Dámaso López Serrano, alias “Mini Lic”, fue un operador clave del Cartel de Sinaloa, hijo de Dámaso López Núñez, alias “El Licenciado”.
Antes de entregarse a las autoridades estadounidenses en 2017, Mini Lic dirigió una facción de jóvenes del Cartel de Sinaloa, conocida como “Los Ántrax”, que operaba principalmente en Culiacán. Luego de ser liberado en 2022, tras cumplir una sentencia reducida por colaborar con las autoridades, fue nuevamente detenido en 2024 por cargos relacionados con el tráfico de fentanilo. En mayo de 2025, se declaró culpable en una corte federal de Virginia, con miras a alcanzar un nuevo acuerdo de cooperación.
Historia
Nacido en Culiacán, Sinaloa, en 1987, Mini Lic estuvo expuesto al mundo del narcotráfico desde temprana edad. Su padre, Dámaso López Núñez, alias “El Licenciado”, fue funcionario penitenciario en Puente Grande, Jalisco, y facilitó la primera fuga de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, en 2001. Tras el escape, se unió al Cartel de Sinaloa, donde se consolidó como uno de los aliados más cercanos de Guzmán. Durante más de una década al servicio de El Chapo, construyó su propia estructura criminal, basada en el soborno sistemático de autoridades y una red de tráfico de drogas con alcance en México, Estados Unidos, Centro y Sudamérica. Gracias a esta cercanía, Mini Lic se integró desde muy joven a la estructura de la organización y comenzó a operar su propia facción denominada Los Ántrax.
Tras la recaptura de El Chapo en febrero de 2014, el liderazgo del grupo criminal fue delegado temporalmente a El Licenciado, aunque Guzmán logró fugarse nuevamente en julio de 2015. Sin embargo, su captura definitiva y extradición a Estados Unidos en 2017 desató una intensa lucha interna por el control de la organización. Entre 2017 y 2021, Mini Lic, junto con su padre, disputó el liderazgo del Cartel de Sinaloa mediante una serie de enfrentamientos armados contra las facciones lideradas por Ismael Zambada García, alias “El Mayo”, y Los Chapitos, hijos de Guzmán Loera. Esta pugna provocó una ola de violencia en Sinaloa, acentuando la fragmentación del grupo.
Tras la detención y extradición de El Licenciado en mayo de 2017, Mini Lic se entregó a las autoridades estadounidenses un par de meses después en el cruce fronterizo de Calexico, en California. Posteriormente, se declaró culpable de tráfico de drogas y lavado de dinero.
Durante su reclusión, se convirtió en colaborador de la justicia estadounidense, lo que le permitió obtener una reducción de condena y su temprana liberación en 2022. Sin embargo, su libertad fue breve. En diciembre de 2024 fue arrestado nuevamente en Virginia por delitos vinculados al tráfico de fentanilo. En mayo de 2025 se declaró culpable ante una corte federal. Junto a su padre, permanece actualmente bajo custodia en Estados Unidos.
Actividades criminales
En agosto de 2016, las autoridades estadounidenses en California acusaron a Dámaso López Serrano de participar en actividades de narcotráfico y lavado de activos. La acusación formal, presentada el 19 de agosto, de ese año incluía cargos por conspiración para importar y distribuir metanfetamina, cocaína y heroína en territorio estadounidense, así como por conspiración para lavar dinero. En 2018, se declaró culpable de los cargos.
Autoridades mexicanas lo señalaron como el presunto autor intelectual del asesinato del periodista Javier Valdez Cárdenas, conocido por su cobertura crítica del crimen organizado. Valdez fue ejecutado a plena luz del día en Culiacán, Sinaloa, en mayo de 2017. El crimen generó indignación internacional por la violencia contra los periodistas en México. Hasta la fecha, nadie ha sido condenado por el asesinato.
Mini Lic fue liberado de una prisión en Estados Unidos en 2022, pero fue arrestado nuevamente en ese país el 12 de diciembre de 2024 por nuevos cargos relacionados con el tráfico de fentanilo. Según las autoridades, los delitos ocurrieron después de su liberación y no estaban vinculados a ninguna orden de captura previa.
Geografía
Antes de su arresto en 2017, Mini Lic operaba no solo en su estado natal de Sinaloa, especialmente en Culiacán, sino también en Baja California Sur. En 2015, una célula conocida como los “Dámaso”, liderada por Guadalupe Acosta López, alias “El Javier”, fue aparentemente expulsada de La Paz —la capital del estado de Baja California Sur— por miembros de la facción de los Mayitos. Según informes, esta célula operaba bajo el mando de Mini Lic.
Aliados y enemigos
Mini Lic formó parte del círculo más cercano a su padre, El Licenciado, compartiendo tanto aliados como enemigos dentro del Cartel de Sinaloa.
Tras la captura de El Chapo, El Licenciado intentó posicionarse como su principal sucesor, lo que generó tensiones con otras facciones del Cartel de Sinaloa. En febrero de 2017, Mini Lic y su padre fueron acusados de orquestar un intento de asesinato contra El Mayo, y dos de los hijos de Guzmán Loera. Las autoridades interpretaron el ataque como parte de una disputa por el liderazgo del Cartel de Sinaloa, lo que marcó una ruptura definitiva en la ya debilitada alianza entre facciones. Posteriormente, ambos fueron vinculados con el ataque a la casa de la madre de El Chapo en junio de ese mismo año y con el secuestro de sus hijos en agosto.
Tras su detención, se cree que la cooperación de Mini Lic con las autoridades estadounidenses fue clave en los procesos judiciales contra la cúpula del grupo criminal, incluyendo la captura de dos de los hijos de Guzmán Loera, Ovidio y Joaquín Guzmán, quienes actualmente se encuentran detenidos en Estados Unidos.
Dentro del círculo de Mini Lic se identifican figuras clave como su presunto operador financiero, Nahúm Abraham Sicairos Montalvo, alias “El Quinceañero”; su tío, Álvaro López Núñez; y Esteban Espinoza, alias “El Pantera”, jefe de seguridad del grupo. El Pantera fue asesinado en 2014 durante un ataque armado, presuntamente perpetrado por integrantes de la facción de Los Chapitos.
Perspectivas
Como ahijado de El Chapo y parte del núcleo interno del Cartel de Sinaloa, Mini Lic posee un conocimiento detallado de la infraestructura de la organización, incluyendo las rutas de tráfico, los flujos financieros y las maniobras operativas internas. Tras su entrega en 2017, aunque no se hicieron públicos los términos de su cooperación, se especula que su testimonio fue relevante en investigaciones judiciales contra integrantes de la cúpula del grupo criminal, incluidos dos de los hijos de El Chapo, actualmente detenidos en Estados Unidos.
Luego de su segunda detención, Mini Lic se declaró culpable ante una corte federal en Virginia en mayo de 2025, con la aparente intención de alcanzar un nuevo acuerdo de colaboración. Si bien su valor como informante podría seguir siendo significativo, su rol dentro de la organización parecería haber quedado neutralizado. Su detención, junto con la de su padre, debilitó la estructura que lideraban y eliminó su capacidad de disputar el control de la organización.



