era demasiado. Andrés estaba desesperado y decidió llamar a un amigo que tenía varios negocios en Durán y le pagaba extorsiones enormes [00:13:30] a los Chone Killers, porque Andrés sospechaba que eran los Chone Killers, los que estaban detrás de los mensajes. Así que pensó que su amigo podía ayudarlo.
[00:13:41] Andrés*: Estamos contactando, ya sabemos quién es, ya sabemos cómo ha pasado la vuelta. Efectivamente, es que ellos para hacer una lista tienen que informar a los superiores.
[00:13:50] Steven: Ese amigo también conocía al líder de los Chone Killers, un hombre llamado Benjamín Camacho, al que le decían Ben Diez. Era conocido como un asesino [00:14:00] despiadado, pero también como un tipo astuto para los negocios que entendía la importancia de mantener a su gente a raya cuando se pasaban de la línea, como estaba ocurriendo ahora con Andrés y Juliana. Esto es usual, las bandas no son totalmente cohesionadas y muchas veces ni siquiera saben qué están haciendo todos sus propios miembros. Ese desorden termina recayendo sobre personas como Andrés y Juliana. El [00:14:30] amigo se comunicó con Ben Diez y esa misma tarde Andrés recibió un nuevo mensaje. Acabamos de hablar con el jefe, decía el mensaje, disculpe las molestias. Después de eso, la negociación cambió por completo. Al final llegaron a un arreglo. En vez de dinero, Andrés le mandó comida para Navidad. Una pierna de cerdo. El costo: unos [00:15:00] 100$. «Listo! Pase bien». Escribieron los extorsionadores ya para despedirse.
[00:15:08] Andrés*: Listo, pase bien. Felices fiestas, bendiciones.
[00:15:12] Steven: con un emoji de brillitos.
[00:15:14] Steven: Felices fiestas. Es diciembre y pues…
[00:15:18] Steven: Habría sido gracioso si no hubiera sido tan traumático.
[00:15:23] Juliana*: Esa fue la Navidad más triste de nosotros.
[00:15:30] Alina: Desde [00:15:30] esa Navidad, las cosas en Durán han ido de mal en peor. La guerra entre las bandas siguió y Ben Diez, el líder de los Chone Killers que destrabó la negociación de Andrés y Juliana, fue asesinado. Su muerte abrió un vacío de poder y una nueva ola de violencia se desató. Los homicidios alcanzaron un nuevo récord en 2025. Las vacunas subieron también y la ciudad entró en una fase aún más oscura.
[00:16:00] Juliana*: Digamos. [00:16:00] Sí, sí, Hubo como un revolú cuando murió Ben Diez, ¿si o no? Aquí en todo Durán, en todo Durán. A raíz de…
[00:16:06] Alina: Con Ben Diez muerto, que había sido como una especie de garante, Andrés y Juliana viven ahora con más miedo. Ya no hablan con sus vecinos, ya no dejan que sus hijos se alejen de su vista, ni que usen el transporte público, ni que salgan solos a la calle. Andrés es el único que va al supermercado.
[00:16:26] Andrés*: No estamos tranquilos, no estamos tranquilos. No sabemos hasta cuándo. No [00:16:30] sabemos hasta cuándo.
[00:16:32] Alina: En Durán se vive -o se sobrevive- esperando una amenaza, todos los días. A toda hora.
[00:16:39] Andrés*: Me gusta sentir el pueblo, o sea, el pueblo. La gente ir a la, ya no, ya ahorita ya.
[00:16:44] Alina: En cierto sentido, los barrios funcionan como un tejido hecho entre todos. La confianza de saber algo del otro, del «vecino, me avisa», del «te doy una mano». Esas cosas que sostienen la vida diaria. Pero cuando aparece [00:17:00] la extorsión, esas cosas se acaban, ese tejido se rompe, las personas se encierran y ya no hablan entre ellas. La gente deja de confiar en la gente.
[00:17:12] Andrés*: Créame que yo no me siento bien trabajando así.
