El Cartel de Sinaloa, considerado una de las organizaciones narcotraficantes más poderosas del hemisferio occidental, funciona como una red integrada por algunas de las figuras más importantes del narcotráfico mexicano. El grupo se dedica principalmente al tráfico internacional de fentanilo, metanfetamina, cocaína, marihuana y heroína, especialmente hacia Estados Unidos. Algunas de sus facciones también participan en el microtráfico y cobran impuestos a otras redes criminales, incluidas las dedicadas al tráfico de migrantes.
Distintas células del Cartel de Sinaloa han establecido vínculos con las altas esferas de las fuerzas de seguridad mexicanas para proteger y facilitar sus actividades criminales. También han sobornado a funcionarios para resguardar sus intereses y actuar contra grupos criminales rivales.
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Últimas noticias del Cartel de Sinaloa
7 de julio de 2026 – Estados Unidos refuerza la búsqueda de los últimos Chapitos
Estados Unidos intensificó la búsqueda de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, dos hijos de “El Chapo” que permanecen prófugos y lideran la facción de los Chapitos. El Departamento de Estado ofrece recompensas de hasta US$10 millones por información que conduzca a la captura de cada uno. Esta ofensiva se produce mientras Ovidio y Joaquín Guzmán permanecen bajo custodia estadounidense y las autoridades amplían sus investigaciones sobre funcionarios mexicanos acusados de proteger a los Chapitos.
¿Cuál es la historia del Cartel de Sinaloa?
La historia del Cartel de Sinaloa comienza en el estado de Sinaloa, que durante varios años ha sido un epicentro para el cultivo de cannabis y amapola, y un punto de partida para el tráfico de marihuana y heroína hacia Estados Unidos.
Muchas de las organizaciones de narcotraficantes del país se originaron en la región como pequeños grupos de humildes familias campesinas que vivían en zonas rurales del estado. En las décadas de 1960 y 1970, esas familias incursionaron en el tráfico de drogas, en particular de marihuana. Uno de los primeros en traficar con grandes cantidades de marihuana fue Pedro Avilés, que más tarde invitó al negocio al amigo de su hijo, Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”. Avilés murió en 1978 durante un tiroteo con la policía.
A finales de la década de 1970, las familias diversificaron sus actividades. Empezaron a transportar cocaína para traficantes colombianos y centroamericanos y trasladaron sus actividades a Guadalajara, la capital del estado de Jalisco. Entre sus líderes se encontraban Rafael Caro Quintero, Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca Carrillo.
Ayudados por un narcotraficante hondureño llamado Juan Ramón Matta Ballesteros, empezaron a trabajar con el Cartel de Medellín, oriundo de Colombia. Matta Ballesteros vivía medio tiempo en Colombia, donde operaba como principal intermediario entre los traficantes colombianos y mexicanos, que establecieron los patrones del narcotráfico que siguen presentes hasta el día de hoy: el movimiento de cargamentos de cocaína por aire y mar hacia Centroamérica y México y luego por tierra hacia Estados Unidos.
La audacia de los traficantes mexicanos quedó marcada en 1985, cuando asesinaron a Enrique Camarena, un agente encubierto de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (Drug Enforcement Administration, DEA). La muerte de Camarena representó el principio del fin del Cartel de Guadalajara. La presión de Estados Unidos obligó a las autoridades mexicanas a actuar, y sus líderes huyeron del país. Las facciones restantes establecieron bases en diversas partes de México. Los hermanos Arellano Félix establecieron su base de operaciones en Tijuana. La familia de Carrillo Fuentes se trasladó a Ciudad Juárez. Mientras que El Chapo y su socio, Héctor Luis Palma Salazar, permanecieron en la zona de Sinaloa.
Durante este tiempo, el Cartel de Sinaloa estableció una alianza con la familia Valencia en Michoacán, que formó una organización conocida como el Cartel del Milenio. Esta colaboración no sólo les permitió seguir ejerciendo poder sobre sus rivales, sino también acceder a puertos clave del Pacífico y recibir precursores químicos de China para entrar en el lucrativo negocio de la metanfetamina.
