Una pandilla rural ejecuta policías y perpetra secuestros en masa en las regiones del norte de Haití, desplegando tácticas de uso común entre los grupos armados urbanos que se concentran en la capital de Puerto Príncipe, muy lejos de allí.

El 1 de agosto, las autoridades de Haití realizaron un operativo contra la pandilla Kokorat San Ras, el cual dejó tres miembros de la pandilla muertos y seis más heridos en varias poblaciones remotas del departamento de Artibonite, según un comunicado de la policía publicado por la prensa local. En el operativo se rescató a unas 30 víctimas de secuestro que habían sido abducidas por la pandilla el 29 de julio.

Unos días antes, el 28 de julio, Kokorat San Ras había emboscado una patrulla de la policía y dejado un agente muerto, y el 31 de julio, el mismo grupo al parecer abrió fuego contra un vehículo lleno de empleados del Ministerio de Educación.

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Los tres episodios ocurrieron en un mismo tramo de la Carretera Nacional No. 5, una importante vía que conecta los puertos marítimos al norte de Haití con Gonaïves, capital del departamento. Después de eso, las fuerzas de seguridad se comprometieron a restablecer el control territorial.

“Se planea una segunda fase para liberar las poblaciones de Plate, Odigé, Bera y Pendu […] durará lo que se necesite para erradicar a esta pandilla de la zona”, prometió la policía en un comunicado que anunciaba las nuevas medidas el 1 de agosto.

El mensaje se conoce de sobra. En enero, Kokorat San Ras secuestró un bus con cerca de 60 pasajeros. La policía no demoró en liberar a los rehenes, pero no ha logrado desmantelar el grupo a pesar de la seguidilla de arrestos en enero, febrero y marzo.

Análisis de InSight Crime

La repentina aparición de Kokorat San Ras pone de relieve una evolución importante del hampa haitiana: el surgimiento de pandillas rurales y la brutalidad como recurso.

Aunque el bandolerismo es común en el campo haitiano, Kokorat San Ras opera a otro nivel. A finales de 2021, la pandilla acaparó los titulares a nivel nacional, cuando amenazó a un juez local antes de asesinar a dos parientes suyos.

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Los medios locales informan que esta agrupación controla tramos de las vías nacionales No. 5 y 1, donde practica impunemente la extorsión y el secuestro extorsivo de carga y pasajeros. También usa al menos algunas armas de grueso calibre. En enero, la policía decomisó un fusil de asalto Galil a un pandillero de Kokorat San Ras.

De hecho, el grupo recuerda los inicios de los 400 Mawozo, hoy la pandilla más numerosa de Haití. Esta también surgió en la zona rural y se dedicó a controlar las vías nacionales. Y los 400 Mawozo también recurrieron a los secuestros masivos en Haití.

Pero, al igual que los ostentosos delitos de 400 Mawozo motivaron una dura respuesta de la policía, Kokorat San Ras está llamando cada vez más la atención de las fuerzas de seguridad. En enero, la policía acribilló a un importante lugarteniente de la pandilla, alias «Meyer», y las autoridades han desplegado patrullas en tramos claves de las vías.