Varios hijos del hoy encarcelado exlíder del Cartel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, han conformado uno de los grupos criminales más influyentes de México.

Joaquín Guzmán López, Ovidio Guzmán López, Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar —conocidos colectivamente como los Chapitos— adquirieron una influencia cada vez más grande en el tráfico de drogas sintéticas y otras economías ilícitas en el norte y el oeste de México.

Ovidio y Joaquín Guzmán actualmente están presos en Estados Unidos y han aceptado negociar con las autoridades.

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Últimas novedades de los Chapitos

20 de mayo de 2026

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a 12 individuos presuntamente vinculados con los Chapitos, incluyendo un trabajador del Ayuntamiento de Culiacán. Los implicados están señalados de facilitar operaciones de lavado de dinero en la capital sinaloense, mediante criptomonedas y pequeñas empresas. 

¿Cuál es la historia de los Chapitos?

Ovidio, Iván, Joaquín y Jesús Alfredo presuntamente fueron integrados por su padre en las operaciones delictivas del Cartel de Sinaloa cuando eran adolescentes y por Ismael Zambada García, alias “El Mayo”, otro líder destacado del grupo. Comenzaron a asumir un papel más notorio entre mediados y finales de la década de 2010, alrededor de la época en la que su padre fue detenido y extraditado a Estados Unidos.

En 2015, los fiscales estadounidenses acusaron a Jesús Alfredo, a su padre y a otros líderes del Cartel de Sinaloa por cargos relacionados al tráfico de drogas.

En 2016, Jesús Alfredo e Iván fueron brevemente secuestrados por el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en un restaurante de un distrito de lujo del centro turístico mexicano de Puerto Vallarta, en el estado de Jalisco, territorio del CJNG. Ambos fueron liberados más tarde.

Tras la extradición de El Chapo a Estados Unidos en enero de 2017, los conflictos entre los Chapitos y otros líderes del Cartel de Sinaloa se han intensificado. Los hermanos se han enfrentado a las facciones asociadas al Mayo, así como a las asociadas a su tío, Aureliano Guzmán Loera, alias “El Guano”, por el control de las economías criminales, el control territorial  y el acceso a rutas de tráfico clave.

En mayo de 2020, José Rodrigo Aréchiga Gamboa, alias “El Chino Antrax” —antiguo jefe del escuadrón de sicarios Antrax del Cartel de Sinaloa y socio de El Mayo— fue hallado muerto tras escapar de la custodia federal de libertad condicional en San Diego. Se cree que los Chapitos estuvieron detrás del asesinato. En junio de 2020, un tiroteo de varias horas, presuntamente entre ambos bandos en las afueras de Culiacán, la capital del estado de Sinaloa, dejó 16 muertos.

Los Chapitos también han enfrentado una creciente presión de las autoridades. En octubre de 2019, las fuerzas de seguridad mexicanas iniciaron una operación para capturar a Ovidio en Culiacán. Poco después de que se difundiera la noticia de la detención de Ovidio, los miembros del Cartel de Sinaloa respondieron con fuerza, invadiendo la ciudad y lanzando una ofensiva total para exigir su liberación. Al final, el presidente Andrés Manuel López Obrador “ordenó detener el operativo y liberar al presunto delincuente”.

A finales de 2021, el Departamento de Estado de Estados Unidos aumentó su recompensa a US$20 millones por información que les ayudara a capturar a los cuatro hijos. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos también ha sancionado a los Chapitos en virtud de la llamada Ley Kingpin.

A pesar de estar en la mira de las autoridades estadounidenses, los Chapitos intensificaron sus esfuerzos para dominar al grupo que una vez dirigió su padre. En febrero de 2022, hombres armados —al parecer leales a los Chapitos— que viajaban en una caravana de decenas de vehículos asediaron el municipio de Caborca, cerca de la frontera entre México y Estados Unidos. Durante horas, el convoy ocupó la ciudad, pues la policía local fue incapaz de repelerlos hasta la mañana siguiente. Al final, el ataque dejó dos muertos y al menos otros cinco secuestrados.

Después de que su notoriedad aumentara significativamente a lo largo de 2021 y 2022, los Chapitos sufrieron un golpe en enero de 2023, cuando Ovidio fue detenido en Culiacán, la capital del estado de Sinaloa. Tras su detención, al igual que en 2019, se establecieron bloqueos en toda la ciudad y en otras partes de Sinaloa. A las pocas horas, el gobierno federal envió refuerzos para calmar la situación.

En septiembre de 2023, Ovidio fue extraditado a Estados Unidos tras un proceso expedito.

En julio de 2024, Joaquín fue detenido en Estados Unidos después de volar allí en un avión privado con El Mayo, quien afirmó que Joaquín lo había secuestrado. Dos meses después, se desató una intensa guerra entre los Chapitos y la facción asociada al Mayo, conocida como la Mayiza, que ha cobrado cientos de vidas en Sinaloa y generado importantes pérdidas económicas.

En mayo de 2025, Ovidio accedió a colaborar con las autoridades estadounidenses.

¿Cuáles son las actividades criminales de los Chapitos? 

