Los homicidios, ocurridos, en su mayoría, en espacios públicos y con armas de fuego, son una manifestación del creciente conflicto entre grupos criminales en Durán. En este capítulo, utilizaremos datos del Ministerio del Interior de Ecuador para explorar, en primer lugar, las principales características de los homicidios en Ecuador. Luego, llevaremos a cabo un análisis en profundidad de los patrones en Durán y cómo se comparan con los asesinatos en el resto del país. Por último, exploraremos cómo los grupos criminales utilizan la violencia contra otros grupos criminales, funcionarios gubernamentales y fuerzas de seguridad, para atrincherarse aún más en Durán.
Homicidios en Ecuador – Un panorama general
El auge de los homicidios en Durán en los últimos años solo puede entenderse en el contexto ecuatoriano más amplio. Las tendencias de los homicidios en Ecuador desde 2010 han experimentado dos fases principales. En la primera fase, la tasa de homicidios del país se redujo significativamente de 18 por 100.000 en 2010 a 6 por 100.000 en 2017, según datos del Ministerio del Interior. La reducción nacional de homicidios durante este periodo coincidió con un ambicioso programa de pacificación de bandas lanzado por el gobierno del expresidente Rafael Correa en 2007.

El gobierno promovió el programa alentando a los miembros de las bandas, entre ellos los Latin Kings y los Ñetas, a “reintegrarse” a la sociedad mediante capacitación laboral, pequeños negocios e incluso puestos en el gobierno. En Durán, por ejemplo, docenas de Latin Kings comenzaron a trabajar con el gobierno de la exalcaldesa Alexandra Arce (2014-2019) en labores manuales, de limpieza y administrativas, dijo la exalcaldesa a InSight Crime.
Si bien los programas desempeñaron un papel en la reducción de las tasas de homicidio a principios y mediados de la década de 2010, las semillas de la violencia en Ecuador ya estaban siendo plantadas. Una recesión económica que comenzó en 2014 agotó los presupuestos de los gobiernos nacionales y locales y minó la voluntad política para seguir financiando programas sociales como la iniciativa de pacificación de bandas. Los recursos del sistema penitenciario para la autoridad carcelaria, ya corrupta, mal financiada, mal capacitada y con muy poco personal, también disminuyeron. Al mismo tiempo, el flujo de cocaína a través de Ecuador se multiplicó y los traficantes ecuatorianos locales empezaron a desempeñar un papel más importante en este comercio. La pandemia agravó los problemas económicos del país y puso en escena sus deficiencias institucionales.
Este contexto sentó las bases para la segunda fase, cuando las tasas de homicidio en Ecuador aumentaron gradualmente de 2018 a 2020, seguidas de incrementos más pronunciados de 2021 a 2023. Para 2023, la tasa de homicidios del país era de 47 por cada 100.000, superando la tasa de otros países históricamente más violentos como Honduras (31), Venezuela (27), Colombia (26), México (23) y El Salvador (2), de acuerdo con el balance de InSight Crime de los homicidios en 2023.
Los datos de las autoridades no desagregan los homicidios relacionados con el crimen organizado. Sin embargo, las fuerzas de seguridad, expertos en política pública y funcionarios públicos dijeron a InSight Crime que el aumento nacional de la violencia se derivaba de la escalada de conflictos entre grupos criminales cada vez más poderosos en todo el país. Los patrones nacionales parecen confirmar estas percepciones. Los homicidios se concentran en corredores de tráfico y puntos de despacho conocidos.
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Esto es especialmente cierto en las ciudades de las regiones costeras del país. Cuando la tasa nacional de homicidios de Ecuador disminuyó significativamente de 2010 a 2017, los municipios costeros empujaron esta caída. La tasa de homicidios de Manta cayó de 39 en 2010 a 11 en 2017, mientras que Machala experimentó una caída igualmente profunda de 38 a 9. Cuando la tasa de homicidios de Ecuador comenzó a aumentar después de 2017, y se disparó bruscamente en 2022 y 2023, las ciudades costeras volvieron a impulsar este cambio nacional. La tasa de homicidios de Manta aumentó de 45 por cada 100.000 a 95 entre 2022 y 2023. Machala pasó de 43 a 77 en el mismo periodo.
