El crimen organizado ha influido durante décadas en las elecciones de América Latina y el Caribe, desde la financiación de campañas políticas hasta la cooptación de instituciones y la manipulación de la gobernanza local mediante corrupción, coerción y violencia. Comprender estas dinámicas es clave para explicar cómo los grupos criminales ganan poder político y cómo las instituciones democráticas se erosionan de manera progresiva.
Lo último: Elecciones en Brasil en 2026
Brasil celebrará la primera vuelta de las elecciones presidenciales el 4 de octubre, y el crimen organizado y la seguridad pública ocupan un lugar central en la campaña. Los candidatos están fijando posiciones sobre las designaciones del Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho como organizaciones terroristas por parte de Estados Unidos, la soberanía de Brasil y el atractivo de las políticas de seguridad de mano dura. Pero la campaña también está planteando preguntas más profundas sobre lo que los presidentes pueden realmente hacer dentro del sistema descentralizado de seguridad de Brasil.
Mientras tanto, casos importantes —en particular el de Banco Master— han expuesto presuntos vínculos entre redes criminales y las élites políticas y económicas. Pero el grado en que el crimen organizado ha penetrado la economía formal recibe mucha menos atención de los candidatos que el discurso de mano dura contra el crimen. InSight Crime seguirá de cerca estos acontecimientos a medida que se acerquen las elecciones.
Lo último: Elecciones en Perú en 2026
Keiko Fujimori ganó la presidencia de Perú tras una segunda vuelta extremadamente ajustada frente al izquierdista Roberto Sánchez Palomino, en una contienda marcada por denuncias de irregularidades y un país profundamente dividido.
Fujimori llega al poder con una agenda de mano dura contra el crimen, inspirada en parte en las políticas de seguridad de su padre, el expresidente Alberto Fujimori. Sánchez Palomino centró su campaña en la desigualdad social, la reforma institucional y el deterioro de la seguridad.
La victoria deja a Fujimori con escaso capital político para enfrentar la extorsión, la minería ilegal, la corrupción y el avance del crimen organizado, en medio de la persistente inestabilidad institucional de Perú.
InSight Crime ha cubierto durante los últimos 15 años la relación entre el crimen organizado y la política en las Américas. En Honduras, revelamos el explosivo caso del narcovideo, en el que aparecía Carlos Zelaya —cuñado de la presidenta Xiomara Castro— negociando sobornos con varios narcotraficantes de alto perfil durante la campaña presidencial de 2013. En Guatemala, hemos analizado el riesgo político y mapeado las redes de corrupción y poder que han moldeado los recientes ciclos electorales. También hemos investigado cómo grupos criminales en México y actores armados progubernamentales en Venezuela han recurrido a la violencia y la intimidación para influir en las votaciones y conservar el control político.
A continuación, encontrará toda nuestra cobertura sobre elecciones y crimen organizado.
Navegar por país
Colombia
Los poderosos grupos armados de Colombia ejercen un amplio control sobre territorios y comunidades, moldeando las elecciones e influyendo sobre los políticos locales. Durante años, hemos analizado las dinámicas de seguridad y las políticas que han definido el panorama político del país.
Ecuador
El crimen organizado fue una de las principales preocupaciones en las últimas elecciones de Ecuador. Mientras una ola sin precedentes de violencia de bandas azotaba al país, Daniel Noboa hizo campaña —y ganó— con la promesa de implementar políticas de mano dura contra los grupos criminales.
Guatemala
La corrupción ha sido la principal preocupación en las recientes elecciones de Guatemala, donde los grupos criminales han influido en las votaciones mediante la compra de candidatos y las élites poderosas utilizan las instituciones para excluir competidores y aferrarse al poder.
Honduras
La narcopolítica reina en Honduras, donde organizaciones de tráfico de drogas han financiado campañas políticas desde los niveles más bajos hasta las más altas esferas del poder. Aquí investigamos los profundos vínculos entre las élites y el crimen organizado, así como el ascenso y la caída de los actores más poderosos de Honduras.
México
En México, los grupos criminales transnacionales dominan muchos aspectos de la vida cotidiana. Durante los períodos electorales, estos grupos imponen control mediante el uso de la violencia para intimidar, influir y eliminar a candidatos que se niegan a negociar con ellos.
Perú
La política peruana ha estado marcada por escándalos en los últimos años, con vínculos con el tráfico de drogas y casos de corrupción que han obligado a varios políticos a renunciar. Estas crisis revelan hasta qué punto la corrupción y el crimen organizado han influido en el sistema político de Perú.
Venezuela
En Venezuela, la línea entre los intereses del gobierno y los criminales es difusa, mientras las instituciones del Estado coordinan y cooperan con grupos criminales en busca de dinero y poder. Grupos armados progubernamentales controlan las elecciones a cambio de impunidad, mientras actores estatales participan en economías criminales para beneficio personal.



