Osiel Cárdenas Guillén es el antiguo líder del Cartel del Golfo (CDG). En el apogeo de su poder, fue uno de los jefes criminales más poderosos de México. Cárdenas creó Los Zetas, una organización que utilizó como brazo armado antes de que el grupo siguiera su propio camino, dando paso a una carrera armamentística y a nuevos niveles de violencia nunca vistos en las guerras criminales de México.
Su poder y su voluntad de enfrentarse directamente a las autoridades le situaría en el mapa de las autoridades tanto en México como en Estados Unidos.
Cárdenas fue detenido en 2003 por el ejército mexicano y extraditado a Estados Unidos en 2007. En 2010, tras declararse culpable de cargos de narcotráfico, las autoridades estadounidenses lo condenaron a 25 años de prisión. Quedó en libertad el 30 de agosto de 2024.
Historia
Osiel Cárdenas Guillén es de Matamoros, Tamaulipas, en la frontera de México con Estados Unidos. Al parecer, su carrera criminal comenzó cuando empezó a traficar cocaína mientras trabajaba como mecánico de coches.
Un momento crucial en su carrera se produjo en enero de 1996, cuando el antiguo dirigente del CDG, Juan García Abrego, fue detenido y extraditado a Estados Unidos.
Tras la detención de García, varios intentaron tomar las riendas del CDG, pero todos fallaron, incluido Humberto García Ábrego, hermano de Juan. Finalmente, Cárdenas, junto con Salvador Gómez Herrera, alias “El Chava”, asumieron la dirección del cartel.
El dúo, que había desarrollado una red que se extendía entre el hampa de Tamaulipas y sus fuerzas de seguridad, se dedicó rápidamente a ampliar la influencia de la organización. Una de sus primeras medidas consistió en amenazar a los medios de comunicación locales para evitar que informaran sobre las actividades del CDG.
También empezaron a reforzar la fuerza militar de la organización. El paso más significativo en este proceso lo dio Cárdenas. A principios de 1997, comenzó a crear Los Zetas, una fuerza paramilitar formada predominantemente por desertores de una unidad de élite de las fuerzas armadas mexicanas, y que luego se convertiría en el brazo armado del CDG y proporcionaría a Cárdenas los medios para contrarrestar a los grupos rivales, incluido el Cartel de Sinaloa, y ampliar agresivamente el control del CDG sobre territorios y mercados criminales. La creación de Los Zetas marcaría un hito en México, dando paso a una forma de violencia extrema y brutal nunca antes vista en el país, y detonando una carrera armamentística que vería a los grupos criminales enfrentarse con armamento de grado militar.
En 1999, uno de los principales líderes originales de los Zetas, Arturo Guzmán Decena, alias “Z1”, mató a tiros a Gómez Herrera, presuntamente por orden de Cárdenas. Gracias a este asesinato, Cárdenas se habría hecho con el control total del CDG y habría ganado el apodo de “Mata Amigos”.
Cárdenas contó con la ayuda de varios familiares cercanos durante su liderazgo del grupo, entre ellos su sobrino y sus dos hermanos. Un hermano, Antonio Cárdenas Guillén, alias “Tony Tormenta”, compartía el temperamento violento de Osiel y más tarde dirigiría la organización.
En 1999, Osiel y Antonio demostraron su intrepidez y su voluntad de ensuciarse las manos. Primero, en mayo, Osiel Cárdenas amenazó de muerte a un sheriff estadounidense. Después, en noviembre de ese año, los hermanos y varios secuaces más del CDG detuvieron a dos agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (Federal Bureau of Investigations – FBI) y de la Administración para el Control de Drogas (Drug Enforcement Administration – DEA) cuando circulaban por Matamoros. Los hermanos amenazaron con matar a los agentes antes de permitirles marcharse.
En 2001, Osiel fue sancionado en virtud de la United States Kingpin Act, y se puso una recompensa de US$2 millones de dólares sobre su cabeza.