Las ciudades costeras que impulsan las tasas de homicidios en Ecuador, entre ellas Durán, comparten numerosas características: están impulsadas por economías centradas en la exportación cerca de puertos o que los albergan; tienen niveles igualmente altos de actividad económica informal y tasas de pobreza; sufren de problemas alrededor de la tenencia de la tierra; y tienen una infraestructura deficiente y desigual de servicios gubernamentales.

Homicidios en Durán – Mapeo y análisis
Las cifras de homicidios en Durán reflejan los patrones nacionales, con una caída significativa de 2010 a 2017, seguida de un aumento gradual y luego brusco entre 2018 y 2023. Sin embargo, las tendencias de homicidios en Durán se han destacado por sus cambios extremos, incluso en comparación con las ciudades de la volátil costa de Ecuador.
La tasa de homicidios del municipio se redujo de 21 por cada 100.000 habitantes en 2010 a solo 4 por cada 100.000 en 2017, por debajo de la media nacional de 6 por cada 100.000 habitantes. Las autoridades registraron solo 11 asesinatos en el municipio en 2017. Pero después de 2017, la tasa de homicidios de Durán aumentó cada año y, a finales de 2023, Durán registró la asombrosa cifra de 456 homicidios, lo que le dio una tasa de homicidios de 147 por cada 100.000 habitantes.


Aunque las autoridades ecuatorianas no desagregan los homicidios relacionados con el crimen organizado, las estadísticas de homicidios del Ministerio del Interior hacen un seguimiento de las características de las víctimas, la ubicación de los asesinatos y su presunto motivo. Estos datos, que exploramos en esta sección, muestran patrones que demuestran una fuerte correlación entre el aumento de la actividad del crimen organizado en el municipio y el aumento de los homicidios.
Para empezar, consideramos la edad de las víctimas. Los hombres ecuatorianos menores de 30 años representaron el 51% de las víctimas de homicidio en Durán en 2023, según datos del Ministerio del Interior. Es más, el número de víctimas jóvenes aumentó a un ritmo mayor en Durán que en el resto de Ecuador. Según los datos del ministerio, el 38% de las víctimas de homicidio en Durán en 2023 tenía menos de 25 años, frente al 18% de 2020. Mientras tanto, en el resto de Ecuador, las víctimas menores de 25 años representaron el 30% de los asesinatos, frente al 20% en 2020. Al observar las edades medias también se observa que las víctimas de homicidio son más jóvenes en Durán que a nivel nacional. En Durán, la edad media de las víctimas era de 27 años en 2023, mientras que en el resto de Ecuador era de 30 años, una diferencia estadística sustancial.
Desagregar los datos por género parece reforzar el argumento anterior. Según los datos del ministerio, las mujeres víctimas de homicidio como porcentaje del total en Durán bajaron del 38% en 2016 al 7% en 2023. En el resto de Ecuador, cayó de 18% al 7% en el mismo periodo de tiempo. Mientras que el número de víctimas femeninas de homicidio en Durán y en todo Ecuador aumentó durante este periodo, el número de víctimas masculinas se disparó, empujando hacia abajo el porcentaje de víctimas femeninas.
El análisis del mapa de homicidios también refuerza la hipótesis general sobre el repunte de los homicidios relacionados con el crimen organizado. El Recreo, una zona con una mezcla de grupos criminales en disputa, fue el circuito (una unidad administrativa policial) más violento en 2023, representando el 26% de todos los asesinatos. Este es un cambio significativo desde 2020-2022, cuando Recreo registró entre el 10-12% de los asesinatos de Durán. Mientras tanto, el centro de Durán, un área ahora en gran parte bajo el dominio de los Chone Killers, ha experimentado un repunte de la violencia, pero registró solo el 11% de los asesinatos de Durán en 2023, por debajo del 24-27% cada año desde 2020 y 2022.

El lugar donde ocurren los homicidios también parece ilustrar una batalla entre rivales distantes en lugar de parejas íntimas. En Durán, los homicidios cometidos en espacios “públicos” aumentaron al 88% de todos los homicidios en 2023, en comparación con el 75% en otras partes del país. Los homicidios públicos representaron entre el 78% y el 89% de los homicidios por año en Durán entre 2019 y 2023. Muchos de estos homicidios ocurrieron a lo largo de las carreteras, según el mapa de calor, especialmente en El Recreo. Los homicidios en Recreo 1 y 2 se concentraron, por ejemplo, a lo largo de la carretera central de los barrios, mientras que más arriba, en Recreo 3, también se puede ver una alta concentración de homicidios a lo largo de la carretera principal del barrio.
