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Gio era un rapero gangsta. También era la mano derecha del criminal más conocido de Ecuador, el líder de Los Choneros, alias “Fito”.

Sobre este episodio

Jorge Mora Villamar, conocido por sus seguidores como Gio, fue rapero, productor musical y DJ. Su talento lo sacó de la pobreza y de las calles de Guayaquil. Pero también lo llevó al círculo íntimo del jefe criminal más notorio de Ecuador y le dio un lugar en primera fila para ver cómo la violencia criminal transformaba su país.

Cuando conocimos a Gio en 2024, nos explicó cómo funcionaba la mafia de Los Choneros y cómo combinaba la guerra entre pandillas en las calles con una “guerra digital” librada a través de su propia red de músicos. También describió las maniobras, alianzas y traiciones de la mafia que habían llevado a Ecuador a un periodo de violencia implacable y brutal que continúa hasta hoy. Lo que Gio nos contó nos ayudó a analizar la estructura del crimen organizado ecuatoriano y a explicar cómo un país que alguna vez fue considerado uno de los lugares más pacíficos de Suramérica pudo convertirse en uno de los más violentos del mundo.

Pero Gio también nos contó su propia historia: su recorrido desde la adicción a las drogas hasta el rap y luego al mundo criminal. Nos habló de su estrecha relación con una de las figuras más infames de la historia reciente de Ecuador: el líder de Los Choneros, José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”. Esa parte de la historia no pudimos contarla en su momento porque habría puesto en riesgo su vida y su libertad.

Pero un año después, Gio fue asesinado. Desconocidos dispararon 28 veces contra su camioneta. 

Entonces, en este episodio, les contamos su historia.

Contexto

Los Choneros son pioneros criminales que transformaron el submundo criminal de Ecuador. Lo que comenzó como una banda de delincuentes comunes de las calles experimentó una transformación radical mientras sus integrantes estaban en prisión. Bajo el liderazgo carismático de Jorge Luis Zambrano, alias “Rasquiña”, el grupo reclutó a menores y pandillas juveniles hasta convertirse en una federación criminal que tomó el control del sistema penitenciario y se expandió por todo el país. Los Choneros utilizaron su poder y alcance para establecerse como un ejército mercenario, ofreciendo sus servicios a narcotraficantes transnacionales y élites criminales.

La federación de Los Choneros comenzó a desintegrarse tras el asesinato de Rasquiña en 2020. El enfrentamiento con grupos disidentes como Los Lobos, Los Tiguerones y Los Chone Killers provocó una serie de brutales masacres carcelarias y disparó las tasas de homicidios a nivel nacional. El sucesor de Rasquiña, José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, se convirtió en el rostro de esta crisis de seguridad mientras dirigía las operaciones de Los Choneros desde una prisión que había convertido en su centro de mando.

Fito escapó de prisión en 2024, después de que el entonces nuevo presidente de línea dura de Ecuador, Daniel Noboa, ordenara su traslado a una celda de máxima seguridad. Sin embargo, fue capturado un año después y extraditado a Estados Unidos. Desde entonces, Los Choneros han perdido poder y territorio a medida que el cada vez más violento submundo criminal de Ecuador atraviesa un periodo de fragmentación, en el que las pandillas de las calles ya no responden a sus antiguos jefes mafiosos.

Créditos

Guion
James Bargent

Narración
Karol Noroña

Investigación
James Bargent, Karol Noroña y Mathew Charles

Edición
Liza Schmidt, Tomás Uprimny y Steven Dudley

Producción ejecutiva
Steven Dudley y Elisa Roldán

Dirección creativa
Elisa Roldán

Diseño sonoro
Valentina Fonseca, Juan Felipe Pulido

Diseño gráfico
Isabella Soto

Marketing y redes sociales
Paula Rojas e Isabella Soto