Dos años después, el 14 de marzo de 2003, Osiel fue detenido en Matamoros tras un tiroteo con las fuerzas armadas mexicanas.
Fue extraditado a Estados Unidos en 2007. En 2010, a la edad de 42 años, fue condenado a 25 años de prisión por Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico y el blanqueo de capitales.
Actividades criminales
Durante el liderazgo de Osiel Cárdenas, el CDG fue responsable del tráfico de toneladas de cocaína y marihuana a través de la frontera entre México y Estados Unidos. Según el FBI, el grupo transportaba drogas a través de la frontera y a múltiples zonas de Estados Unidos, entre ellas Houston (Texas) y Atlanta (Georgia). El FBI vinculó directamente a Osiel con el tráfico de dos toneladas de cocaína a través de la frontera entre julio de 2000 y septiembre de 2001. Los libros de contabilidad encontrados en Atlanta sugieren que el grupo ganó US$41 millones en un periodo de tres meses y medio, únicamente a partir del tráfico de cocaína que circulaba hacia esa ciudad.
El CDG también estuvo implicado en el tráfico de heroína y metanfetamina durante el mandato de Cárdenas, y su corrupción de figuras políticas y de seguridad fue metódica.
Geografía
Osiel Cárdenas es natural de Matamoros y creció conociendo a figuras criminales y políticas de la ciudad y de otras partes de Tamaulipas. Debido a su posición geográfica en la frontera entre EE.UU. y México, la ciudad ha desempeñado durante mucho tiempo un papel en el contrabando y el tráfico de mercancías ilícitas de México a Estados Unidos.
Cárdenas mantuvo el control sobre Tamaulipas con la ayuda de varias alas armadas con base en las principales ciudades. Aparte de Los Zetas, que campaban a sus anchas por Tamaulipas y otras partes de México, estaban los Metros en Matamoros, los Rojos en Reynosa y los Lobos en Nuevo Laredo. Aunque estos grupos ya no están vinculados a sus ciudades de origen, siguen activos en Tamaulipas, luchando entre ellos por el control del territorio y traficando cantidades más modestas de droga a través de la frontera.
Aliados y enemigos
Muchos de los líderes criminales contra los que Cárdenas luchó durante el apogeo de su poder han sido asesinados o detenidos mientras él estaba en prisión.
Los Zetas, que se volvieron contra el CDG tras la extradición de Cárdenas, se han desmoronado y sus líderes han sido asesinados. Otros antiguos rivales, entre ellos los líderes del Cartel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, e Ismael Zambada García, alias “El Mayo”, han sido detenidos. El Chapo cumple cadena perpetua en Estados Unidos, mientras que El Mayo está, desde agosto de 2024, a la espera de juicio en Estados Unidos.
Lo mismo puede decirse de sus amigos y socios. Su hermano Tony Tormenta murió en 2010 tras un tiroteo de seis horas con las fuerzas de seguridad mexicanas, mientras que Jorge Eduardo Costilla-Sánchez, alias “El Coss”, que trabajaba con Cárdenas y era uno de los líderes del CDG tras su detención, fue apresado por las autoridades mexicanas en 2012. Con la captura de José Alfredo Cárdenas Martínez, alias “El Contador”, en febrero de 2022, Osiel perdió su última conexión formal con el CDG. Sin embargo, la familia Cárdenas sigue siendo una poderosa fuerza criminal en Tamaulipas.
Perspectivas
Osiel Cárdenas salió de la cárcel estadounidense el 30 de agosto de 2024. Es de esperarse que se quede en ese país.
Ya no tiene ninguna conexión clara con el CDG, que se ha dividido en facciones rivales desde la sentencia de Cárdenas. Dicho esto, la familia Cárdenas sigue teniendo influencia en el panorama criminal de Tamaulipas, por lo que la experiencia de Cárdenas podría resultar útil para una de esas facciones rivales.
Cárdenas se enfrenta a múltiples cargos penales en su México natal, incluidos algunos relacionados con el crimen organizado y el narcotráfico.