El municipio también ha experimentado un número creciente de masacres —eventos en los que tres o más personas fueron asesinadas en un mismo lugar al mismo tiempo—, una señal común de la presencia del crimen organizado. Entre enero de 2023 y abril de 2024, las autoridades registraron 29 masacres, incluidas ocho masacres entre el 2 de diciembre de 2023 y el 6 de enero de 2024. Compárese con el periodo entre enero de 2010 y diciembre de 2022, cuando solo se registraron seis masacres.
Del mismo modo, el tipo de arma también es un indicador importante. El crimen organizado utiliza armas de fuego en una proporción mucho mayor que los criminales comunes y los civiles en disputas. En 2023, el 93% de los homicidios se cometieron con armas de fuego en Durán, significativamente más alto que el 87% en otros lugares. Este número también ha aumentado desde 2018, cuando las armas de fuego se usaron en solo el 59% de los homicidios en Durán. El uso de armas de fuego en homicidios en el municipio dio un salto significativo entre 2018 y 2019, pasando del 59% al 82%.

Los datos del Ministerio del Interior incluyen dos mediciones sobre los presuntos motivos detrás de los homicidios, los cuales refuerzan la hipótesis sobre la relación entre el crimen organizado y el incremento en la violencia. La primera medición describe los motivos con categorías generales como “delincuencia común”, “violencia comunitaria”, y “violencia intrafamiliar”. La segunda es más específica, e incluye alrededor de 40 categorías que van desde “maltrato” y “robo a domicilios” hasta “secuestro”.
Para la primera medición, la “delincuencia común” fue de lejos el presunto motivo más común de los homicidios en Durán (99%) y en el resto de Ecuador (89%) en 2023. Sin embargo, es difícil saber a qué se refiere este término. Y si bien ha aumentado constantemente cada año después de representar entre el 40% y el 50% de los homicidios en 2017 en Durán y el resto de Ecuador, hay pocos indicios de que las autoridades estén desagregando la violencia relacionada con el crimen organizado de los actos de violencia criminalidad dentro de la designación de “delincuencia común”.
Por el contrario, la segunda medida es mucho más precisa y parece apoyar la tesis general sobre la violencia relacionada con el crimen organizado. En 2023, por ejemplo, las autoridades atribuyeron el 50% de todos los homicidios en Durán a disputas relacionadas con el microtráfico. Si bien esta cifra es inferior a la de 2021, cuando el microtráfico causó el 71% de todos los asesinatos, el número de muertes atribuidas a esta economía criminal se multiplicó, pasando de 53 en 2021 a 229 en 2023, mientras que el porcentaje de muertes atribuidas al microtráfico en el resto del país fue de apenas el 33% en 2023.
Tipos de violencia en Durán
A partir de datos sobre homicidios, entrevistas de campo y virtuales, e informes de seguridad y noticias locales, desarrollamos una tipología de la violencia en Durán. Los conflictos entre y dentro de los grupos criminales son el tipo más común de violencia en el municipio, pero la violencia contra los funcionarios del gobierno y las fuerzas de seguridad también se ha intensificado a medida que los grupos criminales han tratado de consolidar aún más su control sobre Durán.
Conflicto entre grupos criminales
La violencia en Durán no puede separarse de la dinámica criminal más amplia de Ecuador. Los Chone Killers, por ejemplo, tienen sus raíces en los esfuerzos de varios Ñetas encarcelados por expandir su influencia a través de una alianza criminal más estratégica con el poderoso grupo criminal de los Choneros. Esto transformó a esta facción de una banda carcelaria en un grupo de sicarios bien armados con acceso a los recursos de la que entonces era la red de narcotráfico más importante de Ecuador.
Durán sintió el impacto de esta alianza casi de inmediato. Empoderados por su nuevo aliado, los Chone Killers lanzaron una guerra de expansión por el control de Durán a partir de 2020 y emplearon una brutalidad sin precedentes. Por ejemplo, en febrero de 2022, los Chone Killers presuntamente colgaron dos cuerpos del puente peatonal de la carretera principal de Durán. La aparición de los cadáveres tuvo un enorme efecto simbólico en el municipio, dijeron líderes comunitarios y residentes. Lo citaron como el momento en que se dieron cuenta de que las antiguas reglas que habían regido el uso de la violencia en Durán habían sido sustituidas por nuevas normas.
