Jorge Luis Zambrano, alias “Rasquiña” o “JL”, fue el carismático líder de los Choneros, que durante años fue el grupo criminal más poderoso y con mayor capacidad de expansión de Ecuador. Rasquiña dirigió la transformación de los Choneros, que pasaron de ser un grupo criminal local a convertirse en una federación criminal de alcance nacional, con base en las cárceles y vínculos con organizaciones transnacionales de tráfico de drogas. En 2020, Rasquiña fue asesinado.

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¿Cuál es la historia de Rasquiña?

Jorge Luis Zambrano, alias “Rasquiña” o “JL”, nació en Manta, provincia de Manabí, Ecuador, alrededor de 1981. Poco se sabe sobre los inicios de su trayectoria criminal, pero a principios de la década de 2000 comenzó a relacionarse con Jorge Bismarck Véliz España, alias “Teniente España” o “El Chonero”.

La banda de España, los Choneros, cuyo nombre hacía referencia a Chone, la ciudad natal de su líder, operaba inicialmente en Manta y sus alrededores, donde se dedicaba a actividades criminales de menor escala, como robos y venta de drogas al menudeo. Tras el asesinato de Teniente España en 2007, varios integrantes aspiraban a sucederlo, entre ellos Rasquiña. Sin embargo, las operaciones policiales acabaron con muchos de los otros aspirantes, lo que dejó a Rasquiña al frente de la organización, acompañado de su amigo y aliado criminal José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”.

En 2011, ambos fueron detenidos y procesados por asesinato, tras lo cual fueron trasladados a la cárcel de máxima seguridad La Roca. En 2013, Rasquiña organizó una fuga digna de una película de Hollywood junto con Fito y otros 16 reclusos. Permaneció prófugo durante nueve meses, hasta que finalmente fue recapturado en Bogotá, Colombia.

Tras su regreso a una prisión ecuatoriana, Rasquiña comenzó a cooptar a bandas más pequeñas, dedicadas a robos bancarios, extorsiones y microtráfico, cuyos líderes estaban encarcelados, y las incorporó a la estructura de los Choneros.

Fue una estrategia revolucionaria. Mediante estas alianzas estratégicas, Rasquiña transformó gradualmente a los Choneros en una federación criminal. Con el tiempo, esta red se apoderó de gran parte del sistema penitenciario y comenzó a expandirse hacia territorios estratégicos fuera de las cárceles. Pronto se convirtió en el principal grupo encargado del transporte de drogas para organizaciones criminales transnacionales que buscaban utilizar Ecuador como plataforma para llegar a Estados Unidos y al creciente mercado europeo.

Sin embargo, los Choneros tenían rivales tanto dentro como fuera de las cárceles, especialmente Los Lagartos. En 2019, Rasquiña inició una guerra contra este grupo rival, durante la cual fueron asesinados líderes e integrantes de Los Lagartos a lo largo de más de un año.

En junio de 2020, Rasquiña salió de prisión gracias a una decisión judicial presuntamente corrupta. En diciembre de ese mismo año, fue asesinado a tiros mientras hacía compras con su esposa y su hija en un centro comercial de Manta.

Su muerte desató una serie de enfrentamientos tras la fragmentación de la federación criminal de los Choneros, lo que sumió a Ecuador en una ola de violencia sin precedentes.

¿Cuáles eran las principales actividades criminales de Rasquiña?

Bajo el liderazgo de Rasquiña, los Choneros se convirtieron en los principales proveedores de servicios para los narcotraficantes transnacionales que operaban en Ecuador. El grupo también participaba en diversas actividades criminales, como extorsión, robo, secuestro, sicariato y lavado de activos.

Además, los Choneros aprovecharon su control sobre las cárceles para establecer un lucrativo negocio criminal. Cobraban a los reclusos por acceder a servicios básicos, incluida la alimentación, y controlaban la venta de bebidas alcohólicas de contrabando, cigarrillos y otros productos de primera necesidad.

¿Dónde operaba Rasquiña?

Aunque el bastión tradicional de los Choneros se encontraba en la provincia costera de Manabí, bajo el liderazgo de Rasquiña el grupo extendió su influencia por todo Ecuador.

Rasquiña coordinó la expansión de los Choneros dentro del sistema penitenciario, donde llegaron a controlar la mayoría de los pabellones de las principales cárceles del país. Las autoridades intentaron en repetidas ocasiones desarticular a las bandas carcelarias mediante el traslado de sus líderes y de reclusos considerados peligrosos a otros centros penitenciarios. Sin embargo, esta estrategia terminó facilitando que grupos como los Choneros extendieran su presencia a más cárceles.

A través de las alianzas que había establecido con otras bandas, Rasquiña logró expandir el control de los Choneros más allá de las prisiones. En la primera etapa de esta expansión, el grupo priorizó dos territorios estratégicos que funcionaban como principales corredores de salida de drogas hacia los mercados internacionales: Esmeraldas, en el norte, y Guayaquil, en el sur.

¿Quiénes eran los aliados y enemigos de Rasquiña?

El aliado más cercano de Rasquiña era José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, quien fue su principal lugarteniente y posteriormente asumió el liderazgo de los Choneros tras su muerte.

Rasquiña también cultivó relaciones con otros cabecillas de bandas que más adelante se convertirían en figuras clave del mundo criminal ecuatoriano. Entre ellos se encontraban Wilmer Chavarría Barré, alias “Pipo”, máximo líder de Los Lobos; William Joffre Alcívar Bautista, alias “Negro Willy”, fundador de los Tiguerones; Junior Roldán, alias “JR”, quien creó un grupo llamado los Águilas; y Terry Israel Camacho, alias “Trompudo”, fundador de los Chone Killers. Rasquiña también estableció vínculos con el Cartel de Sinaloa de México.

Su lista de enemigos era igual de extensa. En los inicios de su trayectoria criminal, los principales enemigos de los Choneros eran los Queseros, una banda rival de Manta presuntamente responsable del asesinato de Teniente España en 2007. Durante la expansión de los Choneros, el grupo mantuvo una intensa rivalidad con William Poveda Salazar, alias “El Cubano”, quien inicialmente lideraba su propia banda, conocida como los Cubanos, que posteriormente se integró a Los Lagartos. El Cubano fue asesinado en prisión por los Choneros, pero Los Lagartos siguen siendo uno de sus principales rivales.

Entre los enemigos de Rasquiña también figuraban varios de sus antiguos aliados. Entre los sospechosos de su asesinato, que continúa sin resolverse, se encuentran Pipo, líder de Los Lobos, y su propio lugarteniente, Fito, quien presuntamente habría organizado un motín antes de asumir el control de los Choneros tras la muerte de Rasquiña.

¿Qué pasó con Rasquiña y cuál es su legado?

El legado más importante de Rasquiña es su modelo federado de crimen organizado. Bajo este esquema, los distintos grupos criminales conservaban sus nombres y sus líderes mantenían su autonomía operativa, aunque reconocían la autoridad de la cúpula de los Choneros. De esta manera, Rasquiña podía reunir una gran fuerza criminal sin necesidad de dirigir personalmente a cada uno de los grupos aliados.

Rasquiña también fue uno de los pioneros en convertir las cárceles en centros de operaciones criminales. Lo consiguió al transformar los centros penitenciarios en economías criminales sumamente lucrativas por sí mismas.

La fragmentación de esta federación criminal desató una ola de violencia sin precedentes en Ecuador. Y aunque Rasquiña era conocido por su capacidad para mantener cohesionada esta compleja coalición de grupos criminales, su legado podría terminar asociándose más estrechamente con las brutales guerras entre bandas que siguieron a su asesinato.