El Comando Rojo en Brasil creó su propia aplicación de transporte tipo Uber, lo que demuestra cómo las pandillas brasileñas están combinando el control territorial con una creciente sofisticación tecnológica para generar nuevas fuentes de ingresos.
El Comando Rojo (Comando Vermelho, CV) administraba su aplicación, llamada Rotax Mobili, junto con el grupo criminal aliado, Amigos dos Amigos. El eslogan prometía que era “la única aplicación de carros y motos que pasa la barricada”, en referencia a las barreras físicas creadas por las pandillas para controlar el acceso a los barrios bajo su dominio.
Según informes, el Comando Rojo subcontrató el desarrollo de la aplicación a programadores sin vínculos con el grupo, pero miembros de la pandilla se encargaban directamente de administrar las ganancias y de supervisar y controlar a los conductores mediante amenazas y extorsiones.
La aplicación funcionaba principalmente en Vila Kennedy, un barrio bajo el control del Comando Rojo, en donde los criminales recibían una suma fija más entre el 20% y 30% de las ganancias de los conductores. El grupo usaba esos ingresos para financiar actividades de tráfico de drogas y recurría a empresas fachada para encubrir el dinero.
Para hacer de Rotax Mobili la única opción de transporte en las comunidades bajo su control, el Comando Rojo prohibió el uso de plataformas legítimas como Uber y la aplicación brasileña 99. El grupo criminal presuntamente obligó a más de 300 conductores a unirse a su plataforma.
VEA TAMBIÉN: Batalla por Río de Janeiro: El Comando Rojo contra las milicias
Rotax Mobili operó durante tres meses y generó cerca de 1 millón de reales (aproximadamente US$185.000) al mes para la banda, según Alexandre Netto, jefe de policía en el oeste de Río.
La policía de Río de Janeiro desmanteló la aplicación en agosto en una operación llamada “Ruta de las Sombras” (Rota das Sombras), en la que arrestó al menos a cinco personas, incautó un carro y unos 300.000 reales (más de US$55.000) en efectivo, y ordenó retirar la plataforma de las tiendas de aplicaciones.
La acción frustró los planes del Comando Rojo de expandir la aplicación a otras zonas del oeste de Río —incluidos los territorios controlados por Amigos dos Amigos— y a Rocinha, la favela más grande de Brasil.
Análisis de InSight Crime
La aplicación de transporte del Comando Rojo ilustra cómo el crimen organizado brasileño está usando la tecnología para multiplicar sus ganancias, al tiempo que aprovecha el control que ejerce sobre determinados territorios.
Los grupos criminales ya usan barricadas para decidir quién puede ingresar a determinados barrios, por lo que el siguiente paso lógico es cobrar por ese acceso. El uso de tecnología hace más fácil implementar y rastrear este esquema.
VEA TAMBIÉN: Bandas criminales en Brasil amplían su dominio sobre los servicios de internet
“La novedad de la aplicación es simplemente que es una aplicación, porque esta lógica de operar en función de la necesidad de servicios de movilidad dentro de las favelas existe desde hace mucho tiempo”, dijo a InSight Crime Carlos Nhanga, coordinador regional de Fogo Cruzado, un instituto que monitorea tiroteos y violencia armada en centros urbanos como Río de Janeiro.
Rotax Mobili también refleja una tendencia más amplia en la que el crimen organizado brasileño integra cada vez más la tecnología en su búsqueda de poder y rentas ilegales.
“El crimen organizado ha innovado y sofisticado, mientras que el Estado se ha quedado rezagado en la lucha contra estas organizaciones”, agregó Nhanga.
Imagen principal: Graffiti con indicaciones a los conductores en Barra Mansa, Brasil. Crédito: Gabriel de Paiva.