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Más tarde, en noviembre de 2022, los Chone Killers lanzaron una serie de ataques con granadas, fuego y armas de fuego contra gasolineras, comisarías de policía y oficinas municipales. Los ataques se produjeron en respuesta a la intervención de las fuerzas de seguridad en el pabellón de la prisión en poder de los Chone Killers, según informaron los medios de comunicación locales, e ilustraron cómo la dinámica criminal en la prisión estaba ahora íntimamente ligada a la calle.
Los Latin Kings en Durán también han sido subsumidos por la dinámica criminal más amplia del país. En mayo de 2022, sicarios supuestamente vinculados a una poderosa mafia narcotraficante ecuatoriana asesinaron a Manuel Zúñiga, alias “King Majestic” en Quito. Majestic había encabezado la participación de los Latin Kings en el programa de pacificación del gobierno y había trabajado duro para mantener la violencia al mínimo, según numerosos participantes en el proceso de pacificación, expertos en seguridad y académicos que estudiaron el proceso.
Tras la muerte de Majestic, el poder del guayaquileño Carlos Manuel Macías Saverio, alias “King Diablo”, aumentó exponencialmente. A diferencia de Majestic, Diablo —que también tenía fuertes vínculos con las facciones de los Latin Kings basadas en las prisiones— dirigió durante mucho tiempo un ala más militante y criminal de los Latin Kings. Diablo, además, convirtió Durán en su cuartel general y en una de las principales bases de operaciones de los Latin Kings.
Sin Majestic, con el programa de pacificación terminado y con Diablo al mando, los Latin Kings adoptaron una postura más beligerante, que buscaba proteger su territorio y su principal negocio criminal: el microtráfico. En su opinión, no tenían otra opción. Los Chone Killers eran un rival agresivo, y los grupos criminales más grandes se habían convertido en una amenaza existencial, como demuestra claramente el asesinato de Majestic.
Para 2023, estos conflictos polifacéticos estallaron. Según Primicias, miembros de los Chone Killers habrían asesinado a un familiar de Diablo, abriendo un conflicto más personal que desembocó en una oleada de asesinatos. Poco después, El Universo informó de que los Latin Kings habrían asesinado a un pariente de Antonio Benjamín Camabacho, Alias “Ben 10”, un importante líder de los Chone Killers. En medio de esta agitación, Washington Sellán Hati, alias “Washo”, un poderoso agente criminal de Durán, también fue asesinado, mientras que Julio Alberto Martínez, alias “Negro Tulio” se rebelaba cada vez más contra el liderazgo tradicional de los Chone Killers, lo que provocó violentos enfrentamientos entre las facciones del grupo que se sumaron a sus intensos enfrentamientos con los Latin Kings.
En las calles, estos conflictos han impulsado el aumento de los homicidios en el municipio, a medida que los Latin Kings, los Chone Killers y otros grupos ajustan cuentas personales con sus rivales y luchan por el control del territorio del microtráfico y la extorsión, según dijeron a InSight Crime policías, funcionarios municipales, expertos en seguridad y líderes comunitarios de Durán.
Los datos de homicidios también sugieren que el conflicto entre y dentro de los grupos criminales es el principal motor de la violencia en Durán. Como se detalló en la sección anterior, la proporción de víctimas jóvenes ha crecido significativamente a medida que los homicidios en Durán se han disparado, lo cual es indicativo de un elevado conflicto entre bandas. Funcionarios de seguridad y líderes comunitarios dijeron a InSight Crime que a medida que las bandas se han afianzado en el municipio, han colocado cada vez más a menores y jóvenes en la primera línea de batalla. Los menores tienen menos probabilidades de enfrentarse a cargos graves si son sorprendidos cometiendo delitos. El mayor porcentaje de víctimas masculinas en Durán también apunta a una aceleración de la conflictividad criminal, ya que los hombres suelen ser los que luchan en los conflictos entre bandas.