Las batallas entre estas organizaciones comenzaron casi de inmediato. En noviembre de 1992, Guzmán envió a 40 hombres armados a irrumpir en una fiesta del Cartel de Tijuana en Puerto Vallarta, matando a nueve personas. El Cartel de Tijuana respondió intentando asesinar a Guzmán en el aeropuerto de Guadalajara en 1993, pero en su lugar asesinó a un cardenal católico mexicano. Guzmán huyó a Guatemala, donde fue detenido dos semanas después. Palma Salazar fue detenido en 1995.
Arturo Guzmán Loera y sus hermanos Héctor, Alfredo y Arturo Beltrán Leyva siguieron dirigiendo las operaciones del Cartel de Sinaloa, aunque El Chapo mantuvo cierto control desde la cárcel, pasando mensajes a través de sus abogados. En 2001, Guzmán escapó de prisión antes de que se dictara una orden de extradición a Estados Unidos y recuperó rápidamente el control total de la organización.
En 2008, la alianza entre Guzmán y los Beltrán Leyva se rompió después de que los hermanos sospecharan que Guzmán había entregado a Alfredo a las autoridades. Esto desencadenó una sangrienta guerra en la que los hermanos Beltrán Leyva asesinaron al hijo de Guzmán, Edgar, mientras se libraban batallas por todo Sinaloa y partes de Chihuahua y Durango, que provocaron el desplazamiento forzado de cientos de personas.
Durante este periodo, Guzmán se convirtió en el jefe más visible del Cartel de Sinaloa, junto con Ismael Zambada García, alias “El Mayo”, y Juan José Esparragoza Moreno, alias “El Azul”.
A principios de 2010, las autoridades mexicanas mataron a Ignácio “Nacho” Coronel en un tiroteo, cortando así el vínculo del Cartel de Sinaloa con el Cartel del Milenio. Esto provocó una ruptura entre las dos organizaciones. Posteriormente, estas fracturas en el seno del Cartel del Milenio acabaron dando origen al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que hoy es uno de los principales rivales del Cartel de Sinaloa.
Guzmán fue detenido de nuevo, esta vez en México, en febrero de 2014, dejando el liderazgo de la organización en manos de El Azul y El Mayo. Al parecer, El Azul murió de un ataque al corazón en junio de 2014, aunque los rumores de que sigue vivo persisten. Mientras tanto, Guzmán cimentó su estatus como la mayor leyenda criminal de México cuando volvió a escapar de prisión —esta vez utilizando un túnel en el baño de su celda— en julio de 2015.
La tercera captura de Guzmán, ocurrida el 8 de enero de 2016, y su extradición a Estados Unidos en enero de 2017 desataron una lucha interna por el control del Cartel de Sinaloa. Entre 2017 y 2021, se produjeron varios enfrentamientos entre grupos armados vinculados a El Mayo y los hijos de El Chapo, algunos de los cuales fueron presuntamente orquestados por la antigua mano derecha de El Chapo, Dámaso López Núñez, alias “El Licenciado”. El Licenciado y su hijo, Dámaso López Serrano, alias “Mini Lic”, fueron detenidos posteriormente y extraditados a Estados Unidos. Ellos permanecen bajo custodia estadounidense.
En julio de 2024, El Mayo y uno de los hijos de El Chapo, Joaquín Guzmán López, fueron arrestados por autoridades de Estados Unidos en el estado de Nuevo México. Según algunas versiones, el joven Guzmán habría engañado a El Mayo para asistir a una reunión en Sinaloa, durante la cual fue reducido y obligado a abordar un avión que lo trasladó a Estados Unidos. Tras un periodo de tensa calma, estalló una violenta confrontación entre las facciones de los Chapitos y los Mayiza del Cartel de Sinaloa por esta supuesta traición.