El principal negocio de los Chapitos, tal como lo fue con su padre, es el narcotráfico internacional. Según varios pliegos acusatorios en Estados Unidos, los hijos están involucrados en el tráfico de grandes cantidades de todo tipo de drogas, desde cocaína y marihuana hasta metanfetamina, hacia Estados Unidos, usando una amplia red de contactos en toda la región.

En particular, el grupo se ha adaptado a los cambios en los mercados de la droga y se ha involucrado cada vez más en el comercio de drogas sintéticas, especialmente en lo que respecta al tráfico del potente opioide sintético fentanilo. Los Chapitos también han ampliado sus actividades para incluir la explotación de centros de tratamiento de consumidores de droga para reclutar a nuevos traficantes, otra de las causas de la continua violencia entre ellos y la facción de El Mayo.

Además, el grupo ha buscado otros mercados diferentes al estadounidense y ha comenzado a capitalizar los lucrativos mercados en Australia.

Los Chapitos son unos de los principales proveedores de fentanilo y metanfetaminas en Estados Unidos. El Departamento de Justicia estadounidense presentó cargos contra ellos por conspiración para distribuir cocaína, metanfetaminas y marihuana en 2021 y ofreció recompensas de US$5 millones por cada uno.

Sin embargo, en 2023, varias organizaciones criminales del estado de Sinaloa, incluidos los Chapitos, impusieron presuntamente una prohibición absoluta a la producción y el tráfico de fentanilo, probablemente en respuesta a la presión judicial sobre el grupo tras la captura de Ovidio. Cerca de Culiacán, se hallaron nueve cuerpos con signos de tortura y pastillas de fentanilo regadas alrededor. 

“El que desobedezca será ejecutado”, informó un jefe de seguridad asociado a los Chapitos en una entrevista con InSight Crime, y añadió que en 2023 habían ejecutado a más de 50 personas por desobedecer el veto sobre el fentanilo.

Ante eso, varios productores de fentanilo habrían migrado sus operaciones a otros municipios de Sinaloa e incluso a otros estados del país. Sin embargo, en el contexto de la guerra, esas prohibiciones presuntamente se hicieron más laxas.

Además del narcotráfico, los Chapitos han ampliado su influencia hacia el control de actividades económicas legales, como la agricultura, la pesca y la minería. En esos sectores, establecen monopolios de precios, imponen cobros informales y regulan servicios como la distribución de agua de riego.

En Culiacán, además, desarrollaron esquemas sofisticados de lavado de dinero.

¿Dónde operan los Chapitos?

El principal bastión de los Chapitos es su lugar de origen, Sinaloa, un estado del noroeste de México situado en la costa del Pacífico.

Los hijos de El Chapo parecen tener mucha más influencia y poder dentro de Culiacán, la capital de Sinaloa, y otros centros urbanos. Por otro lado, se cree que las facciones asociadas al Mayo matienen un control fuerte en las zonas circundantes a la capital.

En su conjunto, el Cartel de Sinaloa tiene proveedores, clientes y aliados en todo el continente americano y en varios países de Europa, Asia, África y Oceanía. El grupo también ha tenido influencia o presencia en por lo menos 17 estados mexicanos.

¿Quiénes son los aliados y enemigos de los Chapitos?

El mayor rival interno de los Chapitos son las facciones asociadas al Mayo, conocidas colectivamente como la Mayiza, con quienes matienen una sangrienta batalla en varias zonas de Sinaloa desde septiembre de 2024. Sin embargo, los brazos armados de ambas facciones se han enfrentado por corredores de droga en la frontera con Estados Unidos desde al menos 2020. Además, se han reportado fricciones con su tío, El Guano.

El CJNG fue uno de los mayores enemigos de Los Chapitos, por su disputa con el Cartel de Sinaloa por el control de las vastas economías criminales en varias regiones de México. Sin embargo, en el marco de la guerra interna del Cartel de Sinaloa, los Chapitos habrían establecido una alianza con el CJNG para obtener armas y recursos.

Los Chapitos se han enfrentado también con la Organización Beltrán Leyva, otrora aliada con el Cartel de Sinaloa antes de que una división en 2008 desatara una sangrienta guerra entre ambos. En 2016, más de 100 integrantes de los Beltrán Leyva fueron presuntamente responsables de saquear la casa de la madre de El Chapo en las montañas de Sinaloa, lo que la obligó a huir de la región, junto con cientos de personas más de comunidades cercanas.

Con el fin de ganar fuerza en sus actuales guerras territoriales, los Chapitos han reclutado aliados en varios estados. Entre ellos se encuentran antiguos rivales, como Pablo Edwin Huerta Nuno, alias “El Flaquito”, quien pertenecía al Cartel Arellano Félix en Baja California.

¿Cuál es el panorama para los Chapitos?

Con Ovidio y Joaquín bajo custodia de Estados Unidos y una sangrienta guerra con la Mayiza, el futuro de los Chapitos parece incierto. Las autoridades mexicanas han arrestado a decenas de operadores y pistoleros de los Chapitos, mientras que muchos otros han muerto en enfrentamientos con autoridades y con la Mayiza.

Mientras tanto, en Estados Unidos, Ovidio parece estar negociando un acuerdo con las autoridades. En mayo de 2025, logró que varios de sus familiares entraran al país para entregarse voluntariamente al Buró Federal de Investigaciones (FBI), según confirmó el secretario de Seguridad Pública de México.