El porcentaje de asesinatos en espacios públicos y de asesinatos con armas de fuego, ambos superiores a las medias nacionales, apuntan además al papel central de la violencia de las bandas en la crisis de homicidios de Durán. Los funcionarios del gobierno y las fuerzas de seguridad entrevistados por InSight Crime también señalaron el uso de sicarios, o asesinos a sueldo, por parte de los grupos criminales para ajustar cuentas con sus rivales. A medida que ha aumentado la violencia, también lo han hecho los tiroteos en zonas públicas.
El conflicto entre grupos criminales también ha afectado cada vez más a la población civil de Durán. Si bien los civiles rara vez son el blanco de los ataques, la cantidad de víctimas colaterales de la violencia de las bandas en el municipio es “enorme”, según Billy Navarrete, director del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) de Ecuador. Las estadísticas oficiales no separan a las víctimas “civiles” de los presuntos criminales, pero los cada vez más descarados ataques de las bandas, evidenciados por el aumento de los homicidios con armas de fuego y en áreas públicas, respaldan la afirmación de Navarrete de que el riesgo para los civiles es alto.
Grupos criminales contra funcionarios y empleados gubernamentales
Los grupos criminales de Durán utilizan la violencia y las amenazas de violencia contra funcionarios públicos como estrategia clave para mantener su control sobre valiosos puestos en el gobierno municipal. Los homicidios son poco frecuentes, pero los ataques contra funcionarios públicos han cobrado fuerza paralelamente a la creciente infiltración de grupos criminales en el gobierno municipal de Durán. Y a diferencia de la naturaleza a menudo descarada de los ataques de las bandas contra rivales en las calles, los ataques contra los actores políticos y funcionarios públicos de Durán son más selectivos y tienen motivos específicos que van más allá de las batallas por el territorio, dijo un funcionario del gobierno a InSight Crime.
No hay datos completos de intentos de asesinato contra funcionarios públicos, pero hay numerosos ejemplos recientes. El más notable, en mayo de 2023, sicarios dispararon contra el recién posesionado alcalde Chonillo en un ataque que mató a tres personas en Durán. El ataque no fue el primero. Menos de un año antes, hombres armados dispararon contra uno de los actos de campaña de Chonillo celebrado en la notoriamente violenta cooperativa 28 de agosto. No hubo heridos. Según dos miembros de la campaña de Chonillo, los disparos fueron una advertencia.
“Fue una manera de llamar nuestra atención”, dijo a InSight Crime un miembro de la campaña de Chonillo que pidió permanecer en el anonimato por razones de seguridad. “Querían conversar con el candidato alcalde, cosa que nosotros ignoramos por completo”.
Las versiones sobre lo que ocurrió después del ataque difieren. Dos miembros de la campaña dijeron que Chonillo, temiendo otro ataque, se reunió con Washo, el agente de poder criminal de Durán. Mientras tanto, otro miembro de la campaña, aunque no mencionó una reunión entre Chonillo y Washo, dijo que poco después del ataque, Chonillo pudo volver a hacer campaña en la cooperativa 28 de agosto. En esto último coincidieron todos los miembros de la campaña que hablaron con InSight Crime.
Sin embargo, cuando InSight Crime le preguntó a Chonillo por Washo, negó haberse reunido en persona con él y, al momento de la publicación de este informe, sigue gobernando desde fuera de la ciudad.
Es difícil encontrar el motivo preciso de los ataques contra funcionarios del gobierno, como en el caso de Chonillo. Pero a menudo hay pistas. En otro caso emblemático, Miguel Santos Burgos, director de terrenos en Durán, fue asesinado por sicarios no identificados en agosto de 2023. Aunque los culpables del crimen siguen siendo desconocidos, informes de los medios de comunicación, funcionarios del gobierno y expertos en seguridad consultados por InSight Crime citaron la participación de Santos en asuntos de tenencia de la tierra como la razón de su asesinato.
En concreto, Santos estaba trabajando para facilitar la obtención de títulos sobre sus tierras a los residentes de Durán que vivían en invasiones, según estas fuentes. Esto enfureció a los actores criminales y a los funcionarios corruptos que siguen beneficiándose del caótico sistema de registro de tierras y de la vulnerabilidad de los residentes sin títulos de propiedad. Santos también había recibido amenazas antes de su asesinato, según un funcionario de la alcaldía y un miembro de la campaña de Chonillo.