En diciembre de 2025, Joaquín Guzmán López se declaró culpable de narcotráfico y otros delitos y admitió haber participado en el secuestro de El Mayo. Ese mismo año, Ovidio Guzmán López también se declaró culpable de cargos federales relacionados con el narcotráfico. El Mayo se había declarado culpable en agosto de 2025 y ratificó su decisión en julio de 2026, reconociendo que podría recibir una condena de cadena perpetua.
¿Quién lidera el Cartel de Sinaloa?
El Cartel de Sinaloa no tiene un solo líder ni una estructura jerárquica. Es una red de varias células que cooperan entre sí, mientras que las operaciones del Cartel en el extranjero, e incluso dentro de México, suelen subcontratarse a socios locales.
Actualmente, el Cartel de Sinaloa tiene al menos dos estructuras de liderazgo. La primera está comandada por aquellos leales a El Mayo, detenido en julio de 2024 en Estados Unidos. La otra está formada por los hijos de El Chapo, Joaquín Guzmán López, Ovidio Guzmán López, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo, conocidos colectivamente como “Los Chapitos”.
Cada facción del Cartel de Sinaloa tiene brazos armados o “mini ejércitos” bajo su mando que les permiten proteger y tomar territorios. Los Chapitos, por ejemplo, están asociados con los Ninis, los Salazar, Gente Nueva y los Chimales. Por su parte, las redes asociadas a El Mayo colaboran con los Antrax y los Rusos, entre otros.
Los cuatro Chapitos se han convertido en un objetivo prioritario para las autoridades mexicanas y estadounidenses. Ovidio Guzmán fue detenido por las autoridades mexicanas en enero de 2023, tras un intento fallido en 2019. En septiembre de 2023 fue extraditado a Estados Unidos. Joaquín fue detenido en Estados Unidos junto con El Mayo en julio de 2024. Iván y Jesús Alfredo, siguen prófugos.
¿Dónde opera el Cartel de Sinaloa?
El Cartel de Sinaloa tiene su base en el estado del mismo nombre y en algunos municipios de los estados vecinos de Durango y Chihuahua, que, juntos forman una notoria región productora de drogas conocida como el Triángulo Dorado. En esta zona se concentran algunos de los principales traficantes y sus familias, quienes antes se dedicaban al cultivo de marihuana y cannabis, pero ahora se dedican principalmente a la producción de metanfetamina y fentanilo. En la capital del estado, Culiacán, el Cartel de Sinaloa también ha aumentado su participación en el tráfico de drogas a pequeña escala, sobre todo de marihuana y metanfetamina.
La organización también cuenta con células que operan en otros estados del país, como Sonora, Baja California, Nayarit, Jalisco y Chiapas. Esto les proporciona acceso a pasos fronterizos, corredores de droga y oportunidades de lavado de dinero. En algunas zonas, como a lo largo de la frontera con Estados Unidos, el grupo también recauda impuestos de otras redes criminales, incluidas las de aquellas que se dedican al tráfico de migrantes.
Las redes asociadas al Cartel de Sinaloa también tienen clientes en casi todos los continentes, así como proveedores de precursores químicos en China, India y otros países asiáticos. Además, con frecuencia envían emisarios a Colombia, Venezuela y Ecuador para garantizar que la producción y el flujo de cocaína sean constantes.
¿Quiénes son los aliados y enemigos del Cartel de Sinaloa?
El principal vínculo entre la cúpula del Cartel de Sinaloa es la familia y el compadrazgo. Sin embargo, el grupo también forma alianzas estratégicas con grupos locales para acceder a territorios clave.
Desde su ruptura con los Beltrán Leyva, el Cartel de Sinaloa ha creado este tipo de alianzas temporales con antiguos enemigos del Cartel del Golfo y la Familia Michoacana, y al parecer negoció un pacto con el Cartel de Tijuana.
Por otra parte, el Cartel de Sinaloa parece haber tomado ejemplo del Cartel de Cali de Colombia al establecer fuertes conexiones con la élite política y económica de México y ha logrado penetrar al gobierno y las fuerzas de seguridad. Frecuentemente opta por el soborno en lugar de la violencia y por las alianzas en lugar de las batallas. Sin embargo, la organización a menudo ha utilizado violencia extrema para invadir zonas que pretende controlar.
