Guadalupe Fernández Valencia, conocida como “La Patrona”, fue una de las mujeres de más alto rango dentro de una de las organizaciones de tráfico de drogas más poderosas del hemisferio occidental: el Cartel de Sinaloa de México. Activa fundamentalmente entre 2009 y 2014, habría supervisado el envío de cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana desde México hacia Estados Unidos, y operado redes clave de lavado de dinero del Cartel.

Según reportes, Fernández Valencia se desempeñó como una de las operadoras de mayor confianza dentro de la facción de los Chapitos del Cartel de Sinaloa —dirigida por los hijos de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”—. Fue acusada en el mismo proceso que llevó a “El Chapo” a cadena perpetua y pasó un total de ocho años en prisión.

¿Cuál es la historia de Guadalupe Fernández Valencia?

Fernández Valencia nació el 29 de octubre de 1960 en Aguililla, Michoacán, México. Según reportes, trabajó en algunas fábricas durante su juventud y comenzó a traficar drogas después de quedar embarazada. En la década de 1990 se trasladó a California, donde fue arrestada y condenada por microtráfico en 1998, cumpliendo condena en una prisión federal en Estados Unidos. Fue deportada a México tras su liberación en 2007.

Según las autoridades, poco después se trasladó a Culiacán, Sinaloa, donde comenzó a ayudar a su hermano, Manuel Fernández Valencia, a introducir cocaína en Estados Unidos. Juntos aprovecharon sus conexiones en California para el Cartel de Sinaloa.

Tras el arresto de Manuel en 2010, Guadalupe Fernández Valencia suspendió temporalmente sus actividades y se trasladó con su familia a Guadalajara, en el estado de Jalisco. Según los expedientes judiciales, dos años después, tras la visita de un asociado del Cartel que podría haber sido uno de los Chapitos, regresó a Culiacán y retomó el tráfico, ampliando sus operaciones para incluir cocaína, marihuana, metanfetamina y heroína a través de la frontera entre Estados Unidos y México. Ascendió en las filas del Cartel de Sinaloa hasta reportar directamente a Jesús Alfredo Guzmán Salazar, alias “Alfredillo”, uno de los hijos de “El Chapo”, como su principal lugarteniente en la supervisión de la cadena completa de distribución de drogas, desde el suministro hasta la entrega.

En 2013, autoridades de Estados Unidos imputaron a Fernández Valencia en Chicago junto a El Chapo y otros criminales. En noviembre de 2015, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos la sancionó, y fue arrestada en Culiacán, Sinaloa, en febrero de 2016, un mes después de la última captura de “El Chapo. En noviembre de 2017, fue extraditada a Chicago. Se declaró culpable en 2019 por cargos de tráfico de drogas y lavado de dinero, y fue condenada a 10 años de prisión en 2021. Debido a su cooperación, fue liberada en 2023 tras cumplir cerca de tres años de sentencia.

¿En qué crímenes estuvo involucrada Guadalupe Fernández Valencia?

Fernández Valencia habría sido una figura central en el tráfico de drogas del Cartel de Sinaloa hacia el norte, coordinando tanto el traslado físico de los cargamentos como el envío de las ganancias ilícitas de regreso a México.

Se la acusó de introducir, entre 2009 y 2010, un promedio de 30 kilogramos de cocaína por semana en Estados Unidos, además de cerca de 1,6 toneladas de marihuana, apoyándose en su red de contactos en California. Entre 2012 y 2014, habría ampliado sus operaciones para incluir metanfetamina y heroína, pagando a personas para transportar cargamentos en vehículos y a través de túneles desde Tijuana hacia Estados Unidos, un corredor utilizado durante años por el Cartel de Sinaloa.

Las autoridades estadounidenses también la consideraban la principal responsable financiera de las operaciones de lavado de dinero de la organización criminal. Según la acusación, las ganancias obtenidas en Los Ángeles eran entregadas a comercios vinculados a casas de cambio en la ciudad de Guadalajara, que cobraban una comisión del 3%, además de tarifas por transferencia, para enviar el dinero a México. Sus colaboradores recogían luego los fondos en Guadalajara y los redistribuían. También se la acusó de facilitar el movimiento de dinero ilícito mediante el transporte de efectivo a granel, depósitos bancarios estructurados, transferencias electrónicas y sistemas alternativos basados en crédito.

Para proteger las operaciones del Cartel de Sinaloa, Fernández Valencia y sus asociados presuntamente recurrieron a la violencia y la intimidación, incluyendo sobornos a funcionarios públicos, secuestros, extorsión y amenazas o ataques contra traficantes rivales y autoridades.

¿Dónde operaba Guadalupe Fernández Valencia?

Fernández Valencia operaba principalmente desde Culiacán, Sinaloa, que servía de base y donde finalmente fue arrestada. Su primer delito, relacionado con el microtráfico en Los Ángeles, le permitió construir una red sólida de contactos y clientes. Bajo el mando de “Alfredillo”, traficaba principalmente hacia Chicago y el sur de California.

Su principal corredor de tráfico, según reportes, se extendía desde Culiacán hasta Tijuana y cruzaba la frontera hacia California. El dinero de las drogas fluía en sentido contrario, desde Los Ángeles hacia Guadalajara a través de casas de cambio.

¿Quiénes eran los aliados y enemigos de Guadalupe Fernández Valencia?

La alianza más importante de Fernández Valencia fue con “Alfredillo”, uno de los hijos de “El Chapo” y figura central de la facción de los Chapitos del Cartel de Sinaloa. Según los fiscales, se desempeñó como su lugarteniente y persona de máxima confianza, supervisando operaciones a lo largo de toda la cadena de distribución de drogas.

Su hermano, Manuel Fernández Valencia, quien la introdujo al Cartel de Sinaloa y era socio directo de “El Chapo”, también fue un aliado clave. Manuel fue arrestado en 2010 y posteriormente condenado a 27 años de prisión federal. En octubre de 2025, según reportes, regresó a Michoacán, México, tras cumplir 14 años y colaborar en el juicio contra “El Chapo”.

Otro socio relevante fue Jorge Mario Valenzuela Verdugo, alias “El Marito Choclos”, quien fue identificado por autoridades estadounidenses como otro lugarteniente de “Alfredillo”, encargado de la distribución de drogas en Culiacán y Guadalajara. Fue hallado muerto y con signos de tortura en México en noviembre de 2017, cuando los procesos contra Fernández Valencia y “El Chapo” ya estaban en curso.

En agosto de 2010, el sobrino de Fernández Valencia —hijo de Manuel— fue asesinado por un integrante de la Organización Beltrán Leyva, presuntamente tras ser confundido con Iván Archivaldo Guzmán, hijo de “El Chapo”.

Al declararse culpable y cooperar “de manera sustancial” con los fiscales estadounidenses, se volvió contra sus antiguos jefes. Un juez federal señaló durante la sentencia que su cooperación puso en grave riesgo tanto su vida como la de sus cinco hijos.

¿Dónde está Guadalupe Fernández Valencia?

Fernández Valencia fue liberada en 2023 tras cumplir apenas tres años de una condena de 10. Como extranjera condenada por delitos federales, enfrentaba la posibilidad de ser deportada a México, donde muchos de sus antiguos socios criminales siguen en libertad.

No está claro si Fernández Valencia fue deportada a México o si ingresó en algún programa de protección de testigos tras su cooperación.

Su antiguo jefe, “Alfredillo”, sigue siendo una figura poderosa dentro de los Chapitos.