Los grupos criminales también han atacado a otros funcionarios del gobierno. En 2023, sicarios mataron a un fiscal y a un concejal municipal. En 2024, asesinos atacaron a bomberos y agentes de tránsito.
Estos ataques han cobrado impulso a medida que los Chone Killers se han fragmentado, y Negro Tulio, el líder disidente del grupo, actúa de manera autónoma respecto de otros líderes. Las autoridades están investigando su papel en los asesinatos de al menos cuatro funcionarios públicos durante 2023 y 2024, incluido Santos.
Los grupos criminales aprovechan la amenaza de la violencia y la utilizan para presionar a los funcionarios del gobierno para que actúen de acuerdo con sus intereses. El gobierno de Chonillo es un buen ejemplo reciente. Un funcionario del gobierno que prefirió permanecer en el anonimato por razones de seguridad dijo a InSight Crime que recibió amenazas de pandilleros a través de WhatsApp, exigiendo su ayuda para destituir a Chonillo. Los miembros del consejo municipal también han sido amenazados con frecuencia porque el consejo tiene el poder de destituir al alcalde, dijo el funcionario. En el lugar de un atentado en junio de 2024 con bomba en la empresa de la familia de Chonillo, Poligráfica SA, en Durán, se encontró un mensaje pidiendo la dimisión del alcalde, según reportes de los medios locales. Chonillo, por supuesto, sigue en el cargo.
Grupos criminales contra las fuerzas de seguridad
Aunque es poco frecuente, las fuerzas de seguridad, en particular la policía, son blanco de los grupos criminales en Durán. Según datos del Ministerio del Interior, dos policías han sido asesinados en el municipio desde 2010, ambos en actos de violencia atribuidos a bandas. Pero, los datos del Gobierno son sospechosos. En un caso en noviembre de 2022, los datos del Ministerio del Interior identificaron a dos policías asesinados como “estudiantes”. Y el monitoreo de InSight Crime de los informes de noticias sugiere que al menos cinco policías han sido asesinados en Durán desde 2022.
La policía se enfrenta a la violencia tanto en ataques premeditados como espontáneos. En el incidente de noviembre de 2022 citado anteriormente, los miembros de Chone Killers organizaron el ataque premeditado contra los dos policías. Ese mismo mes, el grupo criminal realizó ataques con explosivos en tres comisarías diferentes del municipio, según funcionarios policiales. Al parecer, los ataques fueron una respuesta a los traslados de miembros encarcelados del grupo fuera de su base en el Centro Penitenciario del Litoral.
En julio de 2024, hombres armados asesinaron a un policía en Guayaquil. Según El Universo, el agente había participado en un asalto a una propiedad de los Chone Killers en Durán en 2023, tras lo cual había recibido amenazas y fue trasladado a Guayaquil. Un vocero de la Policía dijo a Extra que el asesinato fue una “retaliación” de grupos criminales, pero no precisó el móvil.
Ataques más espontáneos pueden ocurrir cuando las fuerzas de seguridad sorprenden a los grupos criminales con la guardia baja o en el acto de cometer un delito. En marzo de 2024, por ejemplo, presuntos miembros de un grupo criminal dispararon e hirieron a dos agentes de policía tras ser detenidos en un control policial, según un exfuncionario del gobierno de Durán con conocimiento del caso. Los autores de los disparos escaparon en vehículos de los bomberos de Durán, según el exfuncionario y El Universo.
Otras fuerzas de seguridad, como las fuerzas armadas y los guardias de seguridad, han sido blanco de ataques de las bandas con menos frecuencia que la policía. Según los datos, solo tres guardias de seguridad y tres militares han sido asesinados en Durán desde 2010. Dado que estos dos grupos desempeñan un papel cada vez más central en la lucha del municipio contra el crimen organizado, la violencia de los grupos criminales contra estos actores podría aumentar significativamente.
Créditos de la investigación:
Escrito por: Gavin Voss
Editado por: Steven Dudley, María Fernanda Ramírez, Liza Schmidt, Lara Loaiza
Investigación adicional: Anastasia Austin, María Fernanda Ramírez, Steven Dudley
Verificación de datos: Lynn Pies, Salwa Saud
Dirección creativa: Elisa Roldán Restrepo
Diagramación de PDF: Ana Isabel Rico
Gráficos: Juan José Restrepo, Christopher Newton
Redes sociales: Camila Aristizábal, Paula Rojas