[00:17:14] Alina: Andrés y Juliana sienten que hay ojos sobre ellos a donde quiera que vayan, están acorralados, pero no tienen otra opción. No tienen dinero para comprar una casa en otra parte. Por ahora deben quedarse en Durán.
[00:17:43] Steven: Este programa es una producción de InSight Crime. Si crees que estas historias son importantes, considera hacer una donación. Cualquier aporte por pequeño que sea, ayuda y va directamente a apoyar este tipo de reportajes. Nos vemos la próxima semana con un episodio sobre cómo un par de trabajadoras sexuales enfrentaron el grupo criminal más temido del continente.
[00:18:10] Noticias 1: Entran a las páginas de las trabajadoras sexuales y se hacen pasar como clientes. Llegan a la habitación de la compañera, ella abre la puerta y los quiere atender. Le ponen la pistola en la boca, y dicen de qué mafia son, y dicen «vas a pagar.» «Si no pagas, te matamos.»
[00:18:29] Steven: Este episodio lo produjimos Elisa Roldán y yo, Steven Dudley, con la colaboración de Liza Schmidt. Un agradecimiento especial a nuestros reporteros Gavin Voss y Alina Manrique, a todo el equipo de InSight Crime y, por supuesto, a Andrés y Juliana, por confiar en nosotros y compartir su historia. La edición estuvo a cargo de Liza Schmidt y Tomás Uprimmy, el diseño sonoro es de Valentina Fonseca y el diseño gráfico [00:19:00] de Isabela Soto.
Contexto: La extorsión en Ecuador durante la última década
En tan solo unos años, la ciudad costera ecuatoriana de Durán, vecina de la metrópolis de Guayaquil, pasó de ser un tranquilo barrio periférico a convertirse en uno de los lugares más violentos de Ecuador. El aumento del tráfico de drogas, la pandemia, el desarrollo desigual y otros factores contribuyeron a engrosar las filas de las bandas y a fomentar los enfrentamientos entre ellas.
Los dos principales responsables de la violencia, los Chone Killers y los Latin Kings, ganan millones con el tráfico de drogas, los secuestros y la extorsión en los barrios de Durán. La extorsión ha tenido un impacto especialmente fuerte en los residentes de la ciudad, donde tanto las pequeñas empresas como los hogares se ven sometidos a amenazas y exigencias exorbitantes que ascienden a miles o incluso decenas de miles de dólares.

El auge de estas bandas ha desgarrado el tejido social, ese sentido de comunidad de la ciudad. Los residentes modifican sus rutinas diarias para evitar estar en público. La desconfianza entre vecinos fomenta el aislamiento. Las familias mantienen a los niños en casa por miedo a que puedan convertirse en víctimas de la violencia o del reclutamiento por parte de las bandas. En resumen, Durán es un lugar donde se reside, pero no se vive.
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Este podcast es el resultado de un exhaustivo trabajo de reportaje sobre el terreno realizado en Ecuador en los últimos años. Para saber más sobre Durán, lea nuestra investigación de 2024 titulada “Durán: Una ventana a la explosión del crimen organizado en Ecuador”. Para saber más sobre el auge de los grupos del crimen organizado ecuatorianos dentro del sistema penitenciario, consulte la investigación “Tras las rejas, fuera de control: la caída de las prisiones de Ecuador y el ascenso de sus mafias”.
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Créditos
Producción
Steven Dudley y Elisa Roldán
Investigación y Narración
Gavin Voss, Alina Manrique y Steven Dudley
Guion
Gavin Voss y Alina Manrique
Edición
Tomás Uprimny y Steven Dudley con el apoyo de Liza Schmidt
Dirección Creativa
Elisa Roldán
Diseño de sonido
Valentina, Juan Felipe Pulido.
Diseño Gráfico
Isabella Soto
Marketing y redes sociales
Paula Rojas e Isabella Soto
Agradecimiento especial
A Andrés* y Juliana* por compartir su historia con nosotros.
A los equipos de redacción, diseño gráfico, redes sociales, edición y administración de InSight Crime.