Los contactos más poderosos del Cartel se habrían formado durante gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN), lo que, según algunas fuentes, ayudó a explicar su crecimiento en la décadas del 2000 y 2010. Los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, ambos del PAN, lanzaron numerosas ofensivas contra las organizaciones de traficantes, y algunos líderes importantes, como Osiel Cárdenas Guillén, jefe del Cartel del Golfo, y Benjamín Arellano Félix, jefe del Cartel de Tijuana. La percepción de que el PAN favoreció al Cartel de Sinaloa era tan fuerte en México que, en 2010, funcionarios emitieron un comunicado negando cualquier vínculo entre el grupo y el partido, y en 2011, el gobierno de Calderón difundió un video con un mensaje similar.
Años después, algunas de estas sospechas se confirmaron tras la detención en Estados Unidos de Genaro García Luna, el secretario de Seguridad Pública de México durante el gobierno de Calderón. Durante su juicio en Nueva York, varios narcotraficantes declararon haber sobornado al exfuncionario con millones de dólares a cambio de protección.
Actualmente, el CJNG es el principal rival del Cartel de Sinaloa. Sin embargo, ambas organizaciones han llegado a colaborar en determinadas fases de las cadenas de suministro de drogas. Por ejemplo, en ocasiones, ambos grupos han compartido proveedores de precursores químicos para la producción de metanfetamina y fentanilo.
¿Cuál es el panorama para el Cartel de Sinaloa?
El Cartel de Sinaloa ha resistido los cambios en el panorama internacional de la droga y la captura y muerte de sus líderes, en parte debido a su estructura de red y a su enfoque empresarial.
Esta estructura le había permitido evitar el escrutinio en relación con la violencia que comete y reemplazar eficazmente a los miembros que perdía.
Sin embargo, debido a su implicación activa en el tráfico de fentanilo a Estados Unidos —que se ha cobrado cientos de miles de vidas—, sus líderes se han convertido en objetivos prioritarios para el gobierno estadounidense. Esto ha dado lugar a un aumento de las capturas y al desmantelamiento de las redes financieras, lo que podría obligar al grupo a reestructurarse una vez más.
Además, la guerra interna que actualmente sacude al grupo no muestra señales de detenerse, lo que sugiere que la estructura de liderazgo del Cartel de Sinaloa podría estar próxima a una transformación profunda con posibles repercusiones en las alianzas y rivalidades que mantenga con otros grupos criminales.
Preguntas y respuestas del Cartel de Sinaloa
¿Quién lidera el Cartel de Sinaloa en 2026?
El Cartel de Sinaloa no tiene un líder único. Está dividido en dos facciones principales: una vinculada a “El Mayo” y otra encabezada por Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, ambos hijos de “El Chapo”.
¿Cómo surgió el Cartel de Sinaloa?
El Cartel de Sinaloa surgió de las alianzas establecidas entre narcotraficantes como “El Chapo”, “El Mayo” y los hermanos Beltrán Leyva tras la desintegración del Cartel de Guadalajara.
¿Quiénes son los Chapitos?
Los Chapitos son la facción del Cartel de Sinaloa liderada por cuatro hijos de “El Chapo”: Iván y Jesús Alfredo, quienes permanecen prófugos, y Ovidio y Joaquín, quienes se encuentran detenidos en Estados Unidos.
¿Cuáles son las últimas noticias del Cartel de Sinaloa?
Estados Unidos ofrece recompensas de hasta US$10 millones por información que conduzca a la captura de Iván y Jesús Alfredo, los dos líderes prófugos de los Chapitos.
¿Dónde opera el Cartel de Sinaloa?
Su principal base está en Sinaloa y el Triángulo Dorado, aunque sus facciones mantienen redes en numerosos estados de México y otros continentes.



